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El Renacimiento no fue solo un estilo artístico. Botticelli, Da Vinci, Rafael y Miguel Ángel no salieron de la nada. Yo soy Seba de Historia en Días y en este video vamos a hablar del arte renacentista y de las ideas que lo inspiraron.
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El Renacimiento fue un movimiento cultural que se desarrolló entre los siglos XIV y XVI aproximadamente y que se caracterizó por inspirarse e intentar revivir elementos de la antigüedad clásica griega y romana. Su cuna fue Florencia, luego se extendió por el resto de Italia y terminó influyendo prácticamente en toda Europa.
Lo primero que viene a la mente al hablar del Renacimiento es el arte y es cierto que implicó avances técnicos muy importantes y definió una idea de belleza con la que todos los movimientos posteriores han tenido que cargar, sea para intentar conseguirla o para discutirla, incluso en la actualidad. Para darnos una idea de esos cambios, hice esta línea de tiempo siguiendo uno de los temas más repetidos de la historia del arte: la Madonna y el Niño. Imagínense con la fuerte religiosidad de la época, la impresión al ver por primera vez a Jesús y María de forma tan realista, tan humana. El antes y el después es increíble. Pero como pueden ver por las fechas, fue un proceso largo y paulatino.
Ahora, el Renacimiento no fue solamente estético. También incluyó al Humanismo, el movimiento intelectual que intentó recuperar la literatura y el pensamiento clásico, comenzando por buscar textos perdidos y mejores traducciones de los conocidos. Los humanistas revivieron ideas que no solo ayudaron a movilizar lo estético, sino que impactaron en la política, economía, filosofía y mentalidad de la época. Fomentaron un mayor antropocentrismo al centrarse en el hombre y reivindicar sus capacidades, como la razón. Algunos de los más destacados fueron Nicolás Maquiavelo y Erasmo de Róterdam. Sus ideas se difundieron a través de cartas, viajes y también una importantísima innovación técnica: la aparición de la imprenta, que revolucionó la transmisión escrita de conocimiento.
En las ciencias naturales fue quizás donde menos avances hubo, aunque hay que destacar desarrollos en las matemáticas, la medicina y la cartografía, adelantos en la navegación y la guerra, y la aparición del modelo heliocéntrico de Nicolás Copérnico.
Los que vivieron esos siglos pensaron que el periodo que los separaba de la antigüedad era una edad oscura para las artes y las ideas. Por eso usaron palabras como "Renacimiento". Esa concepción influyó por mucho tiempo como se veía en las edades históricas, pero hoy en día es discutida. Aristóteles lo estudiaron en todas las universidades medievales y no sé quién podría decir que el arte estaba dormido frente a una catedral gótica. La Edad Media ya no es vista como oscura y el Renacimiento, que nació medieval, ya no es un cambio brusco, sino un movimiento que acompañó la transición entre la Edad Media y la Modernidad. No hay que olvidar que en paralelo ocurrieron desde la Peste Negra y la Guerra de los Cien Años hasta la llegada a América y la Reforma Protestante.
Dicho esto, ¿por qué comenzó cuando comenzó y por qué en Italia? Un factor clave fue el resurgimiento de las ciudades, que comenzó unos siglos antes. Estas no tenían tanta vida desde la caída del Imperio Romano y Italia concentraba algunas de las más importantes en riqueza y población. Ellas eran el centro de estados independientes como las repúblicas de Florencia y Venecia, el Ducado de Milán o los Estados Pontificios. Su crecimiento las acercaba a la antigüedad. Los hombres del Renacimiento eran una minoría urbana, después de todo. Además, las familias poderosas de las ciudades realmente se volvieron mecenas, es decir, patrones que financiaban obras de arte, como los Medici o los Papas de Roma. Por otro lado, Italia convivía con los restos de la antigua Roma. El Renacimiento implicaba una vuelta a su pasado. De ahí saldría al resto de Europa, donde cada país lo adaptaría a su realidad.
