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Clase 1: ABRIR - Descubrí el poder de las plantas y da los primeros pasos en tu camino herbal

Biofamilias1:01:43

Transcription

Esta [Música] [Risas] [Música] es una oportunidad de vida. Es el mejor regalo que yo me he hecho a mí misma. Me enamoré de la mujer que soy y hace 6 meses ya que no tomo nada.

Lo que más valoro del programa de Soy Mujer Herbal para mí ha sido la parte espiritual, la transformación que ha hecho y el poderme dar ese espacio a mí misma.

Y de pronto la casa se llenó de magia haciendo mi propia medicina. Ahora tengo mis frasquitos, mis cremas, champú, jabones. Eh, ya no compro medicación, hacemos tratamiento con mis hijos.

El antes y el después es brutal. Dejé los inhaladores por completo.

Esto es un tesoro tremendo para poder seguir transmitiéndolo. ¿Por qué algunas mujeres son capaces de tener una salud perfecta sin consumir pastillas, mientras que otras dependen constantemente de estas y aún así siguen enfermando? ¿Por qué algunas mujeres pueden cuidar la salud de su familia naturalmente, mientras que otras solamente confían en terceros para curarse de algo? ¿Por qué nuestras abuelas podían conocer muchísimas propiedades de plantas medicinales y saber cómo usarlas? Mientras que ahora no tenemos tiempo ni para preparar una infusión.

Hola, hola, bienvenidas. Mi nombre es Natalia Macoria, soy fundadora de Biofamilias y llevo 10 años investigando, experimentando, difundiendo y educando para la soberanía medicinal. Por favor, me encanta que me escriban cómo están. Acá al lado tienen el chat, no sé bien para qué lado, pero lo van a ver. Sí, escriban por favor para la clase de hoy. Junto a mi equipo vamos a estar leyéndolas. Sí. Así que les doy la bienvenida a la semana de la farmacia Herbal, el despertar de la mujer Herbal. Más de 10,000 mujeres ya pasaron por ediciones anteriores y me explota el corazón saber que ahora vos estás acá.

La semana de la farmacia Herbal consta de una serie de cuatro clases para regalarte a vos misma ese tiempo que necesitas para conectar con el poder de las plantas y cuidar de tu salud y la salud de tu familia. Esta es la primera de cuatro clases y se llama abrirse. Hoy vas a entender qué es y cómo funciona la farmaciabal, por qué es tan importante y por qué cada vez más mujeres la necesitan en su vida. Hoy te cuento que es posible convertirte en una mujer herbal solamente si te abrís a la posibilidad que nos presenta la naturaleza. Te voy a mostrar qué plantas pueden ayudarte y cómo podés pasarte a los remedios naturales. Y lo más importante, hablaremos de los muros que vos misma te ponés inconscientemente, por supuesto, y que te impiden curarte de manera natural.

Entonces, si sos una mujer que ama la naturaleza, pero que no estás logrando integrar las hierbas en tu día a día, o estás cansada de consumir medicamentos que solo tapan el síntoma pero no te curan y te interesa mejorar tu salud de manera natural, quédate acá porque vas a descubrir por qué personas como vos y yo podemos conectar con el poder de las plantas para cuidar nuestra salud y la de nuestra familia. Familia, mi compromiso y objetivo para esta semana es mostrarte cómo puedes curarte de manera natural, fácil y rápida, sintiéndote mucho más segura, ahorrando un 70% de tu presupuesto y dedicándole solamente 15 minutos al día en tu casa.

Antes de seguir, quiero que te imagines esto. Comprar una crema de lavanda de 60 g de una marca internacional de productos basados en hierbas. cuesta alrededor de 1,350 pesos uruguayos. Para todas las mujeres internacionales que están hoy acá, esto es algo así como $30 aproximadamente. Quiero que sepan que producir 100 g de su propia crema de lavanda puede costarles muchísimo menos. Miren, vamos a calcular unos 50 pesos para preparar o comprar la base pronta y entre el gas y algún otro material que se necesite o si la preparas usando tintura madre, realmente nos llega a más de 100 pesos, o sea, menos de $. Estamos hablando de $3 contra 4. Es tremendo ahorro. Sí. Y así con absolutamente todos los productos, con los oliatos, con las tinturas, con las pomadas, con el desodorante, jarabe, jabón, con todos los preparados que podemos hacer en la farmacia herbal. Por eso insisto en que realmente ahorramos un 70% de nuestro presupuesto como mínimo. Sí. Y si bien la economía familiar es muy importante, realmente no tiene nada que ver una preparación hecha en casa con mucho amor que una comprada. Y todo esto sin entrar en comparación con los fármacos sintéticos, porque creo que si estás acá es porque sabés que estos realmente no curan, ¿sí? Que en realidad tapan, ¿verdad? Sería así como comparar una bombita eléctrica con la luz solar.

El objetivo de estas cuatro clases es simple, ayudarte fácilmente a obtener la relación con la salud que querés tener. Además, te voy a mostrar cómo curarte de manera natural y liberarte totalmente de la automedicación. Cuanto más puedas utilizar las hierbas medicinales para curarte, mayor va a ser la oportunidad que tendrás de experimentar ser la guardiana de tu propio bienestar. ¿Estás lista para hacer que esto pase? Me imagino que sí.

Ahora bien, antes de seguir quiero hacer un paréntesis sobre algo bien importante. Si no estás prestando atención a lo que tengo para compartirte, significa que no estás dispuesta a aprovechar la oportunidad de curarte naturalmente y de prevenir enfermedades. Y ya sabemos, porque somos grandes y ya lo hemos hecho, que el postergarnos nos lleva inevitablemente a que sigan apareciendo síntomas, a seguir con un estado de salud dependiente de un factor externo. Estamos hablando de tu salud y de la salud de tus seres queridos. Sin salud no tenemos nada.

Puede ser que haya llegado hasta acá y que creas que tu familia solo puede curarse con fármacos industriales y no te importan los efectos secundarios que estos puedan tener, que estos puedan ocasionar a tus seres queridos o a vos misma. Si no estás dispuesta a abrirte a una nueva posibilidad, entonces este camino no es para vos. y agradezco que haya llegado hasta acá, pero tal vez este no sea tu momento. Pero si te interesa aprender de las bondades de las plantas y cómo se pueden utilizar para obtener una salud plena, naturalmente, te doy la bienvenida porque en este camino vas a aprender cómo tomar de la naturaleza lo que está hecho para vos y lo que tu cuerpo sí está preparado para recibir.

