Transcription
[Música] [Aplausos] es fácil eres mi [Música] amigo. Aleluya, aplauso al Señor. Pueden sentarse.
El apóstol Pablo fue el instrumento que Dios utilizó para poner piedras fundamento en la iglesia del Nuevo Testamento. Podemos notar que escribió dos terceras parte del Nuevo Testamento, lo que nosotros conocemos como el Nuevo Testamento. Entonces, si esto es así, el apóstol Pablo debía ser un hombre que conocía el corazón y el deseo de Dios. Para poder establecer fundamentos, hay que conocer el corazón y el deseo de Dios. Dios lo utilizó para poner fundamento en la iglesia, es decir, un orden de Dios para la iglesia del Nuevo Testamento. Un orden es un sistema, un método, un mandato, una disposición, una estructuración.
Ahora, creo que hay un orden de Dios para la iglesia que el apóstol Pablo enseñó, habló y practicó, que hoy está siendo restaurado nuevamente en la iglesia. La relación de padre e hijo, esto es el orden de Dios para el liderazgo en la iglesia. Déjeme decirlo otra vez: la relación de padre e hijo, esto es el orden de Dios para el liderazgo en la iglesia. Amén.
Debemos primero entender algo bien importante, y es que un padre en el ministerio nunca puede sustituir o mediar a nuestro Padre celestial. Déjeme explicar esto otra vez, porque es importante: que un padre en el ministerio nunca puede sustituir o mediar a nuestro Padre celestial. Dios es nuestro Padre celestial, y nosotros necesitamos tener una relación personal con él.
Ahora, quisiera explicarle algo, porque podemos servir a Dios, ir a la iglesia y ser salvos por la fe en Jesucristo, aunque nunca lleguemos a entender el orden de la paternidad espiritual en el ministerio. Déjeme aclarar esto, lo quiero aclarar otra vez. Dije que podemos servir a Dios, ir a la iglesia y ser salvos por la fe en Jesucristo y nunca entender el orden de la paternidad en el ministerio. Amén. En otras palabras, podemos vivir vidas cristianas sin este orden y todavía ir al cielo.
Ahora, usted dice: ¿cómo usted se metió ahí? ¿Cómo usted sale de ahí? Yo sé de dónde vengo y para dónde voy. El problema es que estoy tratando de poner un fundamento, porque no podemos confundir la gimnasia con la magnesia. Y hay sectas que se han levantado, como la de un hombre que decía que él era, que él era la secta del padre espiritual, y él era Dios para ellos.
Ahora, nuestro Padre celestial ofrece salvación, no es un hombre. La salvación es por la fe. El ladrón en la cruz recibió salvación y no necesitó pasar por las clases de [Aplausos] bautismo. El ladrón en la cruz recibió salvación instantánea y nunca entendió el orden de la paternidad espiritual. Amén.
Ahora, escúcheme bien, porque esto es bien importante. Entonces, ¿por qué es tan importante el orden de Dios de padre e hijo para el liderazgo? ¿Por qué es tan importante? Entonces, si entendemos por qué es importante, es porque nunca podemos cumplir el propósito eterno de Dios hasta que no nos conectemos a un padre espiritual. Yo no estoy hablando de salvación. Ahora estoy hablando del propósito eterno de Dios para tu vida. En otras palabras, a cuando no se cumpla el propósito eterno de Dios, yo puedo ser salvo para mi vida, aunque no se cumpla para mi vida. Aunque nunca llegue a ser lo que Dios había intentado que yo fuera, si yo he creído en Jesucristo, puedo ser salvo. Estoy hablando bien. Gracias por ese entusiasmo.
Ahora, déjeme explicarle algo. Antes de de poder desenredar todo esto, lo que he enredado aquí. El secreto del éxito en el ministerio, Jesús lo definió. Por eso es tan importante nosotros conectarnos al orden de Dios para el ministerio, porque Jesús definió el éxito en el ministerio. Él dijo: número uno, lo primero para mí es que se pueda cumplir el propósito del Padre y que yo acabe su obra. En otras palabras, el éxito en el ministerio no se mide en base de los dones o los talentos. No se mide cuántos edificios o proyectos de construcción has terminado, o el tamaño de tu congregación, sino en dos cosas se mide el éxito: y es cumplir el propósito de Dios y próximas generaciones. Usted puede acumular mucho y nunca tener un hijo espiritual, y usted no tuvo éxito en el ministerio.
