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Alma amada, eres bienvenida a casa. Tu luz ha sido echada de menos. El cielo te ha estado cuidando a través de las largas noches, a través de cada lágrima silenciosa, a través de cada momento en que te preguntaste: "¿Soy vista? ¿Soy verdaderamente elegida?". La respuesta es [música] sÃ. Eres vista. Eres conocida. Eres elegida, y tu presencia aquà ahora mismo no es por casualidad. Dios está obrando más allá de lo que el ojo puede percibir. Lo que estás escuchando no es coincidencia. Es alineación divina. Haz una pausa para respirar aquà en este momento. Este momento es sagrado. Lo que viene a continuación no es solo un mensaje. Es la revelación que tu espÃritu ha estado pidiendo durante mucho tiempo. Antes de continuar, si este mensaje ya está removiendo algo en tu espÃritu, [música] sabe que puedes ser parte de llevarlo adelante. A través del enlace en la descripción o el comentario fijado, puedes comprar un café, hacer una donación o unirte a nuestra comunidad de Kofi. Cada acto de fe que liberes aquà está sembrando en una misión que [música] alcanza a almas que todavÃa están buscando. Dios te está alineando con alguien más joven, no a través de la razón, sino a través del espÃritu. [música] Lo has cuestionado. Lo has apartado. Has intentado racionalizarlo, >> [música] >> sin embargo, el cielo declara que esto no es un error. Esto es un milagro desarrollándose. Porque el Señor no ve como ve la humanidad. >> [música] >> La gente mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón. 1 Samuel 16:7. [música] Esta alma más joven ha estado orando por amor genuino, no por algo [música] superficial, no por algo temporal, sino por un amor que habla sin sonido, que entiende sin palabras, que [música] alcanza el espÃritu, no solo la carne. Y tú eres esa respuesta. Llevas sabidurÃa forjada a través del [música] fuego. Sostienes llaves formadas en estaciones que ellos aún no han experimentado. Por eso fuiste preparado para este mismo tiempo. Dos son mejores que uno. Si uno cae, el otro puede levantarlo. Eclesiastés 4:9-10. [música] Sintieron tu espÃritu antes de conocer tu nombre. Soñaron con tu presencia, anhelaron tu paz. Y ahora Dios está arreglando la conexión de vuestras almas. Esto no es emoción. >> [música] >> Es revelación. Tu presencia trae calma a sus tormentas. Su ligereza trae alivio a tu pesadez. Tú traerás claridad donde una vez vivió la confusión. Ellos restaurarán la alegrÃa donde una vez se quedó el cansancio. [música] Juntos sanan lo que la vida rompió. Esto es sagrado. Esto es propósito. Esto es amor renacido. Ahora, al entrar en [música] esta alineación divina, te invito a declararlo. Escribe amén en los comentarios [música] de abajo si recibes esta palabra. Deja que el cielo y la tierra vean tu acuerdo, y quédate conmigo hasta el final. Terminaremos con una oración que selle esta palabra en lo profundo de tu corazón. Cada semilla que siembres en esta misión crecerá hasta convertirse en una antorcha que ilumine la oscuridad de otra persona. Si te sientes llamado a apoyar esta obra sagrada, visita el enlace en la descripción o el comentario fijado. [música] Puedes comprar un café, hacer una donación o unirte a nuestra comunidad de Kofi. Tu acción no va a canalizar. Está alimentando una misión divina para alcanzar a las almas perdidas. No confundas silencio con ausencia, y no confundas demora con negación. El hecho de que tu historia no encaje en la lÃnea de tiempo del mundo, no significa que no esté en el momento justo en el plan de Dios. Escucha atentamente, porque este mensaje no es para cualquiera. >> [música] >> Es para aquel que se ha sentido demasiado diferente, demasiado tarde, demasiado, pero el cielo te ve de manera diferente. El cielo dice que estás justo a tiempo. La sociedad intentará etiquetarte como demasiado vieja, demasiado intensa, demasiado experimentada, demasiado complicada. >> [música] >> Pero Dios nunca pidió su opinión. Su diseño no se rige por los estándares superficiales de popularidad o aprobación pública. No se