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[Música] Salmo 119 versículo 82. Desfalleciendo. ¿Cuándo me consolarás?
La vista es uno de nuestros dones más preciados. En realidad, no la apreciamos hasta que por algún motivo la perdemos. El perder temporalmente parte de la vista nos da un sentido de impotencia.
El desfallecimiento de los ojos de David no es consecuencia de alguna enfermedad física. La idea de esta afirmación es que los ojos de David han explorado frenéticamente la palabra de Dios en busca de una respuesta sin hallarla. ¿Te sientes así? Él quiere ver la respuesta a su condición miserable, no la puede ver y está buscando con tanto afán que sus ojos fallecen. ¿Te sientes desesperado, angustiado, atormentado? Mucha gente lo está, pero poco se les ocurre buscar la respuesta en la Biblia.
No importa cuál sea la situación de salud, financiera, legal, familiar, académica. En lo que es cierto es que en cualquier instancia nuestros ojos fallecerán. Este es el problema del hombre que, que quiere o queremos ver las respuestas de Dios rápido.
En Isaías 5:19 dice: Dios pronuncia un hay sobre aquellos que exigen ver algo, los cuales dicen: "Vengan ya, apresúrese y venga el consejo del Santo de Israel para que lo sepamos". Dios le llevará por la escuela de la aflicción hasta que nuestros ojos fallezcan. Él quiere que finalmente aprendamos a andar por fe y no por vista.
En segunda de Corintios 5:7 dice: Es por ello que en Hebreos 11:1 la fe se describe como la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Es por fe que recibimos nuestra vista. Y Jesús le dijo: "Vete, tu fe te ha salvado". Y enseguida dice Marcos 10:52: "Recobró la vista y seguía Jesús en el camino".
Necesitamos que nuestros ojos espirituales sean abiertos. Después de haber definido la fe de Hebreos 11:1, en el versículo 13 dice: "Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos y creyéndolo, saludándolo y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la Tierra".
Nuestros ojos físicos podrían desfallecer, pero aprendamos a mirar con los ojos de la fe. ¿Te sientes que estás a punto de no ver más? Quizás ya has buscado en la palabra de Dios y sientas que los problemas, las preocupaciones, la inseguridad, sientas que desfallecen tus ojos. Pero solo quiero decirte, tal vez estás al borde del colapso, pero solo estás casi al borde, no al al colapso completo, casi, casi.
Acompáñame a orar. Amadísimo Dios, buen día, Señor Jesús. Te damos gracias por este momento que aprendemos de ti, Señor. Ayúdanos, padre, a ver las cosas con los ojos de fe. Abre nuestros ojos. Tú sabes que a veces no vemos nada, nada parece bueno, nada parece cambiar y eso nos agobia, nos entristece, nos eh hace sentirnos impotentes, Señor. Abre nuestro entendimiento, abre nuestros ojos para que podamos ser personas que ven por fe. Ayúdanos, Señor, te lo suplico. Permite, Señor, que alcancemos, que recobremos, que nos y que sigamos caminando creyendo que tú nos estás acompañando, aunque nuestros ojos no vean, pero tus ojos sí. Ayúdanos, padre, te lo suplico y te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
[Música]