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Cómo construir un año PODEROSO (sin abrumarte)

Estefany Rivv13:08

Transcription

[música] Construir un año grande significa hacer cosas que impacten en ti, en tu dinero y en tu entorno desde el día uno. Es entrenarte a que tus decisiones no contradigan la vida que tú quieres vivir. Y en este video te voy a enseñar cómo hacerlo.

Hay una frase que me encanta que dice, "La ambición no es lo que te abruma. Lo que te abruma es la rigidez." Y eso que significa que en realidad no nos cansamos por trabajar en algo grande o en algo ambicioso. Lo que nos abruma es la rigidez con la que estamos tratando de llegar a esa ambición, a ese sueño.

Desde el día uno tienes que saber que un año exitoso es un año iterativo. Eso quiere decir que no siempre vas a tener un estado emocional específico para resolver problemas, pero que la flexibilidad que tú puedes tener contigo y ante esos problemas va a hacer que las cosas funcionen.

Lo contrario a la rigidez con cómo vas a vivir mes a mes, puede verse como ajustes. Ajustar tu ritmo cuando sientes que tu rutina ya no te está emocionando, ya te está aburriendo y ya no te está contribuyendo. Cambiar el tipo de ejercicio que estás haciendo si es que ya no se siente emocionante para ti. No obligarte a como de lugar salir a correr todos los días porque desde ahí ya vamos creando resistencias. Tenemos que asegurarnos de crear las menores resistencias posibles cada mes para que no se acumule en nuestra toma de decisiones a largo plazo. Cambiar el estilo o la verdura que utilizas en el desayuno, por ejemplo.

Que aprendas a hacer ajustes, a modificar, a corregir, a renegociar tanto tus límites como tus metas es la clave para construir un año grande. Y solo tienes el rigor de hacer y hacer acomodé lugar, no te va a dar tiempo de poder validar cómo te sientes, ni tampoco de poder observar que si funciona o que ya no está funcionando.

Entonces, haremos un ejercicio de 2 minutos. Vas a decir tu nombre y después lo siguiente. Yo, Stephanie, tengo permitido modificar los ritmos de cómo estoy avanzando. Tengo permitido ajustar el plan porque de lo que estamos hablando es de mi vida y tengo permitido renegociar las formas de cómo llego a mis sueños. Recuerda siempre, no necesitas cambiar el sueño. Intenta otras formas de llegar a él. Ahí es donde entra la sabiduría y tu flexibilidad, no la rigidez de cómo quieres que algo parezca o suceda. Ese es el paso número uno. Entrar con esta mentalidad te va a hacer más compasiva, más audaz y más eficiente contigo y con lo que haces.

Paso número dos, crea emoción antes de sentirla. Este es el truco más poderoso y más realista para construir un año grande, créeme, estamos acostumbrados a sentir primero la emoción, ¿verdad? Y después ir al momento. Vamos a empezar este año haciéndolo a la inversa, es decir, primero vas a asegurarte de crear un momento, una situación para que el efecto sea que tú misma propicies un estado de ánimo a favor de tu ambición, a favor de tus sueños, porque las emociones duran superpoquito. Si no las aprovechas es como si se escaparan. Por eso tú vas a ser quien las cree primero. No espero a tener motivación para moverme, más bien creo una situación que me genere una pisca de motivación. Ponerte guapa, aunque no salgas, limpiar tu espacio, escribir un ratito, ponerte los tenis y empezar a caminar a la esquina de tu casa. La chispa viene cuando tú haces el movimiento primero, no al revés.

¿Qué pasa entonces si empiezas a diseñar tu año como estados, no como logros? Que en lugar de preguntarte, ay, ¿qué quiero lograr? ¿Qué más me falta? Empiezo a definir mis días con la pregunta, ¿qué situación puedo crear ahora que me active estos estados de ánimo constantes? ¿Desde qué estado quiero empezar a tomar decisiones? ¿Qué versión mía quiero empezar a entrenar?

Recuerda que esto lo trabajamos en la proyección 2026. Ahí te enseño a cómo detectar patrones y cómo hacer la proyección a 3 meses. Que sepas qué vas a hacer. Es un workshop de 4 días. Yo te voy a ir guiando con los ejercicios y también te voy a enseñar a cómo pensar sobre los resultados que vayas obteniendo con esos ejercicios. Es muy emocionante y lo más importante es que el curso está alojado en una plataforma que va a facilitar que tú aprendas más rápido. Te voy a dejar el link aquí abajo.

