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5. Prescripción razonada de antibióticos y el rol de estudiantes de medicina

SiESABI42:41

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Hola. Es un placer estar con ustedes. Soy Esteban González Díaz, internista infectólogo, jefe de la unidad de vigilancia tecnológica hospitalaria y medicina preventiva del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde. Y es un honor estar aquí hablando con ustedes sobre prescripción razonada de antibióticos y el rol del personal de salud de información en el control de la resistencia antibiótica.

Hoy voy a compartir información y mis puntos de vista de algunos de los proyectos que tenemos al respecto. Mi conflicto de intereses: soy investigador, tanto en lo público como en lo privado. He tenido diferentes cargos y colaborado con instituciones nacionales e internacionales, tanto públicas como privadas. Pues hoy nos trae esta gran preocupación que es la resistencia antimicrobiana.

Los antibióticos son uno de los mayores descubrimientos, mayores herramientas que han apoyado a poder llevar salud a las personas, el tratamiento de las enfermedades infecciosas. Y esto ha ayudado a disminuir la morbilidad y mortalidad a nivel global, y también ha sido una de las cosas que ha aumentado la sobrevida de las personas en los últimos 65 años. Son de los mayores descubrimientos con un gran impacto. Esto ha llevado a que las enfermedades infecciosas podamos tener duraciones más cortas; hemos podido tener menos complicaciones y secuelas; y pues hemos podido ganarle a la muerte en algunos de estos casos.

Pero ¿qué ha pasado con ese éxito que no tenía precedentes de los antibióticos? Pues el secretario de salud de Estados Unidos, en su trabajo paradigma en la medicina moderna, era pre antibiótica y post antibiótica, llegó a decir en 1963: “Pues ya era tiempo para cerrar los libros de las enfermedades infecciosas y declarar ganada la guerra contra las pestilencias”. Pero pues en 2011, la OMS nos dice que el rápido desarrollo de la resistencia bacteriana es un grave problema de salud pública mundial. En la declaración de la OMS, se llevó a una iniciativa global para poder tratar de combatir esta situación.

Pero bueno, lo dijo el premio Nobel de Medicina, el doctor Fleming, en 1945, cuando se descubrió la penicilina, y habló que sus efectos curativos para las enfermedades infecciosas eran impresionantes, pero que no era difícil hacer microbios resistentes a la misma penicilina en el laboratorio cuando se exponían a concentraciones mínimas, insuficientes para matarlos, y que esto iba a poder ocurrir también en el cuerpo.

Pues las razones para la falla al tratamiento de antimicrobianos son muchas: el retardo en el diagnóstico o el inicio adecuado; el diagnóstico adecuado o incompleto; errores en las pruebas de susceptibilidad antimicrobiana; o una inadecuada concentración del antibiótico por diferentes sitios, por dosis incorrectas, por incrementos en el requerimiento o en la eliminación de la droga; estas altas capacidades de unión a las proteínas o porque no llega al sitio; también cuando no llega bien al sitio, o a veces llega al sitio, pero por factores disminuye la actividad del antibiótico por los factores químicos o el antagonismo de los antibióticos con otros medicamentos. También hay factores como el mal drenaje o mal estado del tejido en algunos casos, en algunas infecciones; o factores propios del huésped, como su respuesta inmune. Otros motivos que fallan los antibióticos: el desarrollo de la resistencia bacteriana o las súper infecciones.

¿Y qué sucede? Pues esto se ha ido dando por un uso, un uso excesivo de los antimicrobianos, un uso indebido, y esto puede llevar a graves consecuencias para la salud. El abuso de los antibióticos ha creado bacterias resistentes, no a un solo antibiótico, sino a múltiples fármacos. Y estos los llaman superbacterias. ¿Y qué pasa? Que el uso de los antimicrobianos de forma indiscriminada, inclusive para patologías que no son realmente infecciones, o son infecciones, pero son infecciones virales, y están usando antibióticos, pues han ido generando esta resistencia. Se ven usados, y muchas veces por situaciones de creencias populares: las personas piensan que si no recibieron un antibiótico no se van a curar. Y por lo tanto, patologías como influenza, resfriados, gripes, no debían de recibir antibióticos, pero son parte de las causas muy comunes del uso de los antimicrobianos.

