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Este joven cantante se metió con la persona equivocada, lo que le trajo graves consecuencias. Muchos lo atacaron por su voz, por sus letras y hasta porque abandonó la preparatoria. Pensaron que su música simplemente era una moda, pero lo que hizo después sorprendió al mundo entero.
Este chico nace en una ciudad llamada Hermosillo, en un estado llamado Sonora, en un país llamado México. Es el menor de tres hermanos, en una familia sostenida principalmente por su padre, quien es mecánico. No obstante, desde muy pequeño empieza a tener muchos problemas en la escuela, lo que termina ocasionando que literalmente lo corran de preparatoria; situación que va a ser un punto de inflexión importantísimo, pero en un momento te explico el por qué.
El padre del chico es muy fan de los corridos y de la música regional. Esta afición lo lleva a comprar una guitarra, misma que despierta un interés en Nata, por lo que aprende a tocarla mediante tutoriales en YouTube. En realidad, este no comenzó teniendo ningún don para tocar o cantar, pero fue gracias a las horas de esfuerzo que le dedica que logra dominar el instrumento. Esta decisión es la que está por cambiar su vida; con ella vendrá la fama, el éxito que tanto busca: canciones, viajes, fiestas y mucho más. Pero también es una decisión que mentalmente traerá muchas consecuencias. La mayor inspiración del chico es Ariel Camacho, tanto así que la primera canción que se aprende tiene por nombre “El karma”. A la par, empieza a tocar para grupos como requintista, pero él no buscaba ser un requintista, sino un cantante. Con solo 17 años, decide que la música iba a ser su vida y no había otra posibilidad. No tiene un gran talento para la guitarra y mucho menos para cantar, pero estaba decidido a poner sudor y esfuerzo en mejorar; su obstinación es tanta que toca la guitarra incluso en la escuela, lo que le ocasiona aún más problemas con los maestros y directores.
A los 17 años saca la primera canción oficial de su vida, titulada “El de los lentes Gucci”, la cual tiene un éxito bastante bueno para ser la primera. Y a pesar de ser y verse extremadamente joven, saca un par de canciones más. No obstante, faltando tan solo un año para terminar la preparatoria, los problemas le explotan en la cara y lo terminan corriendo de la escuela. Sin embargo, en lugar de buscar la manera de continuar estudiando, Natanael decide tomar una decisión: quemar los barcos y dejar de estudiar para dedicarse por completo a la música; algo de lo que puede que pronto se arrepienta. Para entender este término mejor, permíteme explicarte: la frase “quemar los barcos” se popularizó a partir de una historia durante el periodo de conquista con Hernán Cortés. Cuenta la leyenda que cuando Cortés llegó a las costas de México, ordenó a sus hombres quemar los barcos en los que habían llegado. Al hacerlo, eliminó cualquier posibilidad de retirada, dejando a sus soldados con dos opciones: triunfar en la conquista o morir intentándolo. Extrapolando este término a nuestros días y situaciones menos violentas, quemar los barcos significa tomar una decisión que elimina cualquier posibilidad de retroceso, lo que obliga a la persona que tomó esta decisión a seguir adelante con el plan y encontrar una manera de tener éxito, sea como sea. Esto claramente puede ser muy motivante, ya que al no tener opciones tu mente hace hasta lo imposible por encontrar la manera y toda tu atención se concentra en un solo objetivo. No obstante, las consecuencias psicológicas de una decisión así pueden golpear fuerte, y lo que le sucederá a Nata será un claro ejemplo de lo abrumador que esto puede llegar a ser.
Estas canciones que ya tenía publicadas resultan ser bastante, bastante exitosas; algo raro para un artista emergente, y más si consideramos que apenas tiene 17 años. ¿Por qué? Evidentemente, por su habilidad para quintear, su manera de componer, pero en mi opinión, su crecimiento exponencial se debe a que estaba poniendo algo nuevo en el mundo; está gestando un nuevo movimiento que aún no tiene nombre, pero que pronto llamaremos corridos tumbados. Este género consta de una fusión de dos géneros: el regional mexicano, que es con lo que creció escuchando desde muy pequeño; y el trap o la música urbana, que es la música que era lo más popular entre los jóvenes de su edad. En el mundo de la creatividad se dice que uno más uno no son dos, sino que son tres, ya que la fusión de dos o más ideas puede dar un resultado más grande que la simple suma de sus partes, y justamente fue lo que sucedió en este caso. Gracias a esto creó un género fresco e innovador, algo nuevo. El problema es que lo nuevo siempre tiende a generar rechazo: el rock en su momento se decía satánico, y el hip-hop que era de pandilleros; de la música electrónica se dijo que carecía de alma, y posteriormente al reggaetón se le acusó de pervertir a la sociedad. Ahora, este género que se está creando, como todo lo nuevo, está generando un rechazo y críticas. Esto, en parte, puede verse a que lo nuevo rompe con el status quo, lo que puede generar ansiedad o incertidumbre en quienes se sienten cómodos con lo conocido y predecible. Aparte que es mucho más fácil rechazar que tratar de entender.
