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Esto es muy, muy revelador, porque en los versículos anteriormente leíamos que la roca que nos creó es Dios nuestro Padre, y aquí nos está diciendo que la roca es Cristo. Esto es algo muy importante que ustedes deben empezar a tener en cuenta.
Hola, amigos, bienvenidos una vez más a un nuevo video en este canal que se llama Los Elegidos, y especialmente en esta sección que se llama Tiempo Elegido, en donde vamos a estar analizando las escrituras. Así es, elegidos. Hoy vamos a tratar un tema que es bastante polémico, porque hay personas que dicen que en la creación habían tres personas creando, y que los tres eran cocreadores. Otros dicen que eran dos los que estaban creando, dos personas diferentes, que es el Padre y el Hijo. Y vamos a mirar hoy realmente qué es lo que nos dice la Biblia.
Entonces, vamos a comenzar precisamente meditando en un texto que está en Génesis, donde nos dice quién es el creador. Así es. Cuando analizamos las escrituras, siempre debemos tener claro un principio fundamental, que es que las escrituras no se contradicen entre versículos. Y la verdad es que no podemos empezar a hacer pelear la Biblia contra la Biblia, sino todo lo contrario. Cuando hay dos versículos como que nos generan un problema porque no concuerdan, lo que tenemos que hacer es complementar esos versículos. Sí. Eh, no es que sea una cosa o la otra, sino que son las dos cosas. Y eso es lo que vamos a ver precisamente en el video de hoy.
Entonces, para comenzar, quiero que miremos en Génesis 1:1. Tenemos que ir al principio para ver qué nos dice la Biblia. Y aquí nos dice, ¿quién creó todo? Y lo dice así: "En el principio creó Dios los cielos y la tierra." Bueno, muy bien. Entonces, nos está diciendo aquí claramente que fue Dios el que estaba creando los cielos y la tierra. Sin duda, en unos versículos más adelante nos va a decir que el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Pero nosotros debemos entender algo, y es que el espíritu de Dios no es otra persona diferente, es el mismo Dios. Está hablando del espíritu del Padre, y el espíritu del Padre es el mismo Padre. Así que ese espíritu que se estaba moviendo no es un tercero o un segundo diferente, es el mismo Dios.
Hay una comparación muy bonita que nos gusta hacer, y es que nosotros tenemos un espíritu. Sí. En mi caso, el espíritu mío soy yo mismo, no es otra persona, soy yo mismo. En ese caso, el espíritu de Dios es Dios mismo, no es una tercera persona, es Dios mismo. Así es. Pero tenemos que aclarar algo muy importante, y esto lo pueden encontrar en otros videos que ya hemos colocado, que se los vamos a dejar al final en las plantillas, donde nosotros hablamos claramente, como lo dice la Biblia, de que hay uno solo que es Dios, y es el Padre. De tal modo que cuando estamos diciendo acá que Dios creó los cielos y la tierra, no se está refiriendo a tres personas, se está refiriendo al Padre. Sí, porque el único que es Dios es el Padre.
Entonces, luego nos encontramos en Génesis capítulo 1, versículo 26, algo aparentemente contradictorio, porque nos dice: "Hagamos al hombre." Sí. Ah, entonces ya habla de más de uno, porque si dice "hagamos", está hablando en plural, y quiere decir que no hay una sola persona, sino que aparentemente hay dos, ¿verdad? Entonces, si en Génesis 1:1 dice que hizo Dios, y luego dice Dios, "hagamos al hombre", entonces quiere decir que había más de uno. Bueno, entonces les leo Génesis completo 1:26. Dice así: "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra." Pero entonces en el 27 hace un cambio y dice así: "Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó." Entonces vemos ese contraste. En el 26 está diciendo, "Hagamos." Pero ya en el 27 dijo, "Y creó Dios al hombre como si hubiese sido uno solo del creador." Okay. Claro. En el 26 nos dice dos palabras que son en plural: "hagamos a nuestra imagen y a nuestra semejanza", ¿no? Entonces, sin duda, cuando habla de "nuestra", habla de nosotros, ¿sí? De más de una persona. Y ahora en el 27, pues ya lo dicen singular: "Y creó Dios." Sí.