La resistencia antimicrobiana es un problema de todos los tiempos. Y podemos ver aquí, en la parte superior de esta línea de tiempo, cuando se introducen los diferentes antimicrobianos, y en la parte inferior de esta línea de tiempo podemos ver cuándo empiezan a aparecer ya resistencias a esos, a esas drogas. Y pues es un paradigma: el uso de los antimicrobianos de forma inapropiada o excesiva puede llevar a resistencia antimicrobiana. Y esa resistencia antimicrobiana a falla antimicrobiana, y por lo tanto, nuevamente el querer usar antimicrobianos de forma excesiva o inapropiada.

Los determinantes para la aparición y diseminación de la resistencia bacteriana son bastantes, pero caen dentro del médico y las prácticas de la prescripción por el personal de salud. Esto puede ser patrones indebidos de uso de antibióticos, una diversidad de diferentes antibióticos, falta de entrenamiento o conocimiento. Y por lo tanto, ahorita vamos a tocar ese tema. Y pues uso agroindustrial de muchos medicamentos también. Características de la población tienen que ver con la aparición y discriminación de la resistencia: migrantes, viajes internacionales, globalización; su afiliado, el huésped ante las infecciones o su sistema inmune comprometido; también la exigencia por creencia popular sobre salud y tratamientos: “si no recibieron un antibiótico, el niño no se va a curar”, pero en realidad es una infección viral. La cantidad de transmisión de infecciones que están circulando. Y bueno, luego otra de las características son las políticas y regulaciones del cuidado de salud, como el tener libre acceso a antibióticos. En México ya tenemos la obligación de tener una receta, pero eso no hace que algunos de los médicos o de las farmacias anexas pues sigan dando antibióticos de una forma no razonada. Y pues actividades promocionales de la industria, el desarrollo tecnológico, todo esto favorece también. Y pues esto todo va sobre la ecología microbiana y causa una evolución genética, capacidades distintas de sobrevida de los microorganismos o cambios en su [Música] factores de resistencia y factores de sobrevida. Y también puede ver afectación de la biota comensal.

Y pues bueno, hemos dicho que pues una de las cosas más importantes es la correcta educación sobre antimicrobianos. Y una de las cosas muy importantes es que en la población general había una falsa creencia. Y eso lo comprobaron con la encuesta de la OMS en 2015: que el setenta y seis por ciento de las personas encuestadas pensaban que la resistencia de los antibióticos afectaba el cuerpo humano, el fármaco no funcionaba bien en el cuerpo humano, y por eso había una resistencia; no pensaban que era una resistencia en el germen. Y por eso debemos de brindarles la información y explicarles en términos que se entienda que la infección es la resistente al medicamento, la bacteria se ha generado la resistencia. La resistencia a los antibióticos es en el germen y no en la persona.

Y pues algunos otros de los mitos de la resistencia antimicrobiana es de que pues como ya los medicamentos, los antibióticos, hacen que los organismos sean resistentes, y no es que sean resistentes, sino que estamos seleccionando y ellos están evolucionando para tratar de tener sobrevida. Los organismos resistentes son más virulentos, y en realidad la verdadera historia es que pues sí, seleccionamos resistentes; el uso incorrecto de los antibióticos o su uso generalizado de antibióticos aumenta la probabilidad de una selección y que saquen sus armamentos de sobrevida. Y pues que las cepas resistentes no es que sean más virulentas, sino que son mucho más difíciles de controlar y matar. No podemos detener su crecimiento porque pues el antibiótico ya no es efectivo, y tenemos que ver cuáles opciones tenemos para tratarlos. Y todo esto es un daño colateral, un daño colateral del uso de antibióticos, sea el antibiótico para la bacteria que estamos tratando o la flora que vive ahí, y estamos seleccionando, promoviendo bacterias resistentes; estamos provocando el desarrollo de colonización con bacterias multirresistentes; una emergencia de estas bacterias; y estamos diseminando, provocando el desarrollo de infecciones con bacterias resistentes.

