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¿Qué le está pasando a los cerebros de las nuevas generaciones? Existe una organización dedicada a destruir las capacidades mentales de un niño con tal de generar la mayor cantidad de dinero. Retraso en aprendizajes básicos, motrices, problemas de lenguaje, autismo, malhumor, hiperactividad, déficit de atención. ¿Podría todo esto ser causado por un simple video para niños?
Este es el mayor aparato de ingeniería aplicado al entretenimiento y sus víctimas, los seres más indefensos de este mundo. Esto es lo que se esconde detrás de Coco Melon, el canal más grande de entretenimiento para niños con más de 192 billones de views y 186 millones de suscriptores. Si ustedes no conocen a ningún bebé o niño pequeño, es posible que no reconozcan este sonido, pero para un niño, este sonido es prácticamente una droga.
En redes sociales se volvió tendencia para los papás poner el sonido de Coco Melon y grabar la reacción de sus hijos corriendo a la pantalla. Y el resultado que a primera vista podría ser visto como "chiste tierno", se convierte en algo más siniestro cuando ponemos atención al condicionamiento de estos niños. No necesitamos que venga Pavlov a explicarnos lo que está sucediendo aquí. Hasta bebés que parecen batallar para mantener su cuerpo erguido, utilizan todas sus fuerzas para levantarse con solo escuchar el sonido.
En redes sociales, muchos padres reportan que lo único que logra calmar a sus bebés es ponerles Coco Melon. Y si llegan a quitarlo, muchos niños se ponen ansiosos, enojados o incluso pelean para poner de vuelta sus videos favoritos. Otros padres expresan que sus hijos entran en una especie de trance con Coco Melon, casi imposibilitados de despegar sus ojos de la pantalla.
Pero, ¿por qué se ponen así? ¿Qué magia hace Coco Melon? Tomemos un momento para analizar uno de los videos más vistos de Coco Melon. La animación, a mí la verdad es que me parece bastante fea, pero eso es opinión personal. En el video nos encontramos con personajes diseñados de forma llamativa, ojos grandes en movimiento, siempre riendo. También podemos decir que los colores se encuentran en contraste total. Cualquier escena hace parecer a la realidad como algo triste y opaco.
Pero cualquiera puede decir: "es una caricatura normal". Lo mismo se podría ver en Pokémon o en Dragon Ball. Aunque hay una gran diferencia. ¿Ya lo notaron? ¿Ya notaron lo rápido que cambian las escenas? Ninguna escena dura más de 4 segundos y ninguna escena tiene un personaje estático. Contemos: uno, uno, uno, dos, tres. Uno, dos, tres. Uno, dos. Empiecen a notarlo. Traten de enfocar sus ojos en algo, en seguir con coherencia algún personaje o algún objeto en la pantalla. Yo, con mi lóbulo frontal ya completamente desarrollado y hasta ya en decadencia, me genera dificultad cuando trato de realmente poner atención a las imágenes. Es como si todo estuviera diseñado para simplemente abrir los ojos y que el contenido entre por ellos sin generar el más mínimo impulso eléctrico, sin estar verdaderamente atento o consciente a lo que estás viendo. Simplemente el contenido te atraviesa de los ojos al cerebro y a la espalda. Imagínense para un bebé.
Y a ver, esta estrategia la usamos todos. ¿Por qué creen que estos videos tienen cambios de cámara? ¿Porque me gusta tardarme 2 horas en montar cada toma? No, porque el cerebro humano se aburre con facilidad y necesita ver movimiento, cambios. Esos movimientos y cambios constantes en Coco Melon estimulan de forma constante el cerebro, lo rascan ahí donde se siente rico.
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Muchas gracias por apoyar a este canal. Hoy vamos a hablar a detalle del desarrollo neurológico de los bebés y cómo este contenido podría interferir con él. Pero me gustaría empezar por la atracción que sienten los bebés hacia este contenido. ¿Por qué los bebés tienen estas respuestas? Y para entenderlo, tenemos que hablar rápidamente sobre la dopamina.
La dopamina es un neurotransmisor que juega un papel importante en el sistema de recompensa del cerebro. Es responsable de las sensaciones de placer y motivación, y también está involucrada en el aprendizaje y la memoria. Cuando hacemos algo que nos gusta, como comer un dulce o escuchar música, nuestro cerebro libera dopamina. Esto nos hace sentir bien y nos motiva a repetir la acción. Entonces, la dopamina es muy importante para el refuerzo del comportamiento. Evolutivamente nos ayudó a sobrevivir, haciéndonos repetir comportamientos que mejoraban nuestra supervivencia, como buscar alimento o socializar.
