Transcription
Hola, buenas noches. ¿Cómo estamos? Ya nos estamos preparando, ultimando algunos detallitos para poder de nuevo arrancar con este segundo episodio. ¿Cómo están? Hola, Kari. Hola, Moni. ¿Cómo estamos? Iliana se va conectando. Buenas noches. Se están preparando el mate, los apuntes. ¿Tienen la Biblia a mano? Las preguntas. Seguro que ya habrán leído este los el apunte de hoy y quizás alguna algún que otro libro o comentario será. ¿Cómo estamos con los estudios? ¿Qué les pareció la la clase anterior? Estuvo buenísima. Estuvimos viendo también las los comentarios estuvieron espectacular. No pudimos este leerlos todos en vivo, pero sí estuvimos este leyciéndolos después. La verdad que este esto es muy nutritivo para todos, ¿no? Porque recuerden que no solamente es para para nosotros cuando estamos leyendo, vamos a tratar de leerlo, leer la mayor cantidad posible, pero también para que todos podamos leer, ¿no?, los comentarios. También [resoplido] este para los que no se conectan en vivo, lo ven después la la grabación, está la caja de comentario para dejar ahí sus sus sugerencias, algún algún que otro aporte. Vamos a tratar de de leerlos a todos. Sí.
Eh, el tema de hoy está espectacular. Eh, ahora ya vamos a empezar en un ratito. Ya hay varios conectados. ¿Saben que una de las preguntas que me dejó pensando un montón clase pasada es eh simple, pero siempre me la hago cada vez que que leo el Antiguo Testamento. Y decía Noelia, "¿Qué enseñanza nos deja Moisés? recordar al recordar la historia del pueblo y luego dice, "¿Cómo podemos aplicar este capítulo a nuestra vida diaria hoy?" Esas preguntas son buenísimas porque siempre me las hago, siempre empiezo con esa pregunta. ¿Qué cómo se come esto? ¿No? ¿Cómo lo mastico? ¿Qué aplicación tiene para mi vida? Y bueno, así eh es es lo que con lo que nos enfrentamos cuando cuando leemos este el Antiguo Testamento, ¿no? Nos preguntamos, "Señor, ¿qué cómo aplico esto para mi vida? Por eso, bueno, creo que esto es importantísimo este recurso que tenemos de juntos poder este en comunidad poder pensar, analizar, pedir la guía del espíritu y que podamos estar aprendiendo todos juntos, ¿no?, qué es lo que Dios tiene planeado para nosotros en esta noche, cuál será su mensaje para cada uno de nosotros. Así que bueno, saquen sus apuntes, la Biblia, el mate, que ya vamos a vamos a arrancar todos juntos. Unos minutitos más para que se conecte más gente.
Hay otra otro otras comentarios de la clase pasada también que que me llamó mucho la atención. Todos venían siguiendo muy bien este lo que estábamos hablando del del miedo. Este y había una una un comentario de Abel que dice, "Vivir el presente con la sabiduría adquirida en el pasado y con la esperanza de un futuro glorioso en Cristo." Espectacular. Me encantó este comentario, Abel, muy bueno. Es como para ponerlo en en en la heladera, ¿no? Vivir el presente con la sabiduría adquirida en el pasado y con la esperanza de un futuro glorioso en Cristo. Espectacular. Creo que ese es la el sentido también, ¿no?, de poder pensar en el pasado, pero creo que Karina también nos decía, no quedarnos estancados allí, sino eh proyectarnos hacia el futuro, ¿no? Y y ese es el camino que Dios nos lleva de su mano, ¿no? Transitar hacia ese lugar. Así que bueno, ¿cómo vamos? Bienvenidos. Hola, Eli. Hola, ¿cómo están todos? Hola, Sergio. Buenas, buenas, buenas. Buenas noches a todos. Gracias ahí por la introducción. Esteban, ¿cómo estamos? Gracias. Bien, bien. Gracias. Entusiasmado. Entusiasmado con este nuevo capítulo. Bueno, qué bueno, qué bueno. Ahí un saludo a todos los que están conectados. Es un es un gusto. Ahí varios están saludando. Ya saludaste vos y te escuché, así que buenísimo. Y estamos eh lanzando el tercer, perdón, la elección, la segunda lección. Seguro te pasa que así que vamos ahí, vamos a silenciar los los celulares. Sí, [risas] perdón, no hay problema. Ahí vamos. Estamos viendo la transmisión. No, mi computadora está silenciada, así que sí los leo, pero no los estamos saliendo bien, ¿verdad? Okay, perfecto. [resoplido] De 10. Bueno, vamos con con la lección dos. Entonces, me gustaría introducirla y de ahí obviamente que podamos después tener esta interacción. Eli, Esteban obviamente ellos van a ir escribiendo, ustedes van a estar atentos, ¿verdad?, ahí a lo que escriban, así podamos charlar lo que está ahí en en las inquietudes que surjan de del estudio de la lección dos, de estos capítulos, también de lo que vamos [resoplido] a a exponer ahora. Bien, así que a mí me gustaría si si querés que orar y largamos, ¿te parece?
Bien, Señor, te damos gracias por este momento, Padre. Te pedimos por favor que bendigas este día, que bendigas este momento, que nos ilumine, Señor, a todos los que estamos de este lado y a los que están del otro lado, Señor, para que podamos aprender tu palabra, para que tu palabra nos confronte, nos llene de sabiduría, Señor, y nos siga guiando por el camino que tú quieres que vayamos. Gracias por esta noche y bendícenos a todos en el nombre de Jesús. Amén. Amén. Amén. Gracias. Amén.
Bueno, necesitamos esa sabiduría del Señor porque eh esto es además de un escrito hecho por hombres o seres humanos, [resoplido] es inspirado divinamente. Así que hay lecciones que aprender e en este texto. Y bueno, nos ubicamos en los capítulos 2 al cu. Eso es lo que vamos a explorar en esta en esta noche. Los capítulos 2 al cu sería esta segunda parte, ¿no? De el primer discurso de Moisés. O sea, en lo que es Deuteronomio, seguimos ubicándonos de manera general. Deuteronomio tiene tres discursos grandes, digamos, con una forma o una escrito muy similar a como se escribía en esos momentos los pactos. Entonces, es es un texto eh clave que Moisés está dando antes de morirse, antes de de despedir al pueblo para que el pueblo cruce eh el Jordán y entre en la tierra prometida y comience la conquista ahí de ese lado, digamos, del Jordán. Así que hemos visto la primera lección, el capítulo uno, donde desde el uno hasta el cuatro realmente es una mirada hacia atrás, ¿no? Una mirada [carraspeo] histórica. Lo importante antes de decir vamos para adelante, vamos a mirar para atrás. Sí. Y y no para para culparnos, ¿no? Sino para aprender. De eso se trata. Así [resoplido] que dos al dos al cuatro sigue haciendo esta mirada hacia atrás, pero ya más cercana. O sea, el capítulo uno fue esas miradas de eventos que ocurrieron al principio, en los primeros años de la peregrinación y hasta acá de Barnea, donde fue el fracaso con el informe de los espías y ahí entonces el pueblo tiene que quedar dando vueltas en el en [carraspeo] el desierto. En cambio, esto ya del dos en adelante son los los eventos recientes y son eventos importantes porque de todo lo que podría contar él, o sea, hay una selección que hace Moisés, entonces cada una de estas historias es significativa. ¿Por qué digamos él decide o elige o selecciona estas cosas para recordar al pueblo? Entonces 21 dice, "Luego volvimos, salimos al desierto, camino del Mar Rojo, o sea, después de Cades Barnea, del fracaso ahí. y rodeamos el monte de Sair por mucho tiempo. O sea, realmente eso sí que fue una peregrinación que 11 días se convivieron eh 38 años. Eso es lo que dice el versículo [risas][tos] eh [resoplido] más abajo, ¿verdad? Eh, vamos ahí a ver dónde está lo de los 38 años, que fueron los años que estuvieron en el desierto. Eh, no se no pudieron entrar, tuvieron que dar vueltas y vueltas y vueltas y después de ese tiempo eh volvieron eh a a al plan original, digamos así, que era entrar, digamos, es el eh versículo siete. Jehová tu Dios te ha bendecido en toda obra, en tus manos. Él sabe que andas por este gran desierto. Estos 40 años Jehová tu Dios ha estado contigo y nada te ha faltado, ¿no? Entonces yo pensaba en estos sucesos al final de la peregrinación, como lo podemos llamar e en estos capítulos, que cómo habrá sido eso. No hay temporadas de la vida donde uno parece avanzar muy poco porque había una columna ahí de fuego, había una nube durante el día que los guiaba, pero las sensaciones que daban vuelta en círculos. Claro. Entonces esas temporadas donde estamos medio como estancados, esa la sensación. Pero acá hay un propósito, o sea, no hay duda. No todo lo que es importante en la vida ocurre rápido y no todo lo que se demora necesariamente es es abandono. Israel tenía que aprender que la libertad y la madurez no son la misma cosa. Es decir, sacarlos de Egipto podía llevar una noche, pero sacar a Egipto del corazón del pueblo, eso era un proceso de mucho tiempo, porque no es lo mismo, eso lleva más tiempo. Así que no solamente son movimientos geográficos, sino el proceso espiritual del pueblo. Y otra de las cosas que veo aquí que rara vez rara vez y esto escribía como una reflexión, eh, rara vez la la preparación divina se parece a nuestras expectativas, o sea, expectativa versus realidad. Claro. El desierto. Sí. El desierto es un lugar de preparación realmente en la Biblia y no es un lugar cómodo, pero es un lugar que revela profundamente lo que hay en el corazón. Tal cual. Ahí donde se caen las máscaras, ahí no podemos eh caretearla como decimos hoy. Entonces ahí se ve la impaciencia del pueblo, la tendencia a la queja, la dificultad para confiar en Dios, el deseo de volver atrás permanente es difícil, ¿no? Entonces, en esa escasez, Israel descubre realmente qué clase de nación es, qué es lo que hay en el corazón. Y en ese momento que nosotros pasamos por los desiertos, solemos preguntarnos, ¿por qué Dios nos detuvo? ¿Por qué estamos estancados en este en este tiempo? ¿Por qué no hay un avance? Y en realidad la pregunta más profunda es, ¿qué está intentando hacer Dios en mi vida en estos momentos en mientras caminamos? Creo que esos momentos de desiertos Dios lo usa con dos propósitos. Número uno, enseñarnos quién es él y número dos, enseñarnos quiénes somos nosotros también. Son muy reveladores. Así que había estos acontecimientos que se describen acá habían ocurrido muy poco tiempo atrás, o sea, que estaba muy fresco en la memoria. Fíjense el 14 214 dice, "Los días que anduvimos de Cades Barnea hasta cuando pasamos el arroyo de Sered, fueron 38 años hasta que se acabó toda la generación de los hombres de guerra de medio del campamento, como Jehová le había jurado. Era Números 14 cuando vimos toda esta generación que dudó de mí debido al informe de los 10 espías no va a entrar." O sea, que todos de los 20 años en adelante el censo eran unos 600 más de 600,000 personas, hombres de guerra, murieron. Murieron en el desierto. Se cumplió esa palabra y hasta que no se cumplió, el pueblo no pudo entrar en la en la tierra prometida. 