Y bueno, nomás rápidamente algunos de los mecanismos: cambios en los plásmidos, modificación del blanco de la diana, degradación por enzimas o bombas de flujo. Todos son algunos mecanismos de resistencia que tienen algunos microorganismos, algunas bacterias, o tienen mecanismos de resistencia, pero no hablaremos sobre los diferentes tipos de resistencia hoy. Y bueno, estos los clasifica en multidrogorresistentes cuando hay resistencia a un antibiótico de al menos tres diferentes familias de antibióticos; extremadamente resistentes cuando ya no más hay sensibilidad a uno o dos antibióticos; y pandrogorresistentes cuando ya hay resistencia a todos los antibióticos conocidos. Y esto es motivo de preocupación a nivel mundial. La resistencia a los antimicrobianos eleva la mortalidad, dificulta el control de las enfermedades infecciosas, en la comunidad como en el medio hospitalario o en las instituciones de salud. Esto nos preocupa porque nos puede llevar a un tiempo pre antibiótico donde no tengamos tratamientos. Y esto todo eleva los costos de la atención en salud, del bolsillo, tanto de las instituciones como de los pacientes y sus familias. Y pues podemos imaginarnos sin ver este panorama, donde ya vemos pues los bichos casi casi caminando en nuestro hospital.

Sí, y las infecciones asociadas a la atención en salud, o también conocidas como hospitalarias o nosocomiales, pues son esas infecciones como todos conocen, y aparecen en una persona después de dos días de estar ya hospitalizado, para estar seguro que no la llevaba, no la estaba incubando, con o sin confirmación bacteriológica. Y también pueden ser las infecciones nosocomiales, las mismas ocupacionales, que afectan a los trabajadores de la salud de esa institución. Desafortunadamente, cientos de millones de personas están ahorita con una infección nosocomial a nivel mundial. En los países ya desarrollados, eso pasa en más o menos cinco al diez por ciento de los pacientes que están cursando una estancia hospitalaria. En los países en vías de desarrollo, ese riesgo puede llegar a ser hasta veinte veces más. Y cuando están en terapia intensiva, las infecciones asociadas a atención en salud pueden afectar a más del 30% de los pacientes, pero pueden llevar una mortalidad atribuida a la infección de hasta cuarenta y cuatro por ciento. Y ese impacto, pues ya dijimos: puede agravar la enfermedad, aumentar la mortalidad, aumentar la discapacidad, prolongar las estancias hospitalarias. Y esos costos, tanto para la familia como para el personal, para la institución, pueden ser importantes.

Y pues hay diferentes situaciones que podemos hacer, trabajar para tratar de disminuir tanto la resistencia antimicrobiana como las infecciones asociadas a la atención en salud por este tipo de gérmenes. Los patógenos más frecuentes en las infecciones nosocomiales, también los comunitarios y que escapan ya de cobertura se llaman escape, entre los pocos metafilo con todos los diferentes mecanismos de resistencia que brevemente comentaremos: *Acinetobacter baumannii*, también conocido como asesino bacteriano; *Pseudomonas aeruginosa*, con todos sus mecanismos e interrogantes, que también pues es bravo; y pues este grupo rudo de microorganismos, pues han dicho la OMS que los superbichos o estos mecanismos de resistencia van a llevar a tener mayor riesgo de mortalidad que inclusive el cáncer. Se estima, de acuerdo a los documentos de la OMS, que puede haber hasta diez millones de muertes para el 2050 atribuidos a resistencia antimicrobiana, a comparación del cáncer, que proyectan que serían ocho punto dos millones de muertes. Y si tomamos en cuenta que todas estas personas que están sobreviviendo enfermedades autoinmunes, hematooncológicas, donde están recibiendo inmunomodulación o quimioterapias, van a tener mayor riesgo de infecciones, y estas infecciones, si seguimos como vamos, van a ser por microorganismos multi, sino aún más.

