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La Generación del 27 (Grupo del 27). Explicación en 7 minutos

El Edén de los Cínicos7:18

Transcription

Bienvenidos al Edén de los cínicos. En el programa de hoy, vamos a viajar hasta la España de la tercera década del siglo XX, momento en el que se desarrolla la que es considerada como la mayor generación de poetas que ha dado la literatura en castellano, la famosa y aclamada generación o grupo del [Música] 27.

Esta fotografía es la que da nombre a la generación del 27. Se trata de un retrato en el Ateneo de Sevilla, en el que el 17 de diciembre de 1927 se conmemoró el tercer aniversario de la muerte del poeta Luis de Góngora. En la fotografía observamos a los principales integrantes: Rafael Alberti, Federico García Lorca, Jorge Guillén, José Bergamín, Dámaso Alonso y Gerardo Diego, entre otros. En la instantánea no están presentes otros miembros importantes del grupo como Pedro Salinas, Luis Cernuda, Aleixandre o Altor [Música] Aguirre.

La denominación de generación del 27 ha levantado polémica en los últimos tiempos y algunos estudiosos afirman que es mejor llamarlos grupo del 27, porque aunque tienen características comunes como un nacimiento en torno a 15 años de referencia, una gran formación intelectual universitaria, relaciones personales profundas entre ellos, un guía intelectual como puede ser Juan Ramón Jiménez, publicaciones en revistas del momento como Litoral, Verso y Prosa, Carmen y Lola, o un gran interés en la poesía tradicional, están bastante distantes en el estilo literario y cada uno realiza una evolución poética muy diferente de los otros. Tampoco, para denominarlos generación, hay un acontecimiento significativo que los aglutine como fue el caso de la pérdida de las colonias para la generación del 98, ni se produce en ellos un rechazo ni un alzamiento contra la tradición o contra sus predecesores.

Las características de la generación son las siguientes: respeto y valoración de la historia de la literatura española clásica, destacando autores como Luis de Góngora, López de Vega, Garcilaso, San Juan de la Cruz o Quevedo, pero también de la más reciente como Machado, Juan Ramón, Ortega, Darío o Unamuno. Es por ello que se produce una alternancia entre lo culto y lo popular para poder llegar a todo tipo de público. No es solo la poesía para las minorías, como había dicho Juan Ramón Jiménez, sino que también se busca llegar a las masas. Interés por los movimientos de vanguardia, desde el futurismo al ultraísmo, pasando por el surrealismo. Equilibrio poético entre los sentimientos y la razón.

Los críticos literarios suelen hablar de tres etapas del grupo del 27:

Primera etapa: hasta 1929, en la que se va formando el grupo en un periodo de juventud. Los autores se ven influidos por los grandes movimientos de vanguardia que están surgiendo en Europa: futurismo, dadaísmo, cubismo o surrealismo, pero mantienen el interés por la literatura tradicional con el neopopularismo. También es enseñable el interés por la poesía pura.

Segunda etapa: desde 1929 hasta 1935. Aunque encontramos un cierto agotamiento de las corrientes vanguardistas, el surrealismo marca este periodo en autores como Cernuda, Lorca o Alberti. Podemos hablar de un gran compromiso con el movimiento político de la Segunda República y de la Guerra Civil. La mayoría de los autores toma partido por el bando republicano y contribuyen con sus versos a la propia contienda. Algunos estudiosos hablan aquí de la importancia de la rehumanización poética y la inclinación por lo social, inspirados por el pensamiento de Pablo Neruda.

Tercera etapa: desde 1939. La derrota republicana en la Guerra Civil acaba con la unión del grupo y la mayoría debe exiliarse: Alberti, Cernuda, Salinas y Guillén. Otros como Lorca han muerto durante la contienda. En España permanecerán Gerardo Diego, Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre. En esta tercera etapa, cada autor va evolucionando hacia un tipo personal de poesía. Dámaso se decanta por el humanismo, un humanismo angustiado y existencialista. En Salinas continúa el interés por el amor y en Alberti y Cernuda se aprecia un gran sentimiento nostálgico de la tierra nativa.

Los temas que tratan estos autores son muy variados, desde los tradicionales a amorosos o de la muerte, a la libertad, al mundo urbano, los problemas sociales, la naturaleza o el arte, entre otros muchos. El aspecto formal de sus obras es muy rico. Así cultivaron con gran maestría las estructuras métricas y rítmicas tradicionales: liras, sonetos, romances, y emplearon a su vez el verso libre, el versículo o la búsqueda del ritmo mediante todo tipo de elementos fónicos y disposiciones gráficas. Es de destacar, como afirmó Guillén, la gran importancia para esta generación del poder de la imagen y de la expresión evocadora a través de ella.

Además de los citados, pueden incluirse otros poetas de menor protagonismo como Adriano del Valle, Domechina, Juan Larrea, Garfias, Moreno Villa o las llamadas "sin sombrero", las mujeres Maruja Mallo, María Teresa León o Josefina de la Torre. La generación del 27 abarca también otros campos del arte, pero esos ya se salen de la finalidad de este vídeo.