38 años ya habían pasado, así que deben haber sido más o menos 2 años el proceso desde eh salir de Egipto, cruzar el Mar Rojo, estar en el Monte Sinaí, recibir los 10 mandamientos. Eso fue también una jornada que llevó como un año y bueno, llegar hasta acá de Barnea [resoplido] y de ahí eran 11 días cerca que se volvieron 38 más dando vueltas hasta que se murieron todos, excepto Caleb y Josué, digamos, era lo único dos viejitos de más de 60 años, digamos, que estaban así que debe haber sido un espectáculo verlo ahí a todos mucho más jóvenes y esos dos viejitos ahí eh entrando en la en la tierra prometida. Así que tenemos por un lado la preparación militar, ¿no? Acá en el 21 hasta el 31, bueno, los que lo leyeron se dieron cuenta, hay una primera parte de pueblos desde el 1 hasta el 23 que Dios les prohíbe al pueblo de Israel tocar. Estos pueblos no lo van a poder tocar, van a tener que pasar, van a tener que pagar, van a tener que pedirle permiso. Sí. Eh, con ellos no se puede meter. Eh, de hecho, hasta los rodeos, digamos, tenían un propósito porque el pueblo tenía que atravesar estos territorios sin apropiarse de ellos, aprendiendo que no todo está al alcance de las manos. Claro. Tenía el poder para hacerlo. Podrían haberlos vencido sin ningún problema, pero Dios dice, "A esto no se los toca. Y eso es un mandamiento de Dios. [resoplido] tiene que vivir el pueblo aprendiendo que lo que Dios dice que se hace se hace y lo que Dios dice que no se hace no se puede hacer. No todo podía ser tomado por Israel. Y esto es importante este pasaje porque son tres pueblos que habla Dios ahí de que ellos Dios le había dado una promesa a esos pueblos y le había dado esa tierra, así que no se lo podía tocar. Así que una reflexión que podemos hacer aquí de estos tres pueblos es la santidad eh existe en los límites también. Claro, respetar los límites que Dios ha puesto y la madurez espiritual, de hecho, incluye aprender a discernir no solo lo que podemos hacer, sino aquellos que tenemos que dejar intacto, no tocar. No tocar. Hay veces que Dios dice, "Tenés que hacer esto." Y hay otra cosa que dice, "Esto no tenés que hacer." Aunque tengo ganas de hacerlo, no lo tengo que hacer. Así que Israel también tenía que aprender a obedecer cuando Dios decía, "No, no se hace. Dios es soberano en los asuntos militares." Así que primero Esaú, ¿verdad? Cuando habla del monte Sair, ahí está Edom, que es rojo, Edom, que son obviamente los descendientes de de Esaú, que era el hermano. Sí. Y él también tiene una promesa, así que no se puede tocar. Claro. De hecho, yo creo que eh ese respeto que le pide a Dios, que le pide Dios a a Israel que lo cumple, no se lo ve después en Edom hacia Israel. Y de eso se trata el profeta Abías. Habías tiene una palabra ahí de condena, especialmente en el versículo 10 al 14, donde dice, "No hiciste esto con Israel, no lo apoyaste. H obviamente lo apedreaste cuando estaba siendo atacado." Entonces, hay un juicio sobre Edom y de eso se trata Abías, el profeta. Eh, es un es un libro que muchas veces no se lee, no sé cuánto leen Abías, pero de eso se trata. Ahora pueden leerías [resoplido] en conexión con la falta de esta solemnidad o de este respeto de Edom hacia Israel, como Dios le pide Israel a Edom. Después está Moab y Amón, son los hijos de Lot o descendientes, perdón, de de Lot, el pueblo este, los moabitas y los edomitas, perdón, los amonitas, amonitas, que también dice, "No te voy a dar." Versículo, veamos, dos. Jehová me dijo, "No molestes a Moab, ni te empeñes con ellos en guerra. Porque no te daré posesión de su tierra, porque yo he dado a Ar por edad heredada a los hijos de Lot. Así que no se podía tocar. Versículo 19. Cuando te acerques a los hijos de Amón, no los molestes ni contiendas con ellos. No te daré posesión de la tierra de los hijos de Amón, pues a los hijos de Lot le he dado por heredad. Así que esos tres pueblos no se podían tocar y el pueblo justamente respetó eso y no lo hizo. No los no los tocó. eh obedecieron, pero había dos otros dos sí que sí podían tocar. De hecho, son dos pueblos de Transjordania, o sea, que no pertenecían a la tierra prometida propiamente dicha, pero eran dos pueblos que estaban ahí eh del otro lado del Jordán, entran Jordán y ellos sí eh tenían que conquistar. 24 al 37 tenemos uno de esos pueblos que es justamente de los amorreos, Seom, rey debom. ¿Verdad? Ahí está en el 26 hay una oferta también de paz. No voy a pasar por tu tierra, le dice. Y como lo hicieron, ¿verdad? Los hijos de Esaú. Versículo 30. Masón, rey de Esbón, no quiso que pasáramos pasásemos por el territorio suyo, porque Jehová tu Dios, le dice al pueblo, había endurecido su espíritu y obstinado su corazón para entregarlo en tu mano como hasta hoy. O sea, hay una obra de Dios ahí. Eso es algo interesante, ¿no? Que lo que lo llama porque Dios estaba trabajando para que justamente estas este pueblo se [resoplido] resista. Ahora, eso también lo vemos en el Nuevo Testamento y es un tema quizás después lo podemos charlar porque entonces, ¿por qué lo culpa, digamos? Porque si él los endurece un círculo, eh, aunque [resoplido] faraón, digamos, el mismo caso para que saque el pueblo, lo que sí vemos es, digamos, hay una soberbia en el ser humano, claro, que es alimentada quizás y ahí hay un círculo que hace que justamente eso lo lleve a la destrucción. De hecho, este pueblo es usado en el propósito de Dios. 24 y 25 dice los propósitos de por qué estos pueblos de Transjordania, que no eran de la tierra prometida, Dios sí le permite que sean atacados. Levantaos, salid, pasad el arroyo de Arnom. He aquí entregado en tu mano a Seón, rey de Esbón, amorreo, a su tierra. Comienza a tomar posesión de ella y entra en guerra con él. Hoy comenzaré a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo, los cuales oirán tu fama y temblarán y se angustiarán delante de ti. Así que el corazón del del rey fue endurecido. El Señor, digamos, obviamente confirmó este este orgullo, digamos, de este hombre. Y lo que vemos aquí, yo quiero destacar es por un lado, [resoplido] comienza a tomar posesión. 24, hoy comenzaré a poner tu temor. Después en el 31 dice, "Me dijo Jehová, he aquí yo he comenzado a entregar delante de ti a Seom y a su tierra. Comienza a tomar posesión. O sea, yo te entrego, pero vos tenés que actuar." Esos son, digamos, las dos cosas que otra vez está ahí el tema, ¿no? Yo he comenzado a entregar, pero vos tenés que tomar. Entonces, la promesa y el mandato van juntos. Ahí hay una promesa. Yo te entrego, pero vos tenés que obedecer y tomar. Y después está obviamente el otro Og rey de Basam, capítulo 3, versículo 1 hasta el 11. en la historia de del otro rey que fue conquistado y acá dice que fue el último de los gigantes, ¿no? Este rey, de hecho, las medidas que se dan son tremendas porque son 4 por 2 m, o sea, 4 m de largo por 2 m de ancho, más o menos es eh los nueve codos y cuatro codos según el codo de un hombre. Así que era medio gigante el hog este y fue último. De hecho, es muy interesante este relato porque tanto Edom como Moab como Amón, ellos conquistan donde había gigantes también, ¿no? Y fueron vencidos también. Es decir, el tamaño y la fuerza no no pudieron impedir que que Dios cumpla, ¿no?, la promesa a todos estos pueblos. Jehová entregó, Israel toma. Ese sería el punto. Versículo 25. Es uno de los propósitos, ¿verdad? El temor de los pueblos, infundir temor. Pero hay un segundo propósito que a mí me gustaría que lo leamos en el versículo en el 321. Fíjense. Ordené también a Josué 3:21 en aquel tiempo, diciendo, "Tus ojos vieron todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho a aquellos dos reyes. Así hará Jehová a todos los reinos a los cuales pasarás tú. No los temas, porque Jehová vuestro Dios, él es el que pelea por vosotros. Así que por un lado, infundir los los el temor. Aún antes de entrar a la tierra, ya el enemigo estaba atemorizado. Mira, si lo han vencido a Oga, el gigante, lo han vencido a Seón, ¿qué va a pasar con nosotros? Pero por otro lado, un ánimo, ¿no? Para el pueblo de Israel, animar a los israelitas. Dios está con vos. Jehová vuestro Dios, él es quien va a pelear por ustedes. Entonces, esta mirada de ánimo de decir, "Yo estoy delante, ¿no? Este es mi batalla. Y también muestra, obviamente, que Dios es soberano, ¿no? En los movimientos bélicos. Porque versículo 37, pero del 2 dice, "Solamente la tierra de los hijos de Amón no llegamos, ni a todo lo que está a la orilla del arroyo de Jaboc, ni a las ciudades del monte, ni a lugar alguno que Jehová nuestro Dios había prohibido." O sea, el pueblo obedeció en este caso los límites que Dios había puesto. Entonces, desde el principio la geografía no había cambiado. Ya fuera en tras Jordania o en o en la tierra prometida, Jehová seguía siendo Dios, ¿no? y él mandaba y él daba el triunfo. Entonces, esto es una una preparación para el pueblo.
Después, creo que hay algunos versículos y lo hemos puesto ahí en la lección como preparación administrativa, porque Dios no solamente tenía que el pueblo no tenía que solamente conquistar, sino vivir, aprender a vivir. Entonces, hay temas administrativos ahí. Por un lado, la repartición del territorio. 312. Fíjense que del 12 al 22 es la repartición de Transjordania, que es donde quedan las tribus que no cruzan, ¿verdad? Queda Rubén en el sur, eh Gad un poco en el medio, o sea, lo que sería la región de Galad y la media tribu de Manasé en el norte, que es lo que se estudió en jueces cuando hacíamos la distribución. Ahora entendemos, digamos, estos pueblos por qué se quedaron se quedaron ahí en nuestros lugares. Claro. Sí. conquistado. Y creo que esto también está ahí porque sirve como una muestra de cómo se iban a manejar después, ¿verdad? Del otro lado es instruir a Israel sobre cómo va a ser distribuida el resto de la de la tierra, el compromiso también de que todo Israel como una un pueblo ataque. Entonces, las mujeres se iban a quedar, los niños, pero los hombres de guerra tenían que cruzar y acompañar hasta terminar, digamos, la conquista. Todo esa instrucción, digamos, es es importante y después hay un paréntesis en el cuatro al final de esta sección 441 y 43 porque es la ciudad de refugio, ¿no? O sea, hay una es como un paréntesis porque termina el 40 y ya el 44 comienza la segunda parte, una recapitulación, ¿verdad?, de de la promulgación y vamos a estudiar esa esta parte central que sigue, pero ahí en el medio está estos tres versículos 41, 42 y 43 donde habla Dios de ciudades de refugio, que después obviamente va a ser desarrollado y todo, pero demuestra el interés divino, ¿no?, en preservar la vida de los inocentes cuando se ocurría, porque acá es lo que aclara, ¿no?, un homicidio no premeditado. Fíjense esto. Dice, versículo 41, apartó Moisés tres ciudades a este lado del Jordán, al nacimiento del sol, para que huyese allí el homicida, que matase a su prójimo sin intención, sin haber tenido enemistad con él nunca antes y que huyendo a una de estas ciudades salvase su vida. Eh, obviamente que el vengador de la sangre, el familiar más cercano, tenía derecho de matarlo si es que había un homicidio. Eso después lo vamos a estudiar, pero aún así había unas ciudades de protección donde no se lo podía tocar hasta que hubiera un juicio debidamente realizado. Entonces, ahí también vemos una cuestión administrativa en esta ciudad de refugio que de protección de la vida, ¿no? de un misicida que haya matado no premeditadamente a a alguien.