Y se desee en 2019 volvió a sacar su boletín de lo que son los agentes de amenaza urgente, amenaza seria y de preocupación. Y aquí podemos ver que predominan los gran negativos multirresistentes con betalactamasas extendidas de diferentes tipos. Podemos ver que *Cándida auris*, una cándida que ya es resistente a básicamente todos los antifúngicos, y los fibroides están dentro de los urgentes, de los serios. Podemos ver que hay enterobacterias betalactamasas productoras, *Enterococo* vancomicina resistente, *Acinetobacter* multidrogorresistente, *Staphylococcus aureus* multirresistente con meticilina resistencia, y no olvidar a la tuberculosis, que ya estamos con serios problemas de multidrogorresistencia, inclusive casos de XDR en muchos países del mundo. Y de preocupación pues tenemos el *Streptococcus* del grupo A y del grupo B, que pues se unen a esta lista de gérmenes resistentes que nos tenemos que preocupar.

Y pues bueno, dices: “Bueno, hay resistencia, pero pues esto también incrementa o se suma a las causas de las muertes atribuibles”. Y en este estudio donde fundaron información de Estados Unidos y de la Unión Europea en 2015, hicieron el modelaje, y podemos ver que los cocos gran positivos, como *Staphylococcus*, como *Enterococo*, como *Neumococo*, pues tienen un factor incrementado, no de tanta importancia, aunque pues por su resistencia está por arriba de los casos no resistentes, pero pues cuando vemos lo que son los gran negativos es alarmante la resistencia, cuántas veces incrementa el factor de estar relacionado las muertes por resistencia.

Y pues bueno, México tiene su información. Hemos participado nosotros, el grupo de investigación del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la UDG, en el Instituto de Patología Infecciosa, con colaboradores nacionales e internacionales a través de este pie, y a través del Hospital Civil de Guadalajara Fray Antonio Alcalde. Y pues desde hace muchos años sabemos de la resistencia que circula tanto en el hospital como en algunos casos la comunidad: meticilina resistencia en *Staphylococcus aureus*, la aparición de betalactamasas de forma importante; la nueva aparición, después de este estudio, empezaron a aparecer todos los carbapenem resistentes, acá endémicos; algo de vancomicina resistencia en enterococo; y pues está que ya mencionamos que siempre ha estado presente: las betalactamasas de espectro extendido por toda América Latina, México con su buena cantidad. Este es en las claves neumonias, tanto la dos como la tres, reportado en México, en donde colaboramos con algunas cepas. Otros mecanismos de resistencia en gran negativos como los que son BIM en Klebsiella, en Pseudomonas; las metalo betalactamasas en Pseudomonas; *Acinetobacter*, que tiene varios mecanismos de resistencia, como BIM, o sea, 72 bombas de flujo, pérdida de porinas. Y de los más recientes, de los últimos incorporarse, una metalo betalactamasa Nueva Delhi. Y este pues lo hemos visto, pues es muy promiscua, anda en las Providencia, anda en las Klebsiella, en las *Acinetobacter*; inclusive un brote que tuvimos multiinstitucional con Klebsiella que adquirió este gen de resistencia.

Pues no, no hay que preocuparnos tanto, hay que ocuparnos. Muchos pensarían que pues lo que hay que hacer es echar gasolina y a lo mejor prender fuego, y no, no, eso no es la única solución. La solución no es fácil, la solución implica mucho trabajo y plantear de nuevo el chip, si no vamos a llegar a una era post antibiótica que va a ser muy parecida a la pre antibiótica. Si hay opciones de medicamentos allá afuera, están desarrollándose algunos, están trabajando los pero todavía están en el tintero, les falta algunos, apenas están en las primeras fases de investigación. Y hay otras opciones allá afuera, como tratamientos con fagos o anticuerpos o vacunas, pero lo que necesitamos ser es no acabarnos los antibióticos que nos quedan. ¿Por qué? Porque sí, dramáticamente hay menos, menos compañías buscando antibióticos; los últimos ya salieron hace un tiempo y no hay nada pronto, y lo poquito pronto no hay que quemar ese cartucho, porque vienen básicamente de las mismas familias, ya existen, y por lo tanto, los mecanismos de resistencia pueden aparecer muy fácilmente. Y ya lo mencionamos: la vacunación es una opción, un tema de gran importancia, porque así portamos algunas infecciones virales, algunas infecciones bacterianas, y eso nos va a ayudar a proteger a nuestras familias, a nuestros hijos, a nosotros mismos, y disminuir el riesgo de tener que ir a consulta y tener ese riesgo de exposición a un antibiótico innecesariamente, y solamente usar cuando realmente son necesarios.