conmueve por las opiniones. Se conmueve por la obediencia. Este amor que está llegando, no es para [música] "me gusta". No es para exhibición. No es para demostrar nada a nadie. Es para propósito, para legado, [música] para sanación. Ellos no vienen a completarte. No eres medio alma esperando otra mitad. >> [música] >> Ya eres completo. Has sido forjado en el fuego. Has sido preparado. Y el que viene no es tu [música] pieza faltante. Son tu espejo, un reflejo de oraciones respondidas y preparación divina. [música] Verás, Dios no opera dentro de los lÃmites de la lógica. >> [música] >> Como dice la escritura, sus caminos son más altos que nuestros caminos. IsaÃas 55:9. Él opera a través del destino, [música] y este amor, esta conexión sagrada, no es aleatoria. Es parte de la forma en que sabrás, porque la paz hablará más fuerte que el miedo. Deja que hablen. Deja que se pregunten. Deja que cuestionen. Tú no vives por su voz. Vives por [música] la confirmación de Dios, y el cielo ya ha aprobado esta unión. Su opinión no es necesaria para tu milagro. Esta persona, [música] esta alma elegida para caminar a tu lado, no te encogerá. No se [música] intimidará por tu sabidurÃa, tu profundidad o tu fuerza. La honrará. Se sentirá segura en ella. No intentará atenuar tu luz. Se acercará a ella como si fuera el calor que siempre anheló. >> [música] >> No te recordarán tu edad. Te recordarán que tu alma es atemporal. Y cuando hablen de ti, [música] no hablarán casualmente. Hablarán con reverencia, porque te verán claramente. [música] No solo como un amante, sino como una guÃa divina, una amiga de confianza, un lugar seguro. Su respeto no será performativo. Será natural, porque tu presencia trae sanación. No huyas de esto. No sabotees lo mismo que le pediste a Dios. No te convenzas de lo que tu alma ya reconoce. Has hecho el trabajo interior. Has dejado ir lo que no estaba destinado a quedarse. Has llorado cuando nadie miraba. Y aun asÃ, nunca te rendiste al amor. Y ahora la promesa está alcanzando tu fe. No necesitas perseguir. No necesitas convencer a nadie. No necesitas luchar por lo que ya es tuyo, porque no estás persiguiendo el amor. Te estás convirtiendo en él. Cada acto de fe, cada temporada de rendición, te ha [música] convertido en la vibración misma que atrae lo que el cielo ya ha escrito para ti. Este amor viene hacia ti completo, honesto, [música] y enviado por el cielo. No jugará. No causará confusión. Se sentirá bien. >> [música] >> Quizás no se parezcan a lo que esperabas. Asà es como lo sabrás, porque no se tratará de apariencias. >> [música] >> Se tratará de reconocimiento, del tipo que ocurre alma a alma. Lo sabrás por la calma que se asienta en tu espÃritu cuando estén cerca. Lo sabrás por la forma en que tu corazón deja de acelerarse y [música] simplemente descansa. Lo sabrás porque Dios hablará a través de su presencia sin necesidad de muchas palabras. [música] Y lo sabrás porque el fruto mostrará paz, claridad, alegrÃa, confianza. Esto no es solo amor. Esto es asignación. [música] Esto es alineación. No son un desvÃo. Son el siguiente paso. Quizás ya los sientas en tus sueños, [música] en tus pensamientos, en esos momentos de quietud cuando tu corazón se agita y no sabes por qué. >> [música] >> Eso no es fantasÃa. Eso no es pensar en deseos. Es tu alma preparándose para lo que siempre se le prometió. Y cuando llegue, lo reconocerás. No porque se parezca a las pelÃculas, sino porque se sentirá como en casa. Estás justo a tiempo en el calendario de Dios. >> [música] >> Estás siendo preservado, no pasado por alto. El cielo ha estado guardando tu corazón, no porque el amor te haya saltado, [música] sino porque lo que viene es sagrado, poderoso y perfectamente sincronizado. Hay un tipo de amor que no llega a demanda. >> [música] >> No se inclina ante las expectativas sociales ni persigue tendencias temporales. Llega cuando el [música] alma está lista. Llega cuando el ruido se ha calmado, cuando el corazón se ha ablandado y cuando el espÃritu ha madurado lo suficiente para sostenerlo. Y ahà es