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El tema es el siguiente. Este camino no es para cobardes. Dele la gloria que se lo merece. Te lo voy a repetir. Este camino no es para cobardes.
Si usted no tiene carácter, si usted no sabe dónde está parado, usted va a durar un ratito aquí, porque aquí le va a llover sobremojado. Pero no se preocupe, ni se me ponga serio ni triste, que aunque llueva sobremojado, tenemos a Dios de nuestro lado. Aguanta un poco porque pronto nos vamos a la patria celestial. No seas cobarde.
Me duele tanto el corazón cuando veo tanta gente venir a la iglesia y luego desaparecer. Y como pastor me toca preguntar, ¿y el hermano fulano no dice que ya no ya no tiene deseos de venir? Santo, hágame el favor. Se lo voy a decir. Aguántelo porque hoy se lo voy a decir. Cobarde.
¿Y sabe por qué le digo cobarde? Porque hoy le voy a leer unos pasajes de la Biblia que le van a hacer estremecer el alma. Porque aquel caballero, el ser más bendito de todo el universo, aquel que se llamaba Emanuel, Dios con nosotros, nunca fue cobarde. Gloria a Dios. Y te voy a decir algo, el precio que él pagó era a cambio de nada. Yo no tenía nada que darle, ni usted tampoco no tenía nada que darle. Todo lo hizo por amor, a cambio de nada. Bendito sea Dios. Y más, sin embargo, a pesar de todo, a pesar del desprecio, a pesar del rechazo, nunca dio un paso hacia atrás. ¿Por qué usted como iglesia tiene que ser cobarde? Alábalo que él vive. Gloria a Dios. Las iglesias están repletas de gente cobarde. Cobarde. Gloria a Dios. Y te lo voy a repetir. Cobardía. Eso es lo que se mueve en las iglesias hoy. Que el Señor reprenda al. Aquí se necesita gente con carácter. Aquí se necesita gente que sepa dónde está parado. Gloria a Dios. Porque este camino no es para volver atrás. El día que pusiste la mano sobre la arado, no mires atrás.
Ay, pastor, es que tengo una prueba terrible. Un hermano en la iglesia me vio mal. Que el Dios reprenda al y sus demonios. Ay, es que alguien habló mal de mí. Dime cuáles son los clavos que te han clavado. Dime cuál es la corona de espina que tienes. Dime todavía quién te escupido la cara. Bendito Dios. El día que eso te pase, entonces veme a hablar que tienes prueba. Siento un vivo celo de Dios. Prueba, prueba porque te voltearon a ver mal. Cuando veo la cobardía de muchos cristianos, miro hacia la cruz y vaya por favor a Mateo capítulo 27. Esta noche nos dará esta vergüenza. La cobardía de muchos cristianos que son llorones, son niños. Dios buenos son para pelear con los demás, pero malos para pelear contra el. Son chismosos en la iglesia. Pero nunca se ponen a orar. Mateo capítulo 27. A ver qué excusa pone usted ahora.
Porque hay gente que cuando empieza a desanimarse, escucha lo que voy a decir, escúchame, porque lo tengo que decir. Hay personas que cuando usted les llama, hermano, y qué pasa que no le he visto en la iglesia, tratan de de convencerte. Ay, hermano, es que viera como el me está atacando, le dice. Y ni él se la cree. Siento un desánimo. Ya no tengo ganas, ya no quiero orar. Y te voy a decir algo para que te termines de aprender esta lección. Y sabes algo, la culpa es tuya porque dejaste de orar, dejaste de ayunar, dejaste la palabra, dejaste la consagración, dejaste el ayuno, dejaste de venir a la iglesia. La culpa no la tiene ni el. La culpa es tuya. Santo. Mi alma te alaba, Jesús. Ay, bendito hermano. Yo pensaba que el pastor cuando yo le dijera, "Ay, pastor, es que ya no tengo deseo, ya no, ya me siento desanimado." El pastor me iba a decir, "Ay, venga el bebé de la iglesia, lo vamos a chinear, lo vamos a mimar, le vamos a decir a cu, sigue adelante, que el Señor reprenda al. Aquí se necesitan hombres y mujeres de carácter. ¿Cuántos dicen amén?" Aquí no queremos niñería. Esta es la iglesia de Cristo y esta iglesia tiene poder. Esto es el pueblo de Dios. Esto es el ejército de Dios. Aquí no hay soldados cobardes. Los cobardes se quedan en la casa. Los valientes están aquí en plena batalla. Gloria a Dios.