Ahí eh hay algo eh muy particular, y es que esto no solamente se presenta en este versículo, en estos versículos, que primero se hable en plural y luego en singular. Realmente hay varias partes en la Biblia donde esto ocurre, y esto nos quiere indicar algo. Lo que sí nosotros tenemos que entender es que aquí en ningún momento está hablando de tres personas, nunca. Aquí el texto nos está diciendo que ese "hagamos" implica tres personas o incluye tres personas. Sí, habla de más de una, pero sin duda no son tres. La Biblia todo el tiempo nos muestra que estaba el Padre, que es Dios, y el Hijo. Y vamos a mirar esto cómo concuerda con el resto de versículos que vamos a analizar. Claro. Y es que lo decimos porque en la denominación religiosa donde nosotros asistíamos, ahí se nos enseñaba que ese "hagamos" implicaba tres personas: Padre, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Pero vamos a analizar bien a qué se refiere ese "hagamos".
Entonces, vamos a continuar leyendo Colosenses, capítulo 1, versículo 15 y 16. Y este versículo nos dice así: "Él, hablando de Cristo, es la imagen del Dios invisible." Es decir, Cristo es la imagen visible de un Dios que es invisible, del Padre, ¿no? Del del Dios invisible. "Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él." Sin duda alguna, este texto a nosotros ya nos está diciendo claramente quiénes eran los dos que estaban en la creación: el Padre y el Hijo. Entonces, nosotros vemos que no hay tres de ninguna manera. Está diciendo que Dios el Padre creó todo por medio de Cristo. ¿Sí? ¿Y desde cuándo lo creó? Desde la creación. O sea, que Cristo estaba desde la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas. ¿Sí?
Entonces, esto nos va como ampliando un poquito más el entendimiento, pero tenemos que seguir avanzando, porque eh ustedes van a decir de pronto, sí, pero allá en Génesis habla de un tercero, que el Espíritu que se movía sobre la faz de las aguas. Pero vamos a tener que entender que ese Espíritu Santo no es una tercera persona, sino que es Cristo mismo. Para eso también hay otros videos que se han hecho en el canal para que ustedes los revisen, donde se demuestra claramente que el Espíritu Santo es Cristo, no es una tercera persona diferente al Padre o al Hijo. Así es. Esto lo muestran muchos versículos bíblicos, lo apoyan, que el Espíritu Santo no es esa tercera persona como aseguran los trinitarios, sino es Cristo mismo.
Asimismo, la Biblia nos va a mostrar ahora en los versículos que vamos a ver que realmente no son dos creadores distintos, ¿sí?, sino que es un creador, no un cocreador junto con el creador. O sea, esto no existe en la Biblia, como muchas personas lo dicen, ¿no? El arquitecto y el ingeniero. O sea, el arquitecto, en este caso, sería Dios, el Padre, y el ingeniero, que fue el que ejecutó todo, sería el Hijo, Cristo. Claro. El arquitecto diseña y el ingeniero lo lleva a la obra. Esta es la idea de muchas personas, como si fueran dos personas distintas, es decir, que el arquitecto no es el ingeniero, ¿no? Pero vamos a continuar analizando esto a ver qué nos dice la Biblia.
Sin duda, a nosotros la Biblia, especialmente un verso que vamos a leer ahorita de Apocalipsis, nos dice que hay un solo creador que fue el que hizo todas las cosas y es el que está sentado en el trono. Y en el trono no hay dos personas sentadas como creador y cocreador. Hay un solo ser sentado en el trono, y es el creador, y es al único que se le adora. ¿Sí? Entonces, vamos a leer. Así es. Apocalipsis 4, versículo 10 y versículo 11. Dice así: "Los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Versículo 11: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas."