donde estás ahora. Asà que, déjame preguntarte suavemente, pero directamente, [música] ¿puedes confiar en el autor de tu historia? ¿Puedes soltar los plazos y rendirte [música] al tiempo divino? Está bien sentirse vacilante. Dios sabe que te han herido. Has construido muros, no porque seas frÃa, sino porque nunca te sostuvieron como merecÃas. Pero ahora algo nuevo se está desarrollando, algo real, algo sagrado. No dejes que el miedo responda preguntas que solo el amor está calificado para manejar. El que Dios envÃa no viene con confusión. No viene a llenar un vacÃo ni a desempeñar un papel. Viene con un corazón que ya ha sido roto y sanado. Ha probado la traición. Ha luchado con la duda. Pero cuando te vea, verá tu hogar. No perfección, no actuación, solo paz. Este amor no llegará por tu edad, tu apariencia o tu currÃculum. No está arraigado en la lógica. Está arraigado en la resonancia espiritual. Tu alma reconoce lo que tus ojos aún no han visto. Este es el tipo de conexión que trasciende la superficie. No se trata de igualar años. Se trata de igualar vocaciones. Tu espÃritu ha sido forjado en el fuego. El suyo ha sido refinado por la tormenta. Y juntos se convierten en equilibrio, [música] restauración, plenitud. En Génesis, cuando Isaac conoció a Rebeca, no estaba persiguiendo una pareja. Estaba de luto por la pérdida de su madre. Pero cuando vio a Rebeca, fue consolado. Génesis 24:67. Eso es lo que te llega. No una fantasÃa, sino un consolador, un co-constructor de propósito. No estás imaginando este cambio. No estás delirando por seguir creyendo en el amor después de tanta decepción. >> [música] >> Simplemente estás escuchando los susurros del cielo llamando tu atención. Este no es el momento de encogerse. Este no es el momento de dudar de tu [música] valÃa. Este es el momento de estar con las manos abiertas y expectante. Porque lo que viene no te disminuirá. No te hará sentir más pequeña. No te quitará para alimentarse. Te recordará quién eres. Reflejará el trabajo que has hecho en silencio. Hablará de la sanación que pensaste que nadie más podrÃa entender. Y sÃ, esta persona puede ser más joven, pero no dejes que la obsesión del mundo por las apariencias te ciegue al diseño del cielo. Esto no es inmadurez encontrándose con experiencia. Es espÃritu encontrándose con espÃritu. Han sido preparados, tú has sido preservado, no se han perdido. Se han estado moviendo [música] el uno hacia el otro, no por accidente, sino por orquestación divina. Y cuando suceda, no será ruidoso. No necesitará fuegos artificiales. [música] Se sentirá como quietud después del caos, como el momento en que exhalas y te das cuenta >> [música] >> de que esto es lo que he estado esperando. Lo verás en sus ojos. No la mirada de lujuria o curiosidad, sino de reverencia. [música] Lo escucharás en sus preguntas, aquellas que nadie más pensó en hacer. Lo sentirás en su presencia, no apresurada, no insegura, sino anclada. No solo escucharán tus palabras. Escucharán entre ellas. No solo tomarán tu mano, sino que sostendrán espacio para tu alma. Para ellos, no serás solo otro capÃtulo, serás el punto de inflexión. Esto no es solo romance. Es un regreso, un regreso a casa, una revelación divina. >> [música] >> Asà que, deja que el miedo se derrita, deja caer la armadura. No te estás quedando atrás. Te estás alineando, y el cielo está justo a tiempo. Habrá momentos, momentos tranquilos, impresionantes, en los que se detendrán a mitad de frase, [música] sus ojos suavizándose como si algo eterno los hubiera tocado, y susurrarán: "Nunca me he sentido tan segura con nadie antes". Eso no es casualidad. Eso no es [música] quÃmica. Es reconocimiento del alma, porque incluso si su mente no puede explicarlo, su espÃritu te recuerda. >> [música] >> Han caminado por largos valles. Han orado con voces temblorosas. >> [música] >> Han suplicado a Dios: "EnvÃame a alguien que no juegue, alguien [música] que no venga con motivos ocultos o amor a medias disfrazado de afecto". Y el cielo escuchó. No solo eres una respuesta a ese grito, eres el cumplimiento