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El Carcelero de Filipos

Alianza Elizabeth51:45

Transcription

[Música] Vamos a estar hablando acerca, como mencionó Caixa, del carcelero. Y el título que lleva este mensaje es "El carcelero". Decidimos, no sé cuántos de ustedes se han encontrado en alguna situación con un carcelero o con un policía. Con casa, pero no como policía. Así siempre los policías tienen ese respeto. Cuando no va a ellos. Yo recuerdo cuando yo llegué por primera vez al aeropuerto de Miami y me encontré con otros policías del aeropuerto que eran como el doble del tamaño que tenía. Que mirarlo así y dijo, sí, pero esta gente qué come. Después me dijeron que era McDonald's y Wendy's.

Dos. Dice, estos dos policías están hablando por radio y le dice, mi capitán, aquí reportándome desde el lugar de los hechos. ¿Cuál es la situación?

344. Se continúan, nuevos policías por radio. Bueno, una mujer se puso como loca, empezó a tirar cosas, hasta agredió a su esposo porque este caminó por donde estaba trabajando y limpiando.

Dice, LFP, ya capturaron a la señora. A la superiora.

Dice, no, mi capitán, estamos esperando que el piso. Bueno, el carcelero. Vamos a buscar ellos subir viento. Nunca.

Ellos. Capítulo 16. Hechos, capítulo 16, del versículo del 16 al 34. Y vamos a estar leyendo en la mañana de hoy. Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía un espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos adivinando. Siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces diciendo: "Estos hombres son siervos del Dios altísimo, quienes nos anuncian el camino de salvación". Y esto lo hacía por muchos días. Más desagradando a Pablo, este se volvió y dijo al espíritu: "Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella". Y salió en aquella misma hora.

Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas y los trajeron al foro ante las autoridades. Y presentándolos a los magistrados, dijeron: "Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos". Y se agolpó el pueblo contra ellos, y los magistrados, rasgando les las ropas, ordenaron a soltarles con varas. Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. El cual, recibido el cual ha recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo.

Pero a media noche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios, y los presos los oían. Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían y al instante se abrieron todas las puertas y las cadenas de todos se soltaron.

Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó su espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Más Pablo clamó a gran voz diciendo: "No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí".

Entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro y temblando se postró a los pies de Pablo y de Silas y sacándolos, les dijo: "Señores, ¿qué debo hacer para ser salvos?".

Repita conmigo de esta mañana: ¿Qué debo hacer para ser salvo?

Ellos dijeron: "Cree en el Señor Jesucristo y será salvo tú y tu casa". Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas y en seguida se bautizó él con todos los suyos. Y llevándolos a su casa, les puso la mesa y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

La palabra de Dios es bendita. Vamos a orar.

Señor, en esta hora te alabamos y te bendecimos. Gracias te damos por tu palabra, oh Dios, que nos habla. Vale, permite que tu palabra hoy llegue a lo profundo de los corazones aquí presentes, llegue a lo más profundo de las vidas y hable a sus corazones, a sus mentes. Háblanos, Señor, te pedimos. Usar tu siervo en la mañana de hoy. En el nombre de Jesús. Amén y amén.

En esta historia nos encontramos a este policía, oficial de prisión. Es un hombre romano que vivía en la espantosa oscuridad del paganismo. Veterano que libró batallas y que ganó honores humanos, que vio derramar sangre en el combate, en la batalla militar, con un corazón endurecido, aunque honrado. Siempre nos imaginamos a los militares, gente ruda, capaz de matar a alguien por un delito, por una infracción. Y recordamos las estaturas que tienen estos hombres hoy en día, una figura varonil de poder que habla con voz fuerte. No sé cuándo fue la última vez que usted escuchó la voz de un policía de mes. Uriel, sin temer su seguro de mes. Este hombre, como muchos en esta posición, muestran a veces odio, desprecio. Y en este caso, lo hizo metiendo en el calabozo bien adentro. Pero dice que despertó aterrado en el versículo 27. Despertando el carcelero y viendo abierta la puerta de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Algo sucede, algo está sucediendo y se despierta. Lo agarra dormido este evento sobrenatural y lo primero que pensó fue y matarse, quitarse la vida. Es importante apreciar la vida. La vida es un regalo de Dios. La vida debemos respetar. A quienes preguntado el otro día, pastor, pero no es mejor irnos ya con el Señor. Sí, cuando venga el rapto o cuando te llegue la hora, pero no desear morir porque eso lo decide Dios. Este hombre despierta aterrado y se iba a matar. Recuerde que los romanos tenían leyes. Aquel policía que no pudiera cuidar a sus presos, lo pagaba con la muerte. Y él prefería quitarse él mismo la vida antes de llegar, antes que llegar a las autoridades. Dice que fue guiado. Pablo y Silas le dicen: "Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa".