Ahora bien, estoy segura que vas a estar de acuerdo conmigo si te digo que cuidar tu salud sin consumir medicamentos no siempre es tan simple como la gente lo hace parecer. tiene sus retos y casi siempre estos retos vienen de nuestro interior. Podemos, por ejemplo, tener la intención de vivir un poco más naturalmente, pero apenas cae la primer contractura y tenemos que ir a trabajar o tu presión sube en el medio de una jornada superagitada o uno de tus hijos se agarra una gripe, la mayor parte de las personas caen en el hábito de tomar la píldora sin importar este plan inicial de cuidarnos naturalmente. y tranqui, que de verdad te entiendo, siempre queremos dar lo mejor de nosotras, cumplir con nuestras responsabilidades, sostener nuestros compromisos o no faltar a nuestra palabra. Y desde ahí actuamos para seguir en pie y aunque sea arrastrándonos muchas veces terminamos postergando nuestras necesidades. ¿Te pasó alguna vez? A mí me pasó muchísimas y me gustaría que ahora mismo lo escribas en el chat si te pasó alguna vez, que con el equipo vamos a estar leyéndote.

Como les dije antes, a mí me pasó y sé que muchas, muchas mujeres que han tomado mis cursos les ha pasado y es por eso que en esta clase voy a desmitificar, bajar a tierra el proceso para curarte de manera natural, ahorrando muchísima frustración, muchísimo tiempo y dinero y sobre todo ganando muchísima calidad de vida. Porque sé que en nuestro día a día muchas veces debemos optar por aquello que es más rápido y no es lo más saludable. Elegimos lo que nos tapa el dolor en el momento para seguir y no lo que verdaderamente nos sana. Y eso se hace un hábito muchas veces. Sí. Pero mi misión aquí es que logremos que lo rápido sea lo saludable y así no tener que elegir entre tiempo y salud.

En esta clase te voy a presentar la oportunidad que nos regala la naturaleza. Puede ser que estés pensando en empezar a usar las plantas medicinales y dejar de tomar remedios con efectos secundarios. O tal vez ya tengas contacto con el mundo natural. Pero te gustaría profundizar un poco más en estos conocimientos y transformarte en una persona empoderada de tu salud y capaz de ayudar a otras también a hacerlo. Sí. O quizás nunca, pero nunca usaste plantas medicinales, ni tenés pensado usar las plantas, pero tenés curiosidad de conocer sobre el tema. De cualquiera de estas maneras, estás en el lugar correcto, porque después de esta clase vas a poder saber qué planta vas a usar para empezar a cuberarte y curar a tu familia.

También creé este evento porque durante los últimos años conocí a mucha gente que quería curarse con productos naturales, tener una vida llena de energía, pero que estaba llevando una vida que nada que ver, tenía totalmente lo opuesto. Por ejemplo, vi muchas mujeres tratando de no tomar medicamentos invasivos para curar su cuerpo, pero se dormían, se dormían los laureles esperando y la situación se agravaba mucho y la verdad que terminaban muy mal. Y recién ahí, recién en ese momento crítico utilizaban infusiones, utilizaban cremas naturales y está bien, no te juzgo si sos una de ellas. Sí, también me pasó a mí, me acuerdo con hongos vaginales, me pasó. Sí, también conocí muchas personas que ya conociendo sobre la medicina de las plantas le costaba muchísimo poder sostenerlo en el día a día y terminaban cayendo en los famosos fármacos. Y sí, es un mal cultural que nos atraviesa. Desde chiquitas aprendemos a reprimir nuestras necesidades, a ser funcionales para el sistema, sin una atención real de nuestro propio bienestar. Pero eso puede cambiar y ya más de 600 alumnas lo han hecho. Puedes curarte de manera natural, simple, rápida, sostenerlo en el tiempo, sintiéndote segura de lo que estás haciendo y dedicándole 15 minutos diarios de manera natural, 100%. ¿Estás segura, Nati? Simple. Y sostenerlo en el tiempo, sintiéndome realmente segura. te estarás preguntando dedicándole tan poquito tiempo.

Yo sé que suena increíble. No conoces personas que anden por ahí, que te cruces en la calle o en tu familia, en tu barra de amigas, en la infancia. Estoy segura que en tu trabajo te celebran si estás tomando x medicamento, eh, o te lo recomiendan o peor te ofrecen como si fuera un caramelito. Es un clásico escuchar en cumpleaños a reuniones de mujeres mayores de 50. hablando de todo lo que toman para su presión, ¿sí? Eh, para la artritis, para la diabetes, eh para las jaquecas, para los desajustes hormonales y cada vez es más común escuchar jóvenes hablando de ansiolíticos y antidepresivos. Y lo que más me impacta es escuchar a madres de niños pequeños hablar de la medicación que le dan a sus hijos a diario. Pero hoy estoy acá para contarte como yo misma y mis alumnas que antes consumíamos medicina artificial lo logramos. Y vas a ver que no solo es posible, sino que siguiendo estos cuatro estas cuatro clases, vas a ver lo simple que es realmente. Pero no me creas a mí, si no querés, no me tenés por qué creer. No te pide un voto de confianza. Tengo muchas alumnas que lo relatan. Así que les las dejo las voy a dejar ahora hablar a ellas. Sí, les dejo eh a Fel que les va a contar cómo fue para ella el camino orbal.