Por eso es tan importante que nosotros podamos entender esto. Tu Padre celestial te da la sal, pero tu padre espiritual te da a ti el propósito, la unción, la herencia y la gracia de Dios para que logres lo que Dios te llamó a hacer. Es importante que tú te te conectes a un padre espiritual. La paternidad, le dije, produce seis cosas en un líder. Cuando te conectas a un padre espiritual, cuando te conectas a tu líder espiritual, cuando te conectas a tu cobertura, recibes conocimiento, visión, identidad, propósito, unción y herencia. ¿Cuántos dicen amén? En otras palabras, yo no puedo recibir la herencia a menos que no esté conectado a un padre espiritual en el reino de Dios. Dios transfiere la unción de hombres a otros hombres. Por lo tanto, yo tengo que estar conectado a un padre espiritual para recibir la herencia y la unción que necesito para lograr lo que Dios va a hacer conmigo. Amén. ¿Cuántos dicen amén?
Esto es sumamente importante, porque el apóstol Pablo tenía un hijo espiritual, y nosotros sabemos que se llamaba Timoteo. Hay algo impactante y revelador en la primera carta y la segunda carta que da luz o revelación al desarrollo de un hijo espiritual. Menciona primero en la primera carta: Pablo hablando a mi verdadero hijo Timoteo. Pero en la segunda carta, ya Timoteo había transicionado, y ahora el apóstol Pablo lo llama mi amado hijo. Podemos notar una transición en la vida de Timoteo como hijo espiritual. ¿Y por qué esta transición es tan importante para nosotros? ¿Por qué para los líderes que están aquí en este día es tan importante que ustedes puedan pasar de hijos verdaderos a hijos amados? Toca a alguien y dile: tienes que transicionar.
Un hijo amado es el que hereda y recibe la unción de su padre. Un hijo amado es el que hereda y recibe la unción de su padre. El verdadero no puede heredar. ¿Cuántos dicen amén? Y voy a explicar por qué un hijo verdadero no puede heredar y un hijo amado es el que va a heredar. ¿Todos me están entendiendo? Cuando leemos "verdadero", la palabra "verdadero" viene de la raíz de una raíz que significa génesis, y es origen o nacimiento. La palabra que usa aquí como "verdadero" en griego significa nacido legítimamente. Y quisiera hablar un poco sobre esto, porque un líder se convierte en un hijo verdadero, nacido legítimamente, cuando te conectas voluntariamente con tu padre espiritual. Gracias por su entusiasmo. Este proceso no, no puede ser un proceso forzado ni de manipulación, sino que tiene que envolver tu decisión propia.
Lo importante en este proceso es que siempre es el mismo: el hombre que Dios ha seleccionado para que sea tu padre espiritual en el ministerio, va a lanzar primero su manto espiritual, su manto de unción sobre ti. Tú no te has sentido atraído a un hombre de Dios porque puso un depósito de unción sobre tu vida, y tú dices: yo tengo que estar conectado a ese hombre.
Así mismo le pasó a Eliseo. Porque Eliseo estaba arando. Eliseo era un hombre que tenía recursos, pero estaba haciendo un trabajo que lo podía hacer cualquiera. Estaba arando, y el arado de él, o su arado, era el último de todo. No es difícil hacer lo que otros ya han hecho. Al frente, no es difícil ser una copia calca de alguien que ya ha hecho algo. Pero cuando pasó el profeta Elías, le tiró el manto. Y cuando el manto de unción lo golpeó, él sabía que Dios lo había conectado a este hombre que era su padre espiritual.
Yo no sé si usted está aquí, pero yo vine para decirte que Elías no le puso un revólver en la cabeza a Eliseo y le dijo: "Te tienes que ir conmigo, tú eres mi hijo espiritual, tú tienes que seguirme a mí". No, no. Él se fue detrás de él. Y ahora, cuando le dice: "Déjame ir a mi casa porque tengo que arreglar unos asuntos", Elías le dice: "¿Qué tengo que ver yo con eso? Si me quieres seguir, me sigues, porque esto es un asunto voluntario. Pero Dios te conectó conmigo, y si Dios te conectó conmigo, tú eres un hijo verdadero, eres un hijo [Aplausos] legítimo".
Pero sabe usted una cosa, la situación de Eliseo con Elías era que Dios iba a transferir una herencia y una doble porción de la unción que estaba en Elías sobre Eliseo. Tenía que conectarse con su padre espiritual. Pero tan pronto dejó el arado y lo siguió, todavía no estaba listo. Aleluya. Tuvo que pasar por el proceso para convertirse en un recipiente para poder recibir la unción de su padre. Tuvo que pasar por el proceso de ser un hijo verdadero y llegar a ser, transicionando, un hijo amado. ¿Usted está aquí? Entonces, es una es una voluntad o es una decisión voluntaria seguir a tu padre original o tu padre espiritual. Hay un origen en tu nacimiento. Esto no significa que estás listo inmediatamente para recibir la herencia.