En este pasaje vamos a ver cómo también fue enseñado. Versículo 32. Y seguirá hablando la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en sus casas. Y por último, vamos a ver que este policía, este carcelero, este soldado, fue salvado. Versículo 33. Y seis, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas y en seguida se bautizó con todos los suyos. Qué momento, qué experiencia sucede en la vida de este hombre. Primero, vemos la fuente de la salvación. Cristo es la fuente de la salvación. Aquella noche habían sido puestos presos injustamente. ¿Cuántas veces quizás alguno de nosotros ha estado pendiente del impreso por causa del evangelio? Yo lo estaba. Yo he ido a tribunales, a cortes, acusados por ser predicador del evangelio, por ser un evangelista allá en Cuba. Mi esposa también ha sido acusada, mi padre también fue acusado. Si usted le pregunta a los pastores cubanos, le va a decir, sí, en un momento tuvo un policía, en un momento fue acusado como mando, tuvo que pasar por un tribunal. Eso es algo que ocurre todos los días. Conoce la salvación a través de los presos que tenía en su casa. Pero vemos de nuevo a Satanás derrotado. Todo lo que ocurrió fue para gloria de Dios porque hubo salvación. Hoy quizás sea un día de salvación para ti. En alianza, quizás como este caso, severo, vivís lejos de Dios, haciendo lo que él no agrada a Dios y no conocen nada de Dios. Hoy quisiera, si es tu caso, que conocieras a Dios. Hubo salvación en aquel momento y quizás hoy a esta ocasión para ti en este lugar.

Dice, pero si colocas. Y vamos a la oración. No salió al encuentro una muchacha que tenía un espíritu de adivinación, siguiendo a Pablo. De nosotros daba voz, se le daba como propaganda. "Estos hombres son siervos del Dios altísimo, quienes más anuncian el camino de salvación". Pero dice que Pablo enseguida, no todos sus mala intención, vio en sus ojos ajenos, en su actitud irrespetuosa, la mano del enemigo estaba conseguida esta mujer. Y Pablo enseguida lo detecta. Y Pablo enseguida le habla: "Te mando en el nombre de Jesucristo que salga de ella". Y salió en aquella misma hora. Fue impresionante lo que es los hechos que cuadran. Lo que ocurrió fue impresionante cómo este carcelero debemos convertirse. Era necesario que estaba lúcida. Fueran a la cárcel. Dios utilizó este evento para que ellos estuvieran en el lugar indicado, apropiado, a la hora correcta, a la hora que este carcelero decidía quitarse la vida. Fue impresionante. Y no solo el carcelero, sino vamos a ver en estos eventos cómo su familia también fue alcanzada por la salvación, por la sangre de Cristo. Se convirtieron el carcelero o sus familias y quizás y quizás otros presos.

Dice, pero a medianoche, llorando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios y los presos los oían. Qué persona en una situación difícil comienza. Qué persona en medio de una crisis, de un problema, comienza a cantar. Solo un cristiano, solo un nacido de nuevo, solo un hijo de Dios en medio de los problemas cante, alabe al Señor, glorifique el nombre de Dios. Esto hacían Pablo y Silas. Y Dios acepta entonces la decisión sincera, el clamor en la angustia, escucha el llamado de auxilio en medio de la crisis, en la mente, en medio de enfermedad. Dios escucha el gemido en los tiempos difíciles. Dios escuchó el canto, la alabanza, la adoración, la oración. Y Silas. Algunos dicen que se salvarán por los pelos. Algunos se salvarán por la piel de los dientes porque nunca han creído, siempre han hecho lo que les da la gana, siempre han actuado lejos de Dios. Siempre hagan todo en la carne, pero al final si se arrepiente, si hay un corazón contrito, si hay sinceridad, será un arrepentimiento real. De no perdonar y uno saldar. Ese es el Dios que tenemos. No somos dignos de estar aquí, no somos dignos porque nuestros pecados nos han manchado para siempre. Pero la sangre de Jesucristo, como cantábamos ahorita, nos limpia. La sangre de Jesucristo nos limpia. Lo crees. Télam en fuerte al Señor. [Aplausos]

El versículo más hermoso de la Biblia está en Juan 3:16. Si se perdieran todas las Biblias de este mundo, todos los celulares y quedaran nuestras mentes, este versículo estamos hechos. Lo tenemos todo. Dígalo conmigo. ¿Sabe cuál es? "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna". Amén. Gloria al Señor. Qué bueno. Hay misericordia y perdón para ti. No importa lo que hayas hecho, no importa dónde has estado, hay un perdón para ti si te arrepientes.