Toda mi vida yo quise ser militar. Era mi gran sueño cuando no era cristiano, porque siempre me gustó la disciplina, me gustó las cosas que me costaran. Por eso cuando me convertí a Cristo le decía a Dios, "Dame pruebas, quiero conocerte." Porque en el gozo cualquiera te sirve. Aleluya. En el púlpito cualquiera parece cristiano. Yo le dije, "Pero en la prueba es que se conoce quién es quién. Alábalo. Gloria a Dios. Si estás en prueba, alaba a Dios en esta noche. Si te ah, mira, si te han criticado, alaba a Dios. Si han hablado mal de ti, dale gloria a Dios. Si alguien te ha levantado una, aleluya, un chisme, dale gloria a Dios. Que no te desanimees, que no te desalientes. Es Dios que está puliendo tu carácter. Por eso me gusta eso de que tiene Estados Unidos, que se le se les llama Navy Seal. Entran 10,000 y solo quedan 50. Así son los evangélicos también. Entran 1000 y quedan 10, pero los que queda son alaba lo que él vive. Nada de que gelatine, que hermano, ay que ya no tengo ganas que le mire, es mejor que le dé gana en esta noche. Gloria a Dios. Porque aquí le vamos a decir que para este camino no pueden haber cobardes. En este camino no puede haber cabida a la cobardía. Hoy se van a revolcar. esos demonios aquí en esta noche, porque yo sé que esta iglesia va a despertar, hermano, si queremos un avivamiento, si queremos ver un despertar espiritual, si queremos ver a nuestros jóvenes libres por el poder de Dios, si queremos sentir la gloria de Dios, necesitamos ser valientes. Hay que volvernos a la recámara secreta, hay que volvernos al ayuno, hay que apartarnos con Dios. Aleluya. Pero hoy lo que tenemos en la iglesia es un montón de vagos, un montón de haganes, un montón de gente que no hace nada. Ay, Señor. Avivamiento, dicen con 5 minutos de oración. Gloria. Por eso es que después viene el destornuda y se cae.
Mateo capítulo 27 del verso 26 en adelante. Lo tienen. Léalo con reverencia, honrando al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Entonces le soltó a Barrabá. ¿Usted ha leído la historia? Ese era un hombre malvado. Aleluya. y cambiaron al ser más santo, más bendito por un hombre salvaje, malvado, porque se acostumbraba que se soltaba un preso y al otro se crucificaba. Y dice la Biblia, entonces le soltaron a Barrabá. Escuche esto aquí. Escúchelo. Espero que te duele el alma si eres un cobarde. Porque no es posible que Jesús haya hecho tanto por nosotros y nos comportemos tan bajo. No se vale. Es inaceptable. Yo no lo acepto. Aleluya. Y habiendo azotado a Jesús, ¿a quién? a mi Señor, a mi Salvador. Aleluya. Al ser que yo más amo. Lo azotaron. le entregó para ser crucificado. Él pudo haber dicho, "No lo voy a hacer." Él pudo haber dicho, "Hasta aquí llegué. No puedo morir por ese montón de malagradecidos y cobardes. Él no era culpable. Él fue tentado en todo, pero sin pecado. Él es el santo de los santos. Él era Emanuel, Dios con nosotros. Él era el alfa y la omega. Amén. Él era la verdad y la vida. Él era el buen pastor. Él era el león de la tribu de Judá. Él era el cordero inmolado de Dios. Pero, ¿sabes qué es lo que a mí me maravilla? La valentía. Gloria a Dios. Nunca fue cobarde mi Señor. Y si él no lo fue, ¿por qué yo lo tengo que ser? Gloria a Dios. ¿Por qué lo tengo que negar? ¿Por qué tengo que quedarme en la casa? ¿Por qué tengo que dejar de adorarlo y de servirle en espíritu y en verdad? Que el Señor reprenda al. Yo espero que en esta iglesia despertemos de una vez por todas. Aleluya.
