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Evangelio día Viernes 19/12/25 - Padre Carlos Rosell - Lucas 1, 5-25 - Anuncio del Bautista.

Cooperadores de la Verdad (Católico)15:32

Transcription

El Señor esté con ustedes. Y con tu espíritu.

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas. Gloria a ti, Señor.

En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una descendiente de Aarón llamada Isabel. Los dos eran justos ante Dios y caminaban sin falta según todos los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos porque Isabel era estéril y los dos eran de edad avanzada.

Una vez que oficiaba delante de Dios con el grupo de su turno, según el ritual de los sacerdotes, le tocó a él entrar en el santuario del Señor a ofrecer el incienso. La muchedumbre del pueblo estaba fuera rezando durante la ofrenda del incienso. Y se le apareció el ángel del Señor de pie a la derecha del altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y quedó sobrecogido de temor.

Pero el ángel le dijo, "No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado. Tu mujer Isabel te dará un hijo y le pondrás por nombre Juan. Te llenarás de gozo y alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento, pues será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni licor, se llenará de Espíritu Santo ya en el vientre materno y convertirá muchos israelitas al Señor su Dios. Irá delante del Señor con el Espíritu y poder de Elías para convertir los corazones de los padres hacia los hijos y a los desobedientes a la sensatez de los justos. preparando para el Señor un pueblo bien dispuesto."

Zacarías dijo al ángel, "¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo y mi mujer es de edad avanzada."

El ángel le contestó, "Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios. He sido enviado a hablarte para darte esta buena noticia, pero mira, te quedarás mudo sin poder hablar hasta el día en que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras que se cumplirán en su momento."

El pueblo estaba guardando a Zacarías, sorprendido de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía hablarles y ellos comprendieron que había tenido una visión en el santuario. Él les hablaba por señas porque seguía mudo.

Al cumplirse los días de su servicio en el templo, volvió a casa. Días después concibió Isabel su mujer, y estuvo sin salir 5co meses, diciendo, "Esto es lo que el Señor ha hecho por mí. cuando decidió librarme de lo que me avergonzaba ante los hombres."

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

En la Biblia hay un esquema fijo, podemos decir, cuando se anuncia el nacimiento de alguien que va a ser importante en la historia de la salvación. Hoy tenemos tanto en la primera lectura como en el evangelio ese esquema que, repito, está muy presente en la Sagrada Escritura cuando se anuncia que vendrá alguien que va a ser importante en la historia de la salvación. Ese esquema es el siguiente. Dios toma la iniciativa, Dios sorprende, Dios bendice. Son tres momentos. Dios toma la iniciativa, Dios sorprende y Dios bendice.

Vamos a la primera lectura. Dios toma la iniciativa enviando un ángel a una mujer estéril. La mujer de Manoj, Dios la sorprende, la descuadra. Era una mujer estéril. Dios la bendice porque esa mujer será la mamá de quién? De Sansón. Dios toma la iniciativa, Dios sorprende, Dios bendice.

Vamos al evangelio de hoy. Dios toma la iniciativa. Envió un ángel. ¿Qué ángel? El ángel Gabriel. ¿A quién? Aarías. A Zacarías. Dios toma la iniciativa. Dios sorprende a Zacarías. Zacarías estaba ofreciendo el culto a Dios y Dios bendice a Zacarías y a su esposa Isabel, porque Isabel dará luz a quién, a San Juan Bautista.

Hermanos, este esquema que está presente en la Biblia, sin embargo, nos lleva a meditar en un detalle que tiene Zacarías y que también nosotros podemos tener. Cuando preparaba la homilía en la oración temprano, me fijé en un detalle del evangelio. Zacarías e Isabel eran justos delante de Dios, eran irreprochables, cumplían toda la ley de Dios. Sin embargo, cuando Dios a través del ángel Gabriel sorprende a Zacarías, Zacarías se queda mudo. ¿Por qué se queda mudo, queridos hermanos? falló en la palabra, porque falló en la fe y era justo, era irreprochable, cumplía los mandamientos, pero no se dejó sorprender por Dios porque le faltaba fe. Fíjense, repito, Zacarías era justo, era irreprochable, cumplía la ley de Dios, pero tuvo su debilidad y por eso se quedó mudo por un tiempo.

Hermanos, qué importante es estar atentos a las sorpresas de Dios. Y estamos atentos a las sorpresas de Dios cuando todos los días cuidamos nuestra fe. Dios nos pone a prueba muchas veces. Voy a poner casos concretos. Hay personas que son de misa diaria y las felicito, que rezan el rosario todos los días y felicito esas personas que se esfuerzan por agradar a Dios y las felicito. Pero cuando viene algo que les descuadra, su fe trastavilla como Zacarías. Pongamos un caso concreto. Imagínese ustedes una persona de misa diaria, de rosario diario, una persona que se esfuerza por cumplir la ley de Dios, como lo hacía Zacarías, va a hacer su examen médico y le detectan un cáncer terminal. Y eso ha pasado muchas veces. Ah, no estoy hablando de cosas imaginarias. Ahí se ve la fe de esa persona. Ahí se ve cómo está su fe, si es una fe viva, una fe sólida. O pongo otro caso. Hay personas de misa diaria, de rosario diario, que se esfuerzan por agradar a Dios y de repente el negocio se quiebra, económicamente se quiebra. Ahí se ve la fe.