Hoy vivimos en un mundo muy diferente, donde es fácil que nuestro cerebro esté tan sobreestimulado por las redes sociales, el entretenimiento, los alimentos chatarra, que las personas comienzan a presentar desensibilización hacia la dopamina. Con el tiempo, el cerebro puede volverse menos sensible a la dopamina, lo que significa que se necesita consumir más de la sustancia o realizar el comportamiento adictivo de forma repetida para obtener el mismo efecto. Esto puede llevar a un ciclo de aumento en el consumo y dependencia.
El chocolate, las metas o alcanzar un nuevo triunfo nos liberan dopamina. Aunque hoy en día, una de las mayores fuentes de dopamina se encuentra acá abajo: el celular o las pantallas a través de las cuales consumimos redes sociales o entretenimiento constantemente. Esta respuesta que ven de los niños es la activación de su sistema de recompensas, un sistema de recompensas que puede sobreestimularse y que podría terminar desensibilizado. Y esa sobreestimulación y desensibilización tiene consecuencias que cada vez se documentan más a través de estudios.
Hasta el momento, sabemos que podría generar desarrollo cognitivo perjudicado. El exceso de tiempo frente a pantallas puede alterar funciones cognitivas como la atención, la memoria y las habilidades para resolver problemas. La sobreestimulación de las pantallas puede dificultar la capacidad de los niños para concentrarse en tareas menos estimulantes, genera problemas de atención, memoria y habilidades para resolver problemas, lo que genera dificultades en la escuela y en su día a día. Además, los niños suelen presentar problemas para regular sus emociones, se vuelven irritables y batallan para sobrellevar la frustración, especialmente si se les retira la fuente de su estímulo.
Estos niños también suelen presentar alteraciones de sueño, ya que su producción de melatonina también se puede ver afectada por la luz de la pantalla, y esto solamente empeora su irritabilidad y sus problemas de atención. También se ha reportado déficits en habilidades sociales y un mayor riesgo de conductas adictivas. Necesitan permanecer en esa sobreestimulación constante, lo que les dificulta participar en otras actividades que tal vez no son tan gratificantes, ya no proporcionan el mismo nivel de estimulación. Dígase de hacer la tarea, limpiar su cuarto, jugar con cualquier juguete que no tenga pantalla.
Dado que la sobreexposición a las pantallas es algo nuevo, mucha de esta información debe reforzarse con más estudios y posiblemente nos enteraremos de las consecuencias a largo plazo en un futuro. Lo que sí sabemos hoy es que esto no es casualidad. Esta sobreestimulación del sistema de recompensas en los niños es totalmente planeado. Les explico.
En 2022, un investigador del New York Times tuvo acceso a las instalaciones de Moonbug Entertainment, la compañía londinense dueña de Coco Melon. Y su reportaje dio luz a algo que yo solamente puedo describir como siniestro. Moonbug no solamente produce Coco Melon. La productora tiene 29 de los shows más populares para niños, con presencia en más de 150 plataformas. Aunque sí, la joya de la corona es Coco Melon, el segundo canal más grande de todo YouTube, de todos los canales de YouTube, el segundo más grande y con unos views que me ponen a salivar, no más de verlos. Y ahí es en donde se emplea toda la ingeniería en diseñar episodios que no solamente sean entretenidos, que sean adictivos para una mente en formación.
Una vez al mes, Moonbug conduce lo que llama "Día de Estudio de Audiencia". Ese día traen a diferentes niños a las instalaciones y uno por uno les muestran los nuevos episodios con el fin de determinar qué partes del show son entretenidas para los niños y cuáles hacen que se pierda su atención. Para los niños mayores de 2 años, se tiene una instalación especial llamada "The Distractron". Sí, el Distractron, como de malvado de caricatura. Y aunque el nombre puede sonar chistoso, su objetivo es perverso.
The Distractron es una habitación donde se encuentran dos televisiones. La primera televisión tiene una pantalla pequeña donde se reproduce el show de Moonbug que está siendo evaluado. A unos pies de distancia se encuentra otra pantalla, un poquito más grande. En esa segunda pantalla se reproducen videos de 20 segundos con imágenes banales del mundo real: una persona sirviéndose café, otra persona cortándose el cabello, un árbol, personas conversando, comiendo algo, que sucedería en un hogar cualquiera, una convivencia familiar común y corriente. Ahora, el niño está solo en esa habitación con las dos televisiones mostrando imágenes al mismo tiempo. Afuera se encuentra un grupo de investigadores y cada que el niño deja de mirar la pantalla con el show que le están mostrando, lo anotan. Esa parte del show es floja. Necesitamos más colores, más velocidad, más ruidos estridentes. Necesitamos mantener el cerebro de los pequeños amarrado, sin la más mínima capacidad de voltear por un segundo a su alrededor y notar que existe un mundo diferente al de su show favorito.
