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[Música] Estrategias metodológicas: desarrollo de contenidos, ambientes, prácticas y significados. El modelo Kanafi se orienta a fortalecer a la persona y a la organización a través de trabajar con contenidos, ambientes, prácticas y significados. Estas cuatro estrategias son incluyentes y se recomienda aplicarlas de manera complementaria con el objetivo de lograr un mayor estado de integración y bienestar de la persona y de las organizaciones. El desarrollo de este proceso se puede extender o profundizar tanto como se requiera. Los cuatro elementos están interrelacionados, y las actividades pueden iniciarse desde cualquiera de ellos. La modificación en uno de los componentes tiende a modificar a los otros; todos ellos fortalecen las sabidurías: saber pensar, saber hacer, saber relacionarse y saber innovar.
Los contenidos tienen que ver con el análisis y estudio de datos, información, teorías y experiencias. El camino educativo consiste en comprender los procesos involucrados y generar conocimiento consciente. Ambientes es el diseño, arquitectura, la identificación, establecimiento y mejoramiento de elementos, espacios y condiciones propicias para el desarrollo de las actividades y prácticas, ya sean personales, sociales, laborales o familiares. El ambiente incluye las condiciones materiales, la existencia, calidad, almacenamiento, disponibilidad y estado de las herramientas y suministros; el orden y estado de conservación de los espacios físicos y la señalización.
Prácticas son las experiencias, acciones, interacciones y desarrollo de habilidades. Pueden ser de carácter científico, técnico, artístico, deportivo, humanístico, así como para fortalecer la autoexpresión y prácticas de uso cotidiano y profesional. La búsqueda de significados y de la comprensión de experiencias se orientan a obtener respuestas formales o simbólicas de uno mismo y de la propia vida, de las acciones personales y de las personas y los grupos con quienes se participa. Se trata de identificar el valor que tiene cada persona y cada cosa, la jerarquía existente, la importancia de prácticas, ritos y mitos, y la relación con el mundo en general. Esta reflexión permite dar sustento, jerarquizar, valorar, aceptar, rechazar y decidir con quién y cómo se desea o se pueden establecer procesos de diálogo, retroalimentación y participación constructiva, experimentar la paz y la unidad personal.
Plan de desarrollo personal: en el centro del modelo tenemos a una estrella de ocho picos. Esta estrella representa nuestras motivaciones más profundas, aquello que nos impulsa a hacer lo que hacemos. El proceso de autoobservación o de análisis de una situación comienza al ubicar en la estrella central un tema a tratar, lo que queremos impulsar a través de nuestro liderazgo. Por ejemplo: yo en mi ser, lo que siento, cómo me veo, mis emociones, mis actitudes. Puede ser también ubicar una pregunta: ¿Cómo me veo como padre o madre, pareja, hijo o hija? O como profesional, ciudadano o alguna otra expresión social, mi participación en la escuela y mi orientación vocacional. En fin, los temas a tratar pueden ser múltiples y variados.
El siguiente paso es meditar o reflexionar sobre aquello que [Música] seleccionamos. Al meditar, tomamos el camino simbólico emotivo al identificar el estado personal a través de centrarnos en la estrella y percibirnos y sentir, orientar nuestra meditación, la contemplación y la visualización. Al reflexionar, tomamos el camino racional, analizamos la situación, evaluamos el estado actual y señalamos aspectos deseables a desarrollar al encontrar contenidos, ambientes, prácticas y significados que lo fortalecen y hacemos un plan y lo llevamos a cabo. El tercer paso es hacer conciencia y tomar una decisión al respecto.
El desarrollo en el proceso Kanafi consiste en impulsar un proceso cada vez más profundo de conciencia de nuestro ser y de nuestro conocer, que inicia en la estrella central, fluye a través de las funciones del pensamiento y se manifiesta a través de las sabidurías. Crear conciencia requiere un trabajo personal de búsqueda y autoobservación de nuestros conocimientos y motivaciones que evitará actuar solo por reacción o costumbre y permitirá sorprendernos con la riqueza y los valores de nuestro mundo interior y con ello dilucidar nuestra manera de participar en el mundo. Al contactarnos con nuestro entorno, lo haremos de una manera sabia cuando nuestras acciones se deriven de esa conciencia, de esa mirada que hacemos sobre nosotros mismos. Oh