Hermanos, Dios nos sorprende, pero todo es para nuestro bien. Hay un texto que les invito a meditar constantemente. Romanos 8:28. ¿Qué he dicho? Romanos 8:28. ¿Alguien lo sabe? Todo ocurre para bien de los que aman a Dios. Yo tenía un compañero en el seminario, se llamaba Din Martin como el y había estudiado ya toda la teología, amigo mío. Entramos juntos al seminario, él era un poco mayor que yo, 3 años mayor que yo, éramos de las vocaciones adultas y le vino una esclerosis múltiple. ya no pudo ser ordenado sacerdote. Me acuerdo que mi primera misa fue en la clínica Tesa con él. Él estaba postrado. Cuando le detectaron esa enfermedad de muerte, no se quejó de Dios porque era una persona de fe. Se dejó de escuadrar por Dios porque su fe estaba viva, era una fe sólida.

Hermanos, cuidemos nuestra fe todos los días. Digámosle al Señor, sea alabada, ensalzada, glorificada tu santísima voluntad, Señor. Que se haga tu voluntad en mi vida. Queridos hermanos, Dios siempre toma la iniciativa en nuestra vida. Dios nos sorprende para nuestro bien. Hay que dejarnos sorprender por Dios. Muchas veces esas sorpresas van a ser dolorosas. Pero si estamos firmes en la fe, aceptamos la voluntad de Dios, sabiendo que al final Dios siempre bendice. Y esto quiero remarcarlo un millón de veces. Dios siempre bendice, porque todo ocurre para bien de los que aman a Dios.

Y fíjense qué diferencia entre Zacarías y la Virgen María. Qué diferencia. En el relato de la anunciación a la Virgen, Dios toma la iniciativa, envía a su hijo Jesucristo. Dios sorprende a la Virgen. María se deja sorprender. Aquí está la esclava del Señor. Hágase mí según tu palabra. Esa expresión de la Virgen hay que hacerla nuestra. Que la Virgen Santísima nos ayude a todos a cuidar nuestra fe y en compañía de la Virgen digámosle siempre al Señor, Señor, que se haga tu voluntad en mi vida. Todo lo que tú me envías es para mi bien. Que así sea. Amén.

Queridos hermanos, cuando se habla del nacimiento de alguien que va a ser importante en la historia de la salvación, la Biblia usa el mismo esquema. Dios toma la iniciativa, Dios sorprende, Dios bendice. Dios toma la iniciativa, envió un ángel a la mujer de Manoj, Dios la sorprende, era estéril. Dios la bendice. Fue la mamá de ¿quién? De Sansón. Dios toma la iniciativa, envía al ángel Gabriel y sorprende a Zacarías, sacerdote, esposo de Isabel. Y Dios bendice a Zacarías y a Isabel, porque ¿quién van a ser de Isabel? San Juan Bautista. Pero hay un detalle que me he fijado. Dice el evangelio que Zacarías e Isabel eran justos, irreprochables, cumplían toda la ley. Pero Zacarías tuvo su debilidad como tú y como yo, porque ante la sorpresa de Dios falla en la fe. No se dejó descuadrar por Dios. Déjate descuadrar por Dios, que tu fe esté viva, sólida.

Cuando a San Alberto Hurtado le detectaron el cáncer que lo llevó a la muerte, se puso contento y daba gracias a Dios y decía, "El Señor me ha anunciado que me voy a morir. Voy a prepararme para la muerte." Hermanos, que nuestra fe esté viva y sólida ante las sorpresas de Dios. Muchas veces serán sorpresas dolorosas, pero por eso tu fe va a trastavillar. No, no te olvides. Romanos 8:28, ¿qué dice? Todo ocurre para bien de los que aman a Dios. ¿Por qué me ha ocurrido este accidente si yo rezo todos los días? Si yo vengo a misa, ¿por qué a mí? Esa no es la respuesta de un creyente. La respuesta es la de la Virgen María. Aquí está la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra. Que la Virgen cuide nuestra fe. Que nuestra fe esté viva y sólida para que recibamos las sorpresas de Dios.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Sagrado Corazón de Jesús, dulce corazón de María, sea salvación. San José, ruega por nosotros.

El Señor esté con ustedes. Con espírit.

La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre ustedes y permanezca para siempre. Amén.

Pueden ir en paz. Demos gracias a Dios.