Entonces, en este versículo 10 dice, está hablando de acerca del que está sentado en el trono, o sea, haciendo referencia a uno solo. Exacto. No dice "de los que están sentados". Dice "del que está sentado", o sea, uno solo. Total. Y en el versículo 11, sin duda, dice: "Digno eres de recibir la gloria." Y está hablando de una sola persona. No dice "dignos son". Pero además dice: "Porque tú creaste", no dice "ustedes crearon". Sí. Entonces, estamos hablando de que ese que está sentado en el trono es un ser unipersonal, es una sola persona, y es el Padre. Sí, es lo que está diciendo acá el texto. El texto nos está hablando de que uno solo es el creador, por el cual, por lo cual merece adoración.
Para ir entendiéndolo, tenemos que leer Isaías 45, versículo 18. Y nos dice: "Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano; para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro." Este texto es fundamental para entender lo siguiente. Primero que todo, dice que fue Jehová Dios el que creó. Sí. El que formó, y no solamente el que ideó las cosas, dice que el que formó, o sea, el que ejecutó ese Cristo que fue el que llevó a cabo toda la obra de la creación, dice que él fue el que la hizo, el que formó, el que creó. Utiliza esos términos ahí en este versículo. Pero además, para las personas que dicen, "Sí, lo que pasa es que hay dos Jehová, Jehová el Padre y Jehová el Hijo. Los dos se llaman Jehová." Pero aquí hay algo que nos va a resolver esta esta cuestión, y es que al final del versículo nos dice: "Yo soy Jehová, y no hay otro." O sea, no dice, "Nosotros somos Jehová y no hay otro." No, dice, "Yo", hablando de una persona, "yo soy Jehová, y no hay otro Jehová." O sea, no hay otro que sea Jehová, también es uno solo.
Aquí ya vamos entendiendo que esos dos que estaban en la creación, el Padre y el Hijo, son la misma persona. Son el mismo ser. Por eso la Biblia en algunos versículos nos dice, "Hagamos nosotros." Pero luego dice, "Yo solo. Yo solo creé todo." Sí, hay un solo creador. Porque es que no hay dos. Esas dos personas, Padre e Hijo, no son dos personas distintas. Es el mismo ser.
Isaías 44:24 dice así: "Así dice Jehová, tu redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo." Entonces, muy claramente estamos viendo que Jehová es nuestro redentor, o sea, es nuestro salvador. Ese Jehová también es salvador, y él es el que nos formó desde el vientre. Está hablando de un solo formador, de un solo creador. Dice que él es el que hace todo, y especialmente, pongan cuidado esta frase que dice: "Extiendo solo, extiendo solo los cielos." Ahí no está diciendo que extendemos los cielos, no. Hace referencia a uno solo que fue el que extendió los cielos, y lo dice que "extiendo la tierra por mí mismo", no lo está diciendo "por nosotros mismos". O sea, que por medio del cual él hizo todas las cosas que vimos en Colosenses 1, que era de Cristo, que él hizo todas las cosas por medio de él, eh, no es por medio de otro distinto. Aquí está diciendo que es él mismo, "yo mismo". O sea, ese Cristo no es otro distinto, es él mismo. Porque este texto de Isaías nos está diciendo: "Yo solo lo hice por mí mismo. Por mí mismo extendí y creé toda la tierra y los cielos."
Así es. Y déjame complementar esto con Job 9:8. Dice así, ustedes lo pueden buscar en sus biblias. Job 9:8 dice: "Él solo extendió los cielos, y anda sobre las olas del mar." Nos está hablando de un solo creador. Claramente lo dice, "Él solo extendió." Y no nos está hablando de de una unidad compuesta. Ah, no, es que eran varios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. O el Padre y el Hijo como dos personas distintas, como una unidad compuesta, que son uno en pensamiento, en propósito. Eh, no, realmente no. Realmente aquí nos está diciendo muy claro, y tenemos que aprender a creer en la literalidad de la Biblia también, y nos dice que él solo extendió los cielos y la tierra. Y nos da un dato muy interesante. Ese solo que extendió los cielos y y la tierra, que ya en el versículo de Isaías que acabamos de leer nos dice que fue Dios, es el que anda sobre las olas del mar. ¿Le recuerda eso a alguien que andaba sobre las olas del mar? A Cristo, ¿verdad? O sea, que ese no es otro diferente, es él mismo.