Nada de esto es casualidad. Este es un trabajo detallado llevado a cabo por expertos en marketing, en comportamiento y en entretenimiento. En 2022, la compañía tenía por lo menos a 390 empleados. 390 adultos están luchando de forma profesional contra tu bebé, contra el cerebro de tu bebé. Y si nos vamos contra los bebés, yo creo que sin problema podría ganarle a 390 bebés. Tienes el cerebro de un niño en desarrollo luchando por desarrollarse, con apenas unos meses y ya se encuentra en las garras de una corporación cuyo único objetivo es generar la mayor cantidad de ganancias posibles, exprimiendo hasta el último segundo de su atención.
Cada que un niño se distrae para poner atención a su entorno o mirar la pantalla del mundo real, la escena se ajusta para que sea todavía más adictiva: más contraste, más colores, tonos rojos, tonos amarillos, cambio de escenas más rápidos, con más movimiento, con más risas, tal vez con alguna sorpresa. Todo para que el cerebro del pequeño no pueda ni por un instante distraerse de la droga que se encuentra en la pantalla. Todo ese movimiento, colores y melodías generan en los menores una química cerebral de recompensa que no puede ser igualado por las actividades banales del mundo real. Imagínense tratar de comer en silencio, leer un libro, convivir con otro bebé o incluso pasar una tarde con tus padres, cuando todas esas cosas son lentas, con colores más opacos, sin risas falsas ni melodías que te mantengan entretenido.
Y esto es algo que han notado los padres de familia. Muchos niños se sueltan en llanto, frustración o corajes cada que se apaga la televisión, cada que se trata de cambiar de canal o pedirles que hagan una actividad que sea diferente. La única solución: volverles a poner Coco Melon. Hasta en el artículo del New York Times se menciona que el niño dentro del Distractron estaba llorando hasta que escuchó la melodía de Coco Melon.
La mayoría de nosotros recordará algún show de su infancia. Los shows para niños no son algo nuevo, pero yo diría que los shows para niños hoy en día sí son diferentes a los shows con los que muchos de nosotros crecimos. Comparemos Coco Melon con "Pistas de Blue", el show del que tengo más recuerdos y que, según yo, no está tan prehistórico. El número en la pantalla es el tiempo que dura cada escena en cada uno de los programas y podemos ver aquí una clara diferencia. Como niño, tienes tiempo de poner atención a los objetos en "Pistas de Blue": el árbol, la casa. Hasta podríamos decir que la toma dura tiempo de más. Por otro lado, traten de poner atención en un solo objeto de Coco Melon.
En cuanto a los colores, aunque por un lado los colores deslavados pueden ser víctimas de la pérdida de calidad del video original o que la tecnología que se tenía disponible en esa época, pues era diferente. "Pistas de Blue" parece tener tonos más neutros, sin tanto contraste, que permiten que la realidad se siga viendo más colorida que la pantalla. Coco Melon, por otro lado, no tanto.
Hay otra parte que es interesante de observar y eso es la interacción con el espectador. Todos recordamos a Dora la Exploradora haciéndonos las preguntas más, más existenciales del mundo y esperando nuestras respuestas. Coco Melon es básicamente melodías donde no se hacen preguntas ni se espera interacción alguna de quien está observando. Solo se espera a que miren. En muchas ocasiones, ni siquiera hay diálogos. Es más, ni siquiera está sucediendo una historia en el episodio.
Comparemos esto con Miss Rachel, una youtuber para niños gigantesca que cada que la veo me hace cuestionarme por qué no me he puesto overol y me dedico a hablarle a los chamaquitos. Es exactamente la misma canción, el mismo concepto, pero hay grandes diferencias. Antes que nada, la interacción humana. Ver una cara humana de entrada tiene más valor que esta animación que parece salida del 2005. Leer expresiones humanas es parte importante del desarrollo cerebral de un niño. Las escenas duran más tiempo, los sets son más simples, la persona está directamente interactuando contigo, espera una respuesta, espera ser imitada. Las palabras se dicen lentamente para que un cerebro en desarrollo pueda empezar a familiarizarse con ellas.