Pastor, escúcheme bien. Esto no significa porque alguien dice que tú eres su padre, que tú eres su padre espiritual y que quieren seguirte, no quiere decir que ya estás listo para tú transferir unción. Gracias. En Gálatas dice que cuando el heredero es un niño, y esto significa inmaduro, en nada difiere del esclavo. Tú tienes la herencia, tú eres dueño de la bendición, pero todavía no la puedes manejar porque no te has probado como maduro para manejarla por ti mismo. Es un proceso de maduración. La transición de hijo verdadero a hijo amado es un proceso. Déjeme repetirlo, porque no me oyeron: es un proceso de maduración. No puedes heredar hasta que no te conviertes en un hijo amado. Toca tres personas, dile: "Esto está bueno, pero se pone mejor".
Un hijo amado, la palabra en griego es *agapetos*, y significa querido, estimado, merecedor de amor, favorito. Para tú ser un favorito, tienes que madurar en el proceso. Para ser un hijo querido, tiene que madurar en el proceso. Ahora, déjeme exponerle esto. No estoy tratando de predicar ni emocionar ni nada de eso, solo enseñarlo. El proceso de maduración se debe evidenciar en su amor hacia su padre espiritual. Su amor hacia su padre espiritual es lo que va a evidenciar de que usted ha madurado. Yo no creo en matrimonios que puedan durar, que se conocieron por el internet, hoy, mañana se casan. Gracias por su entusiasmo. Pero yo no creo en personas que hoy se hablaron y mañana se casan, porque yo creo que el amor se desarrolla. Para decirle más, antes de yo ser novio de mi esposa, fui amigo de mi esposa. Éramos los mejores amigos. Nos conocimos como amigos por cinco años, y a los cinco años, un día, yo no sé ni por qué ni por cuándo, pero nos miramos y yo le dio: "Wow, amiga". Pero lo que quiero traer como analogía es que simplemente el amor se madura. Por eso es que hay personas que a veces son muy aduladores con sus palabras, y hay que tener cuidado con eso, porque desde que tú llegas hoy a la iglesia y mañana me saluda, me da un abrazo y me dice: "Te amo, tú eres mi padre espiritual", yo digo: "Ah, porque esto es un proceso de maduración". Para tú llegar a amarme como tu padre espiritual, vas a tener que caminar conmigo y pasar el proceso. Oh my God. [Aplausos]
Un hijo verdadero que ha transicionado a un hijo amado es porque ha entregado todo su amor sin reserva a su padre espiritual. Y número dos, su amor ha sido probado, pasado por el fuego. Si después que te llamé la atención, si después que te corregí en el pasillo, si después que te por dos cultos, si después que te metí, me metí en tu casa para darte un regaño, todavía tú sigues conectado a mí, quiere decir que tú tienes amor verdadero. Oh my God, help me. Pero hay gente que te aman hasta que tú los regañas. Hay gente que te aman hasta que tú los corriges. Después de eso, siguen caminando. Hermano, el amor se tiene que probar. Usted está aquí en este día. Esto es una buena palabra. Quiero decirte que Jesús dijo: "No todo el que dice Señor, Señor, entrará al reino de los cielos". Y yo te digo a ti que no todos los que dicen Padre, Padre, son hijos amados. Diga amén. Amén.
Lo que te hace ser un hijo amado es un amor dimensional hacia tu padre espiritual. Es cuando tu amor alcanza dimensiones, cuando te perfeccionas y maduras en el amor hacia el líder que Dios puso delante de ti. Déjeme decirle esto, porque David tuvo un hijo llamado Absalón, que fue un hijo verdadero, pero nunca fue un hijo amado. El amor por su padre nunca se maduró, porque él tenía egoísmo y centralización en sí mismo. El corazón de Absalón estaba lleno de orgullo, arrogancia y amor propio desmedido. Trató de robarle la herencia y murió en el proceso. Siempre que un hijo trata de robar la herencia, te va a suceder lo que le sucedió a Absalón. Vas a renunciar voluntariamente a tus hijos, a tu futuro y a tus próximas generaciones. En 18:1, no lo tiene que buscar, la palabra menciona de que Absalón levantó un monumento y levantó un monumento para ser recordado, porque dijo: "Nunca voy a tener hijos". Cuando traicionas a tu padre espiritual, podrás levantar monumentos a tu memoria. Un monumento no tiene vida ni movimiento, pero el verdadero padre espiritual sabio no pone su honra en monumentos, sino en hijos [Aplausos] vivos. No está interesado en levantar edificios ni levantar ministerios, sino en formar hijos espirituales. Gracias por su entusiasmo. Dale la mano a alguien, dile: "Esto está bueno, te lo dije, y se pone mejor".