Volvemos entonces ahora a la preparación personal. Vamos al 323 porque ahí habla él, ¿no? Y dice, "Oré a Jehová en aquel tiempo diciendo, Señor Jehová, tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y tu mano poderosa, porque qué Dios hay en el cielo, ni en la tierra que haga obras y proezas como las tuyas. Pase, yo te ruego y ve aquella tierra buena. que está más allá del Jordán, aquel buen monte y el Líbano. Bueno, Dios le había prohibido entrar, ¿no? Pero Moisés dijo, "Bueno, quizá se ablandó ahora y le le pide que pase." Es la oportunidad. Este es el momento, ¿verdad?, para que me deje. Y Dios dice, "No, vos no vas a pasar." De hecho, esto es algo muy fuerte porque seis veces se repite en el libro, ¿no? De que Moisés no iba a entrar a la tierra prometida. Cuatro de esas porciones, obviamente habla de Moisés. Entonces también creo que un mensaje directo decir, "Este es un nuevo liderazgo, se viene un nuevo tiempo, yo no voy a cruzar." El mensaje era claro, ¿no? O sea, no se preocupe, yo controlo todo, dice el Señor. O sea, Dios manda, no Moisés, sino Dios. Entonces, no nadie tiene que afanarse. Y creo que todo esto nos lleva al cuatro, que es justamente la preparación espiritual del pueblo, ¿no? O sea, no solo la preparación militar o administrativa o personal, sino la espiritual en el cuatro, porque este me parece sí me gustaría que lo miremos un ratito y después ya vamos a a conversar porque es el clímax, este es el clímax del discurso, o sea, todo el discurso histórico nos lleva a este capítulo, al capítulo 4, donde hay tres imperativos quizá o tres partes que podemos identificar. Una es obedezcan. Otra es recuerden y otra es eviten. Son las tres palabras que usamos ahí en las en las notas. Es como la aplicación del sermón, ¿no? Okay, vamos a bajarlo ahora todo esto que yo les he contado. Termina este sermón, este primer discurso con lo práctico. Lo práctico para ustedes es en primer lugar 41. Ahora pues, oh Israel, oye los estatutos y decretos que yo os enseño para que los ejecutéis y viváis. y entréis y poseáis la tierra que Jehová, el Dios de vuestros padres os da. Entonces, en primer lugar es oye. Y esta palabra es una palabra importante porque es la palabra shemá que aparece después en seis, donde el famoso hoy Israel, nuestro Dios uno es. Entonces era importante, era importante eso. Así que el Shemá este oye, es más, escucha con atención, obedece. Esto sería el sentido, digamos, de este de esta palabra más que quizá el sentido que nosotros usamos en nuestro contexto de simplemente oír, ¿no? Esto es escuchar con atención, obedecer, eso sería para que viváis, ¿no? Y entréis. Después dice, "No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os ordeno." Ahí está, digamos, no tenía, estaba completo, digamos, no había que agregarle ni quitarle nada. Y hay una razón personal ahí para obedecer. Versículo 3. Sí. Vuestros ojos vieron lo que hizo Jehová con [resoplido] motivo de Baal peor, que a todo hombre que fue en pos de Baal Peor, destruyó Jehová tu Dios de medio de ti. Otra referencia histórica que lo tenemos en Números, capítulo 25, el pueblo se mezcla con mujeres, ¿verdad?, de de otros pueblos y eso lo lleva a la idolatría y eso produce un tremendo daño a [resoplido] Israel. Mueren creo que era 24,000 en Números 25. Fíjate el número de gente que se muere ahí en Números eh Números 25 del 1 al 9 por ese esa idolatría, digamos, en ese lugar en peor hacia hacia Baal. Más vosotros que seguisteis a Jehová vuestro Dios, todos estáis vivos hoy. Dice el versículo 4. Ahora bien, esta obediencia, este oye atentamente, o sea, seguir los lineamientos, seguir los mandamientos para que puedas vivir y entrar y poseer la tierra [resoplido] tienen eh dos beneficios muy importantes. Primero, versículo 5. Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así en medio de la tierra en la cual entrasteis para tomar posesión de ella. Guardarlos, pues, y ponerlos por obra, porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos y dirán, "Ciertamente, pueblo sabio y entendido, nación grande es esta." Así que el primer beneficio tiene que ver justamente con esto, la sabiduría y la inteligencia que trae al pueblo seguir el diseño de Dios. Ellos no tenían que inventar nada si no venía algo de derriba perfecto para que ellos puedan vivir. Y el segundo, obviamente, tiene que ver con lo que iban a decir las otras naciones, porque versículo 7, ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová vuestro Dios en todo cuanto le pedimos? ¿Y qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos? como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros. Así que es este reconocimiento de un Dios por un lado poderoso, pero por otro lado tan cercano, ¿no? Las dos características que se destacan, ¿no? Un Dios muy cercano, pero un Dios muy justo también. O sea, cercanía y justicia de parte de Dios. Por eso, eh, en este obedezcan, ¿no?, o escuchen con atención, viene después el recordar, que es lo que venimos viendo, es decir, la importancia de recordar eh para aprender, ¿no? Para sabiduría. Entonces, la preparación no solamente consiste en respetar los límites que Dios pone, de no tocar a los pueblos, sino incluye la memoria. También es importante recordar porque el olvido siempre termina deformando nuestra identidad y eso es un riesgo que tenemos, deformar nuestra identidad por olvidarnos. Cuando el pueblo se olvida quién es [carraspeo] Dios, cuando el pueblo empieza a a dejar o a dejar de hacer memoria, a dejar a Dios, ya comienza a definirse por otras cosas. Se define por el miedo, eh por la presión quizás cultural, por el entorno, por el deseo inmediato. Perdemos identidad. Eh, quizás esto también pensaba, ¿no?, porque era para Jesús tan importante que hagamos memoria de su obra en la cruz, ¿no? Porque eso es identidad para nosotros. Así que el problema de Israel nunca fue militar, el más grave, sino fue espiritual. No era perder batallas, sino perder conciencia de quién lo había llamado y de quién eran ellos. Ya que los humanos somos olvidadizos por naturaleza. Así que Moisés les recuerda la necesidad de no olvidarse. Miren lo que dice el nueve. Por tanto, guárdate. Guarda tu alma con diligencia. Esto es importante que yo lo subrayaría. Guarda tu alma con diligencia para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida. Antes bien, las enseñarás a tus hijos y a los hijos de tus hijos. Y este obviamente la primera referencia de varias que tenemos aquí en la Biblia en en Deuteronomio, perdón, sobre la importancia de enseñar, de transmitir a nuestras generaciones para que ellos también recuerden todo lo que Dios ha hecho. Por eso después dice el versículo 10, "El día que estuviste delante de Jehová tu Dios en Oreb, o sea, en el Sinaí, cuando Jehová me dijo, reúneme al pueblo para que yo les haga oír mis palabras, las cuales aprenderán, para temerme todos los días que vivieren sobre la tierra y las enseñarán a sus hijos." Y después el 11 dice, "Y os acercaste y os pusiste al pie del monte, y el monte ardía en fuego hasta en medio [carraspeo] de los cielos con tinieblas, nube y oscuridad. Y habló Jehová con vosotros de medio del fuego. Oíste la voz de sus palabras, mas a excepción de oír la voz, ninguna figura viste, y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra los 10 mandamientos y los escribió en dos tablas de piedra. toda esta sección y cuando obviamente tenemos la advertencia contra la idolatría utiliza mucho este concepto de fuego por un lado, de pacto por el otro, ¿no? Fuego y pacto son dos conceptos muy fuertes y por otro lado no lo viste a Dios. Son tres ideas ahí que van repitiéndose, ¿no? Una y otra vez. Entonces, el fuego, obviamente, la la trascendencia de Dios, el poder de Dios, pero por otro lado, el pacto es su cercanía con el pueblo. Y esto, obviamente son las dos palabras que usamos en teología para definir al Dios de la Biblia, un Dios trascendente y un Dios inmanente, que son dos características que parecen opuestas, pero en realidad son complementarias de Dios. Claro. Entonces, ¿quién como el Señor, verdad? Que la tierra es el estrado de sus pies, o sea, es trascendente. Él es el totalmente otro. no es como nosotros. Pero por otro lado, un Dios cercano que se acerca al pueblo, que que justamente esto, ¿no?, que que conversa con el pueblo, que escucha, que hace un pacto, ¿no?, con el pueblo. Este este Dios, ¿no? De de los ejércitos todopoderoso, que también es misericordioso, son las dos características principales del Dios que se manifiesta. Ahí repit la dice el 32 haciendo esas preguntas, ¿no? ¿Ha sucedido algo así de grandioso o se ha sabido alguna vez de algo semejante? La sorpresa de la e lo grandioso de la inmin, ¿no? De el Señor. Exacto. De de su poder y de su cercanía, ¿no? Son las dos cosas fundamentales. Entonces, eh ahí hay que Bueno, ya lo corregí en la lección porque decía inminencia, hay que corregir por inmanencia. inmanencia. Ya está subido con la corrección ahí al al grupo, así que pueden bajar la lección ya con con esa palabra. Y eso nos lleva obviamente del 15 al 38, que es la palabra para evitar, ¿no? Eviten la idolatría. Claro. La idolatría es el principal problema [resoplido] que pueden tener porque esa es la ironía constante, ¿no? En la experiencia humana. Buscamos desesperadamente la bendición de Dios, pero después cuando la tenemos y la administramos mal, terminamos alejándonos de Dios. Hm. O sea, nos acercamos buscando eso y terminamos lejos, porque la necesidad produce clamor, pero la abundancia te puede producir una autosuficiencia que te lleve a alejarte de Dios. Así que el problema de la idolatría no era solamente algo religioso, era existencial del pueblo de Dios. Porque el ídolo en general es un intento de reducir a Dios algo manipulable. Un ídolo es algo que está hecho a nuestra medida, digamos, algo que es visible, algo que podemos controlar. Entonces, Israel quería un Dios que que pudiera manejar, ¿no? Que lo pudiera domesticar. adaptar a sus necesidades. En eso no somos tan diferentes a ellos. Seguimos siendo así hoy. A veces, digamos, eh queremos un Dios a nuestra medida, digamos, que se adapte a lo que a nosotros nos gusta. Entonces, podemos nosotros, y de hecho lo hacemos, seguimos buscando seguridad absoluta o en el dinero, en el éxito, o en el reconocimiento o en la productividad o la aprobación de otros, ¿no? La popularidad. Así que estos ídolos contemporáneos quizás no te exigen un templo, no te van a pedir eso, pero sí te va a pedir atención. Te van a pedir atención, emociones, dependencia de ellos. Así que la idolatría no está tan lejos de nuestro corazón, porque el problema de la idolatría no es en sí la imagen, sino el corazón del del ser humano. Entonces, el propósito principal de obedecer y de recordar