Okay, esta es la primera mitad de este video. Hasta este momento, la conclusión es: Coco Melon malo, Miss Rachel y "Pistas de Blue", pues, más o menos, mejor. Sí, existe contenido que es mejor que otro. Eso siempre ha sido así. Haya existido la televisión basura, los libros basura, papiros basura, jeroglíficos basura, nada de eso se inventó apenas. Siempre ha existido entretenimiento chatarra. Nuestra labor como adultos es utilizar nuestro cerebro más desarrollado para elegir y tomar decisiones por los pequeños que los ayuden a su desarrollo. Así como no le harías unos Takis a un bebé, pues tampoco los pondrías a consumir contenido de basura.
Ahora, lo que les acabo de decir hasta aquí no es nada nuevo. Hay otros videos en YouTube que lo han expuesto. Esta morra hasta hizo un análisis súper interesante entre diferentes shows para niños, hablando del impacto de las escenas tan cortas. Videos muy bien hechos que inicialmente me hicieron pensar que yo no tenía nada que agregar y no valía la pena hacer este video, hasta que vi esto. Esta línea de aquí, plana, muerta. Para mí, esto es lo más preocupante.
Lo que viene puede sentirse duro si ustedes son madres o padres de niños en desarrollo. Lo primero que quiero que sepan es que yo no tengo hijos y no hice este video para que se sientan juzgados. La vida es un dolor de muelas incluso sin chamacos. No sé cómo lo hacen ustedes con niños. Lo están logrando. La crianza humana más se pensó para que se realizara de forma individual o nuclear. Era una labor comunitaria. De esa forma, los humanos logramos sobrevivir como especie, teniendo crías tan inservibles sus primeros 18 años de vida. Lo que hoy se espera que haga una madre o un padre es lo que anteriormente hacía todo un grupo de personas. Y esto sin considerar que hoy en día, para mantener un chamaco, se necesitan dos salarios. Así que los dos a trabajar y al chamaco que lo cuide el Espíritu Santo.
Si ustedes usan Coco Melon o cualquier programa para niños para tener un momento de paz, sepan que se lo merecen. Se merecen tener su momento de paz. Siguen siendo organismos independientes de sus criaturas y necesitan sanidad mental y descanso para ser mejores padres. No los juzgo, porque si yo tuviera morrito, seguramente intravenoso les metería el Coco Melon con tal de estar a gusto un ratito. Aquí mi labor es informar para que ustedes tomen decisiones informadas, no para que vengan a agitarse y mucho menos para que se sientan juzgados.
Okay, tenemos este bebecito. Su cerebro, de momento, lo acaban de sacar de agencia. No puede hacer mucho, es básicamente una masa humana. Pero en los siguientes dos años, esa masa humana va a tener cambios trascendentales que lo van a marcar para el resto de su vida. Su cerebro se encuentra en un punto crítico de su desarrollo, donde experimentará más plasticidad de la que tendrá en sus siguientes 80 años de vida. Y para entender por qué este punto es tan crítico para el desarrollo del cerebro, vamos a armar a nuestro bebé.
Pero antes de comenzar, una pregunta: ¿Quién creen que tiene más neuronas, este bebé o este señor? Correcto, este bebé. Al nacer, los bebés humanos tienen muchas más neuronas en número que sus contrapartes adultas. Y ustedes se preguntarán: ¿por qué si tienen más neuronas, los bebés son tontos? ¿Por qué no son unos genios que nacen bilingües y resuelven la paz mundial? Porque aunque tienen muchas neuronas, realmente aún no forman las estructuras neuronales que son necesarias para realizar procesos complejos.
Y bueno, cuando vas naciendo, para realizar procesos en general, los bebés vienen con un paquete muy básico precargado. Que en cuanto a movimiento, se basa principalmente en reflejos. Un recién nacido no puede sostener su cabeza, pero si tocas la palma de su mano, la va a cerrar. Si tocas sus pies, lo arqueará o hará movimientos similares a pasitos. Además, tiene el reflejo de succión que les sirve para alimentarse. Estos movimientos son lo básico para mantenerse con vida. Además de sus reflejos, tienen un paquete básico sensorial. Ese paquete sensorial también incluye mucho interés por las caras y voces humanas. Los recién nacidos se ponen alertas al estar cerca de una persona o al escuchar su voz.
Entonces, tenemos nuestro bebecito. Tiene muchas neuronas, pero esas neuronas no les sirven para mucho. ¿Por qué no les sirven? Porque no están conectadas entre ellas. Para el cerebro, la conectividad es muy importante. De ahí surgen los pensamientos complejos. En las primeras fases del desarrollo neurológico, el cerebro de un bebé hará dos cosas: generar ramificaciones en sus neuronas y recubrir esas conexiones con mielina.