Hola, eh mi nombre es Felicia y soy de Uruguay. Cuando un hijo mío se enfermaba antes de tomar el curso, bueno, está sentía la angustia de, bueno, el hijo que se enferma y tengo que acudir a algo que está en mi botiquín. Yo ya al al darle uno de esos medicamentos químicos, este, de farmacia, ya no me sentía bien. Y el niño era como agarrarlo, forzarlo, que escupiera. Horrible, la verdad que no me gustaba nada. y sentir como que lo estás haciendo una especie de tortura, pensando, bueno, en el fondo, bueno, es para tu bien. Pero sabiendo que en realidad ni yo estaba muy convencida y ellos era como lo estaban rechazando. Eso seguro. ¿Qué me llevó a buscar el curso? Y bueno, justamente poder dejar de lado los medicamentos tradicionales y sentir que puedo con mis propias manos y en mi propio jardín acudir a al medicamento para mi hijo, algo natural, porque tener hijos también te conecta con la naturaleza pura. La ventaja más grande de preparar mi propia medicina es, bueno, hay muchas en realidad. abrir la puerta y tener mis plantitas. Saber ahora que esas plantas no son meras plantas o meros yuyos. Saber que esas plantas y yuyos tienen un poder, muchos poderes, de hecho, porque cada una de ellas tiene muchísimas propiedades que yo desconocía. sigo desconociendo porque siempre tengo que ir a a indagar a mi librito y pero sé que está ahí el poder este curativo. El jarabe lo hacemos juntos y y a veces de hecho, son no son solo de plantas que están en el jardín. A veces hemos estado por ahí y de repente vemos un eucaliptus y y eucaliptus, claro, yo antes tomaba el el jarabe de eucalipto, los jarabes que tenía en mente y todo eso. En realidad ahora lo tengo, pero más que a la mano, en la vuelta, al lado, afuera, salir a la calle, este eh ya tengo todo, montones de de plantas, de árboles y y los niños ya identifican, ya saben los nombres, eh me preguntan, quieren saber si esta hoja sirve para algo. el relacionamiento con con bueno, los abuelos y los primos, ellos cuando llegan a casa, los abuelos, los familiares, mis hijos van y cada planta esto es para esto, esto para el otro y quedan todos asombradísimos de todo lo que saben de las plantas. Y y bueno, y para las eh para los jarabes es también más divertido aún porque tiene el preparado más las botellitas, eh ponerlo dentro de las botellitas, etiquetar y bueno, todo el proceso que después ellos la botellita la conocen, saben que la hicieron ellos, la hicimos nosotros con amor y y de noche y de mañana es cuando lo tomábamos el cof medicine, en realidad el cof medicine y cuando se nos termina es tipo, hay que hacer más porque siento que inspirarlos con la naturaleza que encuentren esa conexión, ¿no? Lo siento algo muy natural, lo siento como no forzado. Para mí es así, o sea, amo la naturaleza y quiero que mis hijos también no transmitirles eso me parece fundamental y más hoy en día si pienso a futuro, quiero que tengan las herramientas para poder ser autosustentables, empezando porque yo me siento que estoy haciendo algo bien, acorde con mi naturaleza. Lo estoy preparando con mis manos, poniéndole amor y ellos también sus manitos poniéndole su intención, que también va por ahí en las intenciones, en cómo uno no es solamente, o sea, el que se enferma no es solamente el la tos que tiene, son otras cosas emocionales. Si yo no estoy tranquila porque le voy a dar un remedio, no sé qué tan buen efecto le va a ser un remedio que yo no estoy tranquila. Entonces creo que empieza desde que yo estoy tranquila, que les voy a dar algo que para mí es está bien. Les voy a transmitir primero mi sentimiento de confianza. Ellos lo van a recibir de esa manera, con toda esa armonía que lo envuelve. Y después el efecto siempre está bueno, o sea, el remedio para la tos es serefectivo, o sea, mejor que uno de los comprados porque tiene toda esa otra parte, me parece. El otro puede ser efectivo, yo no lo niego para nada. que de hecho yo lo he usado, pero no tiene este sé que no tiene ningún componente químico. Esos otros aditivos que no están buenos no están. solamente tiene lo esencial que son las plantas y el amor que le ponemos y eso ya lo cura, o sea, y lo que es bueno, la tos y los mocos y todo eso lo alivian, duermen mejor, se sienten bien, o sea, ellos creen en el poder de que lo que están tomando los está sanando. Entonces, yo creo que ahí está la prueba y ahí está el resultado. una anécdota donde donde el poder de las plantas y la situación en la que estábamos e nos hizo recordar al curso, nos hizo recordar a cómo podemos resolver esto ahora. Estábamos lejos de casa en un en un como en un jardín de un museo, en unos puentecitos de madera caminando y eh uno de mis hijos, Genaro, se cayó y se raspó la cara bastante como con sangre y estaba feo y no estábamos, o sea, estábamos lejos de casa y justo ahí, en ese jardín crecía la hoja de Chantén y yo tampoco la reconocía, pero Nico, mi compañero, ya había estado como bueno reconociendo esa planta, ya la reconocía y dijo, "No, el chantén se acordó. Esto fue lo que nos dijo Aldo que que está bueno. A ver, vamos a probar, vamos a poner ahora en práctica lo que en la teoría habíamos este aprendido y era agarrar la hoja de chantén, procesarla, que para eso la tenés que masticar un poco, y después la ponés sobre la herida y es cicatrizante. Entonces está fue lo que hicimos. Decimos, "Dale, vamos a hacer esto." Lo probamos y ahí quedó un rato. Lo dejamos ahí. Él estaba retranquilo, se dejó también porque ellos les divertía y no era que se había hecho una un corte profundo que que requería este nada de costuras, ¿no? Era algo más superficial, pero bueno, el efecto fue requéquete, calmante y no sé, al otro día ya no tenía casi marca, o sea, realmente fue un efecto increíble. No le puedo dar de cicatrización, nada. Eso estuvo buena. Bien, ¿qué me ahorré en saber utilizar la medicina de mi jardín? Bueno, dinero básicamente e y bueno, y la energía de ir, conseguir, encontrar una farmacia, bueno, ya no tengo que ir a buscar el comercio, no tengo no tengo que gastar mi dinero para nada, bueno, quizás miel, azúcar, nada, pero lo tengo en el placar de la cocina. Entonces este me ahorro esa esa plata, esa energía en ir a buscar conseguir el desplazamiento en ir a buscarlo y bueno, reutilizo frascos de de otros jarabes que sí había comprado antes. Los reutilizo esos mismos para mis propios jarabes casos.

Amo escuchar a Fel y su experiencia con la medicina herbal. como ella han sido muchas, pero muchas las mujeres que han tomado la salud en sus manos y han transformado realmente su vida. En esto de ayudarte a que no tengas que elegir entre el tiempo y la salud, ahora mismo quiero compartirte nueve tips que tenés que tener en cuenta para que tus remedios herbales sean con más eficacia todavía.