era justamente evitar la idolatría. Y ahí es donde vamos a leer versículo 15 del 4. Guardaos pues mucho vuestras almas, pues ninguna figura vistais el día que Jehová habló con nosotros de medio del fuego, para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra, figura de animal, alguno que está en la tierra, figura de ave, alguna alada que vuele por el aire, figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra, o sea, para que no haya esa duda, no tiene que hacerte ninguna imagen de nada. Y a pesar de esta explicación, porque este es realmente una explicación del segundo mandamiento que después lo va lo va a dar y de hecho es el único mandamiento que acá explica él en esta introducción, aún así el pueblo termina haciendo eso y vos decí, "Wow, qué impresionante el corazón del hombre." estudiábamos en Jueces en el capítulo 17, 18, Micaía quería agradar a Dios, quería que Dios lo prospere, así que hizo una imagen [carraspeo] y hizo un santuario eh para para adorar a Jehová. O sea, cuando hay una orden clara decir, "No hagas esto, esto no lo puedes hacer." ¿Por qué? Versículo 19. No sea que alzas alces tus ojos al cielo y viendo el sol y la luna y las estrellas y todo el ejército del cielo, seas impulsado y declineas a ellos y les sirvas. Porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos. Pero a vosotros Jehová os tomó y os ha sacado del horno de hierro de Egipto para que seáis el pueblo de su heredad como en este día. Entonces, cuidado con eso. Cuidado con la idolatría. Todos los pueblos tenían dioses, tenían imágenes, pero ellos tenían que ser diferentes. Ellos eran un pueblo especial. Así que yo creo que el problema de la idolatría, que obviamente vuelve de nuevo y vuelve de nuevo una y otra vez en este texto y de hecho el versículo 24 dice, "Jehová tu Dios es fuego consumidor, es un Dios celoso." M y este celo no es como el celo humano, no es producto de la inseguridad o de las dudas, sino tiene que ver con el amor fiel del pacto, ¿no? Como un esposo con una esposa guarda eso. Y bueno, acá la idolatría justamente es un adulterio espiritual realmente. Entonces, habla mucho de esto. Hm. Creo que los dioses que estaban alrededor eran dioses sin trascendencia, que eran incapaces de de confrontar, de corregir, de transformar. Entonces, esos ídolos nos son cómodos a nosotros, pero el Dios bíblico no puede ser reducido ni a una imagen, eh, ni a nada de categorías porque desborda las categorías. Es decir, no lo podemos meter en una caja y reducirlo en nuestra mente. No puede ser poseído como un objeto. Eso me parece que es importante. No puede ser administrado según nuestra conveniencia. Así que este es un tema muy importante en toda la Biblia y acá especialmente, ¿no?, la preparación del corazón del pueblo de de la idolatría. Juan termina diciendo su carta, "Guardados de los ídolos," no sea es una advertencia que trasciende el tiempo y el espacio y nos llega a nosotros [resoplido] también. Así que no solamente la preparación consiste en corregir conductas, sino aprender el privilegio extraordinario de vivir cerca de Dios. De eso se trata, digamos. Eh, y ahí sí hay un riesgo que es el orgullo espiritual. El orgullo espiritual es peligrosísimo. ¿Por qué? Porque por un lado está cerca de aquellos que disfrutan los los privilegios divinos, ¿no? Entonces de repente Dios nos bendice porque somos especial y porque nosotros y nosotros [resoplido] cuando desconectamos la elección de la gracia de Dios, ahí es donde nace la reguancia religiosa y tenemos que cuidarnos mucho de eso. Sí, que esto se trata de la gracia de Dios, de quién es él y de su amor. Israel no fue seleccionado como algo especial. Claro. A ver, entre estos dos seleccionos tres eleg. Israel seleccionado en el sentido que fue creado por Dios, pero no es que fue elegido entre otros y dijo, "Bueno, este y eso es un peligro porque eso fue lo que cayó el pueblo, ese orgullo espiritual de creerse superior, digamos, a los otros." Y esto nos puede pasar a nosotros también. Todo lo que ellos poseían, o sea, la ley de Dios, la tierra, la identidad, el pacto, todo era iniciativa de la misericordia de Dios. Por eso el carácter divino es fundamental y creo que eso es importante. Aquí yo quiero destacar cuatro cosas en estos pasajes de lo que Dios le recuerda, ¿no? En primer lugar que Dios es un fuego consumidor. Así que yo voy a morir en esta tierra. Versículo 24. No pasará el Jordán, más vosotros pasaréis y poseeréis aquella buena tierra. Guardaos, no os olvides del pacto de Jehová que le estableció. No hagáis otra vez, no la escultura, la imagen, porque es es un fuego consumidor, ¿no? Es un Dios celoso, es un Dios trascendente. Entonces, cuidado con con eso, ¿no? Con cualquier cosa, cualquier ídolo funcional, ¿no? Que pueda ocupar el lugar de nuestro corazón que debería ocupar Dios. Por otro lado, obviamente el celo que tiene, pero también fíjense el 29 más y desde allí, ¿no? O sea, cayendo en la
idolatría, ¿no? Servir a Dios y agenos, que dice todo ese texto anterior.
Si desde allí buscas buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás. Si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma. Cuando estuvieres en angustia, te alcanzar en todas estas cosas. Si en los poteros [resoplido] días te volviera a Jehová tu Dios y oyeres su voz, porque Dios misericordioso es. Esta es otra característica trascendente pero misericordioso. Y por supuesto lo que venimos viendo, ¿no? Es lo que venimos hablando, perdón, immanente. Inmanente. Sí.
32. [resoplido] Lo que vos leías, ¿no? O sea, ¿qué otro pueblo tiene este Dios cercano? ¿No? Este Dios que que muestra su misericordia, pero que se acerca, que se conecta. Entonces, la obediencia era fundamental porque el incumplimiento traía iba a traer derrotas militares, administrativas, personales. Así que evitar la idolatría era como lo principal.
Yo antes de abrir, digamos, la charla sí creo que algunas reflexiones que me me muestran esto es la verdadera preparación no produce autosuficiencia, debería producir humildad. O sea, una persona preparada, sí debería ser menos arrogante y más humilde. Quien ha sido formado por Dios principalmente, ¿no? Aprende a depender de él. Y esa dependencia de él no es una etapa infantil, es una etapa de madurez. Una persona madura es alguien que depende, sabe que depende del Señor en su vida. Así que el desierto tiene ese propósito, ¿no? Destruir esa falsa idea de autonomía, de que nosotros podemos, eso muestra, ¿no?, el el desierto. Y es una es una enseñanza incómoda realmente para hoy. Hoy nosotros estamos obsesionados por el control, por la eficiencia, por la independencia. Queremos garantía de todo, queremos saber todo antes. Primero de explicaciones completas y después confío, ¿verdad? Primero quiero saber todo. Entonces, creo que hay una fantasía ahí de la autosustentación absoluta que que el desierto está destruyendo. Así que una de las preguntas quizás más importantes que plantean estos capítulos es, ¿qué hace Dios en una persona mientras todavía no llega eso que espero? M porque a veces esa espera parece como secundaria, pero en realidad la sala de espera incómoda es fundamental porque ahí es donde Dios me está preparando. Así que el desierto no es un paréntesis inútil. Quiero hacernos pensar que cada hombre de Dios en la Biblia o cada persona en la Biblia que Dios lo ha usado para algo grande lo ha hecho pasar por un desierto antes. Jesús, Pablo, David, Moisés, todos tuvieron que pasar por un desierto, ¿no? Y tiene esa importancia. No es un paréntesis, es el taller en el corazón, el taller del maestro en el corazón. Porque cuando [resoplido] llegamos demasiado rápido a algo, sin estar preparados para eso, podemos obtener éxito, pero no tener carácter, ¿no? Y destruirnos. influencia sin la profundidad, el poder sin la obediencia, la bendición sin la memoria y entonces termina destruyéndonos aquello que debería hacernos bien. Así que creo que Deuteronomio 2 al 4 es una historia de un Dios que toma en serio la formación interior del pueblo que está llamando.
Así que quisiera abrir este debate en esta en esta noche y bueno, participar juntos con con los que están escribiendo, ¿verdad? Ustedes están viendo, ¿verdad? Sí, sí, sí, sí, sí. ¿Qué cosa les llama a usted de la atención y bueno, de los que están escribiendo también? Pasando, pasando eh primero para hacer unas aclaraciones que preguntaron antes, después se se pierden. Preguntan el tamaño de OG, si está relacionado con los nefiling. Claro, verdad. Ahí es tamaño, digamos, porque todas las referencias, digamos, a que están haciendo de los gigantes los relacionan con los anaseos, los hijos de Anac, que es la la palabra nefilina ahí, porque ellos tienen dos palabras. El hebreo tiene dos palabras para gigante. Guor es una palabra, de hecho a Dios también se le dice así, ¿no? El el el gigante y la otra es nefilim. Claro, solo aparece en Génesis 6 y en Números, pero este hijo de Anac que están ahí en Números 14 son, digamos los Claro, utilizaban más bien como palabras para describir, ¿no? Era como gigantes o de alta estatura muy grande o este eh feroces. Mm. Entonces, por eso también encontramos otras de otros nombres, menciono otros nombres, pero describiendo gente muy grande, ¿no? Correcto. Gente que era, digamos, de asustar, ¿no? Imagínate estos gigantes [resoplido] pero bueno, fueron conquistados. Sí, sí, sí. Y hay alguna otra aclaración, perdón, ahí o no. Sí.
Después dice eh Laura, eh, todas estas batallas, estas primeras batallas que tuvieron, comienzan a aparecer la figura de Josué como figura militar o nuevo líder. Claro, exactamente. Ahí ya estaba, ¿no? Y entonces por eso hemos leído ahí, ¿no? Eh, el 21. Ordené a Josué en aquel tiempo diciendo, "Tus ojos vieron todo lo que Jehová tu Dios no ha hecho aquellos dos reyes." Entonces fue clave Josué ahí porque él después tenía que guiar al pueblo eh del otro lado del Jordán. Entonces, eh el liderazgo de Josué y fue clave, ¿no? En las victorias, [carraspeo] sin duda. Bien, bien, bien. Y volviendo ahí la a la pregunta que que dijiste, Sergio, este, ¿cómo era? la menciono de nuevo, por favor, la pregunta, la pregunta que para para discutir. Bueno, hay varias cosas que yo pensaba, ¿no? Pero eh pienso, digamos, en límites por un lado, ¿no? Es decir, poder charlar sobre los límites. Me gustaría que charlamos sobre los ídolos también funcionales. Creo que hay una pregunta que probablemente todos están haciendo y deberíamos convertirla, que es acá hay una limpieza étnica, ¿no?, de Dios, o sea, con Seón, con matan todos, ¿no? Entonces, ¿qué clase de Dios es este, no? Que elimina a inocente, mata a inocentes, mujeres, niños. Mm. Sí, exacto. Así que bueno, ¿por dónde quieren que empecemos? Ustedes eh me dicen ustedes también en el chat. Vamos a seguirlo.