Aquí se ve muy claramente el cerebro de un recién nacido contra el de un bebé de 2 años. El de 2 años tiene mucha más densidad en su cerebro, ya que sus células neuronales han creado ramificaciones para conectarse entre ellas. Aquí no hay más células, hay más conexiones, y eso crea un cerebro más complejo que puede hacer más cosas. Por otro lado, esos axones también se van a forrar por mielina. La mielina funciona como un aislante, y esa mielina hace que el movimiento de las señales sea más rápido, ágil. Así como nosotros recubrimos los cables con aislante, las neuronas también recubren sus cables con aislante. Estos dos procesos generan un cerebro más conectado y mejor para transmitir señales. Además de esos dos procesos, las neuronas también se reorganizan y, finalmente, hay otro proceso que también es bien importante: que es la poda neuronal. Sí, se eliminan neuronas y conexiones. Todo eso es normal y sano para todos los cerebros. Se eliminan las conexiones que no se utilizan y el cerebro se hace más eficiente.
El desarrollo neurológico del recién nacido es una maravilla de la evolución que les acabo de simplificar enormemente. Pero con esto es suficiente para entender mi siguiente punto. Todos estos procesos ocurren de forma simultánea. No es que, ah, primero la mielinización y después la poda neuronal y luego la ramificación. No, todo está sucediendo al mismo tiempo. De verdad, el bebé está así 24/7.
Ahora, ¿de qué depende este proceso? ¿De qué depende que el cerebro del bebé se desarrolle? Primero, de factores como la genética del bebé, la salud de la madre durante el embarazo, exposición a contaminantes o patógenos. Segundo, darle los bloques de construcción con una nutrición completa y un medio ambiente adecuado para que pueda empezar a construir. El bebé solamente tiene su paquete básico motriz y de sentidos, y eso es lo que tiene que usar para desarrollar su cerebro. Tiene que usar sus sentidos y tiene que moverse, porque cuando se mueve y usa sus sentidos, reta a su cerebro y lo empuja a desarrollar conexiones para poder cumplir con nuevos desafíos.
Si originalmente el bebé solamente tiene su reflejo para agarrar las cosas que tocan su palma, necesita que muchas cosas toquen sus palmas para que su cerebro cree y refuerce las conexiones nerviosas necesarias para mover sus manitas y eventualmente crear movimientos finos, poder sujetar una cuchara, poder sujetar un juguete, sacarse un moco. Mientras todo esto sucede, el ver cosas, el escuchar cosas, el tocar cosas va retando a sus sentidos. Las áreas de los sentidos comienzan a generar complejidad y eso le permite al bebé percatarse del mundo que habita, distinguir mejor entre los sonidos, una vista más aguda y clara.
Este continuo retar las capacidades del recién nacido es importante para su desarrollo. Y no, no hace falta inscribir a los bebés a las olimpiadas, ni comprarles el Gymboree 9000, ni inscribirlo a la universidad para que su cerebro se estimule. El cerebro del recién nacido necesita principalmente dos cosas: movimiento e interacción.
Movimiento e interacción. Los cerebros básicamente se crearon para poder mover los cuerpos de los organismos. Se podría decir que es su uso más antiguo y fundamental. Y aunque hoy en día un cerebro humano desarrollado hace mucho más que solamente movimiento, la etapa del desarrollo inicial del cerebro comienza con el movimiento. La capacidad de movimiento de un recién nacido a través de las semanas y los meses nos da información de qué tan bien se está desarrollando su cerebro. Por eso todas las etapas suelen estar caracterizadas con un nuevo logro de movimiento. El cerebro se está desarrollando porque está aprendiendo a manejar este bonito, está aprendiendo a levantar el brazo cuando quiere levantar el brazo y a estirar la pierna cuando quiere estirar la pierna. Eso es una habilidad que el cerebro desarrolla y en ese desarrollo sus neuronas se conectan y crean nuevas sinapsis y empiezan a comunicarse. Y cuando se forman esas conexiones, el cerebro empieza a hacer cosas más complicadas. Los movimientos torpes comienzan a desarrollar movimientos finos. Un movimiento fino nos habla de un cerebro con mucha capacidad para controlar el cuerpo que habita. Y la capacidad para controlar el cuerpo que habita requirió que el cerebro hiciera más densa su capacidad de conexión y comunicación. Y después, todo ese enramado que creó le permite hacer cosas más complejas, le permite tener pensamientos más complejos. Un bebé tiene que aprender a levantarse antes de poder tener un pensamiento complejo. Porque nuestro cerebro se desarrolla aprendiendo a mover.