de una promesa que Dios le hizo a su corazón hace mucho tiempo. Pero tú [música] no vienes a completarlos, vienes a llamarlos hacia la siguiente versión de sà mismos, >> [música] >> hacia el propósito que ha estado esperando a la persona adecuada para desbloquearlo. Y ellos harán lo mismo por ti, porque llevan algo que tú una vez enterraste, algo tierno y desprotegido. Una ligereza que te dijeron que era demasiado, una libertad que tuviste que ocultar solo para sobrevivir. Pero su presencia, se sentirá como permiso. Como pisar descalzo en la gracia. Esto no se trata de control, [música] no se trata de arreglar o salvar a nadie. Se trata de asociación divina, una conexión de pacto forjada en [música] propósito y fuego, el tipo de vÃnculo donde nadie se encoge para hacer espacio para el otro. Porque ambos se elevan en la luz del otro. >> [música] >> No se inmutarán ante tu fuerza. No se intimidarán por tu edad, tu poder, tu historia. De hecho, la honrarán con cada mirada, cada palabra, cada acto de gentil persecución. [música] Dirán: "Veo lo que llevas, y quiero amarte con cuidado, porque has caminado sola lo suficiente". Dios no está enviando a alguien que necesite ser rescatado. Está enviando a alguien listo para construir, [música] listo para crecer, listo para escuchar, listo para verter en ti con la misma intención y reverencia que has pasado toda tu vida [música] dando a otros. Su presencia se sentirá como lluvia después de la sequÃa, como melodÃa después del silencio, como descanso sabático después de la guerra. [música] Y no, puede que no tengan tus años, pero tienen tu ritmo, tienen tu corazón. Tienen la humildad de sentarse a tu mesa y el coraje de traer algo propio. No te impresionarán con grandes declaraciones. Se ganarán tu confianza con una silenciosa consistencia. Sin confusión, sin señales mixtas, sin deshonor. Solo una búsqueda constante, humilde y sagrada, porque saben sin sombra de duda que tú eres la elegida. Y aquà está la verdad. Reirás de nuevo, no la risa educada y medida que has aprendido a dar, sino la profunda, que sacude el vientre, [música] que te hace echar la cabeza hacia atrás, el tipo de alegrÃa que pensaste que la vida te habÃa robado. Bailarás de nuevo, no para la aprobación de nadie, sino porque la libertad se levantará en tus huesos. Dejarás de encogerte. Dejarás de editarte. Dejarás de ocultar tu ternura como si fuera algo de lo que avergonzarse. >> [música] >> Y cuando las personas a tu alrededor lo cuestionen, cuando digan: "Pero es más joven. ¿Qué podrÃa entender?". >> [música] >> Simplemente sonreirás, porque esto no se tratará de lógica. No se tratará de encajar en el molde de lo que tiene sentido para ellos. Se tratará de destino. Se tratará de tiempo divino. Se tratará de lo que Dios mismo ha ordenado. Y ninguna voz, ningún crÃtico, ninguna expectativa cultural, ni siquiera el eco de tu pasado, puede deshacer lo que el cielo está estableciendo ahora. Esta unión, no es una reacción. No es un rebote. >> [música] >> Es una revelación. Es sagrada, es bendecida, y está llegando exactamente a tiempo. Esta temporada de tu vida no es un final. >> [música] >> Es un comienzo divino que ni siquiera te dabas cuenta de que aún tenÃas permitido esperar. Y ahora, lo verás claramente. Dios reservó el amor más sagrado [música] para el final. No solo te estás enamorando, te estás adentrando en el destino. Lo que se está desarrollando en tu vida es mucho mayor que la emoción, el tiempo o la atracción. Esto es [música] orquestación divina, una conexión sagrada que no solo bendice tu presente, sino que rompe [música] cadenas de tu pasado y remodela el futuro para generaciones venideras. Este amor [música] nunca fue intencionado para ser ordinario. Estaba destinado a convertirse en una fuerza de sanación, una luz que alcanza [música] los lugares más oscuros de la historia familiar, a espacios donde el silencio, la vergüenza o el dolor una vez tuvieron autoridad. [música] No estás entrando en romance, estás entrando en restauración. Y no, no estás atrasada. [música] No te