En otras palabras, querido hermano, usted puede ser un hijo verdadero y nunca madurarse como un hijo amado. ¿Cómo se madura hacia un amor dimensional? Jesús nos enseñó. La palabra nos enseña en Efesios 3:18 de que el amor de Jesús por nosotros es un amor ancho, largo, alto y profundo, que tiene dimensiones. Y yo no puedo amar verdaderamente y madurar en el amor si mi amor no tiene anchura, largura, altura y profundidad. ¿Cuántos dice amén a eso?
Yo quisiera mencionarle en esta hora y decirle que tú puedes ser un hijo amado. Yo vine a emplazar los líderes que están aquí para que transicionen, porque el Señor te ha separado para cosas grandes. Para que transicionen, porque el destino y el propósito de Dios están en los lomos de ese hombre que tiró un manto de unción sobre tu vida, aleluya, con el cual tú hoy estás conectado. Pero tu deber es poder madurar en el amor. El padre no puede forzar que tú te madures en el amor. Es una decisión voluntaria para tú madurar en el amor como hijo por tu padre. Usted no sabe cuántas personas yo he recibido que me han jurado ser hijos espirituales y luego me han dado la espalda en el proceso. Es importante en esta hora que nosotros podamos levantar hijos espirituales, pero es sabio para los padres que están aquí, que son pastores y que son líderes espirituales, que van a dar cobertura a otro, que usted entienda que usted no puede recibir a alguien de la noche a la mañana. No trate de hacer un hijo a nadie que no te está siguiendo. Jesús mismo dijo: "Venid en pos de mí y os haré". Yo no puedo hacer a nadie que no me está siguiendo. Por lo tanto, pastor, si tú tienes hijos espirituales, mételos en el proceso, obsérvalos, pruébalos en el proceso. Tienen hacia ti verdaderamente, porque si tienen una agenda escondida, tan pronto tú empieces a probar las verdaderas motivaciones, te darás cuenta si son hijos verdaderos o son hijos amados.
Yo encontré una manera de cómo hacer prueba a los que me están siguiendo. Y gracias a Dios que aquí no hay muchos de mi iglesia, pues si se enteran, entonces después me engañan en el proceso. Yo tengo alguien que me está siguiendo, lo dejo que me siga. Lo primero es que a ti yo te voy a corregir más fuerte que a cualquier persona que no me está siguiendo. Aleluya. Y no lo voy a corregir para maltratarlo, pero lo voy a corregir para confrontarlo. Corrijo, me voy y observo. Si oigo comentarios negativos, digo: "No está listo, está inmaduro todavía". El que me está siguiendo, lo tengo para una promoción. Él lo sabe, es el próximo. Y le paso a uno que venía detrás por encima, y después lo observo. Y si en el proceso se va donde alguien, mira lo que me hizo el pastor, este llegó último, lo pusieron a él primero. Okay. [Música] [Aplausos]
Pero a veces yo entiendo la necesidad de poder tener líderes inmediatamente que ocupen lugares, te hacen forzar los procesos. Pero tenemos que ser cuidadosos, querido hermano, porque no podemos promover a nadie que no haya madurado para convertirse en un hijo amado de la casa. Por eso es que surgen tantos problemas, querido hermano, dentro de las congregaciones, porque nosotros le dimos promoción a personas, querido hermano, que no estaban listas para recibir todavía la herencia. Yo no dije que no eran hijos verdaderos, yo dije que no estaban listos, porque no eran hijos amados todavía. Pero cuando tú entras en el proceso y tú pruebas tu amor por el padre espiritual, entonces tú estás listo para recibir la herencia y todo lo que Dios tiene para tu vida. [Aplausos]
Yo puedo hacer eso. Por eso le quise explicar desde el principio. Yo puedo ser un cristiano salvo sin que le predique todavía ni a una persona. Estoy en el hospital, recibo a Cristo y me muero a los 10 segundos, nunca le testifique a nadie, me fui salvo. Pero cuando hablamos de liderazgo, hablamos de herencia y de propósito, porque Dios tiene un propósito contigo. Y déjame explicarte algo bien importante: es que este Dios trabaja en generaciones. Si tú crees que Dios tiene una visión para ti y esa visión para ti va a morir contigo, te equivocaste. Yo quiero decirte algo que tan pronto, tan pronto tú entraste en el ministerio y descubriste la visión que Dios tenía para tu ministerio, ya Dios tenía el próximo corredor listo [Aplausos] calentando. Cuando Moisés murió, Dios no se quedó con las manos cruzadas sin saber qué va a hacer. Cuando Moisés murió, ya Dios tenía a Josué y se viró y siguió hablando con Josué. Ese es Dios, porque el proceso no termina con un hombre. Dios puso eternidad en el corazón nuestro. Cuando Dios puso eternidad, fue que tú viste más lejos que lo que tú puedes alcanzar en los años que vivas en esta tierra. Por lo tanto, tú tienes que entender de que necesitas hijos espirituales para transicionarlos de hijos verdaderos a hijos amados, para que cuando llegue el momento de tú transicionar y subir al próximo nivel, tú tengas corredores ya listos, calentados, con sus zapatillas puestas, listos para correr su [Aplausos] tramo. ¿Cuántos dicen amén?