Bueno, eh si queré empezamos por ahí por atrás. Este, ¿qué qué pasa con este Dios que a mí muchos me preguntan, no? Este, pero tu Dios, me dicen, el del Antiguo Testamento, es ese libro es sangriento, o no entiendo por qué es un libro tan sangriento. Y que no es misericordioso tu Dios, al final es cruel. Y bueno, e al comienzo yo, tengo que ser sincera, no me sabía defender ante tales preguntas. Me costaba mucho defenderme hasta que entendí que e para Dios el tema del pecado es una cosa seria y es lo que no entendemos. estos pueblos. Eh, no es que Dios dijo por capricho, "Bueno, le voy a dar estas tierras a ustedes porque yo les quiero dar estas tierras y listo." Porque era un Dios caprichoso, ¿no? Sino porque en realidad tenía que ver con eh la maldad que tenía esta gente por un lado. Eh, y cuando les daba la orden a Israel, tienen que acabar con todo, era porque no tenía que quedar ni siquiera descendencia de esta gente. El problema es que si quedaba descendencia, la descendencia iba a tomar venganza por Israel. Entonces humanamente es difícil entenderlo porque uno dice, "No, no pueden haber quedado los niños y los tengo aunque sea de esclavos." Eh, no, porque los niños cuando crezcan iban a ser resentidos y se iban a querer vengar. Claro. Entonces, eh, no podía quedar nadie. Recuerda la a la imagen esta de Sodoma y Gomorra, ¿no? Porque ahí hace esa aclaración. Exacto. Desde el más pequeño hasta el más grande eh se vea corrompido totalmente. Todo es terrible. Y bueno, Dios es un Dios justo. Eh el Señor eh eh es es un Dios misericordioso, pero es justo. Y si es un Dios justo y y santo, tiene que acabar con el pecado de raíz, digamos. Sí. Entonces es claro, porque estamos hablando de una de los amorreos que yo recuerdo creo que Génesis 16, Sergio, cuando hace esa aclaración de que una vez que llega el todavía no había llegado el colmo de la maldad de los amorreos este entonces con [resoplido] a esta altura ya había rebalsado el vaso de estab de hecho yo creo pienso también que esta este eh esta cuando cuando Moisés va y establece un un pacto de paz primero, Me suena como, bueno, esta es la última oportunidad, sí, que te damos para arrepentirte, ¿no? Eh, pero ya venía eh cientos de años de de sacrificio de niños, pecado, cosas tremendas, ¿no? Los amoros. Exacto. Y ese es un punto, o sea, no son inocentes, venían son eran pueblos que quemaban a los niños. Es decir, no era solamente idolatría, si tenían un nivel de maldad y y esto que vos decí es clave, es decir, Abraham ya la dice, cuatro generaciones y hasta que llegue el colmo, digamos, la maldad de estos puebles. Hay un juicio ahí. Y bueno, uno dice, "Bueno, los varones, pero las mujeres y las mujeres también, o sea, eran varones, eran mujeres y esto que vos planteas de los niños." Entonces, es un tema, yo sé que es un tema delicado, es complejo, porque obviamente sensibilidades, sin dudas, digamos. Claro. Sí, sí. Pero también es cierto que uno tiene que leer la Biblia en su contexto histórico. Eso, eso, eso. Claro. Qué valioso es, ¿no? Cuando, porque a veces vemos, tratamos de entender el Antiguo Testamento desde nuestra perspectiva moderna, ¿no? Y entonces hacemos un juicio de valor, pero desde nuestra modernidad, desde la comodidad de la ciudad civilizada, pero desde pero para analizar la eh las escrituras necesitamos tener en cuenta el contexto histórico, la cultura, porque acá estamos hablando de cientos de años donde Dios tuvo paciencia con los amorreos. Eh, recuerdo también la algunas la imagen de Nínibe, ¿no? Como también otra otro otro pueblo sanguinario. Sí. Y cuando este eh Jonás llega, lleva el mensaje, ellos se arrepienten. Pero acá no había forma, o sea, ya habían pasado cientos de años donde este su corazón estaba totalmente apartado. Totalmente. Y es bueno lo que dijiste porque decís, bueno, hay que tener en cuenta el contexto y es verdad esto, el en el Antiguo Testamento las guerras y las batallas eran físicas, pero en el Nuevo Testamento las guerras y las batallas son espirituales. Y tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento, siempre Dios estuvo con nosotros y por nosotros. Mm. La gran diferencia, la enorme diferencia es que en el Nuevo Testamento, en vez de Dios mandarnos al frente a una batalla, ¿no?, para ganar, para que nosotros ganemos, lo mandó a su hijo a la cruz. M y esa es la la mejor de todas las batallas ganadas en la historia de la humanidad. Mm. Jesucristo muriendo por cada uno de los pecadores de nosotros, porque somos todos culpables. Eso es, no es que somos gente buena, somos culpables, pero gracias a él que estuvo [carraspeo] en esa cruz, ahora nos declara inocentes. Y esa batalla está ganada en esa cruz. Mm. Y y eso cuando vos hablas del contexto, ahora el contexto es espiritual y desde ese punto de vista lo tenemos que empezar a ver al al la situación actual. Es un principio de la teología, la revelación progresiva. Entonces, eh acá digamos hay una revelación o el conocimiento de Dios era, no sé, esto, ¿no? Y Dios fue revelándose. De hecho, en Jesús es una revelación eh más completa, ¿viste? Dios hablando hablando de muchas maneras en otros tiempos. 1, eh, ahora nos ha hablado por el hijo, entonces es la comunicación más clara de cómo es Dios. Porque, bueno, yo he leído algunos ateos, ¿no?, que dicen esto, ¿no?, o sea, Dios es un limpiador étnico, vengativo, sediento de sangre. Me acuerdo Hawkins, por ejemplo, Richard dice eso. Hay otros que dicen, eh, es un alguien que ha cometido crímenes contra la humanidad. Entonces, eh esta es una lectura obviamente cesgada, no es lo que se ve acá. De hecho, hay pueblos que no han sido tocados. Claro, es decir, no es que el pueblo ha ido arrasando a todo y diciendo, "Bueno, Dios me ha dicho que lo mate a todos y los elimine." Hay una maldad. Y por supuesto, al perder las perspectivas, porque claramente si uno le pregunta a alguien ahí a él y si el violador de tu hija, ¿qué harías con él? y lo mataría sin duda porque es malo, pero estos no son malos, digamos, estos son buenos, son inocentes. Claro. Entonces es muy importante entender el el justamente esto, el contexto histórico, la revelación progresiva y entender también lo que está pasando. Por eso no podemos usar el Antiguo Testamento para justificar hoy matanzas y crímenes. Totalmente. Sí. Por otro lado, viste que hay este eh hay batallas que lleva adelante el pueblo de Israel don don sanguinarias, pero que no fueron este permitidas por Dios, no fueron mandadas por Dios, no la vimos en una de las clases de jueces, ¿no? Ese casi Israel casi destruye a Benjamín, Benjamín, este y bueno, Dios no lo había mandado, ¿no? A a destruir así otras batallas más donde como que se le va de las manos, ¿no? y y utiliza o hace abuso de autoridad o de poder. Bueno, como Dios está de nuestro lado, avanzamos y arrasamos con todo, ¿no? Entonces, por eso es importante analizar el contexto, la historia, este, ¿qué sucedió años anterior? También pienso, ¿sabes que la la importancia de poder conocer las la porque esto cuando mencionamos de que eh mataron a mujeres y niños, estaba diciendo también que es como una una expresión, un modismo de la del antiguo cercano oriente donde se decía como decir, bueno, hemos arrasado con todo, pero en realidad estaban hablando de una victoria eh contundente, ¿no? Porque después vemos otra en otros pasajes donde dice, "Bueno, hemos matado a todos, pero no te cases con las mujeres." Pero si no habías matado todo, están ahí todavía. Entonces, por eso es creo que este, claro, nosotros analizando este desde esta perspectiva perdemos los detalles y podemos llegar a conclusiones erradas, ¿no? No hay duda de que yo creo, y esto es importante decirlo, o sea, lo que nosotros vemos en el Antiguo Testamento, incluso es un Dios misericordioso. Sí, sí, sí. Porque le muestro la contracara, Jonás. Jonás enviado a Nínibe a decir, "Va a ser destruido Nínibe, porque la maldad de ellos había llegado hasta el extremo, su límite, a un límite. Entonces iban a morir todos, a hombres, mujeres, niños y y Jonás no quiere porque ir porque dice, "No vaya a ser que se arrepienta, yo [risas] lo decida no destruirlo." Entonces huye porque dice, "Yo sé que vos es un Dios misericordioso. Y él creo que ahí muestra el corazón cuando porque hay un arrepentimiento eh nacional justamente por la proclamación de él. Sí, es muy loco eso y termina arrepintiéndose y Dios termina decidiendo no destruirlo. No destruirlo. Claro. Entonces también yo no veo arrepentimiento acá en Canaán porque eh estaba buscando aquí Jueces, Jueces 2:10 eh y 11, Josué, perdón, Josué 21 y 11, donde relata esto. Dice, "Hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando saliste de Egipto, lo que había hecho los dos reyes de los amorreos que estaban al otro lado del Jordán, a Seón y a Hog, a los cuales habéis destruido lo que estamos leyendo. Oyendo esto, ha desmayado nuestro corazón. Ni ha quedado más aliento en hombre alguno por causa de vosotros, porque Jehová vuestro Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra. O sea, había un reconocimiento de lo que yo estaba haciendo y a decir, "No hay arrepentimiento en este pueblo." Yo no sé qué hubiera pasado, ¿no? O sea, creo que también ahí hay una soberanía de Dios, porque en el corazón de este lo que hablamos, ¿no? De Seón, de Oro, sí, podrían haberse arrepentido y no lo hicieron, ¿no? Podría haber hecho un acuerdo con Israel y dejarlos pasar. Entonces, esto también muestra lo que hay en el corazón del ser humano cuando ya no hay vuelta atrás. Mm. Y qué hablar del diluvio, imagínate. Claro, claro. Todos los hombres y mujeres solamente se han salvado Noé, su esposa. Sí. Y sus hijos. Sí. Entonces, ¿qué te parece eso? Digamos, fue tremendo. Fue tremendo. Lo que pasa es que el el corazón del hombre es eh como dice Jeremías, engañoso y perverso es, ¿no? ¿Quién lo conocerá si no Dios? Es verdad. Es es muy difícil. Por lo menos yo voy a hacer, voy a retroceder en el tiempo y voy a recordar cuando no era cristiana, ¿no? Eh, yo decía que era, pero no era católica. Yo decía que creía en Dios, pero en realidad era un Dios que lo había hecho yo a mi medida. Pero me doy cuenta también que e era un problema de ignorancia y de ceguera que tenía más que de orgullo, era muy ignorante en un montón de cosas. Entonces, hoy cuando yo tengo que hablarle a alguien de del Señor, del del Evangelio, me trato de poner un poco en el lugar de ellos, ¿no? Y decir, "Cierto que yo también era una siega antes. Tengo que tener en cuenta eso porque, por ejemplo, cuando yo empecé a ser cristiana, el primer año me agarró así como una suerte de fariseísmo total. Se me subió a la cabeza el evangelio de una manera que yo le quería imponer la Biblia a todos. Iba, me invitaba a una fiesta, llevaba la Biblia. Iba una reunión familiar, llevaba la Biblia, iba un cumpleaños, llevaba la Biblia y como que decían, "Ay, viene esta chica otra vez con la Biblia." Tenían razón. Yo quería imponer lo que yo había aprendido, pero yo iba contenta a llevar la Biblia. Pero me olvidaba que alguna vez yo también fui ciega y a mí no me la enseñaron así. Nadie vino a imponerme la Biblia, decirme, "No, vos tenés que hacer esto porque esto es así." Me enseñaron con paciencia, con tranquilidad, esperaron, me equivoqué, caí, me levantaron. ¿Se entiende? Entonces, el tema del corazón y y la falta de conocimiento también es una cosa complicada a tener en cuenta.