Sigamos con Isaías. Isaías 64:8 dice así: "Ahora, pues, Jehová, tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros." Entonces, acá claramente nos está diciendo que ese que nos formó es Jehová nuestro Padre. Exacto. Entonces aquí nos está aclarando que ese que nos formó, que somos obra de sus manos, recordemos que quién hizo al hombre con el barro, Cristo, ¿cierto? El alfarero. El alfarero. Entonces, él fue el que nos formó desde el polvo de la tierra. Y curiosamente acá este versículo nos está diciendo que ese que nos formó es nuestro Padre. No podemos separar al Padre y al Hijo. Eso es un error teológico gravísimo, porque estamos quitando la unidad. Como lo dijo el Señor Jesús: "El Padre y yo uno somos." Y no está diciendo de uno, de una unidad compuesta, está diciendo que somos uno mismo, el mismo. Y esto nos lo está demostrando cada uno de estos versículos que estamos leyendo.
Así que les recuerdo entonces lo que les dijimos anteriormente: no podemos poner a pelear la Biblia contra la Biblia. La Biblia no se contradice. Por el contrario, tenemos que complementar todos estos versículos para entender que esos dos que estaban en la creación, que no eran tres, eran dos. El Padre y el Hijo son uno mismo, una misma persona, un mismo ser.
Esto, para resumirlo en palabras más claras, lo que queremos hacerles entender es que Cristo era la personificación de Dios. Cristo era la imagen visible de Dios. Era como la expresión exacta o la copia exacta de Dios. Sí, era Dios manifestándose en su forma visible. Esto es Cristo, eh, el que estaba con Dios creándolo todo. Por eso Cristo es la imagen visible del Dios invisible. Él no es la imagen visible de otro, es la imagen de Dios.
Y aquí hay algo que se lo hemos explicado a algunas personas, y es algo muy sencillo. Elegidos, miren, nosotros estamos eh acá, ¿sí? Y ustedes nos están viendo allí en ese aparatito. ¿Y cómo hacemos nosotros para entrar en ese aparatito? Por nuestra imagen, ¿verdad? Pero esa imagen que ustedes están viendo ahí no es otra persona diferente a nosotros, somos nosotros mismos. La imagen mía que ustedes ven ahí soy yo. La imagen de mi esposo que ustedes ven ahí es él. Sí. No podemos decir que Cristo es la imagen de Dios, pero Cristo es otro. Así es. Sí, sí. No, o sea, eso no tiene ningún sentido. Lo que pasa es que Dios, ¿cómo podía entrar en este planeta, en este mundo, en este universo, ni siquiera en este planeta, en este universo, siendo un Dios más infinito, más grande y más eh extenso? ¿Cómo podría caber aquí? Pues sencillamente Dios se ideó entrar en este mundo por su imagen. Sí. En esa forma diferente. Es que la imagen de Dios no es otro. Lo que pasa es que es Dios en un formato distinto, en una forma diferente. Sí, pero es el mismo.
La Biblia dice que el cielo es el trono de Dios y aquí la tierra es el estrado de sus pies. Entonces vemos que solamente los dos pies de Dios llenan toda la tierra. Entonces, si este Dios viniese como Dios a este mundo, lo hubiese destruido. No, él no cabe en este mundo. Entonces, por eso se hizo a una imagen. El Cristo es la imagen del Dios vivo. Sí. Y esto nosotros no lo estamos eh hablando conforme a nuestra imaginación humana, sino que eso es lo que dice la palabra de Dios.