El primero, confiar en el poder curativo de las plantas, porque creer es crear. Esa es la primera puerta de entrada. ¿Sí? Dos, el consumo de cafeína, nicotina, alcohol y azúcar interfiere en la absorción de las propiedades de las plantas. Sí, interfier en las vitaminas y en los minerales. Tres. Si comprás hierbas secas, asegúrate de que las que compres estén bien conservadas. Sí, menos de un año de envasado es fundamental y que conserven el color y el aroma. Entonces ahí es cuando las plantas que compramos y están marrones no nos sirven. Cuatro, comprar hierbas que no hayan sido fumigadas con pesticidas y otras sustancias químicas. asegúrate de que sean orgánicas. Cinco. Para recolectar hojas vamos a elegir las más sanas y mejor de mejor calidad en luna creciente o llena y antes de que la planta florezca. Seis. Si vamos a recolectar flores, va a ser mejor que sea en primavera, en luna llena y al mediodía. Siete. Si vamos a recolectar raíces, mejor eno, en menguante y en la tarde. Ocho. Al recolectar, fíjate que las plantas estén en lugares lejos de contaminación de plomo y tóxicos en carretera, por ejemplo, y que no hayan sido regadas con agua contaminada u orinada por perros o gatos o mascotas o animales en generales. Nueve. Una vez secas las plantas, guárdalas en una bolsa de papel en un lugar fresco y oscuro para que conserven sus principios activos.

¿Cómo van hasta acá? ¿Les parece útil tener estos tips? lo van a poder descargar. Ya les comento. Bueno, coméntenme ahí en el chat eh, cómo van, que les vamos a ir leyendo. Sí.

Bien, amoras, dicho esto, antes de seguir adelante con el contenido que preparé para compartirles hoy, me gustaría compartirles mi historia para conocernos un poquito más. Sí, hoy tengo la bendición de ser testigo de todos estos cambios y de haber acompañado a miles de mujeres a comenzar en la farmaciabal. Pero esto no siempre fue así y te quiero contar cómo fue que entré en este camino.

Todo comenzó en noviembre de 2012 mientras elaboraba mi memoria de grado para recibirme de maestro. En ese entonces hacía las prácticas en magisterio en una escuela estatal en las mañanas. De tarde trabajaba en un colegio y de noche estudiaba. Me pasaba el día tomando mate, llegaba a casa pasada la medianoche y me levantaba al otro día a las 6 de la mañana. Descansaba mal, comía mal, me exigía muchísimo rendimiento y por supuesto la exigencia del magisterio era tremenda. Sí, estaba realmente eh dando todo de mí, pero nunca era suficiente. Le faltaba como horas al día. Estaba sumergida en una bañeda de estrés mismo. Lo que más deseaba era que todo terminara, terminar mi carrera para poder ejercer como maestra en el contexto rural que a mí me gustaba, un contexto calmo, con otro ritmo de vida que me permitiera recuperar mi salud. Quería ser una persona sana. Durante años me encontré con una gran barrera para alcanzar ese sueño, la necesidad de ser productiva, la rosca del trabajo y el estudio. Probablemente, si estás escuchándome, te esté pasando a vos ahora mismo. Sí. Y puede que sientas que en vez de trabajar para vivir, tenés que limitarte a vivir para trabajar. Yo me sentía así, por eso te entiendo. Lo más llamativo es que cuando yo era niña disfrutaba muchísimo de estar acostada en el pasto, de subirme a los árboles, del contacto con la naturaleza, pero como adulta mi vida estaba llena de estrés y cada vez se alejaba más de una vida sana y de poder realmente sentirme feliz.

Una noche en pleno invierno, decidí ver un documental que creí que me iba a ayudar para el desarrollo de la memoria de grado. Un documental que abordaba el tema de la convivencia en las escuelas primarias. El nombre del documental es La educación prohibida y describía una mirada panorámica de la situación actual de la educación, de los intereses de mercado, de cómo está todo ese interés de mercado detrás de la educación y se mostraban casos de estudio de experiencias diferentes que buscaban una manera alternativa de educar. En plena película empecé a sentir una sensación rara en mi cuerpo y no pude terminar de verla. El corazón me empezó a latir muy rápido y fuerte. Empecé a sudar. Tenía mucho calor, sentía que ardía. Cuando me levanté de la cama me vi una ducha pensando que eso me iba a ayudar, pero fue peor. Empeoré. Cuando empecé a acordar, había perdido el control de mi cuerpo. Tenía muchísimo calor y al mismo tiempo estaba tiritando de frío. Había empezado a preocuparme eh por lo que podía pasar. Todo mi cuerpo temblaba, la mandíbula la tenía dura, tiesa, como una piedra. Ya no podía hablar. Eh, me acuerdo que mi pareja de ese momento estaba superasustado y no entendía lo que pasaba y realmente no sabía cómo acompañarme. Estaba sumergida en un miedo muy profundo, el miedo de morirme. Mi corazón latía cada vez más rápido y más fuerte y pensé que seía así no iba a venir un paro cardíaco. En serio. Sí. Y cuanto más pensaba en todo eso, peor era. Cada minuto parecía realmente eterno. Y al final, después de un par de horas de intentar calmarme, respirar profundo, tomar aire, salir, volví a la cama, me acurruqué, me acuerdo y me quedé profundamente dormida, agotada física, mental y emocionalmente. Yo pensé que había sido eso, ese caso puntual. Al otro día me levanté con la esperanza de que todo eso haya sido algo del pasado. Y bueno, al otro día cuando fui a trabajar me volví a pasar estando en el trabajo. Me puse supernerviosa, pero respirando profundo logré calmarlo. Sí, fue un poco más leve. Al salir llamé y pedí hora con un médico que me dio pase al cardiólogo porque lo que me preocupaba era mi corazón. Bueno, me hice estudios de todo tipo de color y mientras los episodios seguían ocurriendo en situaciones donde yo me ponía nerviosa, desconfiaba de mi corazón, sí pensaba que tenía algo malo, pero los estudios indicaban que mi corazón estaba pipí guccú, estaba a 10 puntos, era sers sano mi corazón. Sin embargo, los episodios se repetían, así que pedí nuevamente hora con un médico y este me derivó a psiquiatra. Cuando me recetó ansiolíticos y antidepresivos por ataques de pánico, me angustié muchísimo. Tenía apenas 21 años y sabía lo danino que son los psicofármacos. Sí, ya mi madre tomaba hacía años y hacía mucho tiempo que no la veía salir de la cama. No quería repetir la historia y me aterraba a repetir la historia, así que decidí empezar solo con los anciolíticos, pero no dejaba de sentir muchísimo miedo al tomarlos, miedo a generar una dependencia y no poder liberarme jamás de ellos. Necesitaba ayuda. Tomar esos fármacos me estaban lastimando más, me daban más ansiedad todavía. continuaba empeorando y ahí fue cuando una amiga preocupada por mí me recomendó ver a un terapeuta con otro enfoque. Sí.