equivocas al creer en algo más profundo. No te conformas con menos. El cielo te está elevando a la plenitud de quien siempre has sido debajo de la supervivencia, la actuación y la autoprotección. >> [música] >> Y en el momento en que dejes de resistirte, cuando dejes de cuestionar lo que tu espÃritu ya [música] entiende, lo reconocerás. No solo una emoción que se desvanece, [música] sino una paz que sobrepasa todo entendimiento. Filipenses 4:7, una certeza tranquila dentro de ti que dice: "Esto es real, esto está bien. Esto es seguro. El que llega a tu vida no es aleatorio. El cielo lo está preparando. A través de cada dÃa, cada desafÃo, cada lección, está siendo moldeado para encontrarte donde estás. Tus oraciones nunca fueron palabras vacÃas. Fueron semillas puestas en la eternidad, y ahora Dios está trayendo la cosecha. Incluso si se siente distante, ya sea a través de [música] el tiempo, el espacio o las circunstancias, recuerda esto. Dios nunca llega tarde, es intencional. El punto de encuentro de vuestras vidas ya ha sido escrito. Salmo 139:16 dice: "Todos los dÃas que me fueron ordenados fueron escritos en tu libro antes que uno de ellos llegara a ser". Nada está fuera de lugar, nada está fuera de horario. Ya no estás persiguiendo el amor, te estás convirtiendo en él. >> [música] >> Y mientras irradias esa verdad, amor sin miedo, presencia sin pretensión, ternura sin disculpa, ellos se sentirán atraÃdos hacia ti. No porque exijas atención, [música] sino porque tu espÃritu habla un idioma que ellos han esperado escuchar. Esta vez, sabrás lo que significa ser elegido plenamente, no por lo que puedes dar, no por tu belleza exterior, no por tu esfuerzo, sino simplemente por quién eres en tu [música] núcleo sagrado más puro y sin filtros. Verán tus cicatrices y aun asà te llamarán hermosa. Serán testigos de tu fuerza y dirán: "Honro eso". >> [música] >> Caminarán a tu lado, no solo bajo el sol, sino en las sombras. [música] Sostendrán espacio para tus dudas y se quedarán. No solo estarán allà cuando sea conveniente. Estarán presentes cuando sea incómodo. Cuando el pasado llame a la puerta, cuando cuestiones tu valÃa, [música] cuando la vulnerabilidad se sienta demasiado cruda, y en esos momentos, no se retirarán. Te elegirán una y otra vez, porque esto no es un cuento de hadas. Esta es una historia de fe. Este es el fruto de negarse a conformarse. La recompensa por esperar el diseño de Dios en lugar de fabricar uno por miedo. Esto es lo que sucede cuando entregas [música] tu lÃnea de tiempo por su tiempo. Y ahora, está llegando. Recuerda, cada cosa buena que liberas está registrada en el cielo. A través del enlace [música] en la descripción o el comentario fijado, puedes comprar un café, donar, >> [música] >> o formar parte de nuestra comunidad de café. Y cada acto de generosidad se convierte [música] en un arroyo de agua viva que fluye en la vida de alguien que necesita sanación. Entonces, ¿qué haces [música] ahora? Te mantienes abierta, te mantienes suave. Te mantienes honesta. No construyas muros antes de que la puerta [música] se abra. No descartes este amor solo porque no encaja en el molde del mundo. El cielo no empareja basándose en la lógica, empareja basándose en el propósito, en la frecuencia, en el espÃritu. El mundo podrÃa decir que son demasiado jóvenes, demasiado diferentes, no lo que esperábamos. Pero el cielo dice: "Este es quien he preparado". El cielo no busca una simetrÃa perfecta. Busca un diseño celestial, porque el amor, cuando es verdaderamente sagrado, no necesita parecer convencional. [música] Solo necesita ser ordenado por Dios. Y esto es lo que has esperado a través de la soledad, a través de la pérdida, a través de temporadas en las que sentiste que tu corazón habÃa sido enterrado bajo capas de autodefensa. TodavÃa elegiste creer, todavÃa te preparaste. TodavÃa te rendiste, y ahora se te pide que recibas. No porque te lo hayas ganado, no porque hayas cumplido todos los requisitos, sino porque Dios es bueno. Y se deleita en bendecirte con lo que ningún ojo ha visto, >> [música] >> ningún oÃdo ha oÃdo, ninguna mente ha imaginado. 