En 1809, durante el reinado en España, José Bonaparte, el hermano de Napoleón, dice que apareció una ley que obligaba a los marineros a cortarse el pelo. Esta orden dio lugar a muchas protestas y alguien escribió una carta dirigida al rey en la que expresaba la importancia de llevar el pelo largo en caso de caer al mar. Los marineros que no supieron nadar podían ser salvados de la muerte, siendo rescatados por sus compañeros que los agarrarían por las melenas. Parece que la protesta funcionó y la ley se anuló. Dice que desde allí se acuñó esa frase "salvado por los pelos". Muchos seremos salvados por los pelos porque hemos ido en contra de Dios toda nuestra vida, haciendo lo que no agrada a Dios. Y al final, quizás el Señor nos sale por los pelos. A que algunos no tengan los pelos de vez en cuando para regañar.

Esta pregunta ha sido una luz a miles de almas afligidas. Versículo 30: "¿Qué debo hacer para ser salvo?". Es interesante cómo este hombre, viviendo en el paganismo, después me imagino que habrá dormido y en su turno, en su guardia, escuchando los cantos, los himnos cantando las letras que ellas de alguna manera Dios le habló. Y este hombre llega a la conclusión y pregunta: "¿Qué debo hacer para ser salvo?". Qué pregunta. Este carcelero le interesa salvarse. Parece que ese su anhelo, es su interés. Se preocupa por su alma. Hoy, cuando vemos multitudes en las calles, cuando vamos a algún lugar público y vemos cantidad de personas, muchas veces pensamos y muchas veces decimos: "Mira cuántas almas que se pierden". Y en cierto ya veces no responde y dice: "Mira cuántas almas que se pueden ganar". Yo siempre he dicho que hay que mirar positivamente. Cuando vemos multitudes, no pensar en que todas se van a perder, pensando que tienen esperanza, pensar que tienen una oportunidad y que si le predicamos y hay arrepentimiento, hay salvación. Hay que pensar positivamente. Si veo una persona, no le diga: "Ya está desahuciado, ya está en tanto pecado que no tiene remedio". No, diles: "Piensa, hay esperanza". Así como Dios te dio una oportunidad a ti, así como Dios te rescató a ti, cómo te salvó, así puedes salvar a muchos.

Mateo 16:25-26 dice: "Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo aquel que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?". Yo les digo que todo aquel que está enteramente convencido de su pecado y está arrepentido y verdaderamente interesado en su salvación, se entrega a Cristo y deja todo atrás. No importa lo que tenga que dejar, lo deja todo atrás. Estando dispuesto a dejar todo atrás. Buena pregunta. Difícil. ¿Estás tú dispuesto a dejar todo aquello que te ata hacia el enemigo, que te separa de Dios? ¿Estar dispuesto a hacerlo? Sí o no. Es difícil a veces, pero Dios te llama a dejarlo todo atrás y a mirar hacia adelante. Ahí vas a tener el verdadero arrepentimiento. Ahí vas a tener la verdadera decisión en tu vida. Y Dios te va a separar de todo eso. Dios te va a salvar. Deja todo atrás. Deja el pecado atrás. Llámese idolatría, adulterio, engaño, robo, codicia, lujuria. Es necesario que hoy todo es una decisión radical en tu vida. Si no lo has hecho todavía, y rompas con todo aquello que te contamina. Rompe con todo aquello que te esclaviza, que te separa de Dios. Quizás dice ser cristiano, pero eres esclavo de la pornografía. Déjalo hoy. Dice seguir a Jesús, pero vives cautivo de sentimientos de odio, rencor, envidia. Biblia. Todo eso fuera, fuera, en el nombre de Jesús. Dice creer en Dios, pero adoras a otros dioses. Mundos que malos. Destruye. El que lo fuera de tu casa, en el nombre de Jesús. Dice leer la Biblia, pero no hacen lo que la Biblia, lo que la palabra enseña. Arrepiéntete hoy. Dice creer en Dios, pero vives dominado, sometido, subyugado por tus bajos deseos y practicas pecados sexuales. Déjalo todo hoy, en el nombre de Jesús. Dile fuera, en el nombre de Jesús.