¿Por qué nos preocupa tanto? Porque se nos está acabando y están apareciendo más resistencias, y necesitamos tratar de rescatar los antibióticos. Necesitamos que algunos de las nuevas generaciones quieran meterse más a investigación y buscar nuevos tratamientos, nuevas alternativas, pero necesitamos trabajar con las nuevas generaciones del personal de salud para hacer, crear conciencia y no tener un abuso y tener un correcto uso, más bien, de los antimicrobianos. Desde hace mucho tiempo se ha trabajado en programas de optimización o de tratamiento razonado, pero esto es enfocados en instituciones de salud, dentro de los nosocomios, dentro de los hospitales de diferentes niveles, pero en la comunidad, y lo que se necesita es reeducar para poder tener mejor sobrevida de los medicamentos que quedan. Y todo eso está en el Global Action Plan de la OMS para combatir la resistencia antibiótica. Hay que mejorar la concientización, hay que hacer más comprensible lo que es la resistencia para la comunidad y para el mismo personal de salud, hay que tener una comunicación efectiva, hay que mejorar los programas de educación y de capacitación, hay que reforzar los conocimientos y las evidencias de la resistencia a través de mejores programas de vigilancia tecnológica y mejores proyectos de investigación. Y por lo tanto, gerencia de antibióticos, hay que reducir la incidencia de infecciones. Medidas preventivas incluyen la higiene de mano y otras medidas sanitarias, tanto en la salud humana como en la salud animal. Hay que usar los agentes que tenemos de forma razonada para no acabar con ellos y poder disminuir la resistencia antimicrobiana.

Y pues necesitamos hacer evaluaciones económicas, porque al final de cuentas todo termina en dinero, y ese dinero que podríamos ahorrarnos, usarlo, invertirlo en programas para mejora y en la investigación, para el diagnóstico, para el tratamiento y otras intervenciones. En México se trabaja en colaboración con el programa universitario del control de la resistencia antimicrobiana de la UNAM; somos parte de los miembros. Y pues se ha visto que a los gran negativos son nuestro foco, pero necesitamos trabajar también en profilaxis quirúrgica, en políticas de escalamiento de medicamentos, y tenemos que ir tratando de rescatar nuestros gobiernos. Una de las cosas que se ha propuesto a nivel mundial es conocer las actitudes, el conocimiento y lo que es estar empapado en cuestión a el uso correcto de antimicrobianos, la resistencia antimicrobiana, y qué podemos hacer para disminuirla en estudiantes de medicina y profesionistas de la salud antes de que salgan al campo laboral. Y a través de diferentes encuestas, cuestionarios, se ha visto que aunque conocen sobre antibióticos y conocen sobre la resistencia antibiótica, realmente desconocen cómo usarlos. Y este estudio de Malasia, otros estudios de la India, han hecho evidente la necesidad de mejorar la currícula en cuestión a uso de antibióticos y de la resistencia microbiana y de la gerencia en general de antibióticos. Muchos tienen conocimientos básicos buenos, pero ya en el momento de tener que tomar decisiones no logran tener un buen resultado o sienten que están deficientes en poder hacerlo. En este estudio, ellos reportan que solamente veinticuatro por ciento de los encuestados mencionan tener bases sobre antibióticos, o sea, tener algo de conocimiento, pero solamente el 40% tienen suficiente información o conocimiento para tomar una decisión de suspender un tratamiento para algún familiar, para ellos mismos o algún amigo cuando sienten que el antibiótico que se les prescribió no era necesario. La gran mayoría, el 93%, desearían tener más conocimiento sobre antibióticos, y tristemente solamente veinte por ciento sabía sobre las campañas de resistencia antimicrobiana. Esto estamos hablando de estudiantes de las áreas de la salud, principalmente de medicina.