El siguiente paso para construir un año grande es no improvisar. He notado que muchas personas perciben a la improvisación como algo que te da libertad, que da tiempo. Poder elegir entre tantas opciones, tantas rutinas, tantos hábitos, es algo que suena muy cool, pero la realidad es que puedes hacer mucho más en una hora si es que no improvisas lo que estás haciendo. Y tú ya tienes claro las acciones específicas que tienes que hacer una noche antes para poner a andar esa página web, la mañana siguiente va a ser mucho más fácil que tu cerebro acepte y que no ponga obstáculos.

La improvisación está bien y es divertida, pero no podemos pasar cada mes improvisando tus sueños o la hora en la que te dormirás, porque eso lo único que va a hacer es robarte estabilidad. Y cuando no te sientes estable con tu entorno, das menos. En vez de estar en un 90 o 80%, estás en un 30 o un 40%. Cuando yo Stephanie tengo una idea general, una perspectiva, un calendario de qué es lo que quiero que pase este primer mes, este primer trimestre, es más probable que no tome decisiones desde el cansancio, sino desde un ah, estoy construyendo algo a largo plazo, por ende tengo que sostenerme, ¿verdad?

Así que por eso te daré una guía rápida para dejar de improvisar. Paso número uno, decide antes de necesitar decidir. Hay que entrenarnos a definir por adelantado cuáles son los días de trabajo duro y de trabajo creativo, por ejemplo, cuáles son las semanas de descanso y de diversión con mi familia y amigos. A eso me refiero, definir por adelantado. Pero tú me vas a decir, "Step, me estás confundiendo y te estás contradiciendo. Si al principio me dijiste que tengo que crear primero la situación para entonces sentir la emoción, ¿cómo que ahorita tengo que definir por adelantado qué voy a hacer?" Mi respuesta ante eso es que es muy distinto que pase una semana, que pase otra semana y tú improvises a tener un calendario y visualizar, ah, estas dos semanas son de trabajo duro y si mi estado de ánimo no está al nivel de este trabajo, entonces ahí me voy a asegurar de ver qué situaciones crear, porque yo misma tengo que saber cómo involucrarme con ese trabajo. Si quiero cumplir mis sueños, sí tengo que estar presente con ese trabajo duro y creativo. Esta semana es de descanso, pero no no me siento con esta energía de descansar. Entonces, tengo que crear una situación que me genere calma para que descansar sea más fácil para mí y que active mi emoción por ir a descansar. Ahí está la diferencia entre improvisar versus no improvisar. Por ejemplo, en la proyección 2026 te doy una perspectiva elevada sobre tu primer trimestre de qué hacer y qué no hacer y que así no estés improvisando.

El siguiente punto de esta guía es que improvisamos porque tenemos muchos focos prendidos en nuestra mente. Queremos generar más dinero, pero también entrenarnos para correr un maratón y al mismo tiempo comer más espinaca y al mismo tiempo tener todos los martes disponibles para ir a salir con tus amigas. Por ejemplo, algo que he aprendido y he estudiado es que el cerebro no puede priorizar cuando todo es importante y pues por eso improvisa, tenemos que dejar de acumular pendientes y funcionan muy bien las reglas en este punto. Por ejemplo, nada se queda a medias después de 48 horas. Tú tienes que asegurarte de no dejar nada inconcluso por más de ese tiempo. Tengo que sí o sí darle solución a esa cosa, a ese pendiente, que no se quede abierto, porque si no, aunque tú no lo quieras, va a ocupar peso en tu mente y vas a sentir que algo se necesita cerrar.

Acuérdate siempre, siempre de esto que te voy a decir. Anótalo si es necesario. Cerrar libera más energía que empezar. Empezar toma muchísima más dedicación, más tiempo, energía, esfuerzo emocional que solo soltar, cerrar, despedir. Tienes que ser inteligente con tu tiempo y con tus emociones. Y entonces cambia la perspectiva, ¿verdad? Ah, no improviso. No porque no me interese ser organizada, no porque tampoco me importen mis sueños, no porque no tenga tiempo o tampoco sepa qué hacer. Improviso porque estoy intentando hacer todo al mismo tiempo y por eso mi cerebro no sabe qué priorizar. Las reglas son un muy buen punto de partida para que empecemos a dejar de improvisar. La guía de improvisación consistió solo en dos puntos y si necesitas volver a escucharla, aquí te dejo el minuto en el que empieza.