Primera de Juan nos dice: "Sin embargo, cuando alguien sigue pecando, demuestra que pertenece al me gusta". Te sigue pecando, tú perteneces al. Pero el Hijo de Dios vino para destruir las cosas del. Las obras del. Todo lo que es él en nuestra contra. Los que han nacido en la familia de Dios, en esta familia, no se caracterizan por practicar el pecado, no porque la vida de Dios está en ellos, dice la palabra. Así que no pueden seguir pecando porque son hijos de Dios. Eres uno de Dios, eres una hija de Dios. ¿Lo crees? Y lo fuerte. ¿Lo crees con convicción, con firmeza? Te llamas cristiano, te llamas seguidor de Jesucristo. Entonces estás llamado a no practicar el pecado. Mateo 5:16. Y tomar incluso tu mano más fuerte, tu mano derecha te hace pecar, córtala, tírala. Es preferible que pierdas una parte del cuerpo y no que todo tu cuerpo sea arrojado al infierno. Hermanos, si su celular en ocasión de caer volando, si su televisor de ocasión de caer, sácalo de tu cuarto, sácalo de tu casa. Estaba yo en el año, por allá en el año 1999, el siglo pasado. Yo visitaba a este granjero canadiense en las llanuras de Manitoba. Y ese día, allá en Canadá, pasamos con ellos comiendo y disfrutando ese día. Y le pregunto a un niño, un niño que había de 8 años, en dónde el del televisor, porque no veía televisor en la sala, en ningún área. Me responde: "No tenemos televisor. En el televisor aparecen muchas imágenes malas y de pecados que pueden corromper la mente de los niños". Fíjense qué respuesta me dice. Muchachos, qué enseñanza me dio. Nunca se me olvida. Dice que hoy que es más fácil que en una casa falte la comida y se queden sin comer a que no tengan televisor. Y antes de comer, prefieren ver en televisión. Bueno, mi casa hoy es diferente. Después que llegó mi familia de Cuba, antes de haber televisor, yo prefiero comer. Comer es comer antes que ver televisor. Lo que pudiera considerarse un pecado se comieran el ser. Pero claro, no es lo mucho que comen, sino lo seguido que lo hace. Hermano, reduzca el tiempo que usted está expuesto a imágenes audiovisuales negativas, pecaminosas, profanas, violentas, vulgares, obscenas. El consumo de programas de televisión puede crearnos adicción como una droga. Mover el tiempo en que usted está frente a Netflix o Hulu, a Instagram, a YouTube y todas las demás redes, Facebook, TikTok. Situación, ocasión de caer. Cierra la cuenta. Basta de llenar tu cerebro de cosas vanas y llena tu mente de Cristo, de la Biblia. Ahora, y si vemos una serie, que sea una serie de triunfos, una serie cristiana, película cristiana. Cuántos mensajes subliminales se escuchan y ven a través de la televisión. Muchos recuerden el campo de acción de Satanás, de las huestes espirituales de maldad están en las regiones celestes, están lo que se llama la atmósfera, de la atmósfera hacia abajo, trabajando, operando ahí mismo donde circulan todas esas ondas electromagnéticas. Después usted está hablando también aquí mismo. No estamos viendo ahora, pero hay otras. Bueno, yo creo que no hay ninguna. Quita el Espíritu Santo. Todas estas fuerzas de templo. Amén. Pero hay ondas, ¿verdad? De radio, ondas de celulares, ondas que se transmiten y Satanás y sus huestes controlan esa señal. Y hay muchos programas, muchas, a ver, time, en anuncios que tienen mensajes de anillo detrás y usted lo está viendo todos los días, todos los días, todos los días. Después usted hace algo, te cae en pecado, usted no sabe cómo llegó ahí. Quizás por lo que estás viendo, por lo que estás consumiendo. Él y sus ángeles están en control. Tenemos que dar esas cosas y se infiltran en las redes, en los canales de televisión con esos mensajes negativos que llaman al pecado.

Bueno, el policía, jefe de esta prisión, dejó todo atrás, lejos del lugar de moto. Y dijo: "Yo quiero aceptar a Jesucristo. ¿Cómo puedo salvarme? ¿Cómo puedo salvar mi alma? Yo no quiero ir al infierno. Yo no quiero ir a ese lugar". A veces no nos gusta hablar del infierno. A veces no nos gusta hablar de esas cosas. A veces yo conozco personas que van a la iglesia y salen temblando. Y soy el pastor, hablo del infierno. No me gusta ir a esa iglesia porque hablan mucho de esas cosas. Es necesario decirlo, es necesario hablar. Yo estuve en una iglesia, no voy a mencionar el nombre, donde todo era risa. Fui a seis, regaló una carcajada al de al lado, que está al lado. Bueno, reírse en esta iglesia, todo de la risa. El pastor siempre estaba sonriendo, nunca hablaba de pecado, de infierno. No es nada malo. Toda la bendición, bendición y bendición, toda la alegría, felicidad. No hay momentos de crisis, hay batallas espirituales que ganar todos los días. Tenemos que estar preparados por eso. Tenemos que enseñar la Biblia, por eso tenemos que enseñar doctrina, por eso tenemos que enseñar las verdades espirituales de Jesucristo. Por eso predicamos el tema ángel. Yo, porque hay que advertir a las almas de lo que viene. Si usted no va a estar preparado para luchar y para ganar esa batalla.