En otras palabras, querido hermano, yo estoy corriendo hoy el tramo de mi carrera, pero antes de mí hubo alguien que corrió el tramo de su carrera, que si ese no hubiera corrido bien su tramo, yo no podría correr el mío bien. Pero porque ese fue fiel, hubo una transición o un pase de batón bien. Ahora yo tengo el batón y estoy corriendo mi carrera. Por eso es que dice la palabra, y déjeme entrar en esto sin molestar su teología, pero que corramos la carrera, porque hay una nube de testigos. Y yo creo que esa nube de testigos no solamente son ángeles, sino santos de Dios que entienden que el plan de Dios empezó desde la creación, no empezó desde que tú naciste, empezó desde la creación, y Dios te está utilizando para formar parte de un plan que él tenía diseñado desde la eternidad hasta la eternidad. Oh my God, help me. Por lo tanto, tú necesitas como hijo espiritual transicionar de hijo verdadero a hijo amado para recibir tu herencia, para recibir tu destino y para poder correr la carrera.
Nunca se me olvida, nunca se me olvida. Estuve en una reunión, estábamos tomando un desayuno, y era una reunión de pastores, y trajeron a Reinhard Bonnke a hablar. Este hombre es alemán, pero Dios lo llamó a África. No sé si ha escuchado de su ministerio, pero este hombre reúne en la carpa a más de un millón de personas, y Dios lo usa poderosamente allí en África, haciendo milagros. El Señor, a través de él, yo vi un video de su ministerio, y en una sola noche, con él decir una palabra, más de como 50 personas se levantaron de sillas de ruedas. Milagros portentosos, cosas tremendas. Pero él empezó a hablar y dijo esto: de que un día él estaba leyendo un libro y sintió una atracción hacia un ministerio evangelístico que había estado estacionado en África. Este libro lo escribió ese misionero. Se sintió atraído por algo a ese a ese ministerio, y sin entender de que había una conexión espiritual con este hombre, y él dice que un día, cuando pasaba por al frente de unas casas, vio el apellido del que había escrito el libro. ¿Cómo puede ser que haya apellidos parecidos? Pues él detuvo el auto, entró, tocó la puerta, y cuando salió una ama de llaves, le dice a él: "¿Qué usted quiere?". "Yo vine a ver si este señor o esta persona que vive aquí es el mismo que escribió un libro que yo leí". Le dijo: "Sí, sí, él fue un misionero poderoso que estuvo en el África". Le dijo: "¿Puedo hablar con él?". Y ella le dijo: "No, hace ya apenas como año y medio, él está senil, está en una cama, no habla, no dice nada, no lo queremos perturbar". Y cuando ya se iba a ir, oyó una voz que dijo: "Déjalo entrar". Lo estaba esperando. El hombre se había levantado de la cama, estaba de pie, y cuando él entró, le dijo: "Te estaba esperando porque tengo que hacer un depósito sobre tu vida". Dice que se abrazaron, el hombre empezó a llorar encima de él y empezó a bendecirlo, a bendecirlo, a bendecirlo. Y luego dice: "Estuve en lo que se llama en inglés un crash course por más de un mes, yendo a la casa de este hombre todos los días, y él transmitiéndome paternidad espiritual". Y cuando llegó el momento de partir, se fue con el Señor. Y lo próximo es que Bonnke apareció en África tocando un acordeón en una esquina, anunciando a los que pasaban de Cristo. Nadie se interesaba por él, no lo invitaban ni a predicar, ni en campaña de niños. Estaba en una esquina tocando acordeón, y