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Ay mamacita, tú eres obstinada y decidida, de gusto bien definido. Quizá no sabrás lo que quieres, pero sí con quién lo quieres. Y como te dicen tus amigas, donde pones el ojo, pones la bala. Aunque seamos honestos, tu bala casi siempre falla. ¿Qué te gusta un hombre y no sabes ni cómo acercarte? Sí, tienes la iniciativa, pero o eres demasiado intensa y lo alejas, o eres "ia" y el hombre chimpancé no capta las indirectas y lo alejas. Si eres muy correcta, va a pensar que eres aburrida. Pero si te portas muy relajadita, no quieres que piense que eres de hormona golosa y de moral distraída. Ay mamacita, total, nunca estás convencida y ya hasta piensas que te vas a quedar sola toda la vida.
No, señor, viene lo bueno. Ponme en los comentarios #viene lo bueno. Por eso hoy te voy a enseñar las cinco formas de enamorarlo sin esfuerzo, sin tener que decir una sola palabra, usando los puros encantos del lenguaje corporal. Eres tremenda y lo sabes. Soy Jorge Lozano H. He aconsejado a cantantes, actrices, personalidades de todo el mundo en sus relaciones y es un buen momento para suscribirse a mi canal. Recuerda activar la campanita para que te avisemos cuando hay un video nuevo. Mamacita, lo tienes casi todo para triunfar en la vida amorosa. Eres guapa, eres exitosa, eres atractiva, pero cuando abres la boca, haz de cuenta que empieza el noticiero del día. ¿Qué hiciste hoy? ¿Ya comiste? ¿Ya cenaste? Se pronostica probabilidad de precipitación en la tarde. No, señor, sobre todo cuando ese hombre te provoca, no te para la boca. Ya cuando empiezas a hablar sobre el clima es porque la situación está grave. Mamacita, trae una libretita con una lista preparada de temas para platicar o memorizar frases para conquistarlo. Ya no funciona. Lo de ahora es complicarse menos y dirigir tus esfuerzos al lenguaje de tu cuerpo. Y muchas están diciendo, pero Jorge, lo sabía, me hacía falta el bisturí. No, señor, mamacita, así como estás, eres plato fuerte, plato caro, filete miñón. No te trates a ti misma como si fueras una guarnición. Tú no eres una salsita verde, tú eres el guacamole completo. Y vámonos, el lenguaje corporal hace magia a la hora de enamorar. Esta estrategia de seducción es más inteligente porque vas a entrar por los cinco sentidos: para enamorarlo por el oído, por el olfato, por el gusto, por la vista y por el tacto. Lo vas a acorralar sin que se dé cuenta y lo vas a traer, mira, comiendo de la palma de tu mano cuando menos te lo esperas.
Cinco formas de enamorarlo sin esfuerzo, sin tener que decir una sola palabra.
Número uno: aprende a usar la mirada de cacería y la mirada de presa. Conviértete en una mujer inteligente y versátil que sabe sacar su lado feroz y sabe usar su lado tierno e inocente a su favor. La mejor forma de dominar a un hombre es saber qué provocarle en el momento adecuado. Y eso lo puede lograr sin esfuerzo si usas el arma de tu mirada. A los hombres nos obsesiona una mujer agridulce que nos vuelva locos por no poder descifrarla, que aplique el frío y el calor. Para eso necesitas combinar la mirada de cacería y la mirada de presa.
La mirada de cacería es una mirada penetrante y poderosa, sensual y seductora. Es intoxicante, misteriosa y peligrosa. Para conseguirlo, levanta ligeramente las cejas y entrecierra los ojos, así. Mira para simular un ojo más alargado y felino. Relaja tu boca al punto en que se abra un poquito, así. Mamacita, saca tu espejo y practica hasta que domines esta mirada. No quiero que vayas haciendo ridículos, ya te imaginas con cara de burra atropellada. No, señor, esta arma te dará una energía de loba cazadora. El cucaracho se va a sentir que lo desvistes con la mirada. Para darle más poder a esta mirada de cazadora, un delineador alargado es un excelente aliado. Vas a quedar hipnotizante, cautivante y coqueta. Que sepa que donde pisa una leona, no deja "hy" a cualquier perra.