Y vamos a Juan 1:1. En Juan 1:1 nos dice clarísimo quiénes eran los dos que estaban en el principio. Y nos dice que no eran tres, eran dos. Y nos dice que esos dos no eran dos distintos, eran el mismo. "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios." Nosotros hacemos una dinámica, un ejercicio con las personas eh con este texto especialmente de Juan 1:1, y les decimos lo siguiente: "Reemplace Dios por Padre y Verbo por Cristo." Entonces, en ese caso, el versículo diría así: "En el principio era Cristo, y Cristo era con el Padre, y Cristo era el Padre." Si ven, si notan esto es lo mismo que acabamos de leer acerca del Verbo y Dios, pero ahora reemplazándolo por Cristo y por el Padre. Así es. La conclusión nos dice que Cristo es el Padre, hermanos. Cristo es el Padre. Y lo leíamos en Isaías: "Ese que nos creó es nuestro Padre."
En estos versículos, como vimos, pues habla eh de una sola persona como creador, ¿no? Bueno, amigos, ahora vamos a leer unos versículos muy importantes, así que pongan mucha atención, porque esto es uno de nuestros versículos favoritos donde nos está hablando en singular de un solo creador y no de varios. Pongan atención. Deuteronomio 32. Vamos a leer el 4, el 6, el 18 y el versículo 39. Dice así:
Deuteronomio 32:4: "Él es la roca cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud. Dios de verdad, y sin iniquidad en él; es justo y recto."
Versículo 6: "¿Así pagáis a Jehová, pueblo loco e ignorante? ¿No es él tu padre, que te creó? Él te hizo y te estableció."
Versículo 18: "De la roca que te creó te olvidaste; te has olvidado de Dios tu creador."
Y versículo 39 dice: "Ved ahora que yo, yo soy, y no hay dioses conmigo; yo hago morir, y yo hago vivir; yo hiero, y yo sano, y no hay quien libre de mi mano."
Aquí claramente está diciendo algo, y es que esa roca que nos creó, ¿quién es? Dios. ¿Cuál Dios? El Padre. El único Dios que existe, que es el Padre. Y no hay otro que sea también Dios. Aclarando esto, entonces el apóstol Pablo en Primera de Corintios 10:4 nos confirma que esa roca es la única roca que existe y es Cristo. Vamos a leerlo. Primera de Corintios 10:4 dice: "Y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo."
Amigos, esto es muy, muy revelador, porque en los versículos anteriormente leíamos que la roca que nos creó es Dios nuestro Padre. Y aquí nos está diciendo que la roca es Cristo. Esto es algo muy importante que ustedes deben empezar a tener en cuenta. Total, ¿qué nos quiere decir esto? En pocas palabras, que Cristo es tanto el Hijo como el Padre. Cristo es el Padre y es el Hijo. Y esto lo que hace es darle la plena y original divinidad a Cristo, que Cristo es ese único ser divino que existe, el Padre. Sí.
Eh, hay un salmo espectacular, un salmo precioso, que es el Salmo 18, que nos va a hablar de esto mismo y nos va a confirmar lo que estamos diciendo, y es el versículo 2 y el versículo 31.
Versículo 2: "Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio."
Porque, ¿quién es Dios sino solo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios? La respuesta es ninguna. O sea, ese que es la roca es nuestro Dios, el único que existe, el Padre. ¿Sí? Entonces, nos está diciendo que ese esa roca que es nuestro Dios, dice que no hay roca fuera de nuestro Dios. Así que ese Cristo que es nuestra roca, pues es nuestro Dios. Es nuestro Dios. ¿Cuál Dios? El único que existe, el único Dios verdadero, el Padre. Claro, no se puede pensar en una roca como Dios el Padre, el Creador, y otra roca como nuestro redentor, como Cristo Jesús. Ahí en ese caso tendríamos dos rocas, y las escrituras son muy claras y nos están diciendo que roca solo hay una. Una. Exactamente.
Entonces, notan cómo tenemos que comparar verso con verso para poder comprender y armonizar todo esto que aparentemente es contradictorio. No hay ninguna contradicción en la palabra de Dios. Entonces, esto lo que nos está confirmando es que Cristo es ese mismo Dios Padre. Todo eso que dice Deuteronomio 32 se le aplica a Cristo, ¿verdad? Porque Cristo es la roca. Entonces, por eso decimos nosotros y confirmamos que Cristo es el mismo Padre.