habían los pastores de esa área, habían invitado a un gran predicador de los Estados Unidos para un teatro, y el teatro estaba lleno con 2000 personas esperando del predicador. Y el predicador no llegó. Y era un hombre que hacía milagros, tremendas señales. Y los pastores empezaron a decir: "Pero, ¿quién entonces va a ministrar?". "Ministra tú". "Yo no". "El otro". "No, yo no me atrevo, esta gente me matan aquí". Y alguien se le ocurrió: "¿Por qué no buscamos si van a matar a alguien, buscamos el del acordeón afuera?". Lo fueron a buscar y le dijeron: "¿Quieres venir a predicar?". Y él dijo: "¿Dónde?". "Ahí, mira ese teatro". Él dijo: "Yo voy, yo voy". Y cuando se paró, dice, en la plataforma, dice, lo sobrecogió la unción que había sido transferida a su vida. Y dice que salió corriendo. Había una señora que tenía la enfermedad de elefantiasis y tenía una pierna. Tan pronto le puso la mano, la pierna volvió a la normalidad. Y empezaron los sordos a oír, los ciegos a ver, empezaron a gritar: "¡Yo estoy viendo! ¡Yo estoy oyendo!". Cosas grandes del Señor. Y ahí empezó el ministerio de este hombre.
Yo vine para decirte como líder que tú tienes que transicionar. Tú no puedes quedarte como un hijo verdadero, porque hay mucho que Dios quiere hacer contigo todavía. Hay una unción poderosa que Dios quiere transicionar a tu [Aplausos] vida.
El amor de dimensión tiene anchura. La anchura se prueba en el trabajo del padre. Cuando tú ocupas el trabajo del padre, cuando tú haces la misión del padre, cuando tú trabajas para cumplir sus sueños, tú estás dándole anchura al amor por el padre espiritual. Cuando tú puedes trabajar, querido hermano, dentro de la casa, la visión, tú le das anchura a tu amor por el padre. Cuando tú puedes trabajar, querido hermano, no por competencia, no por ganar puntos, sino por impulsar el sueño de un hombre, entonces, entonces a tu amor por el padre espiritual debes trabajar. Porque la parábola del hijo pródigo menciona que los hijos trabajaban para el padre en la casa. El problema fue que uno se robó o se llevó su herencia antes de tiempo. Y el otro estaba peor que el primero, porque el otro seguía trabajando en la casa, pero desconectado de la visión de la casa, sin saber lo que estaba pasando en la casa y sin conocer el corazón del padre. Hoy tú puedes estar ocupado en la iglesia, pero no estar trabajando por el padre espiritual de la casa. Cuando tú estás trabajando por el padre espiritual de la casa, para cumplir su sueño y cumplir su misión, no importa que te digan, no importa qué te hagan, no te van a sacar del ministerio, no te van a sacar del servicio, porque nadie de los hombres te puso allí, fue Dios que te conectó a ese hombre. Ay, me voy porque me regañaron o me dijeron esto. No, no, no. Cuando tú estás conectado a un hombre, y cuando tú estás conectado a una casa, y cuando tú amas a tu padre espiritual, tú trabajas para que se cumpla su sueño. No importa quién te sale en el camino, no importa quién te confronta en el camino, no importa quién habla de ti en el estacionamiento, no importa cuánto hablen de ti, te critiquen, tú vas a seguir haciendo lo que Dios te llamó a hacer, porque tú eres un hijo verdadero transicionando a un hijo amado. ¿Cuántos dicen amén a eso? Toca tres personas, dile: "Tienes que trabajar, tienes que trabajar por la visión, tienes que trabajar por el padre espiritual".