En mi segunda sesión el terapeuta me preguntó si conocía las tinturas madre. Me contó que existe un ansiolítico natural compuesto por tres hierbas: Melisa, pasiflora y valeriana. La verdad, cuando lo escuché, escuché lo de las tinturas madres, siempre digo que mi cara debe haber sido un poema total, porque nunca había escuchado de esto y me sonó demasiado alternativo, místico, hippi. Sí, en ese momento pensé, debe de tener que ver algo con la madre tierra o algo de eso. Esto no es para mí, este no es mi mundo. La verdad no me daba mucha confianza y se me hacía demasiado, demasiado alternativo. Sin embargo, dentro de mí había algo que me decía que las pastillas que me habían recetado no me estaban haciendo bien. Incluso sentía que me estaban dañando. Sí. Y con seguridad no iban a ser la solución. Así que me dije a mí misma, "¿Por qué no probemos esto alternativo? Realmente no pierdo nada." Y realmente con la ayuda de mi terapeuta me di cuenta de que probar algo natural era una opción válida. Me sentía al borde de la cornisa y no perdía nada realmente comprobar algo nuevo y después de todo era natural, inocuo, sin efectos secundarios y podía tomarlo junto con la medicación. Entonces accedí. Lo que yo no sabía era que me esperaba realmente un camino sin retorno. Había dado el paso abrirme a la magia y no lo sabía. Salí de la terapia directo a la tienda de homeopatías y productos naturales y pregunté si tenían ese preparado. Lo tenían, lo compré. Al tener ese frasquito, me acuerdo, en las manos, sentí una nueva sensación, una sensación de esperanza. Sí, algo en mí. ya había cambiado y empecé a tomar esas gotitas, sabían muy amargas, pero con el tiempo me fui amigando y empecé a disfrutar y agarrarle el gustito a a estas nuevas gotitas. Había empezado una relación con ella, ¿sí? Una relación de amistad. No sabía por cuánto tiempo más las iba a tomar y no importaba porque sabía que no podía volverme dependiente de un producto natural. Cuestión que los ataques nunca más volvieron a partir de ese día. Sí, fue una transformación de 180 gr. Sí. Mi psiquiatra me había dado una licencia por de trabajo y estaba más tranquila y sabía que apenas terminara mi tesis me iba a meter de lleno en el mundo de la arboristería. Quería preparar mis propias gotas porque me di cuenta que si era solo un preparado lo podía hacer yo misma y seguro que saldría mucho más barato todavía que prepararlo yo que comprarlo ya hecho.

Un día al visitar a mi madre me muestra que tenía entre sus plantas una pasiflora en su casa creciendo, una de las plantas este preparado. Entonces intenté reproducirla en mi apartamento en pleno centro de Montevideo sin mucho éxito y a los pocos días murió. No tenía ni idea, la verdad, cómo cuidar una planta. Vivía en apartamento y no tenía mano verde. No había sido criada entre plantas ni mucho menos y no sabía reconocer ni una lavanda. Tenía miedo de tomar la planta incorrecta y que me hiciera mal. Al poco tiempo una amiga me comenta que hay un curso que teníamos un la posibilidad de sumarnos a un curso de farmacia casera que se llevaría a cabo el siguiente mes en la ciudad donde vivía. Me fascinó la idea y por más caro que le parecía a mi compañero de aquella época, decidí tomarlo igual. Sí. Eh, no tenía sentido realmente seguir postergándome. No tenía sentido escatimar dinero en mi salud. Era el momento realmente de invertir en mí, en aprender más. Sabía que esa era la decisión correcta. Un mundo nuevo se me presentó. Muchas de mis compañeras ya tenían una superrelación con las plantas. Las reconocían, las reproducían, la tomaban desde hacía mucho tiempo. Al principio no me creía capaz de incorporar tanto conocimiento, sinceramente. En ese momento era imposible imaginarme que hoy estaría facilitando la farmacia a tantas familias. Un día vi que ya quedaban unas pocas gotas de mi preparado, entonces compré uno nuevamente y compré también los ingredientes para hacerlo en casa. Sabía que iban a demorar 21 días en estar listo para tomar, pero tomé acción. Sí. Y a los 21 días estaba pronto, era muchísimo y lo había preparado yo misma. Confieso que me sentía como una niña con juguete nuevo. Me sentía radiante, plena. Sentía que podía enfrentarme a situaciones tensas sin comprometer mi salud. Los ataques de pánico ya habían desaparecido. Sí. El estrés ya no me derrumbaba como antes. Había cambiado un chip dentro de mí. Mi forma de vivir y de ver la vida era otra. Había encontrado una solución a mi problema. Y cuando quise acordar, familiares y amigos empezaron a venirme a buscar, ¿sí? me vieron mejor y me empezaron a pedir ayuda y empezaron a tener resultados excelentes. Y así poco a poco me fui enamorando de ayudar a otras personas. A tal punto que junto a a mi amiga comenzamos un emprendimiento llamado Latido Verde hace 10 años ya decidimos compartir la medicina de las plantas para aquellas personas que todavía no se animan a hacer sus propios preparados. Sí, como yo misma estuve en un lugar en un momento. Empezamos comprando las hierbas secas, pero enseguida nos dimos cuenta de que era importante entrar en relación con la planta desde que está en la tierra. Me mudé a las afueras de la ciudad y empecé a ver como mis plantitas crecían en mi jardín. Y luego fui incorporando de a poco nuevas plantas medicinales. Empecé así una relación con las plantas tan maravillosa que me dieron muchísimas ganas ahora de compartirlo. Era tan sencillo hacer los preparados medicinales. Entonces seguí capacitándome para seguir profundizando. Seguí experimentando, profundizando en mi relación con las hierbas. Y de pronto sentí como más allá de vender los productos prontos, un gran deseo de compartir ese conocimiento, de empoderar a las personas en su propia salud. Y así fue que empezaron los talleres y cursos presenciales, que la verdad que fueron muchísimos que pasaron por casa. Hoy soy mamá de dos niñas que juegan a preparar cremitas, que se toman su diente de ajo cuando tienen mocos. que comen flores, eh, que piden un tecito de guaco y miel cuando tienen tos, que me piden el aceite de Marcela para que le hagas masajes cuando cuando les duele la panza y cuando les pica una araña o una obispa, saben que mamá tiene la solución mágica para que el dolor se vaya. Hoy doy fe de que la medicina de las plantas funciona, que no se necesita ser un experto para empezar con algo nuevo, que no es necesario vivir en el medio del campo para disfrutar de una salud plena. Yo misma empecé en la ciudad y muchas de mis alumnas viven en la ciudad. Pero esta historia no termina conmigo. Todo lo que estoy a punto ahora de compartirte son las herramientas que a mí me permitieron tener la libertad con respecto a mi salud, que me llevaron a experimentar una vida llena de energía y plenitud. Y más importante todavía, esto significa que soy una mujer que puede cuidar a toda mi familia naturalmente. Y eso es lo que quiero para vos. No estarías viendo este video si no fueras una persona que ama la vida y quiere vivirla al máximo. Por eso hoy estoy acá para acompañarte a volver esto realidad. El propósito de esta clase es ayudarte a superar rápidamente los miedos y las dudas para que puedas experimentar esa salud que todas queremos. Libre de químicos nocivos con efectos secundarios. ¿Estás lista para empezar?