Con la esperanza que le genera el reconocimiento de su música, se pone a trabajar y lanza su primer álbum, uno titulado “Todo es diferente”. Dentro de este álbum hay una canción muy importante llamada “Soy el”, la cual escribe junto a su amigo Dan Sánchez. Esta canción es importante ya que un artista gigante está por escucharla, lo que terminará por cambiarle la vida. Verás, mientras Nata se encuentra creando música en Hermosillo, un hombre apodado Jimmy Humilde ha pasado años trabajando en crear un sello discográfico en Los Ángeles llamado Rancho Humilde, el cual se ha centrado en firmar artistas del regional mexicano para captar nuevos talentos. Jimmy, de vez en cuando, tiene ciertas interacciones con sus seguidores; en una de ellas, específicamente en un en vivo de Instagram, Jimmy casi al azar invita a Nata a unirse para que enseñara sus habilidades. Ahí Nata toca y canta la canción “Soy el”. Jimmy huele el potencial del joven chico, así que se pone en contacto con él, lo vuela a Los Ángeles y lo firma.
Para ese momento, Nata junto con su amigo Dan Sánchez deciden darle un nombre al movimiento que están creando, a esta mezcla entre urbano y regional. Es así como finalmente lo bautizan como corridos tumbados. En octubre del 2019, Nata lanza la primera canción estando en la nueva disquera, la cual se titula “El Drip”. El video se graba en un penthouse de Los Ángeles, en el que Nata llevaba unos buenos días de fiesta con sus amigos. Esta canción se convierte en un éxito rotundo, tanto que se vuelve la primera canción de este chico en entrar en el top 50 de las canciones más escuchadas de todo México y Estados Unidos, y sirve para dar el mensaje de que este joven viene a golpear fuerte.
A raíz de este gran éxito, Nata se vuelve más popular, logrando aparecer en más playlists; entre ellas, una que termina en los oídos del ya famosísimo artista Bad Bunny. A Benito le gusta tanto la canción que sube una historia a su Instagram con la canción “Soy el” de fondo mientras se toma un trago. Posterior a esto, ambos se ponen de acuerdo y juntos colaboran para publicar “Soy el Remix”; colaboración que le permite al chico alcanzar un público y países a los que aún no había llegado. La canción vuelve a ser un éxito a tal punto que Benito invita a Nata a cantarle en vivo a uno de sus shows de estadios en Los Ángeles, el cual tiene más gente que la que el joven Nata jamás ha visto en su vida. No es muy usual que artistas tan grandes usen su tiempo en colaborar con otros más pequeños, pero creo que en este caso Bad Bunny lo hizo porque se vio reflejado en el chico. Hoy en día Benito es un artista hiper popular, pero en sus inicios Bad Bunny, al igual que Nata, era un chico como cualquier otro, pero tenía un sueño: hacer música. Empezó su carrera en el género del trap en un momento donde este tipo de música apenas estaba comenzando, y como todo lo nuevo, experimentó un fuerte rechazo. Fue de los primeros en popularizar el trap, así que al igual que Nata, Benito fue punta de lanza en su género y, al igual que Natanael, también fue duramente criticado y menospreciado por ciertos sectores de la industria por su apariencia, su corte de cabello, por sus letras y por su forma de cantar. Pero a pesar de todo esto no se dio por vencido, aguantó las críticas y se consolidó como uno de los artistas más escuchados de todos los tiempos. De hecho, como dato curioso, Benito tiene el álbum más escuchado de toda la historia de la humanidad, titulado “Un verano sin ti”. Todo esto me parece que pudo haber visto en Nata una versión más joven de sí mismo y decidió darle visibilidad, ya que, como dijo un respetado crítico de comida: “El mundo suele ser cruel con el nuevo talento y las nuevas creaciones; lo nuevo necesita amigos”.
Ya con un nombre para definir al género, Nata en octubre del 2019 lanza el álbum “Corridos Tumbados”. En este álbum colabora e invita a más artistas del género, como uno de sus grandes amigos, Junior H o Dan Sánchez. Este álbum es muy importante porque: uno, es muy bien recibido por la gente; y dos, termina de asentar el género gracias al nombramiento del mismo. Te explico: el nombrar algo, ya sea un grupo de cosas, una vivencia o una experiencia, lo define; y al definirlo es más fácil tomar el control sobre eso. Ya no es una combinación de sonidos con una voz cantando sobre cosas raras, sino que ahora es un movimiento definido. Al darle un nombre, Nata y sus compañeros proporcionaron una identidad y una bandera bajo la cual los artistas y seguidores pueden unirse, luchar por su reconocimiento y defender su estilo; uno que durante mucho tiempo ha sido atacado, pero al fin está logrando popularizarse.