Ahora sí, concentrémonos en el arte renacentista y más que nada en el italiano. Recuerden que, como siempre decimos, los estilos no son algo rígido, sino que nos ayudan a entender una época. En líneas generales, las principales ideas que inspiraban a los artistas renacentistas y sus mecenas eran: sobre todo, una búsqueda de recuperar el arte de la antigüedad; un marcado interés por la figura humana, a la cual se le dio mucha importancia; una búsqueda de un mayor realismo, intentando crear obras fieles a la naturaleza; y por último, la creencia en una belleza ideal que deseaban alcanzar.
Para concretar esas ideas, comenzaron por estudiar los modelos de la antigüedad que tenían a su disposición. En el caso de la arquitectura y la escultura, esto fue más sencillo, aunque daban ejemplos en pie. La pintura tuvo que inspirarse de forma indirecta porque casi no se conservaban obras de esos modelos. La arquitectura recuperó la escala humana y distintos elementos decorativos. La escultura y la pintura tomaron las posturas, rasgos e incluso las escenas mitológicas de las obras y textos que leían. Estos se aplicaron también a pinturas de temas religiosos y a la creciente producción de retratos.
Por otro lado, la búsqueda de poder reproducir la realidad de forma fiel implicó para los artistas estudiar la naturaleza a través de las matemáticas y la óptica. Desarrollaron la perspectiva lineal y aérea. Estudiar anatomía les permitió ser precisos al reproducir el cuerpo humano, recurriendo incluso a hacer disecciones. De todos modos, no buscaban solo copiar la naturaleza, sino que querían que el arte permitiera elevarla. Así que la reprodujeron de forma idealizada, modificando las formas y proporciones, buscando, por ejemplo, la simetría. Pueden incluso anotar como muchos de los rostros y cuerpos terminan pareciéndose.
Tomemos primero la arquitectura para ejemplificar estas características. A la izquierda pueden ver la Catedral de Notre-Dame, un ejemplo de arquitectura gótica. A la derecha, el Panteón romano. Cada uno con sus elementos característicos. Pueden notar a simple vista las diferencias.
Veamos ahora uno de los símbolos del Renacimiento: la Catedral de Santa María del Fiore en Florencia. El edificio fue construido en el siglo XIV y muestra elementos góticos en su variante italiana, pero lo que la destaca como obra renacentista es su cúpula, una maravilla de ingeniería construida a principios del siglo XV por Filippo Brunelleschi, el primer gran arquitecto del Renacimiento temprano. Brunelleschi haría después más obras y escritos, incluso desarrollaría las leyes de la perspectiva lineal.
Ahora, del lado izquierdo tenemos el Coliseo romano y del lado derecho el Palacio Rucellai, construido por el destacado arquitecto León Battista Alberti. La inspiración es clara. Encontramos una cornisa en la parte superior, arcos de medio punto en las ventanas y también la misma distribución en los órdenes de las columnas: primero el dórico, luego el jónico y por último el corintio. Todos elementos característicos de la arquitectura clásica. Otro ejemplo posterior es el Templete de San Pietro in Montorio de Bramante, el tercer arquitecto renacentista más importante. A esto es a lo que nos referimos con el deseo de volver a la antigüedad, patente tanto en iglesias como en palacios.
En pintura, podemos notar mejor los cambios paulatinos para los que se crearon diferentes periodizaciones con nombres que varían y fechas algo flexibles. Una de las más usadas toma los siglos para dividir el Renacimiento en tres: el 300, el 480 y el 580. La otra, que creo que nos permite organizarnos mejor, identifica cuatro partes: el Prerrenacimiento, el Renacimiento temprano, el Alto Renacimiento y, por último, el Renacimiento tardío (Manierismo). En pantalla pueden ver algunas de las obras y nombres más famosos, no solo del Renacimiento, sino de toda la historia del arte. Cada uno bien merecería su propio video.
Empecemos por el Prerrenacimiento, que cubrió el siglo XIV y que marca la aparición incipiente de las ideas que vimos. En él destaca Giotto por ser uno de los primeros pintores en intentar conseguir ese mayor realismo, aún antes del desarrollo de técnicas como la perspectiva.