Lo segundo más importante para el desarrollo de un cerebro bebé es la interacción. Interacción con otras personas que le hablen, que lo miren a los ojos, que se rían, que le hagan señas. Porque los bebés comienzan su proceso de aprendizaje a través de la imitación. De hecho, existe este experimento que habla de lo importante que es para los bebés la interacción. Aquí se le pide a la mamá de un niño que voltee a verlo sin expresiones y sin responder al bebé. Y lo que podemos ver son todos los intentos que tiene el bebé para interactuar con su madre: apunta, se ríe, hace caras, usa todo lo que ha aprendido de otros humanos para llamar la atención de este humano. Y ese gran interés del bebé por interactuar no es una casualidad, está completamente entretejido por la evolución para asegurar la supervivencia de los bebés. Con la interacción aprendemos cosas que nuestro cerebro no puede desarrollar por sí mismo. Aprendemos palabras, señales, expresiones, juegos. Todo eso requiere trabajo para el cerebro y hacen que requiera más conexiones, más complejidad cerebral. Y de esa forma va impulsando el desarrollo neurológico.
Y por fin regresamos a Coco Melon. Pero es que de verdad necesitaba que supieran todo lo que acabamos de hablar sobre el cerebro de los bebés, porque lo que más me preocupó al momento de decidir escribir este tema fue esto: no los colores, o el corte de pantallas, o el Distractron. Esto normalmente un video con interacción se suele ver así. La persona regresa porque es su parte favorita o porque no escuchó. Se salta, se adelanta, muestra señales de vida. Pero esto, esta línea es como una línea muerta. Esta línea nos habla de los hábitos de consumo de los millones de niños que están consumiendo este contenido. El video solo se pone y se deja correr sin fin. Aquí no existe la interacción.
Coco Melon es la nueva niñera. Una niñera diseñada para atrapar hasta el último segundo de atención del niño, dejándolo inmóvil y desinteresado de convivir con su entorno. Y ¿qué dijimos que necesita el cerebro de un bebé para desarrollarse? Movimiento e interacción. ¿Y qué es lo que está bloqueando directamente Coco Melon? Que el bebé se mueva e interactúe. Los niños se sientan inmóviles a ver su programa favorito. No juegan, no tocan, no dibujan, no rayan, no rompen, no ensucian, no gritan. Se vuelven los niños ideales, si me lo preguntan a mí. Pero si se lo preguntan a un experto en desarrollo neurológico, les diría que el cerebro del morrito se encuentra en pausa, sin retos ni nuevas experiencias que lo obliguen a generar más densidad sináptica. Bueno, también puede ser que el experto no le diga "morrito" al niño, pero bueno.
Podemos decir que Coco Melon es particularmente nocivo para sus consumidores por la forma en la que está diseñado. Pero lo que es cierto es que cualquier otro programa puede atrapar la atención de un niño y dejarlo suficientemente entretenido para que deje de hacer otra cosa. Además de eso, recordemos que el niño está tratando de desarrollar sus sentidos. La realidad se percibe con profundidad a través de una visión estereoscópica. Nuestros ojos capturan dos imágenes separadas y el cerebro las combina. Esta visión estereoscópica se desarrolla a los 5 meses. Las pantallas estándar no contienen información estereoscópica. El cerebro no tiene que procesar nada, además de que cubren un campo de visión más limitado al mirar en un cuadro fijo versus experimentar con la realidad abierta.
El segundo punto tampoco es particular de Coco Melon, pero vale la pena resaltarlo. Entre tanto corte, tanto color estrambótico, tanta música pegajosa, el hecho de que Coco Melon esté diseñado para maximizar el atrapar a los niños deja de lado algo muy importante: la interacción. Y ahora, amiguitos, ¿qué es algo muy característico de los programas para niños? Exacto. Esa es la respuesta. Buscan interactuar con los niños, les hacen preguntas, esperan de forma cero incómoda en silencio a que el niño imaginario conteste y después aplauden o celebran su interacción. Digamos que los bebés, aunque de forma virtual, pueden sentir que están interactuando con la persona. Esto sucede famosamente en Dora la Exploradora, Pistas de Blue y Miss Rachel. Pero donde no sucede es en Coco Melon. Coco Melon parece estar diseñado para que el bebé abra los ojos y el contenido solamente lo atraviese. Hace rato lo vimos, ni da tiempo para concentrarse en nada de lo que está sucediendo. Además, Coco Melon también ha sido acusado de tener cero valor narrativo, con historias que realmente no tienen un hilo de acciones, consecuencias, de ninguna forma. Nuevamente, Coco Melon no es el único que hace estas cosas, pero sí es el más grande.