Entonces, lo que podemos resumir hasta el momento es que allí en Génesis, cuando el Padre, Dios, el creador, estaba creándolo todo, estaba el Padre solo con Cristo. Pero Cristo no era otro diferente. Cristo era su palabra, Cristo era su sabiduría y Cristo era su espíritu. Y eso lo vamos a ver con los siguientes versículos que vamos a estudiar a continuación. Ponga mucho cuidado, amigos.
Dice así entonces, acerca de Cristo como la palabra de Dios el Padre. Dice así, Juan 1: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios." Acá claramente nos está hablando que Cristo era esa palabra de Dios. En este versículo nos damos cuenta de algo que a nosotros como humanos se nos hace supremamente complejo de entender, y es que, ¿cómo así que estaba "con" pero a la vez "era él mismo"? Sí, porque uno dice, "No, pues mi esposo está aquí conmigo, pero él no soy yo." Pero recordemos lo que nos estamos lo que estamos explicando: que Cristo era la palabra de Dios, la sabiduría de Dios y el espíritu de Dios. O sea, ¿qué quiere decir? Que ese que estaba con él era él mismo. Sí, no es otra persona distinta. O sea, es como si Dios hubiera duplicado, por decirlo de alguna manera, y no se escandalicen, pero es algo así como para que ustedes lo puedan entender. Cristo es esa imagen visible del Dios invisible. Sí, sencillamente es eso.
Y ahora vamos a continuar viendo cómo Cristo es la sabiduría de Dios. Sab. Entonces, vamos a leer Proverbios 8 del 22 al 30.
"Jehová me poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras.
Eternamente tuve el principado desde el principio, antes de la tierra.
Antes de los abismos fui engendrada; antes que fuesen las fuentes de las muchas aguas.
Antes que fuesen formados los montes, antes de los collados, ya había sido yo engendrada.
No había aún hecho la tierra, ni los campos, ni el principio del polvo del mundo.
Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo,
cuando afirmaba los cielos arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo,
cuando ponía al mar su decreto, para que las aguas no traspasasen su mandamiento;
cuando establecía los fundamentos de la tierra,
con él estaba yo ordenándolo todo, y era su delicia de día en día, teniendo solaz delante de él en todo tiempo."
Amigos, claramente eh Cristo es la sabiduría de Dios que estaba todo el tiempo en él. Claro. Y es que volvamos aquí a los términos singular y plural. La sabiduría no dice "con él estábamos nosotros", como si fuera el Hijo y el Espíritu Santo. O sea, dos personas divinas distintas al Padre, también ahí cocreando todo con el Padre, ¿no? La sabiduría está diciendo: "Yo estaba con él creándolo todo." Sí, estaba yo, ¿no? Dice "yo", no "nosotros". Entonces, no hay otro, no hay un tercero, no hay un tercero que estaba ahí eh con Dios el Padre creándolo todo, no estaba la sabiduría. Y es algo eh que tenemos que analizar nosotros, y es que la sabiduría de Dios es la mente de Dios, y la mente de Dios no es otra persona, es el mismo Dios, es que es su espíritu. Es su espíritu. Y eso lo vamos a ver en el siguiente versículo.
Pero este texto también nos deja algo súper claro, que esto es para otro estudio, pero para que ustedes puedan ir notando, ¿no? Primero que todo, pues la Biblia nos dice que Cristo es poder y sabiduría de Dios. O sea, que esta sabiduría de la que está hablando acá Proverbios 8 es Cristo. Pero además nos dice que fue engendrada desde antes, desde el principio, desde antes de la tierra. ¿Qué quiere decir esto? Que Cristo ya existía. Porque conocemos que hay doctrinas que dicen que Cristo eh fue hijo, engendrado, fue a partir de que fue engendrado de María, pero no. A nosotros la Biblia nos está diciendo claramente que él fue engendrado desde antes de que todo fuera creado. Sí, porque de hecho él fue el que creó todo. En él fueron creadas todas las cosas, así que él ya existía. Y el que es engendrado es hijo, y el que engendra es padre. Entonces, nosotros vemos que aquí eh definitivamente vemos que hay una preexistencia del hijo divino de Dios. Sí. Eh, como hijo divino. Luego ese hijo divino se hizo hijo humano, pero como les digo, eso da para otro tema, para otro video.