Bueno, esto que vos planteas me hace pensar, o sea, quiero, me parece que es importante porque menciona el catolicismo, es decir, estamos en un contexto donde el catolicismo romano es nominal, es decir, mucha gente Sí. Eh, yo cuando hacía el estudio de cosmovisiones acá en nuestra provincia, sí, además, digamos, de las cosmovisiones animistas que vemos en en los cerros, además del de la cosmovisión materialista que vemos en los contextos universitarios predominantes, nosotros tenemos nuestro contexto, por un lado, una religión eh el catolicismo informado le llamo yo, que son personas realmente practicantes que conocen, conocen y por otro lado lo que es el catolicismo [resoplido] popular, o sea, hay gente aquí, por ejemplo, que hace eh santuarios a Tifunta Correa, Guchito, que ni siquiera tiene nada que ver con el catolicismo. Claro. Entonces, ese es un problema que no solamente le pasa al catolicismo, le puede pasar también al movimiento protestante. De hecho, en mi experiencia viviendo 4 años en Guatemala, hay mucho protestantismo nominal. Entonces, muchos podrían decir lo mismo. Yo estaba en la iglesia, pero no lo conocía, digamos, a Dios. Nunca había tenido un encuentro personal, nunca había habido una transformación, un nacer de nuevo, que dice Jesús a un religioso como Nicodemo, si no nace de nuevo, no puede haber reino de Dios. Entonces, esto nos puede pasar a cualquiera. Y soy consciente que nos puede pasar aquí también a nosotros, ¿no? En nuestras iglesias, gente que no haya tenido esta experiencia de nacer de nuevo, alguien que realmente está conociendo al Señor, entonces es básicamente alguien religioso, nominal que no lo conoce, digamos, Dios. Esto no puede pasar cualquiera, ¿no? Justamente pensando en el problema de la religiosidad. Claro, no versus la la auténtica espiritualidad que que eso este nos puede pasar a cualquiera y lo que porque a mí me pasó y lo que te genera es un orgullo eh inconsciente. O sea, yo no yo no estaba conscientemente orgullosa de que ay, cómo se ahora la Biblia, sino que estaba tan contenta, parecía un niño con un juguete nuevo, estaba tan contenta que quería todo el mundo contarle las cosas, pero claro, avasallaba los espacios, los pensamientos, lo, o sea, me parecía a alguien del Antiguo Testamento querer a la batalla, digamos, directamente, sin haber preparado el terreno antes, como te digo, olvidando que a mí me habían preparado el terreno antes. hasta donde llegué. Y y además de esto, supongo que también tenemos que hacer esa reflexión. Dios permitido desierto en nuestra vida. Claro. [carraspeo] Los desiertos han sido fundamentales para bajarnos, ¿viste?, de esa de ese orgullo, de esa soberbia espiritual o de esa arrogancia que hace que miremos a los otros como si nosotros estuviéramos encima de ellos. Yo creo que eh un profe mío decía, "La la soberbia es una patada en el hígado para Dios. Yo creo que la la soberbia espiritual debe ser dos patadas en el hígado." Sí. la peor de todas, digamos, ¿no? La arrogancia de creernos, eh, porque obviamente tenemos una relación, perder la gracia, perder de vista la gracia y creernos que se trata de nosotros, digamos. Eso creo que es una advertencia y lo valioso del desierto, o sea, [resoplido] qué bueno que pases por un desierto porque Dios te va a sacar eso, ¿no? Va a trabajar en [risas] ese orgullo espiritual.
Mira, mira cómo tenemos la una connotación negativa de del desierto. Nosotros no pensamos que bueno, un desierto es la enfermedad, la pérdida de un ser querido, eh la falta de trabajo, el problemas económicos, este la soledad, eh tantos desiertos que todos pasamos y sí, es es doloroso y y tenemos esa connotación negativa. Nadie quiere pasar por el desierto, ¿no? Pero vemos, como recién mencionaste, Sergio, eh a todas las personas que que Dios escogió con un propósito, lo llevó al desierto, ¿no? Y y a veces parece como bueno, loco, ¿no? ¿Por qué al decir muchas veces he pensado, sigo dando vuelta en la cabeza, cuando Jesús es bautizado el espíritu lo lleva al desierto. Sí. No, yo digo, pero ya estaba todo confirmado. Eh, este, eh, Juan lo había señalado, una voz en el cielo había hablado, pero no, el espíritu lo llevó al desierto, no lo apartó. Hacía eh este Juan el Bautista también vivía en el desierto. Elías escapando de Jezabel se va al desierto y tiene una revelación, una de parte de Dios. Entonces creo que ese tiempo de este tiempo que podamos estar pasando de escasez, de dolor, de angustia, que no queremos eh pasar, que es doloroso, este creo que evidentemente evidentemente es es necesario, ¿no? Eh, sabes que pensaba también esta en la cultura judía, ¿no? como los rabinos este le llaman a este tiempo de 40 años en el desierto [resoplido] eh la eh a ver antes que me olvide, decían la luna de miel entre Jehová e Israel. [risas] Mira como la perspectiva que tenían ellos, la luna de miel entre Jehová e Israel. O sea, la el la experiencia para ello era era esto es necesario y está el novio con la novia, ¿no? Claro, es la luna de miel. Y fíjate vos también lo importante, ¿no? Porque acá estas palabras que usa Dios a través de Moisés, los llevé por el desierto, no dijo, "Los largué o bueno, se van por los solté, ¿no?" Sino que los acompañó. Y esta expresión también es eh puede ser traducida o se la usa cuando el padre lleva de la mano al hijo o cuando lo levanta, ¿no?, para para cruzar algún lugar peligroso. Este y esa era la actitud que ellos percibían en estas palabras, ¿no? De parte de Dios. Este, yo voy con ustedes. Luego lo mencionan, ¿no? Dios estuvo con nosotros y no nos faltó nada. Y estaban en el desierto, en el en hay otra palabra que también se utiliza de eh en el lugar de escasez, el desierto de escasez, hubo abundancia porque Dios estaba con ellos. Eso es tremendo. No le faltó nada, pueden pagar porque no le falta nada. No le falta nada. Y de hecho el profeta Oseas no tiene esta descripción porque él dice está hablando de juicio obviamente en el capítulo 2, pero cuando habla de restauración la voy a llevar al desierto de nuevo y le voy a hablar al corazón, o sea, la voy a reconquistar, ¿no? Porque él tiene esa característica del desierto, ¿no? Un tiempo de de renuevo, ¿no? De lo el desierto lo que pasa es que es tan árido afuera que después de un rato ya no hay que mirar, digamos, porque es todo mismo, digamos. Entonces, dejamos de mirar para afuera y empezamos a mirar para adentro. Por eso es un tiempo de preparación, es un tiempo de ir a lo profundo del corazón.
Aquí están escribiendo, eh, no quiero que nos perdamos porque siguen escribiendo, se quedan, por ejemplo, los 10 mandamientos entregados a Moisés siguen vigentes para nosotros, eh, o alguno fue cambiado después de Cristo. Entonces, esto va a ser muy importante que estudiemos porque lo vamos a ver en Deuteronomio. En Deutonomio, vamos, me voy adelantando, ¿verdad? Pero lo vamos a profundizar. Hay dos aspectos de la ley. Por un lado, los aspectos rituales de la ley y por otro lado, los aspectos éticos o morales de la ley. Y nosotros lo vamos a ver claramente ahí eh cuando son presentados. Entonces, los momentos, los perdón, los mandamientos eh éticos, esos siguen eso siguen siendo porque es para todos los tiempos. Los rituales sí, los rituales han han caducado porque era justamente para un tiempo especial para Israel. Entonces vamos a tratar de hacer esa diferencia. Pero los 10 mandamientos como mandamientos éticos, o sea, como un encabezado, ¿verdad?, de todo, eso sigue, digamos, para el pueblo de Dios. Perfecto. Sí, sí, sí.
El, ¿sabes que [tos] también pensaba [carraspeo] en la importancia de de los desiertos de cómo cambia el el transitar por ese desierto cuando reconocemos de que Dios está con nosotros, ¿no? Y de que es necesario. ¿Sabes que me me si te acordara Elí cuando tengo un amigo que hace poco conocí al Señor? Sí. Y es muy curioso como el entusiasmo, ¿no?, que me entusiasma a mí también. Enamorados y él y él dice constantemente, bueno, Dios, Dios me está pidiendo algo, quiero saber qué es, ¿no? Eh, o situaciones que vive cotidianamente, enfermedad o algún problema, se pregunta, ¿no?, ¿qué es lo que Dios me está pidiendo? ¿No? ¿Por qué estoy pasando por esto? Y ahora yo digo, buenísimo, esto y me entusiasma. Y yo digo, ¿cómo cómo hacer para volver a ese tiempo, no? Sí, cuando pasó tanto tiempo, quizás en pasé tanto tiempo quizás en el desierto que olvidé que Dios estaba está ahí, ¿no? Este, y bueno, esto es muy bueno poder entender de que eh no estamos solos, sino que es la comunidad, ¿no? Ese tu dolor, es mi dolor. Eh, esa soledad también nos atraviesa a todos, pero todos no estamos solos en el desierto, sino que Dios nos acompaña ahí, ¿no? Y yo pienso, ¿no?, Esto lo valioso de de recordar, no traer a la memoria de que Dios está con nosotros en el desierto, está presente ahí y preguntar esto, ¿no? Señor, ¿qué qué es lo que me queres enseñar? No, eh, ¿dónde estás? como como decía este eh en el desierto, este, por ejemplo, me recuerdo recuerdo ahora a Agar, ¿no? Ella para ella era ir y morir, pobre, morir, pero Dios se le [resoplido] revela ahí en en el desierto, ¿no? Entonces yo digo, "Señor, tú en este desierto quiero saber, ¿no? Quiero que me ayudes, me acompañes y quiero transitar este periodo para poder madurar y crecer en fe y conocer esa misericordia, esa esa bondad. eh tu provisión en medio de la adversidad. Eso es tremendo. Pero por otro lado, también me llama mucho la atención que en el desierto eh aquella generación que pecó murió. Sí. Entonces vemos a eh esa bondad de Dios acompañándola, pero también el el Dios justo, ¿no? Sabe que acá en en la referencia de de la Biblia eh menciona a Romanos 6:23 porque la paga del pecado es muerte, ¿no? Pero a pesar de que esto era lo su destino, ¿no? Yo creo yo me imagino, ¿no? esta estos eh este tiempo, estos 38 años en el desierto, eh Dios los acompañó, Dios estuvo con ellos, no se lo no los largó, no los acompañó ahí, no los abandonó, no los abandonó, no los abandonó. Entonces, creo que ese es el el tiempo en que nosotros también estamos pasando, ¿no? Cuando Dios está a nuestro lado, no nos soltó, eh Dios nos acompaña, está en nuestra barca, como estuvo con con los discípulos en medio de la tormenta. Y esto, bueno, creo que es de mucho ánimo, ¿no? Creo que todos, muchos podemos tener algunas este experiencias y dolorosas este que bueno, necesitamos recordar de que Dios está con nosotros. Sí.