Escuche. Verso 27. Entonces, los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía y desnudándole. Wow. Escuche, lo desnudaron. ¿Y sabes por qué lo desnudaron? Por su culpa y la mía. No te duele. No siente dolor en esta noche, no siente deseos de llorar en este culto para la gloria de Dios? Y usted está en la casa desanimado, desalentado y justificando porque el se le ha levantado. Que el Señor reprenda al. Te estoy leyendo directamente de las Escrituras el gran ejemplo que nos dio el Salvador del mundo y a cambio de nada. Si no lo sabías, él sigue siendo Dios sin ti, sin mí. Si tú no le adoras, él tiene millares de millares de millares y millares y millares de ángeles que le adoren. Le adoran los 24 ancianos. Le adoran toda la constelación del universo. Le adora toda la creación. Él no necesita alguien está mendigando alabanzas a nadie. Tú tienes que adorarlo porque estás agradecido. Tú tienes que estar aquí, aleluya, sirviéndole a Dios, porque aquí el beneficiado eres tú. Y desnudándole. Todo por amor. No mandó a pedir una legión de ángeles para que lo defendieran. No dijo, "Hasta ahí yo no llego." Aleluya. Desnudándole. Le echaron encima un manto escarlata en forma de burla. Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas. Gloria a Dios. Wow. Yo no puedo soportar eso. Y usted está diciendo que no quiere servirle y usted está aquí diciendo que ya no siente deseo. Ya no voy a la iglesia porque ya no siento ganas. Le debería de dar dolor, vergüenza. Deje, deje de estar poniendo excusas baratas. Alábalo que reina. Alábalo. Es que hoy vine en serio, hermano. Hoy vengo en serio. Gloria a Dios.
Porque hay miles y miles de personas que están apartados de los caminos de Dios, que un tiempo estaban aquí disfrutando de la presencia de Dios. fueron llenos del Espíritu Santo. Algunos de ellos tuvieron hasta el bautismo del Espíritu Santo. Alg otros fueron predicadores. Alg otros fueron hasta pastores. Y hoy están allá sirviéndole a Satanás, sirviéndole al y sus demonios. Eso no se vale. Gloria a Dios. No se vale. No se vale. Oh, alaba lo que él vive. No te duele, iglesia, no te duele. Bendito sea el nombre de Dios, que él nunca dio un paso atrás, porque cuando, aleluya, le estaban desnudando, cuando le se estaban burlando de él, poniéndole aquel manto, gloria a Dios, escarlata en forma de burla, poniéndole aquella corona de espina, ¿sabes por qué él no se negaba? ¿Por qué no era cobarde? Porque te miraba a ti y te miraba a ti y a ti y me miraba a mí. Gloria a Dios. Yotacaya. Alábalo que él vive. Él sabía que tú ibas a estar aquí hoy adorando su santo nombre. Él sabía, gloria a Dios, que tú lo ibas a aceptar, que tú le ibas a servir. Pero lamento mucho decirlo en esta noche. Pero las iglesias hoy en día están llenas de cobardes, gloria a Dios, que no están buscando al Dios de la gloria, que han dejado la santidad, que han dejado la palabra, que han dejado la búsqueda. Te lo voy a repetir. Este camino no es para cobardes. Jesús era 100% hombre. Sentía, le dolía. era como tú y yo. Pusieron sus sobre su cabeza una corona tejida de espinas y una caña en su mano derecha. Escuche esto, por favor. Encando la rodilla delante de él, le escarnecían, se burlaban diciendo, "Salve, salve, rey de los judíos. Y quizás bañado en sangre. Cristo vive. Y ahora tú diciendo que ya no quieres servirle, dime, explícamelo. ¿Cómo te puedo aceptar eso? Por muy difícil que sea tu prueba, escúchame, jamás aceptaré que te vayas al pecado otra vez. Jamás, jamás. Jamás. Aláb que él vive. que no ves ese rostro derramando la derramando sangre por ti, que no ves esa corona de espina clavada en su cabecita por amor a ti, que no ves todo el escarnio que le hacían, las burlas que tenían contra él por amor a ti. Dime qué tú le has dado al Señor. Dime quién es el que ganó al haberlo aceptado como salvador. Fuiste tú, hermanito. Antes estaba atado en el alcohol, en la droga, en la calle, en el pecado, endemoniado. Y mira cómo Dios te tiene aquí en esta noche, lleno de gracia, lleno del Espíritu Santo, lleno de paz. Aleluya. Por eso en este camino no se puede ser cobarde, ¿no?