Y en este otro, aunque también mencionaban que tenían conocimiento, de todos modos alrededor de la mitad terminaban dando antibióticos cuando realmente no serían necesarios. Y tres de las grandes universidades de Estados Unidos formadoras de personal médico, en esta encuesta, la mayoría perciben que tienen buenas fuentes, buena información y saben sobre, inclusive, la resistencia antimicrobiana, pero abajo del cincuenta y hasta el 30% realmente mencionan tener dificultad en escoger antibióticos, en entender el espectro del antibiótico y de interpretar el antibiograma y saber cuándo hacer modificaciones en su tratamiento. Y esto se ve principalmente ya cuando estamos hablando de gérmenes con resistencia antimicrobiana. Y en esta compilación, una revisión sistemática de varios estudios del 2007 hasta el 2020, pues lo que encuentran es que los estudiantes de medicina sobre gerencia antibiótica pues reconocen que existe un problema creciente en cuestión a resistencia antimicrobiana, pero refieren que desconocen los conocimientos básicos sobre la misma y que es necesario incorporar a la currícula médica programas que hablen sobre gerencia y resistencia antimicrobiana.

¿Y por qué es tan importante? Pues porque el tratamiento inadecuado de un antibiótico puede llevar a la mortalidad hospitalaria. En este caso, el trabajo de College en pacientes críticos, hasta el 50%, cuando tuvieras los conocimientos para escoger el tratamiento adecuado, pues la mortalidad apenas anda alrededor del veinte por ciento. Y cuando se trata de infecciones de torrente sanguínea, en el estudio de Ibrahim, la mortalidad en los tratamientos inadecuados llega al 60 por ciento en comparación de un tratamiento adecuado. Y pues bueno, aunque existen caricaturas y memes que dicen: “No te preocupes, nosotros te vamos a dar un antibiótico todavía más súper para ganarle a esta superbacteria”, pues la realidad es que no, no hay que quemar cartuchos, hay que cuidar, hay que saber qué hacer, hay que empezar a aprender sobre resistencia antimicrobiana y gerencia. ¿Por qué? Porque pues el tratamiento se tiene que tomar en cuenta muchas cosas: factores del huésped, factores de la bacteria y factores sobre el tratamiento antimicrobiano. Podemos querer dar un medicamento como lo es un aminoglucósido, donde queremos que la concentración máxima esté por arriba de la concentración inhibitoria mínima y así poder tener un excelente resultado. Podemos querer dar un betalactámico, donde queremos más tiempo sobre la concentración y así tener mejores resultados, o podemos pensar en una quinolona, donde queremos que el área de la curva esté por arriba del concentrado y vitorio mínimo, y así hacer mejor uso de nuestros medicamentos, de acuerdo.

A sus parámetros farmacodinámicos. ¿Por qué? Porque la terapia antimicrobiana queremos encontrar la más óptima, la más adecuada y la más apropiada. Y esto se puede basar en guías que van basadas en información local, regional, nacional e inclusive internacional; guías que nos van a ayudar a iniciar un tratamiento empírico más certero y ya hacer cambios de acuerdo a la información específica que salga de los resultados, como de nuestras pruebas de fármacos.

Actualmente, en el hospital civil, después de años de una gerencia de antibiótico con un control muy estricto, seguimos con controles estrictos, pero se está trabajando, por partes del equipo de la gerencia de antibióticos, se está trabajando en guías empíricas basadas en toda la información y la información local para poder plantear las mejores opciones terapéuticas para inicios de tratamientos para enfermedades infecciosas más comunes para el personal becario y para el personal adscrito a los diferentes servicios. Y también, pues, en la prevención de las infecciones asociadas a la atención a la salud. Sabemos que, pues, las IAAS son prevenibles 50% cuando llevamos estrategias de prevención que están convalidadas o estandarizadas, como las diferentes paquetes: los tanto de catéteres centrales, de sondas urinarias, de pacientes que están entubados con ventilación mecánica. Sí. Y pues esos programas también ayudarían a impactar la resistencia antimicrobiana, una nos defeminándose y, por lo tanto, tratando de tener menos necesidad de usar antibióticos para ejercer más presión sobre los microorganismos.

