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Territorio y soberanía de Argentina. Vídeo 3 de 3.
El territorio argentino, uno de los más extensos del mundo y según su complejidad geográfica, está dividido en cuatro ámbitos o espacios territoriales. En el vídeo 1, el cual incorporó al final en la descripción, vimos los espacios continental y marítimo. En el vídeo 2, el cual también incorporaré, vimos los espacios antártico y aéreos.
Teniendo en cuenta que territorio, en su aceptación estricta, es la propiedad exclusiva de un estado, hablaremos de si en realidad, en el caso de Argentina, el estado tiene pleno poder y control sobre sus espacios. La respuesta es no. Pero veamos para eso el concepto que se aplica para analizar esta temática, que es el concepto de soberanía, la cual se define en torno al poder y se comprende como aquella facultad que posee cada estado de ejercer el poder sobre su sistema de gobierno, su territorio y su población. Lo anterior hace que, en materia interna, un estado, junto a la autoridad en ejercicio, sean los que se encuentren por sobre otra entidad.
Vamos a salir del enciclopedismo y plantearlo en otras palabras: un estado debe tener el suficiente grado de poder como para ejercer un control de su propio territorio sin que otro estado, empresa o particular usurpe o realice actividades ilegales por fuera de la regulación de las normas del estado argentino. En este caso, el estado somos todos. Sí, el estado somos todos y todas. Por lo tanto, si otro estado, empresa, organización o particular ajenos al mismo no respeta la soberanía nacional, entonces está haciendo un daño a nosotros mismos. O sea, que soberanía no es un concepto abstracto, tiene que ver también con nuestras vivencias personales.
Vamos a ver algunos problemas de soberanía de Argentina. Este cuadro resume los principales según cada uno de los ámbitos o espacios territoriales. En la segunda columna se da una breve reseña de las características de cada ámbito y en la tercera, los sobresalientes problemas de soberanía. En la descripción del vídeo lo pueden observar más detenidamente.
Si hablamos del espacio marítimo, es de gran dimensión la usurpación británica de las Islas Malvinas, Georgias, Sándwich y los espacios marítimos circundantes desde 1833. Relacionado a esto último, se agrega la pesca ilegal que se da en las aguas argentinas. Muchos barcos de diferentes países del mundo vienen a pescar en el mar patrimonial argentino y depredar los recursos naturales. Estos dos círculos evidencian la cantidad de embarcaciones presentes y practicando una pesca a gran escala y no sustentable. Otros recursos que están siendo literalmente saqueados del subsuelo marino son el petróleo y el gas por parte del Reino Unido en la zona adyacente a las Islas Malvinas.
¿Qué ocurre, por otra parte, con el espacio aéreo? Bueno, el mismo no está exento de problemas de cuestiones de soberanía. El desafío pasa por tomar los recaudos necesarios para el control de las fronteras y se debe evitar el ingreso de aeronaves con carga ilegal, contrabando y narcotráfico. La tecnología que permite llevar a cabo esta tarea eficientemente son los radares. En este sentido, hubo un gran avance a partir del año 2003, cuando se empezaron a construir radares en Argentina a cargo de la empresa INVAP. Es así que creció el porcentaje de superficie radarizada.
Por su parte, el espacio continental argentino, el más poblado y el que nuclea las actividades económicas, enfrenta algunos problemas de soberanía, entre los cuales los más sobresalientes tienen que ver con la privatización de empresas estratégicas. Los gobiernos neoliberales de Argentina (1976-1982, 1989-2001 y 2015-2019) implementaron políticas de privatización de empresas que eran del estado nacional. En algunos casos, este traspaso o venta se dio por debajo del valor original y con negociados fraudulentos.
Otro problema mayúsculo tiene que ver con la compra de grandes extensiones de tierra por parte de extranjeros en zonas fronterizas. Este es el Lago Escondido en la Patagonia, un lago que está dentro de las tierras que compró a muy bajo precio Joe Lewis, un empresario inglés, quien no permite el acceso a dicho lago. Recordemos que los espejos de agua y ríos deben ser de acceso público, al igual que las playas.
En cuanto a los desafíos correspondientes al sector antártico argentino, se destaca la superposición de pretensiones de soberanía con Chile y el Reino Unido sobre el reclamo argentino. Este es el mapa en el cual se puede observar dicha superposición.
Los problemas no deben implicar una acción, sino más bien desafíos. En este sentido, ¿de qué manera se puede reforzar la soberanía nacional? Algunas propuestas son: recuperar empresas estratégicas del estado, insistir en el reclamo de devolución de las Islas del Atlántico Sur y espacios marítimos circundantes, e incrementar la tecnología e industria nacional de barcos, submarinos, aviones, radares, etcétera. E incrementar la actividad en el sector antártico nacional, agrandar el estado en el sentido del personal necesario para controlar el territorio y controlar y limitar la depredación de nuestros recursos naturales.
Estas, entre otras, son políticas que afianzarían esta palabra y, en realidad, el concepto que es la soberanía.