Muy bien, hablamos entonces de medicamentos y plantas. Sí, te das cuenta de que consumís muchos medicamentos, incluso que te automicás con ellos a vos y a tu familia. Píldoras, pastillas para la gripe, para la migraña, para dolores musculares o para la hipertensión. Seguro que ya es habitual ver muchas publicaciones, publicidades que anuncian una píldora, una pastilla, un medicamento, que te pueden curar rápido, sea lo que tengas. Alrededor de un 40% de las familias eligen usar medicamentos sin prescripción por influencia de los medios masivos de comunicación, televisión sobre todo, sí, y por su rápido efecto terapéutico también. Esto implica un gran riesgo para la salud de las familias, ya que muchas veces se desconocen los factores que pueden llevar a una complicación posterior, a la mínima señal de síntomas que nos pueda imposibilitar de trabajar, de llevar nuestra rutina, de cumplir con nuestros compromisos sociales. Estamos programadas para automedicarnos, para automedicarnos con pastillas que podemos comprar muchas veces en un comercio, ¿sí? Que las venden así casi como golosinas para los niños. Lo cierto es que a nadie le gusta pasarlas mal, pero los fármacos realmente deberían ser solo una parte de los tratamientos integrales para prevenir enfermedades y no la primera alternativa y menos autoindicada como tal.

Los medicamentos son productos constituidos por uno o más principios activos elaborados de manera sintética con expientes que nos pueden hacer daño. Las pastillas elaboradas de manera artificial están hechas para combatir un síntoma puntual sin contemplar el resto del organismo. Los medicamentos convencionales alivian una parte del cuerpo, pero por lo general dañan la otra. ¿Quién no ha tomado algo para el dolor de cabeza y se ha sentido fatal el estómago? Realmente queremos entrar en ese circuito, en ese círculo vicioso, en ese circuito multimillonario de la industria farmacéutica y tomar un remedio para el estómago porque el remedio para el dolor de cabeza nos afectó el estómago. Es una rueda que no tiene fin. ¿Te pasó esto alguna vez o conocés a alguien que le haya pasado? Me encantaría que lo comentes ahora en el chat, que el equipo va a estar leyendo. Es mucho más común realmente de lo que pensamos. ¿Te imaginas, además, que se vuelva un hábito en tu vida o peor que ya lo sea? A medida que pasa el tiempo, si no revertimos esta situación, cada día hacemos nos hacemos más dependientes. ¿Quién lo conoce acá? alguien de su familia que hasta tiene un pastillero para no olvidarse de todos los medicamentos que tiene que tomar lunes, martes, miércoles. ¿Te gustaría eso para tu vida?

Somos seres naturales y como tales somos integrales. Funcionamos como si fuéramos un sistema. Muchos problemas en la piel, por ejemplo, tienen raíz en problemas hepáticos. Muchos problemas hepáticos están relacionados con un gran enojo. Las plantas nos invitan a profundizar e ir a la raíz del asunto porque esa es la única forma de verdaderamente sanar. Mientras las pastillas tapan el dolor en ese momento puntual sin curarlo y así nos hacen dependientes de tomarlas cada vez que aparezcan estos dolores, las plantas nos dan la oportunidad de curarnos.

[Música] Utilizar las hierbas medicinales es el camino no solo para quitar el dolor o el malestar, sino que elegir la medicina herbal es realmente elegir un estilo de vida. Las plantas son seres vivos que tienen una cualidad especial. Nos invitan a nosotras, que también somos seres naturales, a entrar en el ritmo de la vida natural. paso a paso, planta a planta, vamos conectando con la necesidad de volver a lo natural, a un tiempo de calma, de paciencia, de presencia, de escucha atenta, de entendimiento de nuestras necesidades y de ocupar nuestro lugar como mujeres.

Hoy te quiero compartir como para cada dolencia existe una diversidad gigante de plantas medicinales, plantas que además de acompañarte en ese síntoma puntual curan mucho más síntomas porque como siempre digo, me encanta, en una planta entra un botiquín entero. Las plantas entonces son una excusa para conectar con tu propio poder de curarte.