Verso 30. y escupiéndole. Deténgase. Mire a Jesús. Usted que estaba ya diciendo que ya no quería servirle a Dios, mírelo con esa corona. Aleluya. Y oiga esto, hermano, escupiéndole. Eso es humillante y todo lo sufrió por nosotros. Pero sabe cuál es la grandeza de esto? Que nunca dio un paso hacia atrás. solo hacia delante. Y si mi Cristo lo hizo, David Gutiérrez con la ayuda de Dios y esta iglesia si me quiere acompañar, vamos hacia adelante. ¿Cuántos le pueden decir amén? Cuenta conmigo. Deje el cobarde que no lo quiera decir. Déjelo allí. Déjelo, déjelo. Yo espero nunca verte en el pecado, iglesia. Nunca más. Nunca más. Yo espero que aquí en esta congregación jamás, jamás, jamás te vuelvas a la a la miseria del pecado. Jamás te vuelvas a servirle al. Jamás. Gloria a Dios. Ahora Dios nos va a quitar la venda para la gloria de su nombre. Aleluya. Para que valoremos el sacrificio de Cristo en la cruz. Valóralo, iglesia, valóralo. Escúcheme. Cuando vaya a cometer pecado, acuérdese lo que ha oído esta noche. Acuérdese, lo escupieron. Y sabe qué hicieron después de escupirlo, le habían dado una vara. Y sabes lo que hicieron esos salvajes tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. Gloria sea Jesús. Gloria. Usted, usted puede pensar un momento lo que estaba pasando. Ya las espinas estaban incrustradas en su piel y encima de eso, una de esas bestias humanas sin amor, sin misericordia. Pero te voy a decir algo. Te voy a decir algo esta noche. Cada vez que tú dices que te va a ir al mundo, tú también tomas la vara y le das en su cabeza. Porque yo creo que no hay nada más doloroso que la traición. No hay nada más doloroso que la infidelidad. No hay nada más doloroso que darle la espalda. Usted sabe cuánto Dios ama esta iglesia. Usted sabe cuánto él ama a su iglesia. Bendito Dios. Adóralo, que él vive. Adóralo. Mira, nadie te ha amado como él te ama. ni tu papá, ni tu mamá, ni tío, ni abuelo, ni tu hermano, ni tu hijo, ni nadie, ni tu esposa, ni tu esposo, jamás te amarán como te ha amado el Dios de la gloria. Y después de que él te ha amado, después de que él dio su vida por ti, después de su sacrificio, lo vamos a traicionar. No, no. Qué crueldad. ¿Y cómo es posible que los cristianos hoy se van? Se van de la iglesia, hermano, como si fuera una cosa sencilla. Tú no tú no conoces el valor del sacrificio en la cruz. Tú eres cruel y perdona que te lo diga, tú eres malo. Aleluya. Alábalo. Alábalos que él vive. Yo sé que la palabra puede estar fuerte en esta noche, pero es que vengo a predicarte, iglesia, este camino no es para cobarde. Este camino no es para gente que quiere estar, aleluya, un rato en la iglesia y otro rato en el mundo, un rato con el Señor y otro rato con el. No, Señor. Desde el día que Cristo nos agarró, no nos soltemos de él. Bendito sea el nombre de Dios. No te sueltes, no te sueltes. Aleluya. Aunque se arrecie la prueba, aunque se levante el, aunque te critiquen, aunque se levante el infierno, aunque el mundo se vuelva contra la iglesia, aunque los brujos estén trabajando en contra de la iglesia, a mi Cristo no lo dejo. Bendito sea el nombre de Dios. Por eso el apóstol Pedro decía, "¿Y a quién iremos? ¿A quién?" Dígame, por favor, ¿a quién iremos si solo en él hay palabra de vida? Bendito sea el que reina. Por eso el día que sientas deseos de ya no servirle a Dios, detente, piensa, medita con profundidad. Escucha esto. De los cobardes nunca se ha escrito nada. Nada. Con todo el respeto que se merece. Pero yo no quiero andar con un cobarde. Por eso me enamoré de Jesús. ¿Cuántos lo adoran? Alaba lo que él reine en esta noche. Aleluya. Dios tiene que hacer algo grande en esta congregación para la gloria de Dios. Si queremos un avivamiento, tenemos que soltar la cobardilla en esta hora. Si queremos un avivamiento, tenemos que volver a la oración, a la palabra, al ayuno, al sometimiento, a la entrega verdadera. No un no a un sistema religioso falso, no. Aquí no cabe la religiosidad falsa. Aquí no queremos fanatismos, no. Aquí queremos evangelio auténtico, puro, santo, verdadero. Bendito Dios. que cuando el se nos ponga de frente podamos decir, como dijo el apóstol Pablo, porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree al judío primeramente y después al griego. Yo no sé usted, pero yo no me avergüenzo de ser cristiano. Este camino es para cobarde.