Ahora continuemos mirando que Cristo, esa sabiduría, esa palabra, es el espíritu. Es el espíritu. Job 33:4 lo dice de esta manera: "El espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me dio vida." Y Salmo 33:6 dice así: "Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca."
Entonces, cuando hablamos de Cristo como creador, no era otro, era el espíritu de Dios, el Padre, que estaba dentro de él, que al hablar, al decir: "Hágase los cielos, hágase la tierra", era el mismo Espíritu que daba paso a la creación, o sea, Cristo mismo. Exactamente. En pocas palabras, ¿qué fue lo que Dios el Padre engendró? Él engendró su palabra. Engendró en el sentido de salió. Por eso Jesús dijo todo el tiempo: "Yo salí del Padre. Yo he salido del Padre." ¿Qué fue lo que salió? La palabra. Y la palabra es un soplo, como lo dice ahí, el soplo del Omnipotente me dio vida. Cuando nosotros hablamos, soplamos. Y eso, a eso Dios le llama espíritu. El mismo Señor Jesús dijo: "Las palabras que yo les hablo son espíritu y son vida." Y y Cristo cuando se apareció allá en el aposento alto a los discípulos después de la resurrección, él se les apareció y les sopló. Les dijo: "Reciban mi espíritu." Exactamente. Es un soplo.
Así que esos versículos de Job y de Salmos, Job 33:4 y Salmos 33:6, nos dice: "El Espíritu de Dios, el soplo del Omnipotente, la palabra de Jehová me hizo." ¿Quién es ese? Cristo. Pero entendemos que el soplo de Dios, la palabra de Dios y el Espíritu de Dios, pues obviamente no es otra persona distinta, el mismo es el mismo Dios.
Y hay un versículo muy importante también que está en el Nuevo Testamento, en el cual nos muestra claramente que el Espíritu de Dios no es otro diferente. Este versículo nos muestra que el Espíritu del Padre es la mente del Padre, o sea, es el mismo Padre. Y está en Primera de Corintios 2:11, dice así: "Porque, ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el espíritu de Dios." ¿Quién sabe mejor las cosas mías que mi propio espíritu? Ese espíritu no es otro diferente a mí. Soy yo mismo. Yo mismo. Mi espíritu sabe todo acerca de mí. Sí. Ahora nos está diciendo: "Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el espíritu que es de Dios." ¿Y cuál es el espíritu de Dios? Cristo. Cristo mismo. Cristo es el espíritu de Dios. Y el espíritu de Dios del Padre no es otro, es el mismo. Porque el Espíritu es la mente de Dios, es la inteligencia de Dios, es la sabiduría de Dios. Sí. Es la palabra de Dios.
Entonces, aquí nos deja súper claro que así como el espíritu del hombre es para el hombre lo mismo, es el mismo, el espíritu de Dios para Dios es también el mismo, ¿no? Entonces, esto es supremamente claro. Y aquí, si ustedes prestan atención, nos dice que nadie, nadie, nadie conoce las cosas de Dios sino uno solo, el espíritu de Dios. ¿Ustedes recuerdan cuando el Señor Jesús dijo: "Nadie conoce quién es el Padre, sino solo el Hijo"? O sea, que ese espíritu que es el único que conoce las cosas de Dios, es ese Hijo, es Cristo.