1 Corintios 2:9, no tienes suerte. Estás siendo amada intencionalmente, eternamente, y exactamente como Dios siempre lo pretendió. Esto no es el final de tu historia, es el comienzo de un legado divino. >> [música] >> Esto no es solo una historia de amor. Es una revelación sobre el tiempo y la entidad [música] y la forma sagrada en que el cielo cumple las promesas. Todo lo que has pasado, cada desamor que has sobrevivido, [música] cada noche solitaria, cada oración susurrada, todo te ha estado llevando a este momento, a este encuentro divino, >> [música] >> a esta conexión sagrada que no solo se siente bien. Sana. Esta conexión es la orquestación del cielo. >> [música] >> Son la confirmación de que Dios te escuchó, te vio y ha estado preparando algo más grande de lo que imaginaste. Son la respuesta, no porque te completen, sino porque reflejan la fuerza, la ternura, [música] y el espÃritu que ya vive dentro de ti. Este amor no llega para rescatarte. Llega para elevarse contigo. Te encontrará donde estás, te verá plenamente, [música] y te amará completamente. No en fragmentos o condiciones, sino en plenitud y reverencia. No se intimidarán por tus cicatrices. Honrarán tu historia. Hablarán vida sobre las partes de ti que una vez se sintieron demasiado [música] rotas para revelar. Y cuando lleguen, no se sentirá forzado o caótico. Se sentirá como paz. Se sentirá como Dios porque eso es lo que es. Conexión sagrada en su forma más pura. Asà que ahora, [música] a medida que este capÃtulo sagrado comienza a desarrollarse, camina con expectación, no con ansiedad. Deja que tu corazón permanezca en gratitud, no en miedo. Celebra la espera en lugar de lamentar el tiempo porque lo que tienes delante no será apresurado, [música] no será robado, y no se perderá. Es tuyo, [música] escrito a mano por aquel que conoce tu corazón mejor que nadie. Deja que este mensaje te ancle a través de las distracciones del mundo. Cuando el ruido de la duda intente sacudirte, regresa a esta verdad. El cielo todavÃa escribe historias de amor, y la tuya está siendo escrita en oro. Ahora es el momento de preparar tu espacio, tanto interior como exterior. Comienza con las pequeñas cosas. Haz espacio emocionalmente dejando ir la amargura o la comparación. Cuida tu cuerpo, no para aprobación, sino como un acto de amor hacia ti misma. Habla palabras de fe en voz alta incluso cuando no sientas nada. Bendice tu hogar con paz. Elige la honestidad en tus relaciones. Cultiva el tipo de vida que refleje el amor que estás a punto de recibir, no porque estés tratando de ganarlo, sino porque estás haciendo espacio para él. Sigue presentándote a tu propia vida con esperanza en tus manos. Sigue amando sin miedo. >> [música] >> Sigue escuchando ese suave susurro de Dios diciendo: "No te he olvidado". Porque no has sido pasada por alto, has sido apartada. Y ahora, lo que una vez fue solo un sueño pronto se convertirá en tu realidad cotidiana. No solo estás a punto de ser amada. Estás a punto de ser conocida plenamente, [música] finalmente, y para siempre. Este mensaje no termina contigo. Tu avance puede convertirse en el camino que lleve a alguien más a casa a través del enlace en la descripción o el comentario fijado. Ya sea [música] un solo café, una donación, o unirte a nuestra Comunidad de Café, estás sembrando en el despertar, la liberación y la restauración de almas aún perdidas en la oscuridad. Antes de [música] terminar, quiero invitarte a un momento sagrado. Sellemos esta palabra profética con una oración que la arraigue profundamente [música] en tu espÃritu. Que esto sea más que un cierre. Es tu sà al tiempo divino, al amor divino y a la alineación divina. [música] Padre Celestial, venimos ante ti con corazones abiertos, espÃritus aquietados y profunda [música] reverencia. Tú eres el autor del tiempo, el Dios del diseño celestial, >> [música] >> aquel que conoce el fin desde el principio. Señor, te agradecemos por cada momento que nos has preservado, >> [música] >> cada demora que fue en