Hechos capítulo 16. Ay, pastor, es que mire, si usted estuviera en mi zapato, no quiero estar. Aleluya. Para ser yo cobarde, no. Aleluya. Ni se le ocurra prestármelo. A mí me gusta la gente que a pesar de la batalla, a pesar de la prueba, aquí están en esta noche alabando a Dios. A pesar de los de los dolores, de las luchas, de las enfermedades de oposición del pero aquí están adorando a Dios. Aleluya. A pesar de que alguien les ha levantado, aleluya, chismes dentro de la iglesia, pero aquí están adorando a Dios a pesar de que nadie les da la mano, que nadie lo saluda, pero aquí están alabando a Dios. Adora lo que él vive. Gloria a Dios. A pesar de todo, hermano. Por eso, aunque se levante el aquí estaremos sirviéndole al Dios de la gloria. Aunque los brujos digan, "Vamos a destruir esa iglesia, vamos a detener esa iglesia, aquí hay un ejército de hombres y mujeres que le hemos dicho al Dios de la gloria, heme aquí. Envíame a mí. Escucha bien esto para que usted vea que este camino no no es para cobardes. Hechos capítulo 16. verso 6 en adelante para que usted entienda, escúchelo. Atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia. Escuche, el Espíritu Santo le prohíbe a Pablo hablar la palabra en Asia. ¿Y por qué? Porque él es el Señor. Porque aquí no manda usted. Aquí manda él. Aquí no se cumplen caprichitos, aquí se hace la voluntad de Dios. Aleluya. Si usted piensa que aquí se le vino para estarle contemplando capricho, usted está en el lugar equivocado. Aquí lo que hay que hacer es ser guiados por el espíritu. La Biblia dice, "Y todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Vitinia, pero el espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas atento. Escuche. Y se le mostró a Pablo una visión de noche. Un varón macedonio estaba en pie rogándole y diciendo, "Pasa a Macedonia y ayúdanos." Gloria a Dios. Qué linda es la vida con Dios. Pasa Macedonia y ayúdanos. Y cuando vio la visión enseguida. Nada de que vamos a esperar, vamos a seguir orando. Vamos a ver qué dice el Señor. Nada. Ya me habló Dios y vamos para allá ahora. Aleluya. Enseguida procuramos partir a Macedonia dando por cierto que Dios nos estaba llamando para para que les anunciásemos el evangelio. Nada de que cuentecitos, que peleas en las redes sociales, que debates bíblicos, no. para que les anunciáramos el evangelio. Este evangelio no es para contienda, este evangelio no es para debates en las redes sociales. Esto es para predicarlo. Esos debates en las redes sociales lo que están haciendo sirviendo de estorbo para que muchas almas que no conocen a Dios vengan al evangelio. Dos evangélicos peleándose allí a ver quién tiene la razón. Aquí la razón la tiene Dios y la palabra. Hazte de lado de la palabra y apártate de toda contienda. En este camino no se puede contender. Bendito Dios. Predica la palabra no adulterada. Da la palabra como Dios te la dio. Entrega la palabra como él la dejó. No le quites ni le agregues y basta. La gente la cambia a Dios, no tú. La gente la cambia el poder de la palabra con el Espíritu Santo de Dios. Después de todo esto, escuche verso 22. Ahí es donde yo quiero ver los evangélicos. Ahí es donde yo quiero escuchar esas excusas. Ay, pastor, es que mire, tengo una prueba. Mira como el se me ha levantado y ni con una pluma le han tocado nada. Llorón es que es. Amén. Lo que pasa es que es un cristiano ñoño. Aleluya. Aleluya. Pablo fue más allá, dijo, "Son carnales, niños. Así les dijo Pablo a los corintios. Escuche, escuche lo que dice la palabra. verso 22 y dice, "Golpó el pueblo contra ellos y los magistrados rasgándoles las ropas ordenaron azotarles con vara." Mire hermanito, yo no sé qué clase de varas eran, pero allá en nuestros países, yo no sé cómo le llaman a ustedes en su país, pero hay unos arbolitos que les dicen árboles de guayabo, ¿verdad? Echan frutita. Ay, hermano, que su papá y su mamá lo castigarán con eso. Eso ardía hasta el alma. Eran unas varitas tan duras que con una jamás usted volvía a fallar. Gloria a Dios. Jamás quedaba curadito, sanito, dócil, obediente. Jamás volvía a ser rebelde. Nunca más volvía a llegar tarde a la casa. Se acordaba de la varita de guayabo. ¿Sabes cómo agarraron a Pablo y Sila? con vara. Santo. Y usted, hermanito, mire qué lindo está ahí. y oriqueando sentado en una silla. Lo