Dice Mateo 16: "Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo aquel que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?". ¿De qué está llena tu alma? ¿De qué está lleno tu corazón? ¿De qué está llena tu mente? Dice Filipenses 4:8: "Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensar". Hay un pecado que es el pecado de la pereza. Demasiado tiempo libre es mal. Mente vacía, taller del que no tiene nada que hacer. Su mente empieza a maquinar, imagina cosas malas, maquinas pecado porque tiene tiempo de sobra. Hay gente que le dice el pastor, "estos estresados, tengo esto, tengo aquello, tengo el tiempo no me alcanza". Entonces, y logré, lograré hacerlo. Directa de gracias a Dios porque estás ocupado. Mantente ocupado. Dios te va a ayudar a ganar esa batalla. Dios te va a ayudar a vencer. Yo te vas. Buenas notas. Yo te voy a salir bien en el examen, en tu trabajo, vas a tener éxito. Pero mantente ocupado. Mantente ocupado. No le des ni un lugarcito hacia él porque te come, te ataca. Dice que estás como león rugiente buscando a quien devorar. Quiere atacar, quiere destruir. Pero no lo va a lograr. Dice amén. No lo va a lograr. Dice la Biblia. "Afronta, no nos guste más, sino trabaje haciendo lo que es bueno con sus manos". El perezoso que se mantiene voluntariamente sin realizar actividades productivas, el que no hace nada. Proverbios 6:6: "Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos y sé sabio". Segunda de Desarrollo y Ciencias 3:10: "Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma". Bien, tu mente de los buenos. Mantente ocupado. Dedica tu tiempo libre a hacer algo productivo. Vaya al parque, al ejercicio, aproveche más. Delicia otros a un pacto de gracia. O hermanos, como hizo este conceder. Del pecado y acepta la gracia, acepta la salvación de Dios. En este pasaje está el resumen de todo el evangelio. "Cree en el Señor Jesucristo y será salvo tú y tu casa". Día conmigo: "Cree en el Señor Jesucristo y será salvo yo y tu casa". Muchas casas de cristianos en Cuba y tenemos que recuperar eso. Había un letrero bien grande en la puerta que decía: "Es lo mismo". "Cree el Señor Jesucristo y será salvo tú y tu casa". Romanos 6 nos dice: "Mas ¿qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergoncéis?". Hay cosas que hicimos, hay cosas que hemos hecho que no agradan a Dios y hoy nos avergonzamos porque es pecado. La Biblia llama más pecado. El mundo lo adorna, pero la Biblia lo llama pecado. Hoy el mundo dice que la homosexualidad es buena. La Biblia lo llama. Estamos llamados a vivir una vida santa sin pecado. Así que todo aquello que quizás hoy te avergüenza, ponlo en manos del Señor. Deja todo sobre el pasado. Cristo te perdona, Cristo te limpia, te lava, pero para que no lo practiques más, para que lo dejes atrás. No puedes hacerlo. Dejarlo todo atrás, arrepentirte y después volver a pecar y volver a pecar y volver a pecar. Dejarlo todo atrás. Y este perdón es un verdadero arrepentimiento. Más ahora que habéis sido libertado del pecado, dice la palabra, y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación y como fin la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús nuestro Señor. Dice amén.