Ahora sí vamos a regresar al punto número cuatro para construir un año grande desde el día uno. El siguiente paso es involucrar la originalidad en tu día a día. Acabo de leer este libro que se llama Originales, como los inconformes mueven al mundo. El autor es Adam Grant y se los comparto porque sé que siempre me preguntan sobre los libros que estoy leyendo. Hay una frase que me hizo pensar mucho sobre este autor y dice, "Los originales exitosos corren riesgos extremos en un área y los compensan con extrema precaución en otra." Lo voy a repetir. Los originales exitosos corren riesgos extremos en un área y los compensan con extrema precaución en otra.

Eso, ¿qué significa? Que las personas exitosas no intentan ser arriesgadas en todo, ni con su dinero, ni con su tiempo, ni con su energía, ni incluso con sus pasatiempos. Eligen una sola cosa para ser radicalmente originales y tomar radicalmente riesgos. Pero manteniendo estabilidad en lo demás. Si en este nuevo año tú quieres salirte por completo del trabajo para darle 100% la atención a redes sociales, por ejemplo, este autor nos habla con tantos años de experiencia que dedicarle a algo 100% de tu tiempo y de tu energía no garantiza su éxito, no garantiza que algo funcione, que esa idea funcione. Sin embargo, quedarte en algo estable, económica, emocional, físicamente, que de verdad a ti en ese momento te esté generando paz, te permite arriesgarte más en otra área y eso incrementa la probabilidad de éxito. Mi consejo es, arriésgalo casi todo en un área de tu vida por un mes y observa cómo cambian las cosas. Así ve iterando cada mes por el resto de tu nuevo año, porque entonces crear cosas grandes y ambiciosas ya se deja de sentir como una amenaza, como resistencia y se empieza a ver como una forma estratégica y calmada, sobre todo, de ir avanzando.

Finalmente, el último paso para construir un año grande es asegurarte de tener límites básicos. Algo superrevelador que he tenido todo este año es que mi auda no se va a definir por qué cosas más me permito hacer, sino qué cosas específicas y tengo claro que no me voy a permitir hacer. Por ejemplo, dormir antes de las 10 o 11 de la noche, que es un límite personalmente, que me cuesta mucho trabajo, pero que yo sé que al día siguiente me levanto sin ojeras, con más energía, con más motivación. Quizá tu caso es distinto, pero quiero que te preguntes, ¿qué límite me da acceso con más facilidad a la disciplina? Otra vez, ¿cuál es el límite que para ti te va a dar acceso con más facilidad a la disciplina? ¿Qué límite tú al colocártelo y al cumplirlo te hace funcionar mejor? Pensar más claro, más rápido, más audaz, tener mejores decisiones. Por eso es muy importante estudiarnos constantemente para detectar cómo soy y cómo reacciono ante las cosas que voy haciendo.

Los límites no son castigos, son acuerdos contigo para proteger tu futuro. Y escribe una lista de esos acuerdos contigo. No necesitan ser cosas difíciles, solo aspectos respecto a tus horas de comida, a tus horas de sueño, a tus horas de trabajo o ese mínimo de ahorro que cada mes tú le tienes que estar metiendo a tu cuenta de banco. Por ejemplo, cuéntame cómo te sentiste. Te voy a leer y voy a contestar todos los comentarios que estén aquí abajo. Te voy a dejar el link de la proyección donde también te voy a enseñar cómo tener acceso con más facilidad a estos recursos que tus sueños necesitan durante todo el año.

Aquí te dejo el resumen de lo que vimos hoy para que sepas que aprendiste y que avanzaste el día de hoy. Trabajamos en tu mentalidad con el concepto de rigidez versus flexibilidad. Fue lo primero que vimos, ¿verdad? Trabajamos las emociones a través de crear estados. Trabajamos en tu estructura con la guía de no improvisación. Trabajamos en la estrategia con la parte de ser originales en un área y en lo demás tener el control. Y por último, en el autocuidado a través de colocarnos los límites. Te mando un beso y nos vemos pronto. [música]