La mirada de presa, por el contrario, te va a dar una energía delicada, frágil, dulce, sensible y femenina. Quiero que pienses en Bambi, ¿te acuerdas de Bambi, la película esa infantil? Que saques tu lado más inocente y más puro. Vas a bajar un poquito la cara y vas a voltear solamente usando tus ojos y tus cejas hacia arriba, que te den una expresión tierna, con los ojos bien abiertos para hacerlos ver redondos y brillosos. Para darle más potencia a esta mirada, yo te recomiendo que uses un delineador blanco en la línea de agua de tu ojo y vas a ver cómo vas a derrochar dulzura. Mamacita, lo vas a traer, mira, de rodillas al pobre desgraciado. Dile: "Así como me ves tranquilita, soy más fiera que bonita". La mirada de cazadora los debilita porque los intimida y la de presa los fortalece porque los empodera. La mirada de cazadora los hace sentirse retados y desafiados, te da a ti el control sobre ellos. Y la de presa los hace protectores y resolvedores, para que tú disfrutes de soltar el control y que lo tome ese cucaracho. Dile: "Qué lástima, cucaracho, tan amante del fútbol y no sabes el partidazo que te estás perdiendo". Y dile: "El cielo es azul y la noche es negra, pero este año tu mamá, mi suegra número dos, juega con el contacto físico".
Mamacita, cuando sientas esa tensión con un hombre, no necesitas malbaratar la caricia para atraparlo. Eso va a terminar de matar la tensión y lo que necesitas es aumentarla hasta obsesionar. La forma más efectiva es darle contacto físico esporádico, jugar con su sentido del tacto. Haz pequeños roces para generar un ambiente de intimidad, pero sin caer en la intensidad, porque ya te imagino. No, señor, mamacita, cuándo va a comprar el producto si se atasca de la muestra gratis. Cristina, gobierna te, mamacita. Yo te recomiendo la clásica y siempre confiable: cuando se rían juntos, le agarras el brazo con toda la mano y aprietas un poco, así, mira. Además de sentir la tensión, lo vas a hacer sentir masculino, fuerte y musculoso, aunque tenga bracito de demonito de palo, aunque sea una alita de pollo, mamacita, mordida con una onza de carnita. Tú agárralo con pasión, que se sienta guapo el cabrón. Eso le va a dar seguridad. Busca cercanía física con excusas sencillas para que sienta esa proximidad que lo va a hacer querer más. Pídele que te quite una pestaña que se te metió al ojo. Tú arráncate un pelo y métetelo al ojo, mamacita, como de lugar. Te puede dejar ciega y virola, pero nunca sola. Estado civil: sin pupila y jodida, pero bendecida. Una técnica subestimada, pero que nunca falla, es el intercambio de salivas más inocente de tu vida. Probar su bebida, tomar del mismo vaso que él. Si él tiene un cafecito, así le dices: "¿Me das?" y tomas así, mira. Colocas tus labios donde van los de él. Así, tomar del mismo vaso es una forma indirecta de besarlo. Da una sensación especial de confianza y cercanía. Es una forma de coquetear muy sigilosa que pocas saben ejecutar. Es la manera más fácil de dirigir la atención a tus labios y el ambiente pasará al siguiente nivel de intimidad. Lo pruebas y le dices: "Está rico, cucaracho, pero sabes cuál es el té que más me gusta". Te va a decir cuál. Le dices: "El ya te deposité". Si no se ríe de tu chiste, mamacita, nunca lo fue.