El Señor habló de tal manera a este carcelero que humillarse fue su primera reacción. Hay personas que ante el pecado, lo primero es una actitud altiva. Inter-pecado, no hay humillación, no hay arrepentimiento. Y muchos dicen: "Yo soy juana, yo hago las cosas bien, yo siempre he sido un hombre bueno, yo siempre he hecho las cosas bien". Cuando la Biblia llama pecado, hasta que no hay ese arrepentimiento, no hay bendición, no hay salvación, no hay perdón. Porque insiste e insiste e insiste en que eres bueno. Y solamente hay uno bueno: Jesucristo. No nadie más. Nadie se puede llamar bueno, solo Jesucristo es bueno, sin pecado, cordero inmolado. No somos dignos de estar en este lugar. Gracias a la sangre derramada, porque Jesucristo en la cruz del Calvario hoy somos limpios. Amén. Siente ahora ese alivio que perdonó todo el pecado, toda la maldad. Te invito a humillarte delante la presencia de Dios, como este carcelero humillado, pues bajo la poderosa mano de Dios para que él os exalte cuando fuere tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. El carcelero se transforma, cambia, comienza ahora a tratarlo con bondad y compasión. Pero ahora cambia la actitud del pecador. Ya no sigue en su actitud enemiga, en su actitud en contra de los hijos de Dios, en contra de los pastores de Dios, de Pablo y Silas, del apóstol Pablo. No hay arrepentimiento. Hay un cambio en nuestra conformación que dice que ahora nuestra bondad y compasión. Y al profesar su fe en Jesucristo, al dar testimonio, es bautizado en ese precioso nombre. No solo él, con toda su familia. El espíritu de gracia obró una fe tan fuerte en ellos que quitó toda duda de sus mentes. Que el Señor quite toda duda de tu mente hoy. Él te ama, él quiere perdonarte. Está tocando a la puerta. Arrepiéntete. Humíllate delante la presencia de Dios y él te exaltará cuando el pecador se convierte, deja de odiar. Cuando el pecador se convierte, comienza a amar. Decide hacer el bien. Cuando aparecen los frutos de la fe, se va todo temor. Se va el temor de nuestras vidas. El alma se llena de confianza y gozo en Dios. Llega la respuesta, llega la solución a nuestros problemas. Cuando entregamos todas nuestras cargas y las ponemos en manos de Dios. Quizás ha venido cargado o lleno de problemas, quizás ha venido lleno de rencor, de odio, quizás hemos venido llenos del pecado. Pon todo en manos de Dios y él te perdonará, él te limpiará y él va a enderezar tu vereda. Llegó la respuesta, llegó la solución. Hoy puede llegar la respuesta, hoy puede dar la solución a tu vida. Dios puede resolver tus problemas. ¿Lo puedes hacer? ¿Lo crees? Él puede hacerlo. ¿Estás seguro o tienes dudas? Dios puede resolver tus problemas. Dios puede darte vida eterna. Dios puede salvar tu alma, librarte del infierno. Que los más grandes que él puede hacer, ¿cómo no poder hacer otras cosas más pequeñas? Dios puede cambiar tu vida, yo puede ayudarte. Lo que quiere, tiene su anhelo, bendecirte. Y los problemas se van en el nombre del Señor. Los problemas se van en el nombre del Señor. Han venido que ya ha disgustado con tu esposo o esposa. Eso puede cambiar. Tu matrimonio, quizás él está al borde del divorcio por eso que hiciste y que vuelves a hacer. Eso puede cambiar hoy. Ha venido como rencor en tu corazón. Hoy lo puedes echar fuera en el nombre de Jesús. Estás enojado con tu hermano o con tu hermana. Eso puede cambiar hoy. Estás en pecados hoy. Dios te puede. O si Dios quiere perdonarte. La solución a tus problemas, a tu conflicto está en Jesucristo. Hoy tú decides. Hoy tú decides dónde quieres pasar la eternidad. Hoy tu decides cuál es el destino de tu alma. Al ciegos a la eternidad con Dios o al infierno. Con él. Ellos saben. Hoy tú decides tomar la decisión por Cristo. Ellos dijeron, dice el versículo 31: "Cree en el Señor Jesucristo y será salvo tú y tu casa". Hay bendición de parte de Dios cuando tú aceptas a Cristo en tu corazón. Todo lo que te rodea van a experimentar, van a ver esa bendición. Yo cuando llego a un lugar, oro: "Señor, que este Espíritu Santo me lo dé, que tu presencia circule un perímetro alrededor mío y que las personas puedan ver a Jesucristo en mí". Y es interesante cómo usted llega a un lugar y alguien hace así. Y no hemos pasado a mí. A muchos usted, usted que tiene. Yo no he dicho cómo lo sabe. Algo el Señor le llega algún mensaje de Dios al corazón de las mentes de las personas con que nosotros nos encontramos todos los días. Ore para que la presencia de Dios inunde su vida, inunde los rodea. Recuerden que ustedes van marchando, hijos de Dios, cristianos que va marchando rodeado de ángeles que los escoltan. Yo siempre oro todos los días. Cuando éramos muchos pastores amigos, escolta los con tus ángeles. Doce años los ángeles. Yo no se corta. Dice el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen. Tú quieres tener esa nube de ángeles rodeándote. Cree. Es el sustento. Créelo. Y él te va a abrir las puertas. Si vas a buscar empleo, te va a abrir las puertas. Te va a dar éxito. Si vas a hablar de alguien, te va a dar éxito. Si vas a comprar algo, te va a dar éxito en los negocios porque tú has encomendado tu vida a él. La fe debe estar en Cristo. El Señor es nuestro único salvador. Hay muchas personas que