Toda esta crítica a Coco Melon no es nueva, al grado de que hace un mes la compañía sacó su versión de "Pistas de Blue", Miss Rachel, que es esta señorita que platica con los niños y busca interactuar con ellos, contenido de mejor calidad, podríamos decir. Todas estas críticas dañan la imagen de Coco Melon y eso cuesta dinero, así es que no se lo pueden permitir. Aún así, el mayor contraste entre el contenido habitual de Coco Melon y esta nueva oferta se encuentra en sus views. Los niños que consumen Coco Melon parecen no estar interesados en contenido más lento, menos brillante y con tomas más largas. ¿Qué aburrido? ¿Se imaginan ver algo lento, sin saturación al máximo, donde nomás escuchas una persona hablar en monotono sobre temas que no son chismes? Terrible.
No solamente los shows de Coco Melon no interactúan con los morritos, además hacen que el mundo se vuelva tan aburrido que no les interesan las interacciones que suceden a su alrededor. Son niños que no se pueden sentar en la mesa sin tableta porque no saben estar sin ruido de fondo, sin entretenimiento constante. Y antes de que juzguen a los morritos de sus papás y empiecen con "es que los papás son los que les dan las tablets", bro, tu Coco Melon es TikTok, Twitter, Instagram, Shorts. Esos videos que borras porque no te lograron atrapar en 3 segundos. Eso es tu Coco Melon. El que está haciendo los cortes rápidos aquí eres tú. Y tampoco siguen un hilo narrativo ni interactúan contigo. Cada 3 segundos ves a una persona, un tema, un sentimiento diferente. Y nada te atrapa porque ya perdimos la capacidad de poner atención. Los videos cortos que consumimos todo el tiempo son nuestro Coco Melon. Eh, ¿qué creen? Se sintieron superiores, ¿verdad? Por medio segundo se sintieron superiores a los bebés adictos a Coco Melon, cuando tienen una adicción a la pantalla que solamente es interrumpida por el estrés de ir tarde con las obligaciones de la escuela o del trabajo.
Estos bebés no pueden sentarse en una mesa sin pantalla y tú no sabes lo que es ir al baño sin celular. Agarra la onda, bro. Chécate tú primero antes de juzgar.
Finalmente, ¿qué les está pasando a los niños? ¿Qué les va a pasar a los niños que consumen Coco Melon de forma compulsiva? La verdad es que no lo sabemos porque es algo que está ocurriendo en este momento. La respuesta la vamos a saber en el futuro. Aunque hoy ya existen muchos padres de familia en foros hablando sobre niños que no pueden regular sus emociones, que tienen dificultad para hablar o que de alguna forma parecen estar quedándose atrás en su desarrollo. Pero eso es información anecdótica, puede estar ligado al contexto del niño independientemente de lo que está consumiendo en swipe.
Lo que sí es cierto es que ya existen distintos estudios que han evaluado el impacto de las pantallas en los niños. Por ejemplo, este estudio analizó la exposición temprana a la televisión y los problemas de atención en los niños y encontró que una exposición temprana en el primer año de vida generaba problemas de atención a los 7 años. Igualmente, se midieron los datos de niños de un año y de 3 años y se encontró una relación entre las horas de televisión diarias que consumía el niño con el déficit de atención a los 7 años.
Un estudio analizó el efecto en niños de 4 años de ver una caricatura de ritmo rápido durante solamente 9 minutos y encontraron que los niños perdían capacidad de realizar funciones ejecutivas con su cerebro. Se tomaron 64 niños, a un grupo se le pidió ver contenido educativo, a otro dibujar y a otro ver estas caricaturas de ritmo rápido. De los tres grupos, los de las caricaturas de ritmo rápido fueron los que peor desempeñaron en las pruebas.
Hasta los 2 años, los niños tienen dificultad para entender el lenguaje que escuchan de las pantallas si no existe la guía de un adulto. Así que Coco Melon literalmente les está atravesando el cerebro a los niños menores de esa edad que solamente abren los ojos y consumen, mientras que su desarrollo neurológico, pues, se queda casi en pausa. Esa es la razón por la que los niños aprenden menos a través de las pantallas que en vivo a esa edad. Y como lo platicamos al inicio, cuando hablamos sobre la dopamina, estos niños que se exponen de forma constante y prolongada a pantallas pueden presentar problemas para regular sus emociones, generando mayor ansiedad, irritabilidad, enojos, frustración, que se puede traducir en problemas de conducta. También se ha reportado que tienen una capacidad de atención disminuida, retraso en sus habilidades de comunicación, retraso en su desarrollo de habilidades motoras finas. Son niños que van empezando su vida y las pantallas les están quitando la habilidad de desarrollar habilidades que son básicas para vivir como humanos y habitar el mundo de forma plena.