Nosotros, ¿cómo trabajamos? Nosotros trabajamos en ROBE, que es la red hospitalaria de vigilancia epidemiológica para las IAAS. Hacemos vigilancia tanto activa como pasiva. Llevamos nuestros formatos; nuestro personal de salud, que pueden ser enfermeras, médicos o becarios pasantes en medicina, enfermería o en salud pública, están colaborando haciendo la vigilancia y trabajamos nuestros equipos a través de diferentes plataformas; principalmente usamos chats para estar al tanto y estar informándonos, nuestros centros, nuestras medidas de aislamiento y los casos nuevos y para llenar las plataformas para tener información para poder trabajar oportunamente y tratar, a través de las medidas de aislamiento y las medidas universales, de evitar tener brotes en nuestra institución.

Otra piedra angular para disminuir el riesgo de la resistencia es la higiene de manos. Y como dice la campaña del 2023: ¡Salvavidas! ¡Lava tus manos! Y nosotros lo hacemos a través de vigilancia sombra, a través de capacitaciones tanto en los auditorios como capacitaciones in situ, y tratando de promover cómo se lavan las manos, cómo se hace la higiene con agua y jabón y con soluciones alcoholadas o con clorhexidina en los diferentes momentos: en los cinco momentos de los pacientes ambulatorios, hospitalizados, en procedimientos, en quirófano. Y nosotros nos fuimos aún más allá y no queremos ser como esta caricatura donde dicen: “Pues hay que lavarnos las manos porque este es abogado, no vaya a ser que después…” Pues en realidad nosotros promovemos, y a través de esta capacitación que también tiene taller, donde a través de un alcohol gel con una sustancia fluorescente hacemos, pues, la prueba de la verdad para ver si de verdad le echaron ganas, aprendieron la técnica y si la están haciendo bien. Y con esta luz negra podemos ver quién sí se aplicó adecuadamente el alcohol gel, quién no le está dando la importancia. ¿Por qué? Porque, pues, es un riesgo para llevar gérmenes a los pacientes continuos o llevárselo a su casa y afectar a su familia o ellos mismos con un bonito plastidio que no les vaya a dar diarrea.

Otra de las cosas que hacemos: estamos trabajando en diferentes tecnologías para disminuir también las infecciones de la sociedad de la atención en salud. Y este protocolo, que es “Gentmart”, este higiene de manos con… con Simpla, una compañía donde, en vez de estar vigilando a la persona, este aparato toma lugar y sus sensores pitan cada vez que se arrima alguien a la cama del paciente y al paciente, tomando en cuenta como si fueran los cinco momentos y diciéndote que tú tienes que despachar una carga de alcohol gel para poder hacerte la limpieza, la higiene de manos. Y si no, la alarma te va a estar recordando cada vez que no cumples con ese… ese disparo de alcohol gel a la carátula. Nos puede dar información con un emoji, con una cara sonriente o una cara enojada, este… y nos puede ir diciendo cuál es el cumplimiento en esa cama de las oportunidades, si se lograron o no se lograron. Es un proyecto muy interesante y esperemos que esto nos ayude a avanzar en nuestras campañas de higiene de manos.

Pues bueno, en realidad nosotros trabajamos con un gran equipo. Quisiera agradecer a todo mi equipo de pasantes, tanto de Medicina, de Enfermería, de Salud Pública, que me ayudan a hacer todo esto, a los diferentes programas que llevamos ahí en la unidad de vigilancia hospitalaria y medicina preventiva, a mi equipo de trabajo, los médicos, a las enfermeras y a los administrativos de base y temporales que tengo, porque sin ellos, pues, no se podría hacer muchas de estas actividades. Y pues Darwin era un hombre muy, muy inteligente, y él dijo: “No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que mejor responde a los cambios”. Nosotros, como humanidad, tenemos que preocuparnos, tenemos que preocuparnos porque nos estábamos acabando los antibióticos. A partir de hoy, creo que ustedes van a ser parte de ese cambio para rescatarnos de la resistencia antimicrobiana y que se nos acaben sus medicamentos. Y la otra cosa es: como humanidad, no estamos acabando nuestro planeta, y también tenemos que preocuparnos porque, si no, no habrá dónde crezcan nuestros hijos y nuestros nietos. Nosotros tenemos la tierra prestada por un rato; no lo dije yo, se lo robé a alguien, pero pues hay que entregárselas bien a las siguientes generaciones. Muchas gracias y nos vemos pronto.