Y eso me hace pensar en la necesidad de mantener la atención estas dos características de Dios que que están a lo largo de toda la Biblia, es decir, su trascendencia y su inmanencia. Él es todopoderoso y es bueno. Claro. Entonces, él es justo, ¿verdad? Y misericordioso. Eh, verdad y gracia, ¿no? Y eso lo vemos en el Nuevo Testamento en Jesús. Entonces, hay consecuencias de nuestras decisiones cuando nosotros menospreciamos, ¿verdad?, el temor del Señor, su trascendencia y terminamos el libertinaje. Pero cuando nosotros, digamos, enfatizamos quizás la trascendencia y descuidamos su inmanencia, su gracia, su misericordia, terminamos en el legalismo. O sea, cualquiera de estos dos lugares no son buenos, son perjudiciales. Entonces, en nosotros tenemos un Dios misericordioso que sigue acompañando, pero toda una generación que se muere en el Claro, hay consecuencias, digamos, eso no hay dudas. En los comentarios también dice Abigael, Dios es justo y santo, no admite el pecado. Iliana también, Dios es justo y santo. El pecado es romper el pacto con Dios. Sí, estaban contaminados también los Ah, bueno, volviendo al tema del del acá está bueno esta observación arriba antes que me pase, que es eh podemos ver el cumplimiento 429. se cumple en Josías, en Nehemías, porque 4:29 dice eso, ¿no? Más si desde allí buscares a Jehová, tu Dios lo hallarás si lo buscar de todo tu corazón y de toda tu alma. Entonces es un Dios que se puede encontrar. Ese es verdad y cada vez que el pueblo, digamos, ha habido arrepentimiento y búsque del Señor, ha habido un encuentro, ¿no?, con el Señor. Claramente Nehemías, cuando Esdras, digamos, y todos empiezan a leer ahí eh la ley de Dios o cuando descubres Josías también en el templo la ley se produce avivamientos espirituales, ¿no? Un encuentro con con Dios. Tremendo, sin duda. Sí, sí, sí. Así es.
Igual vos hiciste una pregunta que está buena, eh, que la planteemos a la gente que está nos está viendo, que nos preguntaste qué límites nos cuesta aceptar por ahí que contradicen nuestros deseos o expectativas, ¿no? E y y tenemos que ser sinceros también porque convengamos que el desierto sí nosotros podemos decir todo todo muy lindo esto que explicamos, pero cuando estás ahí adentro es otra cosa, ¿no? muy difícil cuando estás ahí adentro que se te vengan todas estas cosas que estamos hablando ahora a la cabeza. La verdad que es muy difícil. Eh, yo me acuerdo que a mí lo que más me costó durante mucho tiempo es aceptar los no de Dios. Ah, no. Mm. Ah, ¿cómo que me dice que no en tal cosa? Y reconozco que me ponía rebelde y reconozco que contendía contra Dios y que me enojaba y que hasta dejaba de ir a la iglesia todo, o sea, me ponía mal. realmente eh hasta que fui entendiendo de a poco y fui madurando y con el tiempo me di cuenta el gran favor que me había hecho cada vez que me dijo que no a las cosas que yo le les pedía, pero no porque eran caprichos, sino porque eran cosas que en ese momento a mí no me iban a hacer bien, circunstancias o personas que pedí que me bendiga con tal o cual cosa y la respuesta fue un no contundente que no la pude entender en ese momento. momento y me dolió y me enojé y y como digo, dejé de ir a la iglesia y y bueno, eh también lo que me costaba mucho eh aprender es a todavía no esperar. Ay, [carraspeo] cuánto tiempo, porque la verdad es que uno espera y espera y espera y cuando la espera se vuelve muy larga te desespera, digamos. M humanamente no es fácil tampoco manejar la espera. Mm. Es muy difícil. O sea, realmente Dios nos tiene que meter en ciertas situaciones, no solo de cierto, arrinconarnos por ahí en situaciones para que podamos aprender y para que ya cuando no nos quede, como ustedes dijeron antes, nada más para ver, ni buscar, ni llamar, ni hablar, ni nada y si te quedaste sin batería en el celular y estabas sin luz, este, tenés que mirar para arriba, no te queda otra que buscarlo. Entonces, cuando cuando aprendés cuando te metes en esa situación, realmente aprendés que la dependencia con Dios es clave. Es clave. Y ahí yo creo que lo descubrís en otra dimensión. Por lo menos es lo que me pasó a mí, porque lo que vamos aprendiendo es quién es Dios. Es decir, Dios no es el eh el papá Noel, ¿verdad?, que te va contesta la cartita. Sí, exacto. El bombero que te va a apagar el fuego. O sea, él él es Dios. Entonces, necesitamos aprender eso y los límites son parte necesaria de esa santidad de Dios que nos enseña que hay límites. Claro. Claro. Porque hoy estamos viendo esta distorsión. Yo inclusive los veo en las predicaciones, en el mensaje. Eh, Dios quiere que vos seas rico, que prosperes, que te vaya bien, que no tengas problemas, que pares de sufrir. Y entonces Dios es un medio. Realmente deja de ser Dios. Claro, se vuelve, o sea, un Dios a tu medida que se vuelve, digamos, justamente ese mago de la lámpara que te concede los deseos. Así no es Dios. O eso cuando como pasaba en el primer siglo, ¿no? Que preguntaban los discípulos a Jesús, ¿y él por qué es ciego? Por algún familiar que pecó pasado, ¿no? O la pobreza asociada a la ¿Por qué no viene el Mesías? por culpa del pecado del pueblo, ¿no? Entonces es como, bueno, si [resoplido] yo y claro, el contraste fuerte que enseñaban en ese entonces era los religiosos eran eh de de mejor posición económica, ¿no? Este, no se le podía encontrar alguna falla en su conducta, entonces ellos estaban cerca de Dios, ¿no? y daba esta idea de que, bueno, si vos te portas de esta manera o si sos adinerado, no estás enfermo, es porque Dios está contigo, ¿no? Y pero acá en el en el en el en este en esta etapa, en este desierto que que vivimos, Dios este nos revela quién es él, ¿no? Y y como un espejo vemos quiénes somos nosotros. Mm. Esto me recuerda a cuando eh cuando en la pesca milagrosa, ¿no?, que el primero este [resoplido] Pedro decía, "Pero hemos pescado toda la noche, Señor, y pero en tu nombre lo haré, ¿no?" Y tira las redes, sucede la pesca y se encuentra toma conciencia de quién tenía enfrente. No es es un ser este supremo mayor que que yo que ahora me doy cuenta que soy un pecador. Aléjate de mí, ¿no? esa experiencia creo que es fuerte necesaria poder entender quiénes somos, ¿no? Porque de eso se trata los límites también, ¿no? De que Dios este no solo lo que Dios puede hacer, sino de quién soy yo, ¿no? Hasta dónde llega. Y con eso pensaba también cuando el Señor le dice [resoplido] a a Israel, ¿no? Ten cuidado de no invadir a tal tal cual este pueblo, ¿no? Ten cuidado. Entonces ese ten cuidado. Fíjate vos que eh la connotación que tiene esa frase también se podría traducir como eh este piensa en las consecuencias de tus actos. Exacto. No, ten cuidado. Piensa en las consecuencias de tus actos. Está le estaba diciendo esto sí, esto no. piensa en las consecuencias de tus actos. Entonces, ¿sabes que me recordaba también en la [resoplido] en lo que estudiamos en en Jueces, que el pueblo había dejado de pensar las consecuencias de sus actos, simplemente actuaba, no como bien le parecía. No traía este habían dejado de tener de prestar atención a los límites que el Señor le había enseñado, ¿no? Tal cual.
Bueno, acá hay una pregunta que no sé cuál sería, digamos, la respuesta a Sergio. Sergio escribe, "Estas promesas son para nosotros hoy día." Pero no sé cuáles son las promesas, digamos, a la que se refiere. Capaz que nos pueda aclarar a qué se refiere eso con las promesas. Eh, y esta está buena, esta mirada de de Guillermina. Eh, el propio Moisés tuvo que aceptar un límite doloroso. Totalmente. Tenía que ver la tierra prometida, pero no iba a poder entrar. Es triste eso, ¿no? Porque uno se pone en lugar de Moisés y decís, e realmente fue un tremendo líder Moisés y cumplió con casi todo lo que Dios le había pedido. Entonces yo la la verdad que cada vez que leo eso me provoca así como una me pongo en lugar de él y me genera como una tristeza, ¿no? Digo, subirme a la montaña y verlo y no alcanzarlo. Es triste ese momento. Me parece que para él debe haber sido triste. Por eso insiste en un momento a ver si Dios en una de esas y Dios le dice, "No, basta ya no hablemos más de ese tema, ya te lo dije." Entonces, eh bueno, esas confrontaciones que por ahí Dios hace con nosotros también la y la preocupación, ¿no?, de de Moisés por el pueblo. O sea, él estaba preocupado de que pasen, de que eh por Josué que esté ahí a la a la altura del gran desafío. Creo que tenía esa preocupación, ¿no?, de esa angustia. estarán estarán bien. Sí, era un tremendo líder. Sí, por eso tremendo líder. Sí. Y él dice varias veces, "Dios se enojó conmigo a causa de ustedes, ¿no?" Es decir, cuando él el el mensaje de No vas a entrar es en la en la peña cuando le dice que le hable para que salga agua y Sí, sí, sí. Y golpea. [resoplido] Entonces él le dice, "Bueno, ni vos ni Aarón van a entrar, digamos, a la tierra prometida." Y eso obviamente fue una orden de Dios y eso se tuvo que cumplir límites, o sea, consecuencias también, ¿no? Consecuencias, límites. Creo que cuanto eh bueno, voy a usar esto porque lo vemos con mis hijos, pero me parece que es muy bueno del del hombre araña. Un gran poder trae una gran responsabilidad. Claro. Totalmente. Esas decisiones para alguien de su posición, de su poder, tuvieron grandes consecuencias también. Sí.
Vos sabes que eso que decís lo del hombre araña, que está buenísimo, entre paréntesis, tiene muy buenos mensajes. Este eh en eso en todos los aspectos de la vida es importante y sobre todo en la iglesia, porque hoy en la iglesia hay mucha idolatría en muchas iglesias con el tema de los pastores que ya lo habíamos tocado, ¿no? El pastor se siente el pastor y él es superior y él da las órdenes y es más una monarquía eclesiástica que otra cosa. Y lo que no te das cuenta es que cuanto más poder y más conocimiento, eh, lo que tienes que tener es mayor responsabilidad y una gran autoridad para saber manejar esa responsabilidad. No es que tengo más poder y qué bueno este, ahora manejo yo a todo el pueblo como yo quiero, no. Es una tremenda responsabilidad tener mucho poder, tener autoridad, tener conocimiento y como es un privilegio que Dios te dé ciertos ministerios, por ahí hay gente como que no tiene muy mucha conciencia de eso, de la responsabilidad que conlleva que te dé un que el Señor te dé un ministeriom e es es eso pas creo que un gran problema. Sí, hoy lo que vemos es la influencia, ¿verdad?, del sistema. Jesús dijo, "Los que son tenidos por grande en el mundo se enseñorían de ellos. Entre ustedes no será así." Y es lo que estamos viendo. Lamentablemente hay una desviación. Pedro decía, "Ruego a los ancianos que están entre ustedes, pastoreen." Y en un momento dice, "No como quien
Tiene señoría, sino siendo ejemplos." Exacto.
Entonces, eh hay historias que realmente producen mucho dolor de lo que estamos viendo, porque hay algunas comunidades que están actuando como sextas realmente. Claro. Y entonces hay una idolatría hacia una persona o hacia quizá inclusive eh un grupo, ¿verdad? Cualquier cosa que ocupe el primer lugar en mi corazón ya está. Es un ídolo.
Sí, esos son los ídolos funcionales, ¿no? O sea, no tengo, yo puedo decir, no tengo ninguna imagen en mi casa, sí, pero tengo ídolos funcionales en mi corazón. Claro. Como el dinero, como el trabajo, autosuficiencia, la aut.