Después de algunos meses y mucho, pero mucho trabajo, saca su nuevo álbum llamado “Mi Nuevo Yo”, el cual fue otro de sus grandes éxitos. Para que te des una idea, actualmente en Spotify (2024) todas las canciones tienen más de 10 millones de reproducciones, pero la que se lleva la corona es “Amor Tumbado”, con ya casi 500 millones de reproducciones tan solo en esta plataforma. Llegan aún más conciertos, más entrevistas, más dinero y más fama. Natanael Cano, con tan solo 18 años, está en la boca de todos. El problema es que esto es tanto para bien como para mal: las críticas se vuelven cada vez más fuertes, y entre más exposición tiene el género, empieza a ser más criticado. Algunos dicen que es una simple moda y que en unos años ya ni siquiera existirá. Estas críticas llegan a su clímax un mal día en el que Nata tiene serios problemas con un respetado cantante de regional llamado Don Pepe Aguilar. Pepe se encontraba grabando una entrevista para un canal de YouTube cuando salió a la conversación el tema de los corridos tumbados y la nueva música. Pepe criticó a estos nuevos géneros diciendo que le parecía música mediocre, chafa; y este video le llega a Natanael, quien al sentir que su persona y su movimiento está siendo atacado, no duda ni un segundo en defender lo que tanto trabajo le ha costado construir. En un en vivo de Instagram lo insulta y desacredita sus argumentos de manera agresiva. Obviamente, este mensaje llega hasta los oídos de Don Pepe, quien contraataca y responde con un video aclarando que él no se refería a nadie en específico, agregando que “si piensas que al hablar de música mediocre están hablando de ti, un problema debes tener”. Natanael responde con unas historias en Instagram diciendo: “No nos comparen con el regional pasado, nosotros somos una nueva ola”, recordando que no son corridos ni regional mexicano, sino corridos tumbados. El tema es que Natanael no sale nada bien parado de esta polémica; con estos comentarios se gana el odio de cientos de miles de personas, ya que se acaba de meter con una figura muy reconocida en México, y Nata se transforma en blanco de acusaciones y desprecios, tanto a él como a su música. Ahora, la respuesta de Natanael a muchos les pareció desproporcional, ya que las críticas no fueron directamente hacia él. Pero si analizamos un poco más la situación, me parece que podemos encontrar algo un poquito más profundo. Para empezar, recordemos que para ese momento él tan solo tiene 18 años; a esa edad la corteza prefrontal, que es el área de tu cerebro encargada del control de las emociones y los impulsos, no está completamente desarrollada. Pero aún más importante, a como yo lo veo para Natanael, los corridos tumbados no eran solo un estilo musical, sino una parte integral de su identidad. Por ende, lo que fue un ataque a un género musical lo pudo haber sentido como un ataque hacia él mismo. Y en segundo lugar, quiero conectarlo con lo que te mencioné al inicio: creo que este comportamiento refleja el peso de su decisión de quemar los barcos; al ir con todo por sus sueños y no tener un plan de respaldo, Natanael le apostó todo al éxito de los corridos tumbados; por lo tanto, cualquier amenaza percibida en este éxito se siente como una amenaza existencial, no solo como una amenaza a su música, sino a su futuro y a su bienestar.