trajeron en carro a la iglesia con aire acondicionado. Ugieres que lo están atendiendo cuando entra al templo. Adelante, siéntese. Tome la sillita. ni tiene que poner silla, se la ponen y todavía está queriendo salirse del evangelio. Hágame el favor, péguele una reprendida ese demonio que lo está molestando. Eche fuera ese desánimo. Ordene de que se vaya en esta noche. Si no, bueno sería que le oremos al Señor, que les den con una varita a ver si así nos componemos y se nos quita esa flojera espiritual que hay ahora. Alaba lo que él vive. Gloria a Dios. Mire, hermano, ¿sabe cuál es lo más tremendo de esto? Que cuando usted leyó los primeros versículos allí en el en el capítulo 16, la Biblia dice que el Espíritu Santo le prohibió a Pablo predicar la palabra en Asia y lo manda para Macedonia y llegan a a Filipo a que le den con vara. Gloria a Dios. Pero Pablo no dijo, "Ay, Dios mío, si tú estuvieras conmigo, ¿por qué me dieron con la vara?" Bendito sea el nombre de Dios. Es que Dios sabía que Pablo era un hombre que no era cobarde, era un hombre que estaba dispuesto aún a dar la vida por la causa del bendito evangelio de Jesucristo. Ya me imagino yo, porque esa gente que andaba allí andaban endemoniados. Miraban a Pablo y sentían ira y asilas y les daban con vara. Ta ta. Y no piense usted que después les dijeron, "Wow, cómo están sangrando, están inflamados. Los vamos a llevar de un médico a ver que los trate." No, a la cárcel, a la cárcel. Ay, allí quisiera ver yo los evangélicos. Allí quisiera ver qué va a pasar. Pablo no dijo, "¿Por qué me pasa esto? Dios me ha abandonado. Dios ha sido cruel. Me dejó en la en el en plena prueba que estaba pasando. Pablo dijo, "No, si me si me dan con vara, le voy a servir. Y si no me dan, le voy a servir. Si me meten a la cárcel, le voy a servir. Gloria a Dios. Y cuando estaba en la cárcel atado con en el cepo, gloria a Dios. Oiga, Pablo y Silas a la medianoche, a eso como de las 12 de la noche le dijo, "Mira, Sila, aquí hay que hacer algo en esta noche. Hay que cantar un himno al Dios de la gloria." ¿Y cuál cantamos, Pablo? A mí me parece bien que cantemos aquel que dice Cristo rompe las cadenas. Oh, gloria a Dios. Aláb que vive. Imagínese usted en aquella noche, en aquella noche que estaban azotados con vara, aleluya, atados al cepo, pero en medio de aquella tempestad habían dos hombres, gloria a Dios, que no conocían la cobardía, que eran soldados verdaderos del ejército de Dios en esta tierra. Aleluya. En ellos no había un paso hacia atrás. Vamos hacia adelante. Aleluya. Pablo dijo a Silas, vamos hacia adelante. Hay que cantarle al Señor. No solamente cuando estemos en el templo, no solamente cuando estemos llenos de gozo, aquí en la cárcel hay que alabar a Dios. Y empezaron a alabar al Dios de la gloria a la medianoche. Y mientras alababan, el Espíritu de Dios empezó a guiar a Pablo y Silas a hacer un clamor. De esos clamores, gloria a Dios, que cuando usted ora la atmósfera cambia, aleluya, los diablos se van, el demonio sale, bendito Dios, la opresión del se va, las enfermedades se van. Oh, gloria, gloria. Y dice la Biblia, después de haberles azotado mucho, mucho, los echaron en la cárcel. mandando al carcelero que lo guardase con seguridad, el cual recibido este mandato, les metió en el calabozo de más adentro. Gloria a Dios. y les aseguró los pies en el cepo, pero no les taparon la boca. Pero a medianoche orando, Pablo y Silas cantaban himnos a Dios y los presos los oían. Ya me imagino los presos. Mira, ¿y tú qué sientes cuando oyes esos gente cantar? Yo siento algo especial. Mira, yo vine en depresión. Yo estoy aquí medio amargado porque no sé cuándo voy a salir, pero oye, cómo cantan. Qué presencia de Dios. Aleluya. Entonces vino de repente, alábalo, un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían y al instante se abrieron todas las puertas y las cadenas de todos se soltaron. Gloria a Dios. El poder de la oración, el poder de dos hombres de Dios que no eran cobardes, que estaban aferrados al Dios de la gloria. Aleluya. Alaba lo que se van a romper cadenas esta noche. Se van a romper ataduras del en este lugar. Esta noche Dios puede romper las cadenas de gente que está aquí atada. Esta noche Dios te puede liberar de toda opresión del Esta noche, gloria a Dios, Dios te puede