ponen la fe en nuestras cosas, en su esposa, en su esposo, en la familia, en los hijos, en el trabajo, en la cuenta bancaria. Están todos cerrados. No van a recibir bendición. Solo pon tu fe en Jesucristo. Ellos ponen sus pedidos de madera en ídolos de metal y les rezan, le adoran, le ponen ofrendas. Están en grados. Él utiliza todo eso para separarnos de Dios. Deja todo eso atrás y alcanza la salvación. Toma la salvación que Dios está ofreciendo. ¿Qué dices? No por obras o ritos complicados. Simplemente querer. Hay que dar ofrendas. Usted no tiene que dar ofrendas para que Dios nos salve. Todo lo. Solo usted tiene que creer. Usted no tiene que caminar en saco, hacer una promesa de alza en pelo largo para que Dios lo salve. No, solo creer. En precios. Nosotros dice: "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios". Salvo sin obras meritorias, sin costo alguno, solo creer. Porque yo soy hijo de pastor, yo me salvo. Usted cree que me salve primero. Es algo primero que alguien. No, porque Dios no tiene nietos. Si no hay una experiencia real, la persona. Si no hay una conversión, más arrepentimiento. Yo conozco muchos hijos de pastores que están perdidos en el mundo, haciendo lo que no agrada a Dios, pescando, pescando y pescando, marchando y caminando en contra de Dios. Es una decisión personal, individual. No es una religión. No porque toda la familia vaya a la iglesia, nosotros somos cristianos, somos salvos. No, una relación personal. Y eso lo decimos siempre. No es una religión, es una relación con Dios. Tú debes decidir. La decisión es tuya, individual, no de más nadie. Tu mamá no te puede salvar, tu papá, tu abuela, tu abuelo no. Es tu decisión. Salvo sin obras meritorias. Nos resulta fácil a nosotros. ¿Qué? Usted cree, era algo grande que hacer. Lo difícil lo es. O Cristo en la cruz. Y lo vamos a ver la Semana Santa. Lo vamos a ver en el drama. Lo vamos a ver en las películas. Lo vamos a ver. Lo difícil lo hizo Cristo en la cruz. Él hizo lo difícil. Él tomó nuestro lugar y fue clavado, que fue asesinado, matado, crucificado en la cruz. Es escapar a la muerte más cruel, más horrible de la época, por ti y por mí. Nosotros debemos estar allí sintiendo ese dolor. Y ya no seamos capaces. Él tomó tu lugar en la cruz. Es algo que no tienes que pagar. Gratuito para todos nosotros. La obra ya ha sido consumada por él. Solo tú tienes que aceptarla. Gratuito para todos porque ya en Cristo pagó el precio. Primera. Pero dice: "Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro y plata". Hermanos, la salvación es segura en Cristo. Hay seguridad de la salvación para ti. Lo que es hoy, somos seguros. Tenemos salvación en Cristo. Hay seguridad de la salvación. Y es Jesús el que dice: "Será salvo". Vamos a juzgar de la palabra de Dios. Vas a dudar de las palabras de Jesús. Seréis salvos. Vosotros sois salvos por medio de la fe. Cuando se dice entonces le dijeron: "¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?". Respondió Jesús y le dijo: "Esta es la obra de Dios, que creáis en el que me ha enviado". Primero, invita. Primero, lo invitan a 5:31. A ellos le dijeron: "Cree que sea en su Cristo y será salvo tú y tu casa". Y él de la misma, esta misma manera de decir las cosas, del mismo orden. Lo que usar usted para hablar de alguien cerca de su familia, en su casa, en su barrio. En segundo lugar, después le habló. Dice: "Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa". A ver, si usted comienza a hablar con alguien, pero hay alguien cerca que pregunta y usted dice: "Qué bueno". Alguien se añadió ya al grupo y alguien más tiene dudas y usted comienza a hablarle a una persona, pero termina hablándole a varias gentes, a varias personas de Jesucristo. Dice: "No hubo previa preparación". Este hombre, este carcelero, no. Sermones el domingo, no iba a la iglesia, no escuchó enseñanzas porque eran paganos. Este hombre no sabía nada del amor de Dios. Y aquella noche lo comprendió todo. Hoy tú también puedes comprenderlo todo. Hoy tú puedes entender la salvación es por fe. Creer. En tercer lugar, el hombre que había sido cruel, ese hombre que había sido a todos sin misericordia, ahora ejerce, ahora actúa con amor. Ejerce un acto de amor hacia ellos. Dice: "Él tomándolo en aquellas mismas horas de la noche, les lavó las heridas y en seguida se bautizó él con todos los suyos". Qué tremendo esto. Recuerden que poco antes de su desesperación, el carcelero, él quiso quitarse la vida con su espada. Dice versículo 27: "Despertando el carcelero y viendo y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó su espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido". Para un soldado romano, como dijimos, era algo de honor. Mateo 10: "Y se dice: Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?". Pero una voz dijo: "Detente, estamos todos aquí". Y él pensó: "Quiero salvar mi alma. Esta es mi oportunidad. No puedo perderla". Hoy es tu oportunidad. Quizás has venido el cansado, has venido hoy sediento, has venido ya pensando: "Hoy quiero decidir aceptar a Cristo". Aceptado y acércate a él hoy. Normalmente, cuando recibimos una noticia buena, vamos enseguida a comentarlo con la familia y reunirnos con nuestros hermanos, tíos, padres y les decimos: "Lo