Entonces, quiero ahora recalcar esto y que quede bien claro. El sistema de salud convencional no funciona. Tenemos un síntoma. Vamos al médico, nos dice, "Usted tiene x enfermedad, patología, problema, nos hace un diagnóstico." En ese momento nos olvidamos del síntoma y nos casamos con el diagnóstico. Ya no nos duele el útero que se contrae, ahora tenemos síndrome premenstrual. Ya no nos duele la cabeza, ahora sufrimos de migraña crónica, ya no se irrita nuestra piel. Ahora tenemos dermatitis atópica. Ya no acelera nuestro corazón e y nos paraliza el miedo. Ahora tenemos ansiedad. Ya no nos duelen los huesos, ahora tenemos reuma. Así sucede con cada caso particular que me vienen a consultar realmente a diario. Sí, me traen el diagnóstico, traen el diagnóstico y qué planta me sirve para esto cuando en realidad hay que volver al síntoma. Muchas mujeres me preguntan qué planta me sirve para ese diagnóstico cuando en realidad este juicio, esta caja que nos aprisiona, no nos hace cada vez más dependiente de x medicamento especial para ese diagnóstico y ahí ya está todo perdido. Ya no es posible utilizar la medicina natural, pero esperen, esperen, porque solamente hay que dar ese pasito atrás de conectar con el síntoma. Porque hoy te quiero contar que la naturaleza funciona como un sistema. Sí, no te va a cubrar solo el dolor de útero, también te va a ayudar a dormir mejor, te va a sacar el dolor de cabeza, hasta te va a relajar si estás con contracturas.

Entonces, para seguir, para abrirte, va a ser fundamental que ahora mismo agarres un papel y un lápiz y escribas aquellos diagnósticos y creencias que te hicieron creer y que te creíste. Es necesario dejarlos ahí para seguir adelante. Así que te espero, hacelo ahora y guarda el papel en un lugar seguro en donde puedas encontrarlo después. Bien, sigamos ahora porque la medicina herbal es mucho más efectiva y vamos a profundizar en ello. Vamos a dejar de lado el diagnóstico y vamos a prestarle atención ahora mismo a los síntomas.

Acá para facilitarte te dejo una lista de síntomas que puedes elegir a ver cuál es el que más te resuena. Tenemos infección o problemas respiratorios, asmas, bronquitis, una quemadura, me cuesta dormir, acné, porúnculos, problemas en la piel, me siento nerviosa, intranquila, tengo taquicardia, eh tengo problemas digestivos, hepáticos, tengo gases, tengo una herida, tengo dolor menstrual, alcohólicos, sofocos en la menopausia, tengo dolor de huesos con las articulaciones, tengo la energía baja, me siento vulnerable. Todos estos son síntomas y para todos estos síntomas hay muchísimos principios activos que encontramos en las plantas y que nos ayudan con sus propiedades. Y ahora te comparto una lista de propiedades. Antiséptica, antitusiva, calmante, cicatrizante, antiinflamatoria, laxante, digestiva, antimicrobiana. expectorante, antiespasmódica, relajante, antioxidante, diurética.

Y hay muchas más. Sí.

Entonces, te comparto ahora mismo tres plantas que podés elegir. Tenés la menta, el romero, la lavanda. Plantas fáciles de reconocer, fáciles de conseguir. Si no las tenés en tu casa, ya, seguro que las vas a encontrar al dar la vuelta manzana o en el súper de tu cuadra. La puedes encontrar seca. Sí.

Vamos entonces a profundizar en la menta, en sus propiedades y en los síntomas que resuelve. Bien, tenemos a la menta y sus propiedades. Sí, para el dolor de cabeza tiene la propiedad antiinflamatoria y analgésica. Para la tos y el resfrío es antitusiva y espectorante. Para la rinitis y el asma es antiinflamatoria y espectorante. Para los cólicos, gases, náuseas, vómitos es antiinflamatoria, es analgésica y es antipasmódica. Para el acné y la dermatitis es antiséptica, es antiinflamatoria, es antipuriginosa. También para cólicos menstruales va a ser analgésica, antiinflamatoria, antihispasmódica. Para la fiebre va a ser sudorífica, analgésica y antiinflamatoria y antiséptica. Para si tenés problemas de circulación, la menta es antiinflamatoria y es vasodilatadora. Si tenés eh ingivitis es antiséptica y es antiinflamatoria y tu boca te lo va a agradecer.

Importante, todas las mentas son medicinales. Se han investigado más, sobre todo la piperita y la hierbabuena, que es la espicata, la poleo también se ha investigado, pero hay más de 600 especies y mi recomendación siempre es que la que crece en tu jardín o cerca es la que necesitas.

Vamos con el romero. Entonces, sí, vamos a ver las propiedades y las síntomas que resuelves. Sí. Si tenés malestar estomacal, tenés gases, tenés problemas en el hígado. Sí, el romero es hepatoprotector, es digestivo, es antipasmódico. Si tenés dolores menstruales, el romero es emenago, es antipasmódico. Sí. Si lo que tenés es presión baja, si tenés problemas circulatorios, es estimulante. Si tenés caída de cabello, es estimulante y es antioxidante. Si tenés contracturas y dolores musculares, es antiinflamatorio y antioxidante.

Importante, todos los romeros son medicinales. El romero salem es el que crece de forma vertical. Sí. Este que tenemos por acá es el más famoso. Sí, es el que crece en cercos en que crece por todos lados, pero hay más de tres especies. Sí. Y mi recomendación, la que crece en tu jardín o cerca, es la que necesitas.

Muy bien, ahora es momento de la lavanda y vamos a ver cómo ella con sus propiedades resuelve determinados síntomas. Por ejemplo, si tenés dolor de cabeza, la lavanda es antiinflamatoria, es sedante, es analgésica. Si tienes malestar estomacal, es analgésica y antiinflamatoria. Para dolores menstruales es divina porque es analgésica, es antiinflamatoria, es relajante. Si tenés fiebre también es relajante, es analgésica. Si tienes insomio es relajante, ansiolítica y sedante. Para heridas es cicatrizante y es antiséptica, es analgésica, también te calma el dolor. Para quemaduras, lo mismo, es cicatrizante y es antiséptica. Para excemas, granos, forúnculos, es cicatrizante, es antiespasmódica. Para la depresión, como es relajante y es ansiolítica y es sedante, viene bárbaro. Y para dolores reumáticos también, porque es antiinflamatoria y es eh analgésica.