sanar de esa enfermedad esta noche. Esas ataduras que no te dejan buscar a Dios, ese desánimo que te ha tenido atado, esta noche se pueden romper esas cadenas. Ay, santo, te alabo. Te alabo. Y usted, ¿qué dijo? Si el mismo Cristo que estaba en Filipo está aquí en la 8:56 de la Próspera Avenue. El mismo Cristo que ellos adoran es el mismo Cristo que ustedes están adorando. El mismo Cristo que ellos predican es el mismo Cristo que te estoy predicando. Oh, gloria a Dios. Gloria a Dios. Santo. Ay, hay presencia de Dios en esta noche. Hay presencia de Dios. La Biblia dice que los demonios creen pero tiemblan. Hay demonios que ya están temblando en esta hora. Hay demonios que están temblando. Están temblando. Hay demonios que están temblando. Hay demonios que están temblando. Hay demonios que están temblando. Hay cadenas que se están rompiendo. Se están rompiendo. Adora lo que él vive. Adora lo que él vive. Hay ligaduras del Gloria a Dios. que se van a ir fuera. Escúchame bien. ¿Sabes cuándo va a pasar esto? Alabado sea Dios. Cuando tú y yo entendamos que este camino no es para cobardes, no es para esa gente que viene al evangelio un rato a visitarnos un rato y al rato está allí afuera. Eso me tiene a mí. Pero mire, hermano, encendido. Hace rato vengo preguntando y el hermano fulano, no fera. Aleluya. Dice que está desanimado. Y nunca le han dado ni con vara y desanimado. Mire, porque el tiempo no me da, pero yo quería hablar de Job en esta noche. Y si tú estás sufriendo más que Job, entonces pasa aquí al altar y decime que tú sí de veras mereces justificar porque ella no quiere seguir adelante. Job perdió a sus hijos, perdió todo lo que tenía, perdió los camellos, perdió los criados, perdió toda la riqueza, perdió todo, todo, todo, todo. Y no solamente lo perdió todo, cuando lo había perdido todo. ¿Sabes qué le dijo la mujer? Maldice a tu Dios y muérete. Muérete. Masita la solay. Mi alma te alaba, Jesús. Y después de que lo había perdido todo Job, Job no era cobarde. ¿Sabes qué dijo Job? Desnudo salí del vientre de mi madre. Desnudo volveré allá. Jehová dio. Jehová quitó. Sea el nombre de Jehová. Bendito cuántos bendicen el nombre de Dios. ¿Cuántos bendicen el nombre de Dios? Aleluya. Y usted me quiere decir que ya no quiere venir al culto y teniendo la nevera llena y teniéndolo todo. Léase Job capítulo 1, capítulo 2. El mismo fue al cielo a pedir permiso. Ay, ¿cómo no te va a servir Job?", le dijo, "Si lo tienes cercado y has bendecido todo lo que tiene y lo has hecho el hombre más rico de la tierra como diciéndole, "Así cualquiera te sirve." Y Dios como diciéndole, "Te voy a demostrar que ese no es un cobarde. Ese no es de los cobardes. Sucumay. Oh, alaba lo que él vive. que allá en el cielo digan de este pueblo, esos que se congregan en la 856, no son cobardes. No son cobardes, no son cobardes. Por allá está el quizás diciéndole a Dios, "Te sirven porque les des, te sirven por el privilegio, te sirven porque lo pusiste de pastor, te sirven por lo que tú les das." No le vamos a servir a Dios a cambio de nada. Bendito Dios. Ay, mi alma te alaba, Dios de la gloria. Hermano, esta iglesia se va a levantar. Gloria a Dios. Le vamos a servir a Dios. Pase lo que pase, venga lo que venga, aunque se levante el vamos a servirle al Dios de la gloria. Sin cargo, con cargo, le vamos a servir a Dios. Oh, oh, gracias. Oh, gloria. Ay, siento algo tremendo esta noche. Por favor, si necesitas oración, vente. Oh, gloria. Santo, te alabo, Padre. Te alabo, amigo. No te quedes en la silla. Vente, corre, amigo. No te quedes, amigo. No te quedes. Ven que Cristo te está llamando. Corre, corre, corre, corre, corre, corre, corre. Este camino no es para cobardes. Este camino no es para cobardes. No es para cobardes. Oh, santo poder de Dios. Si ya teistaste en este camino, no voltea hacia atrás. Ninguno que pone su mano sobre el arado y mira hacia atrás es apto para el reino de los cielos. Lucas 962. Si ya pusiste la mano sobre el arado, no mires hacia atrás. No mires hacia atrás. No mires hacia atrás. No mires hacia atrás. Santo. Mi alma te alaba, Espíritu de Dios. Mi alma te alaba, Espíritu Santo. Aleluya. Gracias, Espíritu Santo. Gloria a Dios. Hermana Andrea. Hermana Andrea, ore por ella y por la niña que está ahí. Santo, santo, santo. Cuenta conmigo. Dígale al