Tengo que agregar que, como muchas cosas, el problema es complejo. No es que las pantallas sean unas aspiradoras de cerebros, es que si estás con una pantalla, puede significar que no estás jugando con otros niños, que no estás platicando con tus tías, que no estás armando castillos, que no estás dibujando, que no estás interactuando con alguien más. La cantidad de consumo, algunas veces, te puede hablar del contexto en el que viven los niños. Los niños, al inicio de su desarrollo, aprenden más palabras de la acción personal que de una pantalla. Y la cantidad de palabras que un niño aprende en sus primeros años de vida van sentando las bases para procesos cognitivos más complejos. Es siempre algo incremental, pero necesita bases para poder construir. En un estudio se determinó que los niños con mayor vocabulario eran los que pasaban más tiempo interactuando con sus padres o alguna otra persona.
Y obvio, muchos de nosotros crecimos con la televisión. Yo pasé mis tardes con Pikachu y Dragon Ball, y seguro que más chiquita alguna otra cosa hacía. Pero una gran diferencia es que las pantallas con las que crecimos nosotros no iban a todos lados. En mi casa había solamente una televisión, no teníamos cable, así es que las caricaturas y lo que me interesaba ver, la verdad es que, pues, no duraba todo el día. No había YouTube, no había Netflix para ver en repeat 100 veces la misma película o tener entretenimiento las 24 horas. Y eso, la verdad es que era muy aburrido. Muchas veces era aburrido, pero para nosotros no era aburrido, era normal. Jugabas con lo que sabías, veías el techo, te sacabas los mocos. Era un día normal estar en silencio, sin ruido de fondo, sin música, sin series, sin muchas cosas que hacer. Y tú, con lo que había en la mano, pues obviamente, pues de ahí surgían las travesuras, los hobbies, las costras, las escondidas, los colores, los vecinitos. Todas esas cosas surgían en esos espacios vacíos. Los días se sentían eternos porque, pues, tenías oportunidad de aburrirte.
Además de que hoy te llevas el entretenimiento hasta el baño. El entretenimiento también evolucionó. Por ejemplo, Plaza Sésamo tiene un ritmo mucho más rápido hoy en comparación con el que tenía en los 70s. Las caricaturas son cada vez más estridentes. Muchas cosas han cambiado desde que fuimos niños y la infancia hoy en día es completamente diferente. Pero nosotros, los adultos, también somos diferentes. Hoy tenemos en este ladrillo mágico todo el entretenimiento creado por el hombre. Además, está seleccionado perfectamente por ingeniería de punta en la que se invierten millones de dólares para retener tu atención, para que no te aburras ni por un segundo. Porque si te aburres, es posible que mires a tu alrededor, que veas a alguien sirviéndose café, una planta, un pájaro, una pared que querías pintar pero no has pintado, el cuaderno que compraste para escribir todos los días y lo dejaste, el libro que compraste para leer pero está en el buró, la tarea pendiente, el tapete de yoga que está juntando polvo. Pero tus ojos están aquí, están sujetados por un algoritmo en el que trabajan miles de personas para exprimirte y generar ganancias a cambio de entretenerte, de no aburrirte.
Y si ustedes piensan que lo que leímos hoy de Coco Melon está mal, espérense a ver lo que le subí en el segundo canal, porque la cosa se pone grave una vez que le das acceso a los niños al internet. Vayan a ver el video, posiblemente necesiten tener cuenta de mayor de 18 años de edad para verlo. Espero les haya gustado todo el video de hoy. Quiero agradecer a mis Patreons por ser los bebés que saben usar las pantallas para poner puro contenido de calidad y apoyar este proyecto de divulgación. Y finalmente, tengo que agregar que Coco Melon es del... ¿Se acuerdan cuando las tías católicas nos arruinaron a Pikachu? Esta es nuestra oportunidad de arruinarle algo a la siguiente generación. Así es que recuerden, Coco Melon significa "Hola Demonio" y está volviendo diabólicos a todos los morritos. Cuéntenle a sus tías para que se esparza en Facebook el rumor. Y recuerden que si se suscriben al canal, voy a ir personalmente a sus casas a darles un abrazo.