Importante de nuevo, sí, todas las lavandas son medicinales, hay al menos 12 tipos, sí. Las más conocidas son lavanda dentada, sí, que es la más ornamental que crece por todos lados y está siempre disponible y en flor. Y lavanda oficinalis, sí, también es otra de las lavandas, lavanda angustifolia o eh espliego también se la conoce con ese nombre. Mi recomendación siempre, la que crece en tu jardín o cerca es la que necesitas.

Por lo general, muchas personas piensan que para ser farmacia hay que saber mucho de plantas medicinales. Nunca saben suficiente y creen que le falta mucho conocimiento. El camino de la mujer herbal es paso a paso, planta a planta. Te pregunto, ¿cómo sabes qué gusto tiene una manzana? ¿Buscando en Google, leyendo libros? No, comiendo la manzana. De igual manera sucede con la medicina de las plantas. Leer muchos libros en muchos casos puede hasta saturarte y frustrarte y alejarte de curarte de manera natural. Esta es una invitación a vivir la experiencia.

Cuando eras niña pequeña, antes de tener un año, no decías, "No sé caminar, esto no es para mí." Hay que coordinar muchos pasos, hay que eh hay que movernos de determinada manera, determinados músculos, equilibrar el cuerpo, hacer transferencia de peso y nunca lo hice, no voy a poder con esto, no voy a poder hacerlo nunca. Simplemente fuiste paso a paso. Hoy te invito a dar el primer paso en este camino orbal, ver tus síntomas, elegir una planta. ¿Te parece bien?

Bueno, y quiero invitarte hoy a hacer algo. Sí, la tarea de hoy tiene que ver con elegir una taza, la que tengas, está bien. Si es transparente, si es de vidrio, si es de cerámica, sea del tamaño que sea. La idea es eh elegirla, porque la vas a utilizar para tomar tu medicina herbal. Entonces, con un marcador que sea permanente en lo posible, sí quiero que escribas de un lado vacío mi taza. Sí, vacío mi taza de un lado bien grande. Sí, para tenerlo bien en cuenta, porque para poder llenarse de nuevos saberes, de nuevos conocimientos, es muy necesario vaciarnos de muchos preconceptos o creencias que llevamos dentro, entre ellas el diagnóstico. Entonces, vacío mi taza para recordarlo siempre cada vez que la agarre. Sí. Y del otro lado quiero que escribas, "Me abro a la magia", así como en mi taza, que ya la tengo impresa, me abro a la magia y que te saques una foto con ella y la subas a el grupo privado de Facebook.

Bien, te acabo de mostrar qué plantas pueden sustituir los fármacos que tomabas. Sí. Y es probable que en este momento te estés preguntando, ¿y esto cómo se toma? ¿Cómo tomar la medicina de esta planta correctamente? ¿Cuáles son las proporciones? ¿Cómo sentirme segura y no correr el riesgo de intoxicarme? Sin lugar a dudas, esta es la clave más importante para ser una mujer conectada con el poder de las plantas y que sabe cómo cuidar su salud y la de su familia. Si no puedes curarte naturalmente y confiar en la naturaleza, entonces vas a continuar experimentando desconfianza, incertidumbre y el cuidado de tu salud ya no estará en tus manos.

Bien, en la siguiente clase, el miércoles, te voy a mostrar cómo perder el miedo a intoxicarte y poder tomar la medicina de las plantas. Es muy importante que estés ahí porque esto con cada clase se irá poniendo mejor. Espero que te haya gustado esta clase. Yo sé que fue intensa. Ahora ya diste el primer paso de este viaje juntas. Desde ya te voy diciendo que la última de estas cuatro clases es la más importante. Empezamos juntas y terminamos juntas.

Entonces, si sos una mujer que está recién iniciándose en el mundo natural y sus beneficios, esto te servirá para dar tus primeros pasos con firmeza en este camino de dejar de depender de los medicamentos. O si sos alguien que ya sabe que volver a lo natural es la clave para tener una vida llena de energía y libre de enfermedades, entonces vas a poder ponerlo en práctica rápidamente y sostenerlo en tu día a día para obtener la salud que deseas para vos y para toda tu familia. También te voy a compartir los cuatro pasos para confiar, pasos que también vos podés dar.

Te dije que iba a haber un material descargable con un link secreto para quien estuvo viendo al estreno. Así que la contraseña secreta es me abro a la magia. Sí, va todo junto, sin espacios ni mayúscula. Y es importante que este archivo lo tengas vos que viste toda la clase uno. Para entender el material es necesario haber estado en la clase, así que no le compartas la contraseña a nadie, sí. Y vas a poder descargar el resumen este en el portal de la semana de la farmacia Herbal.

Antes de terminar te quiero pedir algo. Voy a hacer un post ahora mismo en el grupo de Facebook y quiero que me dejes ahí un comentario. Sí. ¿Qué me dirías? ¿Qué fue lo más preciado que te llevaste hoy? ¿Cuál fue tu mayor aprendizaje de esta primer clase? Voy a leer cada uno y responder todos los que estén a mi alcance. Sí.

Si este video te hizo sentido y te ayudó en algo, es probable que conozcas a alguien que también le puede ayudar. Por favor, compartilo porque realmente no sabemos hasta quién puede llegar. Si todavía no me seguís en Instagram, te sugiero que lo hagas porque ahí comparto mucha mucha información de Farmacia Arbal.

No se preocupen por todas las preguntas que hoy escribieron en el chat. El equipo ya las anotó y mañana martes a las 20 horas de Uruguay y Argentina, 19 horas de Chile, 18 horas de Ciudad de México, Colombia y Perú y a la 1 de la mañana de España, no se puede con todo. Bueno, voy a estar haciendo una transmisión especial en el grupo de Facebook para responder todas las preguntas que el tiempo me alcance para responder.

Una vez que empezas, tal como te conté en mi historia, es un camino sin retorno. Podemos realmente vivir confiando en la vida y en la naturaleza. Cada vez que reconocemos y recolectamos una planta, la procesamos, la consumimos para cuidar nuestra salud, es una gran conquista personal. Y esto lo veremos la próxima clase y te aseguro que se volverá más que solo un preparado, se volverá más que solo un aceite o una crema, se volverá tus compañeras de vida y podrás confiar en ellas siempre, siempre que las necesites.

Espero verte en el estreno de la segunda clase. Muchas gracias por estar hoy. Nos vemos.

[Música]

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[Risas]

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