Señor, cuenta conmigo. Pase lo que pase, venga lo que venga. Vamos para adelante. Vamos para adelante. Hay una unción poderosa, mi hermano. Mire, aquí se siente la unción que estaba en la cárcel de Filipo esta noche. Aquí se siente la unción que estaba en la cárcel de Filipo. Aquí se siente la unción que estaba en la cárcel de Filipo. La unción que rompe cadenas. La unción que hace temblar. Gloria a Dios. Saca la cobardía. Usted que ha dejado de orar, usted que ha perdido el deseo de buscar a Dios, el deseo de la llenura del Espíritu Santo, saque esa cobardía. Hay una unción poderosa, hermanos. Algo grande quiere hacer el Espíritu Santo. Oh, oh. Usted, usted que me escucha a través de radio, televisión, redes sociales, tú que estás apartado de los caminos de Dios y que has estado poniendo excusas y que has estado poniendo mil de desesperos para venir a los pies de Cristo, hoy te reto a que no seas cobarde. Cristo no lo fue. Pablo no lo fue, Esteban no lo fue, Pedro no lo fue. ¿Por qué lo tienes que hacer tú? Levántate. No te quedes en el pecado. No te quedes en la basura. No dejes que el te esté pisoteando. Levántate, restáurate. Sé valiente, no seas cobarde. Haz esta oración conmigo con todo el corazón. Señor Jesús, Señor Jesús, en esta noche te pido perdón. Límpiame con tu sangre y no te acuerdes nunca más de mis pecados. Séllame con tu Santo Espíritu y escribe mi nombre en el libro de la vida. Me arrepiento de todo corazón el haber pecado contra ti. Hoy te confieso como Señor y Salvador de mi vida. Dame valentía. Señor, tú le dijiste a Timoteo, porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía. sino de poder, amor y dominio propio. Quiero ser valiente para servirte. Quiero ser valiente para seguir tus pasos. Tú nunca diste un paso hacia atrás. Quiero seguir tus pisadas, Señor. Amén. Amén.
Oremos. Espíritu Santo, Espíritu Santo, Espíritu Santo, Espíritu Santo, renueva, renueva, renueva, renueva, renueva, renueva, renueva aquel primer amor. Renueva aquel primer amor cuando te conocimos, renueva el primer amor, Espíritu Santo, rebaum, renueva el primer amor en esta iglesia. renueva el primer amor en aquellos que me escuchan a través de las redes sociales, como dice tu santa palabra, Señor, recuerda de a dónde has caído y haz las primeras obras, oh Dios de la gloria, levanta, levanta, levanta, levanta, levanta aquel que estaba caído. Levántalo para la gloria de tu nombre. Levántalo, Espíritu Santo, dale, dale fortaleza, dale fuerza a este pueblo. Levanta esta iglesia como nunca antes, Padre. Queremos el avivamiento. Queremos el avivamiento. Gracias. Ay, gracias. Ay, ay, ay. Gracias. Arropa a toda la iglesia. Toda la iglesia. Toda la iglesia. A toda la iglesia. Tú sabes que hemos estado bajo ataque del pero no vamos a ser cobardes. Vamos a seguir aquí. Vamos a seguir aquí. Gracias. Arrópanos, Espíritu Santo. Arropa tu amada, a tu iglesia. Gracias. Qué lindo es el Señor. Ay, Dios te bendiga. Dios te bendiga. Abrace a su hermanito que tenga al lado. Abrácelo. Dígale, "Dios te bendiga. Dios te bendiga. Dios te bendiga. Abrácelo. Usted no conoce las cargas que llevan los hermanos. Gracias, Señor. Agradecemos a Dios por todo su amor y misericordia. Mañana con la ayuda de Dios a las 7 de la noche estaremos aperturando nuestra iglesia en Maopac. Por allí a lo mejor ahí está la dirección. Así es que a todos, a todos lo que sea posible. Es un templo bastante grande. Cabemos todos con toda seguridad. Gracias. Así es que mañana salgamos un poquito temprano el que le sea posible. Eh, el culto será a las 7 de la noche en Mac, New York. Por ahí está la dirección. Si si usted quiere tomar la captura es mucho más fácil, ¿verdad? con su celular y así ya tiene la dirección y vamos para allá mañana con la ayuda del Señor. Así es que toda la gloria sea para Cristo y vamos a pedirle, oren por este servidor, ¿verdad? Necesito mucho la oración de ustedes después de este compromiso mañana tengo que estar preparándome para Sear Washington. Bueno, al norte de Seattar, Washington. Estaré tres días predicando por allá con el pastor Miquea y necesito de la oración de ustedes, ¿verdad? Es un arduo trabajo, son viajes bastante largos de muchas horas y necesito la fortaleza de Dios y la oración de la iglesia. Vamos a dejar que se den los anuncios mientras.