Cuando tú le das largura al amor, es cuando tú puedes entender y amar la visión y la enseñanza del padre en la casa. Cuando tú le das largura y tú le das a tu amor largura, es porque tú puedes amar la visión y las enseñanzas del padre en la casa. Tú no puedes darle largura al amor por tu padre espiritual si tú nunca captas la visión de la casa. Déjame decirte algo más: en la casa debe haber una sola visión. Si tú te llamas hijo espiritual y tú tienes una visión independiente a la de tu padre, tú todavía no has madurado. Pero cuando tú maduras y tú haces tu amor largo, es cuando tú recibes la visión de tu padre espiritual, cuando tú estás dispuesto a pagar el precio por esa visión, cuando tú la entiendes y tú respiras por esa visión, tú vives por esa visión y tú trabajas por esa visión. Tú amas la enseñanza de tu padre en la casa, porque podrán venir buenos predicadores, pero no hay nadie como papá en la [Aplausos] casa. Tú amas la visión porque tú te montaste en el autobús que llevaba esa ruta. Nadie te puso un revólver para subirte ahí. Tú vienes y tú sabes para dónde tú vas. Tú sabes que fue el Señor que te metió en ese autobús y tú decidiste entrar a él, porque tú amas esa ruta. Otros vendrán con otra idea, pero tú amas esa visión. Otros podrán venir y ir, pero tú amas esa visión. Y cuando tú amas la visión, tú sigues ahí, porque tú amas la visión. ¿Entendiste la [Aplausos] visión?
Tú haces tu amor alto. Te puedes someter a la disciplina del padre de la casa. Esto se llama sumisión. Nunca en mi vida he visto tantos líderes hechos de papel. Gracias a Dios que aquí no hay ninguno, pero personas que no se, que hay que buscar cómo adornarle los regaños para que no se ofendan. Personas que si tú le dices algo así de pequeñito, ya voy, me voy a otra iglesia, me busco otro pastor. Pero tú haces el amor tuyo alto por tu padre espiritual, cuando tú entiendes de que Dios lo puso a tu lado para cortarte y corregirte, para circuncidar, para formarte, para darte carácter, porque la disciplina te da carácter. Oh [Música]
Toca tres personas, dile: "No seas de papel. No seas de papel". Tú pruebas tu amor y tú pruebas que tu amor es un amor alto cuando tú puedes aceptar las correcciones. Yo entiendo esto, que los hijos que son amados son los hijos que se sanan rápido. Porque hay otros que les toma tres semanas en sanarse. En esas tres semanas, aguantan los diezmos, no vienen a la iglesia, hay que irlo a buscar a la casa. "¿Qué te pasó?". Pero los hijos amados, no hay que darles explicaciones. Se les transmiten las órdenes y no importa cómo suenen, él dice: "Aquí estoy, como soldado. Lo que tú me digas, cuando tú me digas, córtame como tú quieras". Oh God. Alguien dile: "Tenemos que darle altura a nuestro amor. Hay que disciplinarse, hay que aceptar la disciplina, hay que aceptar la corrección, hay que aceptar de que hay alguien que se interesa por ti, porque el mensaje de la disciplina es que te amo tanto que te quiero corregir". No trates, no trates de que yo, tu padre espiritual, sea tu amigo. [Música] No, no, no, no, no. Déjeme explicarle. No trates de que yo, tu padre espiritual, sea tu amigo. O soy tu amigo o soy tu padre. O te peina o te hace rollo. Ay, a mí me gusta, eh, el pastor porque él es mi amigo. My body. No, no, no. Él es mi padre espiritual, porque un amigo te soporta con todos los defectos que tú tienes, pero un padre te cambia los defectos que tú tienes. Yo tengo amigos, yo tengo amigos y los soporto con todos sus defectos, pero tengo hijos y los corrijo para cambiarlos y transformarlos. No puedo verlos así, porque yo sé que Dios tiene algo más grande contigo. Y si yo no te corrijo, ¿quién lo pueda hacer? ¿Cuántos dicen amén? ¿Cuántos dicen amén? Amén.
Tienes que tener, para ser un hijo amado, un amor alto. Dejarte cortar duele. Yo sé que duele. Yo sé que duele, pero ese dolor es necesario, porque ese dolor es indicativo de que Dios está haciendo algo contigo. Cuando Dios toma la vasija de barro, la aprieta para darle forma, no te va a dejar ahí. "Ponme las manos suavecitas porque es que me duele por aquí". No, no. Dios va a apretar para darte forma. Y si tiene que apretar, que nos apriete, pero él va a formar en nosotros la imagen de lo que había diseñado en el plan. No, hermano mío, si tú no aceptas la disciplina, tú no aceptas el propósito de Dios en tu vida. Tu amor para ser un hijo amado necesita tener profundidad. Y la profundidad te la da la bendición del padre. La bendición del padre. Tú amas la bendición del padre. Hay gente que no me está entendiendo en esto. Para tú poder tener un amor dimensional por tu padre espiritual, recibir tu herencia, tú tienes que tener un amor profundo por las bendiciones de tu padre. Déjeme decirlo otra vez, no me están entendiendo. Tienes que tener un amor profundo, sincero, por las bendiciones de tu padre. Cuando un hijo tiene un amor dimensional por su padre, en vez de llenarse de celos porque lo bendicen, se goza. Mientras más lo bendigan, más yo me gozo. Mientras más le den, más me gozo. Mientras más tenga, más me gozo. Ese es el amor desarrollado y madurado en un hijo verdadero. Porque hay hijos, querido hermano, que están celando todo el tiempo lo que tiene el padre, que están envidiando todo el tiempo lo que tiene el padre, que están tratando de cerrarle las puertas para que no bendigan al padre. Pero cuando tú eres un hijo amado, tú estás buscando cómo bendecir al padre, tú estás buscando cómo otros entren dentro de lo que tú quieres que el padre sea bendecido, que sea promovido, porque tú sabes que si él sube a otro nivel de bendición, la unción baja por la cabeza, corre por las barbas y corre por la vestidura. Lo que Dios le está dando será tuyo [Música] también.