Entonces, nadie conoce, dijo el Señor, quién es el Padre, sino solo el Hijo, y aquellos a quienes el Hijo se los quiera revelar. O sea, nadie puede conocer quién es el Padre. Y noten que el Señor no dice "qué es el Padre", "cómo es el Padre", sino "quién", o sea, qué persona. Nadie conoce qué persona es el Padre, quién es ese Padre, sino solo el Hijo. ¿Y quiénes lo van a conocer también? Aquellos a quienes el Hijo se los quiere revelar. O sea, que hay un misterio acerca del Padre. Por eso el Señor Jesús allí en Juan 16 dijo: "Tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes por el momento no las pueden sobrellevar, o sea, no las van a poder entender. Pero va a venir la hora cuando yo les voy a hablar claramente acerca del Padre." O sea, que el Señor todas esas cosas que nos dijo ahí lo dice, él claramente se las he hablado en analogías. O sea, él no habló claramente acerca del Padre, pero nosotros hemos recibido la revelación porque el Hijo nos revela quién es el Padre. Ya hemos visto hoy que ese Padre es el mismo Cristo. Amén. No es otro diferente. Y ya el Señor por medio de estos textos, por medio de estos versículos, nos lo está revelando a nosotros y a ustedes, amigos. Amén.
Así es. Entonces, para concluir, queremos decirles que en el próximo video vamos a tocar ese tema que les anunciamos ahora, y es que Cristo era el Hijo de Dios, no solo desde la encarnación, sino desde la eternidad. Y esto eh lo vamos a comprobar precisamente con muchos versículos. Vamos a hacer un estudio muy importante. Los invito para que no se lo pierdan y nos despedimos por el momento, elegidos. Esperamos verlos en el próximo video.
Así es, amigos. Los invitamos a que le den like a este video, a que compartan esta verdad, porque el Señor, como lo podemos ver, quiere revelar esta maravillosa verdad a muchas personas que hasta el momento lo ignoran o la han cambiado por otras mentiras. Entonces, los invitamos, compartan este video que es supremamente importante para de esta manera conocer al único Dios verdadero. Recordemos que no podemos adorar a dos señores, no podemos servir a dos señores, porque esto es idolatría. Sí, nosotros debemos entender que no hay dos dioses, que no hay dos señores, que no hay dos Jehová, que no hay dos rocas, que no hay dos Rey de Reyes y que no hay dos Señor de Señores. Nosotros debemos entender que es uno solo. Aunque veamos dos con estos ojos humanos, aparentemente se vean que son dos, la Biblia hoy nos ha enseñado que no son dos distintos, son el mismo, es la misma persona.
Entonces, por eso Zacarías 14:10 dice que en aquel tiempo, cuando ya se han quitado el velo de nuestros ojos y ya no lo veamos con ojos humanos, Jehová será uno y uno su nombre. Sí, con ojos espirituales vamos a poder ver y entender que es uno mismo.
Así es. Y para terminar, quiero despedirme con este versículo. Primera de Juan 5:20-21 dice de la siguiente manera. Mucha atención con este versículo porque es muy importante. "Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna." Y finaliza el apóstol Juan diciendo: "Hijitos, guardaos de los ídolos." Es muy importante esto. Cuando nosotros decimos que son dos diferentes, el Padre y el Hijo, que hay dos creadores, o peor aún, que hay tres, estamos cometiendo idolatría. Por eso el apóstol Juan finaliza ese capítulo diciendo: "Hijitos, guardaos de los ídolos." Cuando nosotros creemos en dos o creemos en tres, ahí estamos transgrediendo el primer mandamiento: "No tendrás dioses ajenos delante de mí." Así es, totalmente. Y es muy claro porque nos está diciendo este, y acaba de hablar del Hijo, "es el verdadero Dios y la vida eterna." Entonces, está diciendo, ese Hijo que ustedes están viendo acá es Dios, el Dios verdadero, el único Dios existente, de Corintios 8:6. Y entendemos que no estaba diciendo esto, pues en su humanidad, pues que Cristo en su humanidad, en su condición de hombre, pues no era Dios, obviamente, pero en su divinidad es ese único Dios que existe, que está sentado en el trono, que nos creó, esa roca que nos creó, que es el Padre.
Así es, amigos. Entonces, no olviden apoyar este ministerio dándole like al video y compartiéndolo. Nos vemos en una próxima oportunidad. Chao, chao, amigos. El Señor Jesucristo les bendiga grandemente. Ok.