Número tres: usa un perfume inolvidable. No importa qué tan guapa vayas o si tienes el porte de león indomable, si no llevas la fragancia adecuada, todo lo demás es irrelevante. Imagínate que llegas a una reunión y alguien diga: "¿Es mi imaginación o alguien empezó a oler desesperación?". Mamacita, la urgencia se huele y tú apestas a urgencia. El aroma es tan poderoso que puede construir o destruir tu imagen, así que más vale que siempre vayas perfumada, oliendo elegante. El perfume femenino es como veneno para los hombres. Si huele rico, de pronto cualquier mujer se empieza a ver guapa, garantizado. Si eres una mujer de personalidad seria e introvertida, una fragancia que huele a piñatas, mira, a puros dulces, betún y algodón de azúcar. Si eres una mujer elegante y sofisticada o más alocada, utiliza una fragancia sobria, amaderada, así, mira, con toques de lavanda. Busca cuál será tu sello aromático, el aroma que identifica tu presencia y que se extraña en tu ausencia. Tiene que ser tan potente que sus camisas queden impregnadas y que hasta dormido repita tu nombre cuando sueñe con tu esencia. Hortensia, por cierto, tengo un video con las 10 fragancias más ricas para un hombre. Mamacita, esas fragancias que las mujeres se ponen que los hombres amamos. Ve a buscarlo.
Número cuatro: juega con tu cabello. Mamacita, tu melena tiene dos grandes funciones: cargar con todos tus traumas y decepciones y atraer a puros hombres que te mandan a terapia y lo sabes. El cabello de una mujer es uno de los rasgos más femeninos y, por lo tanto, más atractivos para cualquier hombre. Por eso te recomiendo darle protagonismo. Hacerlo con un accesorio, con tu moñito coquet, con lo que tú quieras. Juega con tu cabello, pásalo de un lado a otro o simplemente acarícialo. Te va a hacer verte más sensual y más atractiva. Cuando vayas de cacería por ganadito nuevo del "premium", lleva tu cabello suelto. Lleva tu cabello suelto, es tu forma de seducción masiva, significa seguridad y eso te hará atraer hombres como un imán. Mientras él esté contando una historia, mira, tú escuchándolo con atención, así, con la melena, mamacita, dándole vueltas al cabello, así. Ese movimiento es hipnótico para ellos. Vas a ver cómo se va a perder en tu melena de Mufasa. Pero pásate un cepillo, mamacita, no te quiero toda explotada, así como Mufasa resucitada, no, señor.
Número cinco: ríete con él. Libérate de la carga de tener que mantenerlo entretenido, de tener que contar los mejores chistes para hacerlo reír. Basta con que tú te rías para que él caiga enamorado de ti. Un hombre se enamorará de ti a partir de lo que él pueda hacer por ti. Y si puede hacerte reír, se va a sentir inspirado a tenerte entretenida todo el santo día. Si quieres de verdad conectar con él y crear química entre ustedes, ríete, mamacita. Mamacita, a veces reírnos de nuestras propias tragedias es el primer paso para superarlas. Usted ríase de lo que de lo que menos importe. Para un hombre, la risa de una mujer que ríe con él suena como una melodía. Aunque tengas risa de tetera hirviendo, risa de chachalaca, así, ríete, mamacita. Suéltate una risita genuina. Uno siempre encuentra el amor de su vida cuando el mismo chiste malísimo le sigue dando risa. Mamacita, hay un factor más que no te puede olvidar y es la autenticidad. Aunque no hay un parámetro para medir la autenticidad, sé tú misma, pero la mejor versión de ti misma. Mamacita, recuerda, para una fea personalidad no hay cirugía plástica. Mamacita, no hay otra como tú y ese es tu superpoder.
Y la pregunta de hoy dice: ¿Qué decirle a tu amiga que está estrenando un novio cucaracho? Qué... Ay, mamacita. Quizá Dios nuestro señor te dio una cara incapaz de esconder el desagrado. Ves a un bebé feo y te dicen: "Cárgalo" y tú: "No, no, gracias, así estoy bien". Ves a tu amiga con un vestido embarrado y tú: "Ay, amiga, parece está mal mal amarrado". Si ves que tu amiga trae un novio nuevo y sabes que es cucaracho, la próxima vez que publique una foto con él, no te guardes tus emociones. Comenta: "Has tenido mejores, pero en fin, bendiciones". No te creas estúpida, tú eres víbora de cascabel, venenosa y lo sabes. Deja la mamacita, hay gente que no es la persona correcta para una relación, pero es la persona necesaria para su evolución. Dile: "Amiga, vas a acabar más evolucionada que un Pokémon, pero en fin, bendición".
Estado civil: ingobernable.
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