Ya en el Renacimiento temprano, que cubre casi todo el siglo XV, esas técnicas estarían a disposición de pintores como Masaccio, uno de los primeros en utilizarlas. Podemos ver que consigue transmitir una profundidad nunca antes vista, mucho más verosímil. El período tuvo muchos más artistas interesantes, pero sin duda el exponente más alto del Renacimiento temprano fue Botticelli. Tiene muchas obras importantes, siendo la más famosa "El Nacimiento de Venus". En ella vemos una escena mitológica, ya que Venus era una diosa romana. Además, el cuerpo humano es protagonista, representado al desnudo. Pueden notarse eso, así como altera sus proporciones intentando transmitir esa belleza idealizada que mencionamos.
En el Alto Renacimiento, el centro pasaría de Florencia, complicada con problemas internos, a Roma, donde los Papas se convierten en los principales mecenas. Se ubica entre la última década del siglo XV y las primeras dos o tres del XVI. Y el primer artista que suele mencionarse es Leonardo Da Vinci, un hombre de muchos intereses, entre los que estaba la pintura. Sus trabajos más conocidos, aunque no los únicos, son "La Última Cena" y "La Mona Lisa". Lo que lo diferenció, además de la precisión al dibujar, fue el desarrollo de técnicas como el esfumado, que mediante contornos imprecisos permitía mayor naturalidad. Por ejemplo, practicó la perspectiva aérea, que muestra con menor nitidez lo que se encuentra más lejos, en vez de solo modificar su tamaño. Es una lástima que nos haya dejado tan pocas obras.
Contemporáneo suyo fue Rafael. Pueden apreciar algunas de sus obras en pantalla. El encargo que más destaca en su carrera fueron los frescos de las Estancias del Palacio Apostólico y, sobre todo, "La Escuela de Atenas". Esta es una de las imágenes más reproducidas del Renacimiento y, en mi opinión, es la que mejor condensa el estilo. Lo que vemos son filósofos clásicos como Platón y Aristóteles, cuando fue posible imagen de los puntos dejados por la antigüedad, dentro de un idílico edificio que refleja los elementos de la arquitectura romana. Si tuviera que definir lo que llamamos Renacimiento en un cuadro, utilizaría este.
La terna de grandes maestros la completa Miguel Ángel, un hombre que lo pudo todo: fue un gran escultor, un increíble pintor y también un destacado arquitecto. Noten la precisión anatómica del "David", el rostro idealizado de María en "La Piedad", que parece aún más joven que su hijo Jesús recién descendido de la cruz. Con más de 30 años, el esfuerzo titánico completando los frescos de la bóveda de la Capilla Sixtina, donde refleja el libro del Génesis. Una mención especial merece la "Creación de Adán", donde Dios da vida al hombre moldeándolo a su imagen. Es un claro ejemplo de las ideas que venimos mencionando.
Ahora, las obras tardías de Miguel Ángel nos muestran algo diferente. Lonjevo, para cuando volvió a la Capilla Sixtina para pintar "El Juicio Final", habían pasado más de 20 años y las concepciones estéticas estaban cambiando. Vemos que ya no busca representar esa perfección idealizada. Las últimas obras de Tiziano, otro longevo maestro y uno de mis favoritos, también lo muestran.
A este período se lo conoce como el Renacimiento tardío, a veces llamado Manierismo. Muchos lo ven como un estilo diferente porque, si bien pintores como Tintoretto, uno de los más destacados, buscan replicar la técnica de los maestros mencionados, también se nota un intento de ir en contra de las leyes y principios que originaron al Renacimiento. Se ven los colores, los cuerpos y la composición. El Manierismo se extendió por el siglo XVI sin un límite exacto y rodeado de debates. Más adelante entramos en claro territorio del Barroco, pero ahí terminaremos este recorrido.
Sin dudas, es un tema inagotable, por lo que si quieren que le dediquemos otros videos a algunas de estas obras y artistas, no duden en decírnoslo en los comentarios. Espero que este video les haya gustado. Recuerden que pueden suscribirse para enterarse cuando tengamos uno nuevo. Saludos y buena suerte.