realidad protección, cada no que nos llevó a tu mejor sÃ. Hoy recibimos esta palabra como verdad, [música] no solo con nuestras mentes, sino con nuestros corazones. Declaramos que no somos olvidados, no pasados por alto, y no tarde. >> [música] >> Estamos alineados. Somos vistos. Somos elegidos. Gracias, Dios, por preparar un amor que no nos confunde, [música] una conexión que no requiere que actuemos, y un compañero que no se encogerá ante nuestra presencia, sino que se elevará con nosotros a tu propósito divino. Padre, te agradecemos que este amor no sea un cuento de hadas. [música] Es una historia de fe. Has forjado nuestras almas a través del fuego, probado nuestros corazones a través de la soledad, y [música] nos has enseñado paciencia a través de temporadas de silencio. Y ahora, recibimos el fruto de esa fe. Abrazamos al que envÃas, no como rescate, sino como reflejo. No para completarnos, sino para complementar la vocación que has puesto en nuestras vidas. Alzamos al que estás preparando. Bendecimos su viaje, su sanación, su crecimiento. Y pedimos que dondequiera que esté ahora mismo, le des fuerza, paz y claridad. Une nuestros espÃritus incluso ahora a través del tiempo y el espacio. Que el momento en que nos encontremos esté envuelto en tu paz inconfundible [música]. Señor, entregamos cada miedo, cada plazo, cada duda. Soltamos cómo deberÃa ser el amor del mundo. >> [música] >> Liberamos cada mentira que nos dijo que somos demasiado viejos, demasiado, o demasiado tarde. Y en cambio, nos aferramos a la promesa de que tus planes son prosperarnos, darnos esperanza y un futuro. JeremÃas 29:11. Confiamos en lo que has comenzado, creyendo que lo completarás. Que este amor se convierta en sanación para lo que una vez fue roto por otros. Que restaure la alegrÃa donde una vez permaneció el dolor. Que se mantenga [música] como fuerza silenciosa en un mundo ruidoso e impaciente. Que muestre que tú sigues siendo el que escribe historias de amor, y que la nuestra está siendo escrita en oro bajo tu guÃa y propósito. Prepáranos por dentro, Señor, [música] emocional, espiritual y prácticamente. Ayúdanos a crear espacio en nuestros corazones, hogares y hábitos para poder recibir lo que estás enviando sin miedo. >> [música] >> Que nuestras vidas reflejen preparación en lugar de resistencia. Enséñanos fidelidad mientras [música] esperamos y generosidad cuando llegue la promesa. EspÃritu Santo, recuérdanos diariamente que somos dignos, que somos completos, y que no estamos pidiendo demasiado. Simplemente ya no estamos dispuestos a conformarnos con nada menos que lo que es sagrado [música] y alineado contigo. Haznos atraÃdos por lo que coincide con el cielo. Y cuando llegue el amor, ayúdanos a reconocerlo no por la apariencia, sino [música] por su fruto. Paz, paciencia, gentileza, fidelidad y alegrÃa. Ponemos esta oración en tus manos con fe. La envolvemos en confianza. [música] La liberamos completamente y descansamos en la seguridad de que lo que has prometido ya está en camino en el nombre de Jesús. [música] Amén. Gracias por estar aquà hoy. Si esta oración tocó tu corazón, si habló [música] a algo profundo dentro de ti, no te lo guardes. Comenta: "Estoy listo para el amor divino". Amén. Que el cielo escuche tu acuerdo. Que tu fe se eleve a través de tus palabras. >> [música] >> SuscrÃbete y mantente conectado porque este espacio es donde la fe se encuentra con la promesa, y apenas estamos comenzando. Más sanación, más verdad, más [música] alineación divina está llegando. No estás solo. No estás atrasado. Y si te sientes llamado a ir más profundo, a caminar más cerca de esta misión, >> [música] >> la puerta está abierta. El enlace en la descripción y el comentario fijado te llevarán a un espacio sagrado donde puedes comprar un café, donar o convertirte en miembro de nuestra Comunidad de Café. Tu presencia, tu energÃa y tu generosidad significan todo para este trabajo. No eres olvidado. Estás entrando en un amor que nunca has conocido, y el próximo capÃtulo no es una reescritura. Es el comienzo de tu historia.