logramos". Ahora, con toda la familia nos regocijamos cuando hay unas buenas noticias. Este hombre, este carcelero, se regocija toda la familia porque ahora hay salvación para él y para toda la casa. Y cuando dice "toda la casa", están sus mujeres, sus hijos, sus esclavas, sus crías, sus soldados, toda la casa. Hay una iglesia ahí. Si alguna iglesia ese día en ese lugar. Dice: "Llevándolas a sus casas, les puso un mesa y se regocijó con toda su casa de haber creído en Dios". Qué bueno que toda su familia crea en Dios. Y si alguien falta en tu familia, habla de predicar, ora por él, ora por ella para que un día cerca Jesucristo. Quizás tu hijo no conoce a Dios. Quizás tu hijo se apartó de los caminos del Señor. Ora por él. Dios puede traerlos. Quizás tu hermano, tu hermana, tu papá, tu mamá, tu esposo o esposa no conocen a Cristo. Habla ahora por él, predícales. No digas: "No tienen remedio". Ten esperanza porque Jesús también se preocupó por ti, porque Jesús te trajo hasta aquí. Él lo hizo un día. Él lo puede hacer con tu familia también. Este hombre alcanzó la salvación de Jesucristo. ¿Qué fue lo que le impresionó? ¿Qué fue lo que impresionó a este carcelero? Él cantó las alabanzas del grupo de en día y que había en esa cárcel ese día. Dice: "Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios y los perseguía". ¿Qué lo impresionó? El terremoto. Ese acto sobrenatural de Schepper. Ciclo 26: "Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían y al instante se abrieron todas las puertas y las cadenas de todos se soltaron". Qué tremendo. Qué acto tan sobrenatural de Dios. También, quizás pudo ser impresionado por la fidelidad de los presos. Cualquier preso hoy se hubiera escapado por siempre. Se hubiera ido. Dice: "Tenía oportunidad de ir tú y se fue". Se quedaron ahí. Impresionante. Dice: "Más Pablo clamó a gran voz diciendo: 'No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí'". Hay un cambio radical en este carcelero. Después de ver todas estas cosas, Dios testimonio se convirtió, testificó y lo llevó para su casa. No lo pensó mucho. Dijo: "Yo quiero mostrarme ese bautizo. Segundo, eso con toda su casa, con todos los suyos". Le abrió la puerta de su casa al pastor, al pastor Pablo, al apóstol. Dice que los pedos. Ese gozo. Y si llevando las sustancias, le puso la mesa y se regocijó con todas sus casas de haber creído en Dios. Quizás la esposa le dijo: "Este hombre viene a traer tu presidiario para acá para la casa, me llenaba la gente la casa de gente extraña, dándole comida". Que sean wall, que el barzón. El hombre llevó todo el mundo para comidas o fiestas. Este es el evangelio que predican. Este evangelio donde Dios entra a sus casas, donde Jesucristo dice: "Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo". Invita a Dios a tu casa. No lo dejes fuera. Ese es el evangelio que predicamos nosotros. Voy en alianza, Elizabeth. El evangelio que salvó a ese que puso su espada en el cuello, el evangelio que salvó aquel que quiere quitarse la vida, que ya no aguanta más, que cree que no puede resistir los ataques satánicos. El poder de la palabra de Dios puede salvar tu casa. El poder de Dios puede salvarte a ti hoy. Este es el evangelio que predicamos. Este es el evangelio que predica nuestra iglesia. Un evangelio de poder para todo aquel que cree. Es predicamos este evangelio que es esta obra. Tu vida es cavar prestadora. Tu vida presente te salva del pecado, te perdona y te da la nueva oportunidad. El libro de la esclavitud, del libro de las tinieblas. Rompe las ataduras del pasado y la vida nueva en Cristo. Es un evangelio que llama a un cambio radical, a una transformación interior. No puede seguir siendo el mismo cuando vienes a Jesucristo. Tienes que cambiar, tiene que haber transformación, un cambio radical. No puedes quedarte igual. No puede ser el mismo. Mantenemos el mismo carácter, sí, pero Dios comienza a moldear este carácter. Ya que no puede ser el mismo tipo gritón de antes, el mismo que llama las palabras que ofendían. No, eso tiene que cambiar. Una genio que convierte al malo en bueno. Un evangelio que convierte de la muerte a la vida, que te da la oportunidad. Hermano, el que rompe cadenas. Es una imagen lo que nos lleva a santidad. Cualquiera que sea las cadenas que te están atando en este momento, cualquiera que sean las ataduras que te tienen con las manos cruzadas, brazos cruzados en este momento, que no te dejan caminar, ponlo en manos del Señor, échalo fuera en el nombre de Jesús y él va a romper tus cadenas, te va a romper todas las ataduras y te va a dar libertad. Con la muerte, él nos lleva camino al cielo, a la presencia de Dios. Él que levante a su presencia hoy. Él quiere bendecirte. Él te da salvación. Estas fueron las palabras del carcelero: "Yo también quiero ser salvo". Que ese sea el deseo de tu corazón. Dios te bendiga. Madre iglesia, ponte de pie en esta mañana y vamos a orar. Acaba de presenciar el servicio dominical. Te invito a que te suscribas y compartas este vídeo con otros. Toca la campanita y vas a cubrir las alertas de la alianza. Si tienen alguna inquietud, alguna pregunta, compártelo aquí debajo y que vamos a contestar lo más pronto posible. 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