Sí, yo digamos o también pensaba, ¿sabes qué? La eh la pereza. Ajá. Porque es como que creo que [carraspeo] bueno, hoy en día tenemos tanta información eh que no accedemos este bueno, nos cuesta a tener el ejercicio, ¿no?, de de de involucrarnos, de indagar, de escudriñar, de este de estudiar, ¿no? A veces yo pienso eh bueno, yo como diciendo, "A ver, el Espíritu Santo me dice lo que tengo que hacer, ¿no? Pero no tengo el trabajo de estudiar la Biblia, no tengo el". Entonces como que me refugio en esta en esta pereza o en esta estamos cómodos, esta comodidad, ¿no? Y bueno, acá en esta comodidad Dios me Dios me va a hablar, ¿no? Acá sin hacer ningún esfuerzo el espíritu me va a decir lo que tengo que hacer, que tengo que vivo este Dios funcional, ¿no? A mi comodidad, a mi pereza, este sin esfuerzo, sin este masticar nada, ¿no?
Sí, y eso creo que necesitamos ajustar la teología, ¿verdad? Porque a lo largo de la Biblia y de hecho acá lo estamos viendo, yo te entrego vos, Tomás. Claro. O sea, no es yo te entrego, cruzate de brazo, digamos. O sea, había una tarea que hacer, había que conquistar, había que pelear y matar, digamos, a los enemigos. Pero dice, "Yo te la entrego, pero si vos me la entregas, ¿por qué tengo que pelear?" No, entonces ese es quizá el diálogo que a veces interno que tenemos con Dios. Si vos me das todas las bendiciones, porque yo tengo que hacer algo, digamos. Eso es una distorsión. Creo que nosotros tenemos que tener cuidado con eso también. Sí. Y que en muchas iglesias lo ponen en práctica, ¿no? Vos orá no más, vos dedicate a orar que ya el Señor va a contestar. Perdón, yo debo reconocer que en algunos momentos estuve mal instruida y que oré y no pasaba nada, [risas] no sonaba ni el teléfono ni nada. Porque claro, no es orar nada más, orá y actuá. Dios hace su parte, pero nosotros también tenemos que hacer nuestra parte. Tenemos nuestra parte en la historia también, si no Dios por eso nos hizo inteligentes a imagen y semejanza de él. Claro, claro.
Y bueno, acá Sergio nos aclara Deuteronomio 3:22 y y el otro 431. Exacto. 431 dice, "Porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios, no te dejará ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que le juró a tus padres." Y el 322 dice, "No los temáis, porque Jehová vuestro Dios es el que pelea por vosotros." Bueno, sin duda, ¿no? Eso lo tenemos en el Nuevo Testamento. Jesús dice, "Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Eh, no te dejaré ni te desampararé", dice el texto de Hebreos. Entonces, tenemos esas promesas, obviamente con este matiz que has hecho vos, ¿no? Jesús le dijo a Pilato, "Mi reino no de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mis discípulos pelearían." Claro. Entonces, es muy importante entender eso. Hoy la lucha es espiritual. Es espiritual. No tenemos lucha contra carne y sangre. Efesios capítulo 6 versículo 10. Fortalecer el poder del Señor. No tenemos lucha contra carne y sangre sino contra principado, potestad. Entonces la lucha sigue. El Señor sigue estando con nosotros. Sigue siendo verdad lo que dice Santiago. Sométanse a Dios, resista al y él va a huir. Siguen, digamos, los mismos principios están enseñando acá para nuestras vidas.
Y esto también me gustó. Eh, un ídolo funcional, dice Guillermina, es aquello a lo que corres primero cuando todo sale mal. Sí. O cuando necesitas consuelo. Está bueno eso para no a dónde corro, qué es lo primero que hago cuando necesito ayuda. Entonces, eso va a mostrar, digamos, si hay ahí algo en tu corazón que está ocupando el lugar de Dios. Muy bueno. Claro.
Ahí dice Noelia también tecnología, redes sociales, la dependencia extremas a los teléfonos, al el constante afán por la validación digital y la hipercinación. Exacto. ¿Verdad? La dependencia en esto. [resoplido] Sí, sí, sí. Esto es también un ídolo hoy en los corazones nuestros funcionales. Tal cual.
¿Sabes que también pensaba esa aclaración que hace, no? Este Moisés, el cuando menciona los astros que el culto a a los astros, ¿no? Y pensaba esto también cuando esa eh o el pueblo de Israel cuando decía tenían este eh tenían su ah no me sale la palabra confiaba más en ver los tiempos. Sí. Si llueve, no llueve, eh analizar los las la etapa, la época más que Dios proveerá, ¿no? Y creo que a nosotros también no nos pasa esto, ¿no? Pensamos, bueno, si están los los planetas alineados, ¿sí? Este, o [risas] con qué con qué pie me levanto, este o consultar consultar, porque también consultar las a las cartas, ¿no? Por astrología. Este, bueno, me parecía muy rarísimo encontrar esto que me pareció muy loco al principio, ¿no? Eh, de entre cristianos también consultar este las cartas. Mm. Eh, pareció rarísimo, pero yo digo, pasa, ¿no? Porque cuando tenés un dolor tan fuerte, tan grande, eh cuando estás en ese desierto y queres una respuesta, ya, uno es capaz de hacer cualquier cosa, ¿no? Como dijiste, este, y buscamos una respuesta y caemos en esto, ¿no? En la autosuficiencia y buscar nuestro propio camino, ¿no? Y y bueno, y recurrimos a hasta estas nuestras prácticas. Este, bueno, ocultistas, ¿no? Tal cual. Todo lo que tiene que ver con esto, digamos, es idolatría. De hecho, Deuteronomio va a decir, eh, todo esto, hechicería, brujos, tarotistas, mediums, videntes, hablar con muertos, [resoplido] son cosas que son abominables para mí y por esta razón lo he hecho. Bueno, no. Y nosotros terminamos lo mismo. Y si igual no te das cuenta que esto aborrece Dios, lo que estamos haciendo. Gente que obviamente inclusive dice que cree en Dios, que es cristiana, digamos, vamos a decirlo así. Terminamos en eso. Pero el sistema también está así, ¿no? Claro.
Escuché una canción de de Red Mido que dice, "Me invitaron a un programa, pero me dijeron que escriba una canción que no menciona Jesús." Pero el chango ese de la manta que está ahí con la astrología y todo, decía yo, "Sí, lo vemos los en los programas de televisión, en los en los eh matutinos diarios, ¿viste? Que hablan y hay uno ahí que está diciendo del del bueno, de todo lo que es la astrología." "Ah, esto sí toleramos, [carraspeo] eso sí, pero no podemos hablar de Jesús, digamos." Sí. Mm. Ahí hemos llegado, ¿no? Con sistema. Es verdad. Tremendo, tremendo.
També que sabé que la importancia de cuando mencionaste esta palabra, ¿no? De escucha este Israel, eh, y recuerda, ¿no? Creo que cuando estamos metidos en esto, ¿no? De buscar de buscar ídolos, eh analizar este a quién corremos, como dice Ismina, ¿no? A quién corremos cuando estamos en esos Gabi. Ah, Gabi, perdón. Hola, Gabi. [carraspeo] Este eh pienso en la importancia de recordar, ¿no? De volver de nuevo a la a la a la cruz, ¿no? Fíjate de interesante que en cuando Pablo hace la descripción de la armadura, el casco es es elmo de la salvación, ¿no? Volver a volver ahí la importancia de de recordar, ¿no? como como Israel tenía que recordar el lo que Dios había cómo Dios lo había cuidado en el desierto, tal cual, cómo lo había sacado de Egipto, ¿sí? ¿No? Y nosotros necesitamos también recordar siempre lo que Cristo hizo por cada uno de nosotros, dónde estamos y dónde estamos hoy.
Acá Diego también dice algo muy bueno. Dice este, eh, "La mucha intelectualidad también se convierte en una idolatría." Es verdad, hay mucha gente que dice, "Ah, yo me conozco la Biblia tapa a tapa. Ah, qué bien. Pero veo que no aplicas ni una página. Claro. O sea, es verdad. Y de hecho, digamos, la humanidad, ¿no? Con la ilustración en Dios la razón. Sí. No, todo lo que fue la Revolución Francesa y todo lo que pasó ahí, eh, la industrialización, la razón, digamos, ocupa el lugar de Dios, ¿no? Y lo sacó del lugar y y obviamente que fue muy optimista el ser humano, ¿no? Íbamos a llegar a través de la razón humana partiendo del hombre y terminándole el hombre. Claro. Sí. a resolver todos nuestros problemas hasta que vinieron las guerras mundiales y se nos acabó el optimismo, digamos. Eso nos totalmente nos llevó a la tierra, digamos. Y ahora estamos en otra en esta en esta experiencia, ¿no?, de [resoplido] de abandonar la razón y sumergirnos la experiencia espiritualm este de sentir a Dios, ¿no? De sentir si no lo siento, entonces Dios no está, ¿no? Si no si no siento que me habla, entonces no me está hablando, ¿no? Si no siento esa respuesta que busco, yo no está, ¿no? O como lo siento en la alabanza, en la adoración, ahí Dios sí está. Claro, no, pero como yo en el en el desierto sufro y tengo dolor e lo que siento no no Dios no está. No, eso está bueno, ¿no? Porque el péndulo no si fracaso de la razón, nos vamos al otro extremo, de la sin razón, del mundo de las emociones y otra vez, cada vez que rompemos la tensión, ¿no? Es decir, en Dios hay una tensión saludable, cada extremo terminaciendo algo malo y eso estamos viendo hoy. Gente que dice, "Hoy no me gustó la adoración, ¿viste?" Pero no era para vos, nunca fue para vos. Pero es que nosotros digamos es un Dios a nuestra medida. Entonces todo lo evaluamos en función de lo que a mí me gusta, a mí no me gusta. Es como una comida buffet, ¿viste? Voy la ensalada que me gusta y creemos que Dios es así. Es que es difícil entender. No se trata de mí, se trata de él. Bien. Exacto. Tal cual. Ahí está. Qué difícil es. Bien. Gracias.
Se nos fue el tiempo. Ya vamos a ir cerrando. E gracias por esta reflexión. La lección que sigue es el núcleo, digamos, de Deuteronomio. O sea, que vamos a estudiar. Yo animo a los que están siguiéndonos, los que van a ver este video, que puedan leer estos pasajes porque vamos a tener las justamente las estipulaciones generales del pacto, que ahora Moisés ya empieza con su segundo discurso después de hecho este recorrido histórico y tenemos los 10 mandamientos y bueno, tenemos una parte central, así que es muy importante la lección que sigue. Tenemos que meterle el diente a eso. Vamos a asumir, si Dios quiere, mañana ya la también las notas para que la lean. Todo está ahí, ¿no? En la descripción del grupo está el link para que accedan a a las lecciones, al plan de clase, a los comentarios. Si quieren profundizar también está todo disponible ahí. Eh, por favor, se suscriben. Ah, y dan me gusta, así otros también pueda llegar la información. Eh, no sé qué otra información tengo que dar. Estamos bien, estamos perfectos. Los que ven después el el video pueden utilizar la caja de comentario. Bien, ¿sí? eh para dejar sus impresiones, alguna consulta también para poder este todos nutrirnos. No, no, no. Y también no se preocupen por los comentarios que no fueron leídos, los leemos todos después este así que son muy enriquecedores también. [carraspeo] Muchas gracias por esos comentarios, gracias por participar. Ya está subida también la el for, el formulario para que llenen la evaluación de la segunda lección. Así que pueden hacerlo, va a estar ahí en el video también abajo para que ustedes puedan puedan hacerlo. Así que cerramos. Ah, muchas gracias, Esteban. Gracias.