Hermano querido que viniste hoy aquí, escúchame bien lo que te quiero decir. El Espíritu Santo te hizo una [Música] emboscada. Tú viniste porque vas a tomar una semanita libre, estás viajando, estás aquí, estás de hotel y no sabías que te hicieron un ambush, porque Dios te trajo aquí para confrontarte y decirte que nunca tendrás un amor de dimensión para recibir tu herencia, a menos que no empieces a gozarte con las bendiciones de tu padre espiritual. Que tiene casa nueva, que la casa es grande. Una persona me decía: "Mira, fulano de tal, pastor fulano de tal, compró una casa de 300,000". Y yo le dije: "So, a lo mejor necesitaba una de 500,000". Porque no dice: "Mira, compró una de 350, y nosotros queríamos darle una de 500, porque si es un siervo de Dios, se lo merece, porque es un siervo llamado por Dios, Dios lo va a bendecir". Oh my God. No hables de tu padre espiritual. Deja de criticarlo por las bendiciones que tienes, porque las tuyas, cuando te conectes a él. Viste que cambió el auto. Ahora tiene un Mercedes, y no es cualquiera, es un Mercedes CLS500. Es gris por fuera y negro por dentro. ¿Qué es lo que se cree? Hello. Los hijos que tienen madurez en su amor dicen: "Wow, papá, eso era. Y todavía si podemos darte otro más, te damos otro más. Nos gozamos en tus bendiciones, nos gozamos porque tú eres un ejemplo de lo que Dios va a hacer [Música] conmigo".
Mire, muchos de ustedes que están aquí como diáconos, yo les voy a decir algo a ustedes. Ustedes tienen la bendición en su mano. Ustedes tienen la bendición en su mano y ustedes no la están aprovechando. Tú debes salir de esta reunión, es más, desde antes que te vayas para allá en el avión, llamar por teléfono y citar una reunión con los otros diáconos y decirle al pastor: "Hay que subirle el salario, hay que mejorarlo, hay que bendecirlo en esta casa, hay que buscar cómo bendecirlo". Porque cuando tú te pares como puente para bendecirlo, tu amor va a madurar y tú eres el próximo en la línea para recibir la [Música] herencia. ¿Cuántos dicen amén? Amén. ¿Cuántos dicen amén? Amén.
Dios no te llamó a criticar a tu padre espiritual. Yo dije una vez, yo dije una vez: "Si yo soy un hijo y mi padre está bendecido y todos los días se compra un auto nuevo, y yo me voy a criticarlo con otras personas: 'Mira, este está loco, mira qué se cree comprando autos nuevos'". Yo me estoy disparando en mi propio pie. Al contrario, yo debo gozarme, porque todo lo que él obtenga es mi herencia. Por lo tanto, que compre todo lo que quiera, que tenga todo lo que quiera, porque final y al apóstol, yo vengo detrás de él y voy a recibir lo que viene con un golpe sobre mi [Música] vida. Que se acaben las congregaciones, que se acaben las conversaciones en el estacionamiento para criticar las bendiciones del pastor, para criticar al pastor, porque Dios está promoviendo. Que se acabe. Yo prefiero perder un amigo que perder una herencia. No, no, no, no, no. Me haces, no estoy fácil. [Aplausos] Hoy no me hables de amor, no me hables de amor cuando tú eres el primero que te opones a que me bendigan. No me hables de amor, no me hables de que eres un hijo amoroso. Serás un hijo verdadero, pero nunca llegarás a ser un hijo maduro si no te gozas y te alegras con lo que Dios está haciendo conmigo. Si no, si le va a dar un aplauso a Cristo, déselo. No importa. [Música] [Aplausos] Es tan fácil amarte, eres mi amigo.