Al poco tiempo Natanael reflexiona de lo sucedido y se da cuenta de que tal vez lo que dijo no fueron las declaraciones más correctas, por lo que en múltiples entrevistas y videos pide disculpas a Don Pepe y a todo su público por este malentendido; aunque recalcando que siempre defenderá su música. A pesar de todas las críticas que aún le llueven por parte de la opinión pública y de diferentes líderes de opinión, Nata decide enfocarse y seguir trabajando en su proyecto y apostar por el mismo. El 29 de mayo del 2020 saca su tercer álbum, “Corridos Tumbados 2”, teniendo la misma dinámica que el primero, dando a conocer nuevos talentos. Después viene otro álbum llamado “Trap Tumbado”, de ahí uno más titulado “Soy el Nata”. Y junto con otros tres amigos lanzan “Las Tres Torres”, un álbum en colaboración con Junior H y Ovy; proyecto en el que incluso participa el icono del rap Snoop Dogg. El 28 de mayo del 2021 se estrena su sexto álbum titulado “A Mis 20”, demostrando todo lo que ha hecho. “Diamantes” o “P Exuberant” son algunas de las canciones que a su público más le gustan. Pero al poco tiempo el buen Nata se ve envuelto en una fuerte discusión con Humilde, ya que Nata deseaba lanzar un álbum bajo su propio sello. La verdad no me voy a meter mucho en ello, ya que no es el objetivo de este video, pero todo termina en que Nata lanza su propio sello discográfico llamado “Los CT”, las iniciales de corridos tumbados. El 8 de abril de 2022 estrena el álbum “Nata Kong”, siendo este el mejor álbum de la carrera de Natanael a criterio de él mismo, en el que colabora con artistas de talla internacional como Steve Aoki. Nata siente que ese álbum es la despedida a su versión más inmadura y ahora se transforma en una versión más adulta y consciente de lo que está haciendo. También argumenta que dejó de interesarle ser el número uno de México, que ahora piensa más en hacer música para sentirse feliz y pleno. Tal vez porque ya su futuro está asegurado y ha logrado poner su nombre y su movimiento en alto, asentándose como un género que se ha convertido más que en una simple moda. A partir de aquí participa en festivales como Pal Norte y Coachella, codeándose con artistas de talla mundial como Harry Styles, Billie Eilish y Kanye West. Para este punto el éxito tanto de Nata como del género es más que evidente; está en la cima de su carrera, del género y de la industria musical. A pesar de que muchos dudaron de él, el chico lo consiguió. Nata y sus compañeros hasta ahora han sido punta de lanza para este movimiento; con su arduo trabajo se abrieron paso en el mundo, dejando el camino más libre y más sencillo a las nuevas generaciones, como Peso Pluma o Gabito Ballesteros, con quien lanza la canción “AMG”, misma que vino a revolucionar todo el movimiento del regional mexicano. Es tan exitosa que hace que todas esas personas que alguna vez criticaron el movimiento volteen a verlo. No obstante, durante este tiempo deja de lanzar música de forma tan frecuente a como lo venía haciendo, cosa que sus fans empiezan a notar. Esto tendrá sentido más adelante cuando veamos las declaraciones que él mismo, Nata, hace diciendo que ya no quiere hacer más música, pero ahorita vamos con eso. Después de esto tiene una caída en motocross de la cual logra recuperarse y posteriormente lanza su álbum más reciente a la fecha en la que se crea este video, “Nata Montana”. Tan solo unos meses después termina colaborando con uno de los productores más populares de esta década, Bizarrap. No obstante, y para desgracia de todos los que aman su música, en un reciente en vivo Nata compartió que ya no quiere seguir creando. Ante las constantes preguntas de por qué ya no ha sacado música nueva, respondió lo siguiente: “Simplemente porque ya no quiero sacar música; a mí no me gusta mucho andar batallando, y sacar música es un constante batallar”. Declaración que desilusionó a muchas de las personas que lo apoyaron y que disfrutaban de su arte. La decisión de Nata de dejar de lanzar música puede deberse a muchos factores: la consolidación de su movimiento, su éxito económico y tal vez el desgaste de años de trabajo continuo. Sin embargo, este comentario no se quedó así; a pesar de ya no tener ganas de seguir creando, también declaró lo siguiente: “Ya no quiero hacer música, pero lo voy a hacer para que vean que soy gente con ustedes”. En otras palabras: porque los quiero. Cuando vi esto no puedo evitar pensar en una frase que leí hace ya mucho tiempo que dice: “Ya no siento que vivo porque quiera vivir, sino que ahora sigo vivo por los que amo”.
Hoy en día los corridos tumbados y el regional mexicano son de los géneros más populares no solo en México, sino en todo el mundo, lo que ha puesto el nombre del país en alto y les ha permitido a muchas personas vivir de manera digna y crear arte. Pero lo que a mí me parece más impresionante es que todo esto tan solo comenzó como una simple idea y un niño de 19 al que ninguna crítica pudo detener. Si con algo me quedo de esta historia es sobre lo inevitable de las críticas y con la importancia de la capacidad de resiliencia. Cualquier artista, cualquier figura pública y cualquiera que se atreva a hacer algo distinto va a recibir críticas; eso siempre será algo inevitable. Y que estas te duelan, te desanimen y te hagan dudar también será algo inevitable, por más de las frases de consuelo que te intenten decir. La verdad es que la opinión de los otros te va a importar y te va a doler, pero eso no es lo importante; no se trata de que te importe o no, porque siempre lo hará. Quizás lo que verdaderamente importa en el fondo es hacerse la pregunta de si este precio a pagar vale la pena por lo que quieres conseguir; es ahí cuando tienes que poner en una balanza las cosas y preguntarte si estás dispuesto a pasar por esto, y si la respuesta es sí, ya sabes lo que tienes que hacer: seguir adelante.